martes, 9 de mayo de 2023

No para imitarnos


El Verbo se hizo hombre no para imitarnos, sino para que lo podamos imitar- San Agustín

El Verbo el Hijo de Dios no se hizó hombre, no se hizo carne débil, para ser como nosotros, rebelde a Dios, para imitar nuestras culpas, sino para que lo podamos imitar
Para enseñarnos que agarrandonos al Padre, dejándonos conducir por el Espíritu, poniendo los pies en sus huellas, es posible ser fieles a Dios
Por eso asumió todo lo nuestro, salvo el pecado, porque para él la Voluntad del Padre era su alimento
Nos enseñó que para vencer la tentación el camino es
Amar a Dios
Fiarse y basarse combatirla con La Palabra de Dios
No dialogar con el tentador con la tentación
Y, cuando sea preciso huír
Que los buenos también con buena o santa intención pueden intentar o ser instrumentos para alejarnos del querer de Dios, y que Dios debe ser lo primero
Que la oración se interrumpe, cuando Dios nos necesita en el prójimo
Que la verdad no se manipula, ni se niega, aunque vaya la vida en ello, a él le fue
Que hay que confíar en Dios, aunque te deje crucificar, Dios te resucitará
Para eso el Verbo se hizó Jesús, se hizo hombre imperfecto, que eso es lo que significa, perfecto hombre. Hombre real pues lo limitado y ser criatura es ser limitado, tiene límites y si tiene límites no es perfecto
Jesús como Dios es infinitamente perfecto, pero escogió ser criatura, ser humano, anonadarse, para que pudiéramos imitarlo,, para que supiesemos que la imperfección se puede servir a Dios
Jesús no se hizó un super hombre, asumío una humanidad que no lo sabía todo, que enfermaba, que tenía miedo, que le angustiaba la muerte, que le dolían las traiciones
En suma se hizo paisano.
Ese es nuestro Jesús, el real él que Dios por su obediencia elevó a sí, también en su Humanidad que ahora es parte de la Trinidad, desde la Encarnación lo era, pero de forma oculta, ahora Dios glorificó a su Siervo e Hijo ante los ángeles
Otro Jesús que en su humanidad lo sabía todo, que lo entendía todo, que jugaba con cruces, simplemente nunca ha existido.