domingo, 28 de agosto de 2016

El Don de Fortaleza Papa Francisco

Queridos hermanos y hermanas, ¡buenos días!
Hemos reflexionado sobre los tres primeros dones del Espíritu Santo: sabiduría, entendimiento y consejo. Hoy pensemos en lo que hace el Señor, Él viene siempre a sostenernos en nuestra debilidad y esto lo hace con un don especial: el don de la Fortaleza.

1. Hay una parábola que nos ayuda a comprender la importancia de este don. Un sembrador va a sembrar; pero no todas las semillas que siembra dan fruto. Las que terminan en el camino se las comen las aves; las que caen en terreno pedregoso o entre espinas brotan, pero pronto se secan por el sol o ahogadas por las espinas. Solo las que caen en la buena tierra crecen y dan fruto (cf. Mc 4,3-9 / / Mt 13:3-9 / / Lucas 8,4-8). Como el mismo Jesús cuenta a sus discípulos, este sembrador representa al Padre, que difunde abundantemente la semilla de su Palabra. La semilla, sin embargo, a menudo, choca con la aridez de nuestros corazones y, aun cuando viene recibida, a menudo se mantiene estéril. Con el don de la Fortaleza, en cambio, el Espíritu Santo libera la tierra de nuestro corazón, la libera del letargo, de las incertidumbres y de todos los miedos que pueden detenerlo, de modo que la Palabra del Señor sea puesta en práctica, de manera auténtica y alegre. Es una verdadera ayuda este don de la Fortaleza, nos da fuerza, incluso nos libera de tantos impedimentos.
2. Hay también momentos difíciles y situaciones extremas en las cuales el don de la Fortaleza se manifiesta de modo extraordinario, ejemplar. Es el caso de aquellos que tienen que afrontar experiencias particularmente duras y dolorosas, que perturban su vida y la de sus seres queridos. La Iglesia resplandece por el testimonio de tantos hermanos y hermanas que no han dudado en dar la propia vida, con tal de permanecer fieles al Señor y a su Evangelio. También hoy no faltan cristianos que en tantas partes del mundo continúan celebrando y testimoniando su fe, con profunda convicción y serenidad y resisten también cuando saben que esto puede costar un precio muy alto. También nosotros, todos nosotros conocemos gente que ha vivido situaciones difíciles, tantos dolores. Pensemos en aquellos hombres y en aquellas mujeres que llevan una vida difícil, luchan por llevar adelante la familia, educar a los hijos, pero esto lo hacen porque está el Espíritu de la Fortaleza que los ayuda. Cuántos, cuántos hombres y mujeres, de los cuales no conocemos el nombre, honoran nuestro pueblo, honoran nuestra iglesia porque son fuertes, fuertes en el llevar adelante su vida, su familia, su trabajo, su fe. Pero estos hermanos y hermanas nuestros son santos, santos cotidianos, santos escondidos, en medio de nosotros. Tienen precisamente el don de la Fortaleza para llevar adelante su deber de personas, de padres, de madres, de hermanos, de hermanas, de ciudadanos. Tenemos tantos, tantos. ¡Agradezcamos al Señor por estos cristianos que tienen una santidad escondida, pero es el Espíritu dentro que los lleva adelante! Y nos hará bien pensar en esta gente, si ellos hacen esto, si ellos pueden hacerlo ¿por qué yo no? Y pedirle al Señor que nos dé el don de la Fortaleza.
3. No se debe pensar que el don de la Fortaleza sea necesario solamente en algunas ocasiones o situaciones particulares. Este don debe constituir la característica esencial de nuestro ser cristianos en la normalidad de nuestra vida cotidiana. Como he dicho, en todos los días de la vida cotidiana tenemos que ser fuertes, tenemos necesidad de esta Fortaleza para llevar adelante nuestra vida, nuestra familia, nuestra fe.
Pablo, el apóstol Pablo, ha dicho una frase que nos hará bien escuchar: “Yo lo puedo todo en aquel que me conforta.” (Fil 4,13). Cuando llega la vida ordinaria, cuando llegan las dificultades, recordemos esto: “todo lo puedo todo en aquel que me conforta”. El Señor da la fuerza, siempre, no falta. El Señor no nos prueba más de lo que nosotros podemos tolerar. Él está siempre con nosotros, “todo lo puedo en aquel que me conforta”.
Queridos amigos, a veces podemos estar tentados de dejarnos vencer por la pereza o peor, por el desaliento, sobre todo de frente a las fatigas y a las pruebas de la vida. En estos casos, no perdamos el ánimo, invoquemos al Espíritu Santo para que, con el don de la Fortaleza, pueda aliviar nuestro corazón y comunicar nueva fuerza y entusiasmo a nuestra vida y a nuestro seguimiento de Jesús. Gracias.
Muchas gracias y que Dios los bendiga.

Papa Francisco

viernes, 26 de agosto de 2016

Don de Consejo Papa Francisco




Los dones del Espíritu: el Consejo

Queridos hermanos y hermanas, ¡buenos días!

Hemos escuchado en la lectura aquella parte del libro de los Salmos que dice “el Señor me aconseja, el Señor me habla interiormente”. Y este es otro don del Espíritu Santo: el don del consejo. Sabemos cuánto es importante, sobre todo en los momentos más delicados, el poder contar con las sugerencias de personas sabias y que nos quieren. Ahora, a través del don del consejo, es Dios mismo, con el Espíritu Santo, que ilumina nuestro corazón, para hacernos comprender el modo justo de hablar y de comportarse y el camino a seguir. Pero ¿cómo actúa este don en nosotros?

1. En el momento en el cual lo recibimos y lo acogemos en nuestro corazón, el Espíritu Santo comienza inmediatamente a hacernos sensibles a su voz y a orientar nuestros pensamientos, nuestros sentimientos y nuestras intenciones según el corazón de Dios. Al mismo tiempo, nos lleva siempre más a dirigir la mirada interior sobre Jesús, como modelo de nuestro modo de actuar y de relacionarnos con Dios Padre y con los hermanos. El consejo, es entonces el don con el cual el Espíritu Santo hace que nuestra conciencia sea capaz de hacer una elección concreta en comunión con Dios, según la lógica de Jesús y de su Evangelio. Y de este modo, el Espíritu nos hace crecer interiormente, nos hace crecer positivamente, nos hace crecer en la comunidad. Y nos ayuda a no caer en posesión del egoísmo y del propio modo de ver las cosas. Así el Espíritu nos ayuda a crecer y también a vivir en comunidad.

2. La condición esencial para conservar este don es la oración. Pero siempre volvemos sobre lo mismo ¿no? La oración. Pero es tan importante la oración, rezar. Rezar las oraciones que todos nosotros sabemos desde niños, pero también rezar con nuestras palabras. Rezar al Señor: Señor ayúdame, aconséjame, ¿qué tengo que hacer ahora? Y con la oración hacemos lugar para que el Espíritu venga y nos ayude en aquel momento, nos aconseje sobre lo que nosotros debemos hacer. La oración. Jamás olvidar la oración, jamás. Nadie se da cuenta cuando nosotros rezamos en el autobús, en la calle: oramos en silencio, con el corazón. Aprovechemos estos momentos para rezar. Rezar para que el Espíritu nos dé este don del consejo.

En la intimidad con Dios y en la escucha de su Palabra, poco a poco dejamos de lado nuestra lógica personal, dictada la mayor parte de las veces por nuestra cerrazón, por nuestros prejuicios y nuestras ambiciones, y en cambio, aprendamos a preguntar al Señor: ¿cuál es tu deseo? ¡Pedirle consejo al Señor! Y esto lo hacemos con la oración. De esta manera madura en nosotros una sintonía profunda, casi innata con el Espíritu y comprobamos qué verdaderas son las palabras de Jesús citadas en el Evangelio de Mateo: "No se preocupen de cómo van a hablar o qué van a decir: lo que deban decir se les dará a conocer en ese momento, porque no serán ustedes los que hablarán, sino que el Espíritu de su Padre hablará en ustedes" (Mt 10:19-20). Es el Espíritu que nos aconseja. Pero nosotros debemos darle espacio al Espíritu para que nos aconseje, y dar espacio es rezar. Rezar para que Él venga y nos ayude siempre.


3. Y al igual que todos los otros dones del Espíritu, entonces, el consejo es también un tesoro para toda la comunidad cristiana. El Señor nos habla no solamente en la intimidad del corazón, nos habla sí, pero no solamente allí, sino también a través de la voz y el testimonio de los hermanos. ¡Realmente es un gran don poder encontrar hombres y mujeres de fe que, especialmente en los momentos más complicados e importantes de nuestra vida, nos ayudan a iluminar nuestro corazón y a reconocer la voluntad del Señor!

Yo recuerdo una vez que yo estaba en el confesionario - y había una fila larga adelante - en el Santuario de Luján. Y estaba en la fila un muchacho todo moderno, ¿no? Con aritos, tatuajes, todas las cosas. Y vino para decirme lo que le sucedía a él. Era un problema grande, difícil. ¿Y tú qué harías? Y me dijo esto: yo le he contado todo esto a mi madre y mi madre me dijo: anda a ver a la Virgen y Ella te dirá lo que debes hacer. ¡Esta es una mujer que tenía el don del consejo! No sabía cómo salir del problema del hijo, pero le ha indicado el camino justo: “anda a ver a la Virgen y Ella te dirá”. Este es el don del consejo, dejar que el Espíritu hable. Y esta mujer humilde y simple, ha dado al hijo el más verdadero consejo, el más verdadero consejo. Porque este joven me dijo: “yo he mirado a la Virgen y he sentido que tengo que hacer esto, esto y esto. Yo no tuve que hablar. Lo hicieron todo la madre, la Virgen y el muchacho. ¡Éste es el don del consejo! Ustedes mamás, que tienen este don, ¡pidan este don para sus hijos! El don de aconsejar a los hijos. Es un don de Dios.

Queridos amigos, el Salmo 16 nos invita a orar con estas palabras: "Bendeciré al Señor que me aconseja, ¡hasta de noche me instruye mi conciencia! Tengo siempre presente al Señor: él está a mi lado, nunca vacilaré". (vv. 7-8). Que el Espíritu siempre pueda infundir en nuestro corazón esta certeza y nos llene así con su consuelo y su paz! Pidan siempre el don del consejo.¡ Gracias!

Papa Francisco catequesis  2014



Por qué estas buscando aquello que no te puede dar vida? Papa Francisco





¿Por qué estás buscando aquello que no te puede dar vida? Jesús está vivo con nosotros, no vayamos a sepulcros que hoy prometen algo y después no te dan nada, afirmó Francisco


Catequesis del Santo Padre traducida al español:
Queridos hermanos y hermanas, ¡buenos días!

Esta semana es la semana de la alegría, celebramos la Resurrección de Jesús. Es una alegría verdadera, profunda, basada en la certeza de que Cristo resucitado, ya no muere más, sino que está vivo y activo en la Iglesia y en el mundo. Esta certeza habita en los corazones de los creyentes desde esa mañana de Pascua, cuando las mujeres fueron a la tumba de Jesús y los ángeles les dijeron: "¿Por qué buscan entre los muertos al que está vivo? ¿Por qué buscan entre los muertos al que está vivo?" (Lc 24,5). Estas palabras son como una piedra millar en la historia; pero también una "piedra de tropiezo", si no nos abrimos a la Buena Noticia, ¡si pensamos que un Jesús muerto molesta menos que un Jesús vivo!

En cambio, ¿cuántas veces en nuestro caminar diario, necesitamos escuchar que nos digan: ¿Por qué buscan entre los muertos al que está vivo? ¿Por qué buscan entre los muertos al que está vivo? Y cuántas veces nosotros buscamos la vida entre las cosas muertas, entre las cosas que no pueden dar vida, entre las cosas que hoy están y mañana no estarán más. Las cosas que pasan. ¿Por qué buscan entre los muertos al que está vivo?

Necesitamos escucharlo cuando nos cerramos en cualquier forma de egoísmo o de autocomplacencia; cuando nos dejamos seducir por los poderes terrenales y por las cosas de este mundo, olvidando a Dios y al prójimo; cuando ponemos nuestras esperanzas en las vanidades mundanas, en el dinero, en el éxito.

Entonces la Palabra de Dios nos dice: ¿Por qué buscan entre los muertos al que está vivo? ¿Por qué estás buscando allí? Aquello no te puede dar vida, sí, quizás te de una alegría de un minuto, de un día, de una semana, de un mes, ¿y luego? ¿Por qué buscan entre los muertos al que está vivo? Esta frase debe entrar en el corazón y debemos repetirla. ¡Repitamos juntos tres veces! ¡Hagamos el esfuerzo! Todos: ¿por qué buscan entre los muertos al que está vivo? ¡Fuerte! ¿Por qué buscan entre los muertos al que está vivo? ¿Por qué buscan entre los muertos al que está vivo? Y hoy, cuando volvamos a casa digámoslo en el corazón, el silencio, pero que nos venga esta pregunta: ¿Por qué yo en la vida busco entre los muertos al que está vivo? Nos hará bien hacerlo.
Si escuchamos, podemos abrirnos a Aquel que da la vida, Aquel que puede dar la verdadera esperanza. En este tiempo pascual, dejémonos nuevamente tocar por el estupor del encuentro con Cristo resucitado y vivo, por la belleza y la fecundidad de su presencia.

No es fácil estar abierto a Jesús. No se da por descontado aceptar la vida del Resucitado y su presencia entre nosotros. El Evangelio nos hace ver diversas reacciones: la del apóstol Tomás, la de María Magdalena y la de los dos discípulos de Emaús: nos hace bien compararnos con ellos. Tomás pone una condición a la fe, pide tocar la evidencia, las llagas; María Magdalena llora, lo ve pero no lo reconoce, se da cuenta de que es Jesús sólo cuando Él la llama por su nombre; los discípulos de Emaús, deprimidos y con sentimientos de derrota, llegan al encuentro con Jesús dejándose acompañar por ese misterioso viandante.

¡Cada uno por diferentes caminos! Buscaban entre los muertos al que está vivo, y fue el mismo Señor el que corrigió el rumbo. Y yo, ¿qué hago? ¿Qué rumbo sigo para encontrar a Cristo vivo? Él estará siempre cerca de nosotros para corregir el rumbo si nosotros nos hemos equivocado.

¿Por qué buscan entre los muertos al que está vivo? (Lc 24,5) Esta pregunta nos hace superar la tentación de mirar hacia atrás, a lo que ha sido ayer y nos empuja adelante, hacia el futuro. Jesús no está en el sepulcro, ha resucitado, Él es el Viviente, Aquel que siempre renueva su cuerpo que es la Iglesia y lo hace caminar atrayéndolo hacia Él. “Ayer” es la tumba de Jesús y la tumba de la Iglesia, el sepulcro de la verdad y de la justicia; “hoy” es la resurrección perenne hacia la cual nos empuja el Espíritu Santo, donándonos la plena libertad.

Hoy nos es dirigido también a nosotros este interrogativo. Tú, ¿por qué buscas entre los muertos a aquel que está vivo, tú que te cierras en ti mismo después de una derrota y tú que no tienes más fuerza para rezar? ¿Por qué buscas entre los muertos al que está vivo, tú que te sientes solo, abandonado por los amigos y quizás también por Dios? ¿Por qué buscas entre los muertos al que está vivo, tú que has perdido la esperanza y tú que te sientes prisionero de tus pecados? ¿Por qué buscas entre los muertos al que está vivo, tú que aspiras a la belleza, a la perfección espiritual, a la justicia, a la paz?

¡Tenemos necesidad de sentirnos repetir y de recordarnos mutuamente la advertencia del ángel! Esta advertencia ¿Por qué buscas entre los muertos al que está vivo?, nos ayuda a salir de nuestros espacios de tristeza y nos abre a los horizontes de la alegría y de la esperanza. Aquella esperanza que remueve las piedras de los sepulcros y alienta a anunciar la Buena Nueva, capaz de generar vida nueva para los otros. Repitamos esta frase del ángel para tenerla en el corazón y en la memoria. Y después cada uno responda en silencio: ¿Por qué buscan entre los muertos al que está vivo? ¡Repitámosla! ¿Por qué buscan entre los muertos al que está vivo?
Pero miren, hermanos y hermanas, ¡Él está vivo, está con nosotros! ¡No vayamos por tantos sepulcros que hoy te prometen algo, belleza… y luego no te dan nada! ¡Él está vivo! ¡No busquemos entre los muertos al que está vivo! Gracias.

Papa Francisco catequesis 23-04-2014



El Don de Entendimiento. Papa Francisco




Texto completo de la catequesis del Papa traducida al español:
Los dones del Espíritu: el Entendimiento


Queridos hermanos y hermanas, ¡buenos días!
Después de haber examinado la sabiduría, como el primero de los siete dones del Espíritu Santo, hoy quisiera centrar la atención sobre el segundo don, es decir, el entendimiento. No se trata aquí de la inteligencia humana, de la capacidad intelectual de la cual podemos ser más o menos dotados. Es, en cambio, una gracia que sólo el Espíritu Santo puede infundir y que suscita en el cristiano la capacidad de ir más allá del aspecto externo de la realidad y escrutar las profundidades del pensamiento de Dios y de su designio de salvación.

El apóstol Pablo, dirigiéndose a la comunidad de Corinto, describe bien los efectos de este don, es decir, qué cosa hace este don del entendimiento en nosotros. Y Pablo dice esto: “lo que nadie vio ni oyó y ni siquiera pudo pensar, aquello que Dios preparó para los que lo aman. Dios nos reveló todo esto por medio del Espíritu…” (1Cor, 2,9-10). Esto obviamente no significa que un cristiano pueda comprender cada cosa y tener un conocimiento pleno de los designios de Dios: todo esto queda en espera de manifestarse en toda su limpidez cuando nos encontraremos ante la presencia de Dios y seremos de verdad una cosa sola con Él.

Pero como sugiere la palabra misma, el entendimiento permite “intus legere”, es decir, “leer dentro” y este don nos hace entender las cosas como las entendió Dios, como las entiende Dios, con la inteligencia de Dios. Porque uno puede entender una situación con la inteligencia humana, con prudencia, y está bien. Pero, entender una situación en profundidad como la entiende Dios es el efecto de este don. Y Jesús ha querido enviarnos el Espíritu Santo para que nosotros tengamos este don, para que todos nosotros podamos entender las cosas como Dios las entiende, con la inteligencia de Dios. Es un hermoso regalo que el Señor nos ha hecho a todos nosotros. Es el don con el cual el Espíritu Santo nos introduce en la intimidad con Dios y nos hace partícipes del designio de amor que Él tiene con nosotros.

Es claro, entonces, que el don del entendimiento está estrechamente relacionado con la fe. Cuando el Espíritu Santo habita en nuestro corazón e ilumina nuestra mente, nos hace crecer día a día en la comprensión de lo que el Señor ha dicho y hecho. El mismo Jesús ha dicho a sus discípulos: yo les enviaré el Espíritu Santo y él les hará entender todo lo que yo les he enseñado. Entender las enseñanzas de Jesús, entender su Palabra, entender el Evangelio, entender la Palabra de Dios. Uno puede leer el Evangelio y entender algo, pero si nosotros leemos el Evangelio con este don del Espíritu Santo, podemos entender la profundidad de las palabras de Dios. Y este es un gran don, un gran don que todos nosotros debemos pedir y pedirlo juntos: ¡Danos Señor el don del entendimiento!

Hay un episodio del Evangelio de Lucas, que expresa muy bien la profundidad y la fuerza de este don. Después de ser testigos de la muerte en la cruz y la sepultura de Jesús, dos de sus discípulos, decepcionados y tristes, se van de Jerusalén y vuelven a su aldea llamada Emaús. Mientras están en camino, Jesús resucitado se une a ellos y empieza a hablarles, pero sus ojos, velados por la tristeza y la desesperación, no son capaces de reconocerlo. Jesús camina con ellos, pero ellos estaban tan tristes, tan desesperados que no lo reconocen. Pero cuando el Señor les explica las Escrituras, para que entiendan que Él debía sufrir y morir para luego resucitar, sus mentes se abren y en sus corazones se reaviva la esperanza (cf. Lc 24,13-27 ). Y esto es lo que hace el Espíritu Santo con nosotros: nos abre la mente, nos abre para entender mejor, para entender mejor las cosas de Dios, las cosas humanas, las situaciones, todas las cosas.

¡Es importante el don del entendimiento para nuestra vida cristiana! Pidámoslo al Señor, que nos dé, que nos dé a todos nosotros este don para entender cómo entiende Él las cosas que suceden, y para entender, sobre todo, la palabra de Dios en el Evangelio.

Gracias.
Papa Francisco catequesis mayo 2014

miércoles, 24 de agosto de 2016

Todos somos pecadores



Todos somos pecadores todos

Hemos sido concebidos en pecado, se libran dos, o, tres a lo sumo

Jesús, María, y, San José este último sin confirma

Los demás, algunos Isaías, Jeremías, Juan Bautista, fueron santificados en el útero, pero estuvieron un tiempo en pecado, y, eso les dejo señales

Por lo tanto a todos nos tira lo fácil

A todos nos dominan los pecados capitales, a unos uno, a otros otro, a la mayoría los siete

Todos somos tentados

Todos pecamos unos venialmente, porque Dios está al quite, otros gravemente, o mortalmente

Lo que puede hacer un hombre lo puede hacer otro, no es cierto, pero que la enfermedad de uno, la puede tener otro sí

Las burradas mayores que vemos, las podríamos haber hecho cualquiera, si estuviéramos en esa condición, o, peor aún, Dios lo sabe

Pecadores todos

Y, es bueno, porque Jesús, vino a llamar a los pecadores, o sea que si hay algún justo por ahí,  nacido de otra  mujer de Adán, pues se va quedar fuera del Cielo, porque Jesús, vino por los pecadores

Ascensión de Jesús

         
Ascensión de Jesús 
  El Cielo no está arriba, arriba está el firmamento, que no es el Cielo, El Cielo es Dios, es su morada, como decía,  “un angelito mongólico”, “El Cielo es Dios por dentro”

En la época en que se escriben los evangelios, y, en siglos posteriores, se creía que la tierra era plana, y, encima estaba el Cielo, los 7  Cielos, que describe la Divina comedia, y, coronándolo, el Empíreo, la morada del Eterno, era una forma de mostrar la transcendencia de Dios

Al ser la tierra redonda, lo que para nosotros es la parte superior es la inferior para nuestros antípodas, es redonda y gira

Decir que Jesús ascendió, al Cielo que subió, no significa que subiera a un lugar físico después de la galaxia, si no que ha llevado su Humanidad resucitada, y, con Él a los rescatados con su muerte, a Dios, los ha introducido, en la Morada Eterna en Dios mismo, La Humanidad de Jesús, es parte ya de la Trinidad, de la Segunda Persona, y, por él, y, en él “veremos a Dios”

En el programa Shalon de tv de las Comunidades judías, que para mí son una ayuda, para el estudio de la Biblia, no me refiero sólo al AT, si no a los Dos Testamentos

En el programa del día 3 de abril, la persona que mostraba el Museo de la memoria en Tel a Aviv,  hablaba de que siempre que un judío (evidentemente hablaba de un judío como creyente);  habla de ir a Jerusalén, dice, “subir a Jerusalén, subió a Jerusalén”, por qué, Jerusalén está en un alto, pero hay sitios más altos, y,  se dice siempre, la razón es que se habla una subida espiritual, el ascenso al Señor, es ir a Dios

Recordé que en los Evangelios, se usa esa expresión, y, referida a Jesús, por lo tanto, llevándola a la Ascensión

Jesús entra en La Jerusalén celeste, y, por ello Quien pendió de una Cruz, es ascendido, enaltecido

Jesús esta con el Padre, claro que el Padre está en todas partes, y, en nosotros, pues ya está todo dicho



Quién es el que no entra por la puerta


¿Quién es él que no entra por la puerta en el redil de las ovejas, para conocer a los asaltantes?


Jesús dice en el Evangelio, que el Pastor es quién entra por la puerta, los ladrones entran por las ventanas, es decir no lo hacen de frente, porque vienen para robar, y, asaltar, y, me pregunto, como puedo conocer a los que entran por la ventana

Entran por la ventana, los que asoman a los platos de tv, de radio, de redes sociales, de internet, no para hablar de Jesús, para anunciar el evangelio, si no “su evangelio”, no para decir lo que deben, si no lo que gusta oír a la masa, para que los llamen, y, cobrar, para publicar sus libros, para….

A estos no les interesan las personas, si no su prestigio, por eso, van con el viento, dicen lo que está de moda oír

Se podría dar el nombre de muchos, lo malo es que yo también hubo un tiempo en que fui de ellos, porque cualquiera puede ser asaltante, sin necesidad de platós de tv, ni radio en la vida diaria, con la gente de todos los días

Todo lo puedo en Aquel que me conforta



Todo lo puedo en Aquel que me conforta

Me gustan, porque es verdad, estas palabras de Pablo, inspiradas por el propio Dios
Con Dios lo puedo todo, he visto hace poco, a una mujer llevar su enfermedad con paz porque tenía  Fe

Pero yo puedo también decir que con Dios le hago frente a todo, que no es un dormirse en los laureles, no saca el miedo, no, el miedo esta cuando tiene que estar, y, es centinela

Y, uno usa el sentido común, pero sé que con Él haré frente a todo, impide que tome decisiones que no debo tomar

Que me desespere

O, me enorgullezca sin motivo

Me ayuda a nadar en la abundancia, y, a carecer de muchas cosas, me enseñar a relativizar

Me hace compartir lo poco

Como Pablo, puedo decir


“Todo lo puedo en Aquel que me conforta”

Nada me puede separar de Dios



Nada me puede separar de Dios

Pablo, es decir el Espíritu Santo es claro, ni la muerte, ni la guerra, ni el Cielo, ni el Infierno, me puede separar del Amor de Dios, manifestado en Jesús

Pablo como Jesús era judío, y, pensaba como tal, para nosotros, si una persona me salva la vida, me quita de un peligro, yo estoy en deuda con esa persona de por vida, le debo lo que hizo por mí, que es impagable; pero para los judíos es al revés

Si yo salvo la vida a una persona, si la quito de un peligro, estoy en deuda con ella, me hago responsable de ella, la he salvado, pues cargo con ella, por eso Pablo dice

“Quien nos condenará, Cristo Jesús, él que murió, y, resucito, he intercede por nosotros..”


No, porque precisamente hacerlo sería anular lo que hizo, al dar su Vida por nosotros se hizo responsable ante el Padre, de cada uno, no puede como buen judío, desentenderse de nosotros,  tiene la obligación de cuidarnos y salvarnos, lo que hizo, y, hace, el Padre, si dejo que Jesús, nos diese su Vida, se obligó también,  vamos que sólo yo, me puedo apartar de Dios, y, Dios no me va dejar

Jesús no vino a traer la paz


Jesús no vino a traer la Paz, lo dijo el mismo, no he venido a traer paz, si no disensiones, porque estarán la hija contra la madre, la madre contra la hija, la nuera, contra la suegra, etc.

 Jesús es el Príncipe de La Paz, pero de la Paz de Dios, no del  mundo, y, cuando se quieren casar las dos, pues estalla, “la lucha”; no armada pero si lucha

Ya los primeros cristianos, algunos eran denunciados por sus familiares que seguían siendo paganos, o, judíos que no aceptaban al Mesías Jesús

Ahora en los países islámicos, los que abrazan el cristianismo, son perseguidos por sus familias
Pero no hace falta, irse tan lejos

La joven que se quedó embarazada, su mamá, su papá, su abuela gente respetable, y, hasta puede que miembros de… cofrades de… acuerdan la visita a una, iba decir clínica, perdón a un matadero de bebes no nacidos, la joven se niega, tendrá a su hijo, entonces se le da a elegir, o, el aborto, o, se va de casa lejos de ellos, no va manchar el apellido de su familia

Otras es un hombre al que se le propone un trabajo legal pero ilícito si es médico hacer abortos
O, ilegal pero sin mucho riesgo traficar con droga
O, un escritor al que se le pide escriba contra la Fe, y, a veces es la propia familia

Pero incluso entre buenos cristianos, a ningún padre le gusta de buenas a primeras que su hijo se vaya de misionero, o, entre en clausura

Quien busque un Jesús, en él que todos aquí vayamos a darnos besitos, y, comer chocolatinas se ha equivocado de Jesús


Jesús no vino a traer esa paz, si hasta nos pone en lucha contra nosotros mismos

jueves, 18 de agosto de 2016

¿Reconocemos los dones de Dios en nuestra vida?


¿Reconocemos las cosas buenas realizadas por Dios, en nuestra vida, y en el mundo, o, vivimos, vivo como si no existiese

Suelo decir, que Ciro mi gato, es tonto, cuando hago algún viaje, y, queda al cuidado de mis vecinos, o de otra persona, cuando regreso, se hace el enfadado, no se da cuenta, de que he sido yo, quien lo ha cuidado, quien le ha dado de comer, aunque fuera por medio de otros

Del mismo modo, nos sucede, y, me sucede con Dios muchas veces, Él interviene por medio de sus criaturas, algunas irracionales, otras libres y racionales, pero en ambos casos, son causas segundas, que nada podrían sin Él, sin embargo, su Mano, no se ve, se ve el progreso de la Ciencia en lo bueno, me refiero, el buen tiempo, las buenas cosechas, por cierto, casi todos nos quejamos, yo la primera del mal tiempo, pocos agradecemos el bueno

Del mismo modo nos quejamos de lo mal que va el mundo, pero olvidamos, todo lo bueno, que Dios ha puesto en él tantas personas entregadas

Tantos científicos que trabajan por la vida

Dios está presente, como un Padre, como una Madre, por eso es un necio el que vive como si no existiese, y, yo no soy una necia

No hay nada eterno




Nada hay eterno, salvo Dios, y, por Él el hombre, todo lo demás perecerá, lo más bello será destruido, naturalmente con la epístola a los romanos, el libro de la Sabiduría, y, la última carta de Francisco, “La Laudato Sí”, hay que aclarar que el todo, se refiere a las cosas hechas por el hombre, la técnica, 

Los monumentos, de eso, no quedará piedra sobre piedra

Aunque a lo mejor de algunos tiene Dios piedad

Esto significa que es una tontería poner la fe, la vida en cosas que van acabar pereciendo

Nosotros no, nosotros somos eternos

Nabot



Nabot, Acab, Jezabel,  el abuso del poder, y, la fidelidad a la ley; la ley judía prohibía vender a perpetuidad los campos la tierra, era un modo de hacer que Israel no se olvidase de que su dueño era Yahvé, es por ello que cuando Acab, el rey de Israel, no de Judá, quiere comprar a Nabot, su campo este se niega

Pero la reina Jezabel, trama un plan, la muerte de Nabot, si éste muere como blasfemo lapidado, sus bienes, su campo, será para el rey, así que contrata a testigos falsos,  y, Nabot muere, como un impío

Pero Dios, que actúa cuando quiere, lo hace ahora, resucita la memoria de  Nabot, y, lo hace por medio de su profeta Elías, este no teme enfrentarse al poder real

Podría haber pensado, total ya está muerto, porque arriesgar mi vida, pero el Espíritu Santo que hablaba por él no le deja, restituye a Nabot su honra, denuncia a los culpables, y, lo que les va suceder, lo hace de parte de Dios, y, con tiempo, para que puedan cambiar, arrepentirse, el rey lo hará,  la reina no sabemos

Ellos usaron mal de su poder, abusaron del mismo, fueron malos reyes

El castigo se lo dieron ellos mismos


Misericordia humana


Misericordia es dar el corazón, meter al otro dentro del propio corazón, sufrir con él, es ponerse en su lugar, encarnarse, fue lo que hizo Dios, Jesús con nosotros, se hizo hombre, era el Verbo, se hizo Jesús, no se eximio de nada, salvo del pecado, pero fue hasta el borde
Dios nos metió en su corazón, en Jesús dejo que su corazón fuera traspasado por nosotros
Y, eso es lo que hemos de hacer con los demás
Porque tener misericordia, no es mirar al otro como a un perrillo herido, a un perro se le tiene lastima, no misericordia, es ponerse en su lugar, y, brindar el perdón, sabiendo que cada uno, tiene más de lo que pedir perdón que perdonar.






Merece la pena que nos llamemos cristianos


Merece la pena que nos llamemos cristianos si no vivimos como tales

Si, merece la pena, porque no somos cristianos por nuestra propia decisión, y, esto nada tiene que ver, con haber sido bautizado de bebe, o de adulto

La  Fe es un don, y, la Fe en Cristo, lo es más

Fue Dios, quien siendo todavía pecadores, nos amó, nos eligió por hijos, en el Hijo, nos quiso sus hijos nos quiso cristianos

Si no vivimos como tales, hacemos mal, pero al llamarnos cristianos, eso mismo es un aldabonazo a nuestra conciencia,  pues nos recuerda aunque no queramos, lo que debíamos ser

Pero si ya negamos lo que somos, si renunciamos al nombre de cristianos, entonces, le abrimos las puertas al mal, de par en par, y es posible que ya no se las podamos abrir al Bien

Si un cristiano odia, un día se topara en el evangelio, con Jesús que le manda amar, y, entonces ayudado por la Gracia, pedirá y, obtendrá perdón

Pero si el cristiano,  ha decidido, puesto que no viví como tal, presentarse sólo como una buena persona, el día que se tope con el evangelio, dirá “cosas de antes”

Si, los cristianos, debemos llamarnos cristianos, porque lo somos, por Gracia de Dios, méritos de Cristo, lo de no vivir como tales, eso es culpa nuestra

Jesús pidió perdón por nosotros



Jesús pidió perdón por nosotros, sintió nuestro pecado como propio, no se limitó a decir a Dios que nos perdonará, pero quedándose, lejos, si no que muy al contrario, cargo con nuestros crímenes, como dice La Biblia, “sus heridas nos curaron”; sin merecer la muerte murió, para que nosotros pudiésemos vivir para siempre.

Cargo voluntariamente con nuestros delitos, los hizo suyos, por eso sabía que  merecía la muerte pues así, lo decía La Escritura, lo asumió todo,  ya que nos hizo parte de su cuerpo, y, en el cuerpo, el responsable de lo que hace la mano, no es la mano, es la cabeza; y,  no es que Dios quisiera la muerte de su Hijo.

No puede querer algo así, siendo Amor; es que el Padre Dios, ya no ve al pecador, ve a su Hijo, Hombre y Dios como Él, por eso quien acepta Jesús, ya está salvado, con lo que implica aceptar, que no es poner el Belén, ni ir a las procesiones, él que no lo acepta, simplemente, se queda fuera, está lejos de Dios, y, eso es el Infierno; ya que no acepta el perdón de Jesús, quien rogo perdón por el pecado de cada  uno, como si lo hubiera cometido él mismo

Jesús glorifico a Dios



Jesús, glorifico a su Padre Dios, haciendo su Voluntad, cumpliendo la misión para la que fue enviado

Así lo dijo Él mismo, mi alimento es hacer la voluntad del que me envío, y, concluir su obra; la obra del Padre es la creación, creación que salió buena, pero que el pecado estropeo, la desobediencia del hombre, estropeo, todo lo creado, Jesús con su obediencia, no sólo fue nuestro modelo, nuestro Redentor, si no que puso las cosas en su sitio, devolvió el orden

Y glorifico a Dios, y, lo hizo no sólo cuando digamos era fácil, si no cuando le llevaba a la Cruz, cruz de la que pudo salvarse, sin recurrir a milagros, sólo con decir a  sus asesinos, lo que querían oír
Pero Dios su Padre, no lo mando, a ser amable, si no a revelar quién era  en verdad Dios,  Amor, y, por eso, no huyo de la cruz, llevo su misión hasta el final, y, pudo decir “Todo está cumplido”

El Amor de Jesús por la humanidad



Jesús anuncia su amor a la humanidad

Y, lo hace en medio de una cena de amigos, y familia, lo hace en primer lugar compartiendo, cantando, y, riendo, bebiendo

Lo hace, lavándoles los pies, aunque protesten, para que aprendan que el lavar los pies a otro, no humilla, uno es lo que Dios sabe que es

Lo hace, aunque en medio, este un traidor, él también lo ama

Lo hace, aunque sepa que todos, son cobardes, los ama igual

Y, en su locura, y, porque puede

Se ofrece como Comida en el Pan Y el Vino, para quedarse para siempre, siempre, siempre
Para que ya aquí la humanidad a la que pertenece, tenga el Cielo


jueves, 11 de agosto de 2016

Ha muerto un hombre bueno, ateo pero bueno lleno de Dios




D. Gustavo Bueno
Ateo, marxista, y bueno, lleno de Dios aunque no lo supiera, como dice D.Enrique Monasterio en su blog, Dios lo habrá premiado,  yo digo que van a tener toda la eternidad, para charlar, para decirse tantas cosa, “emocionante” debe haber sido el abrazo, de este hijo semi pródigo llegado al Cielo, porque si hay ateos que van al Cielo, y, cristianos que van al Infierno

Decía d. Gustavo, entre otras cosa

“El hijo no puede matar a los padres porque no los desee, defender el aborto es defender la esclavitud, acaso el hijo mata a los padres porque no los quiera”

En la tierra no creyó en Dios, tal vez porque le presentaron un dios
En el Cielo no hay fe

Dios te bendiga Gustavo Bueno, d.e.p, tienes toda la eternidad para gozar de tu Creador

Lo que cuenta es el servicio








Lo que cuenta es el servicio, ni grande ni pequeño concreto
Al cristiano lo tiene que distinguir el servicio, es decir el amor, pero el servicio ha de ser gratuito, es decir por gracia, como sirviendo a Dios, y, tiene que ser concreto, no grande ni pequeño

Dar a las personas la ayuda, y, lo que precisan, se entiende lo que precisan para no desviar el Camino, dar veneno a un moribundo, no es ayudar, ni dar drogas a un toxicómano

Y, el servicio, se ha de hacer cuando es necesario, una persona puede estar dispuesta a dar la vida por un amigo, salvándole de un incendio, pero si no es capaz de tomar un café con él, y aguantar su depresión no sirve; sobre todo porque afortunadamente es posible que el incendio no llegue nunca, y si llega de seguro uno no tendrá fuerza para enfrentarse con él, y se inventará excusas

El servicio concreto y cuando hace falta



Es preciso aprender a recibir



Cuando el Hijo de Dios, se hizo, hijo del hombre, es decir humano asumió todo lo nuestro, el pecado aunque todos lo tengamos no es nuestro es del diablo, y, en todo lo nuestro que asumió, estuvo el necesitar de los demás; Jesús, no desdeño nunca la ayuda prestada

Hay personas que disfrutan haciendo favores, luego se queja por otro lado; pero les encanta ayudar, sin embargo, son  incapaces de pedir ayuda, es más cuando se les ofrece suele ofenderse,  y, esta ayuda puede ser de muchas formas, no hay que pensar en casos dramáticos

Y, es algo que esta mal, no somos super héroes, porque como dice la niña del anuncio no existen, somos criaturas, que dependemos unos de otros, y, además de estar dispuestos a dar, a compartir, hemos de estarlo a recibir, no olvidar que si hay una obra de misericordia que manda, dar de comer al hambriento,   es preciso que el hambriento se deje alimentar, y, el hambriento lo puede ser de muchas cosas no sólo de pan, de cultura, etc

Además si sabemos siendo cristianos que todos formamos un cuerpo; pues en el cuerpo todos los órganos se ayudan

Dar si, pero recibir también

El Velo del Templo, se rasgo






El Velo del Templo, de Isaías a Lucas, y otros
Isaías 25/ 7-8
Lc 23, 45
2 Corintios 3, 13
Exodo 34, 29-33

Al narrar la muerte de Jesús en La Cruz, Lucas nos dice lo siguiente
23:44 Era alrededor del mediodía. El sol se eclipsó y la oscuridad cubrió toda la tierra hasta las tres de la tarde.
23:45 El velo del Templo se rasgó por el medio.
23:46 Jesús, con un grito, exclamó: "Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu".  Y diciendo esto, expiró.
Por su parte  Mateo, 27, 45/ 54, dice

27:45 Desde el mediodía hasta las tres de la tarde, las tinieblas cubrieron toda la región.
27:46 Hacia las tres de la tarde, Jesús exclamó en alta voz: "Elí, Elí, lemá sabactani", que significa: "Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?"
27:47 Algunos de los que se encontraban allí, al oírlo, dijeron: "Está llamando a Elías".
27:48 En seguida, uno de ellos corrió a tomar una esponja, la empapó en vinagre y, poniéndola en la punta de una caña, le dio de beber.
27:49 Pero los otros le decían: "Espera, veamos si Elías viene a salvarlo".
27:50 Entonces Jesús, clamando otra vez con voz potente, entregó su espíritu.
27:51 Inmediatamente, el velo  del Templo se rasgó en dos, de arriba abajo, la tierra tembló, las rocas se partieron 

Marcos 15, 33-39

15:33 Al mediodía, se oscureció toda la tierra hasta las tres de la tarde;
15:34 y a esa hora, Jesús exclamó en alta voz: "Eloi, Eloi, lamá sabactani", que significa: "Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?" 

15:35 Algunos de los que se encontraban allí, al oírlo, dijeron: "Está llamando a Elías".
15:36 Uno corrió a mojar una esponja en vinagre y, poniéndola en la punta de una caña, le dio de beber, diciendo: "Vamos a ver si Elías viene a bajarlo".
15:37 Entonces Jesús, dando un gran grito, expiró.
15:38 El velo  del Templo se rasgó en dos, de arriba abajo.
15:39 Al verlo expirar así, el centurión que estaba frente a él, exclamó: "¡Verdaderamente, este hombre era Hijo de Dios!"

Al aparecer en los  3 Sinópticos, puede parecer un hecho histórico, pero no lo es, es mucho más, Jesús murió crucificado, y, los crucificados eran considerados malditos, por lo tanto, eran ejecutados fuera de la ciudad, lejos del Templo, desde el lugar de la ejecución no podían ver, si se rompía el velo del Templo, y, no lo vieron
Lo que hacen es dar un símbolo, una señal

“El Velo del Templo”, era el que separaba el Lugar del Santo, de los Santos, o, Santísimo, este lugar estaba oculto al Pueblo, nadie podía acceder al mismo, sólo tras muchas purificaciones el Sumo Sacerdote, una vez al año
Pero al morir Jesús se rompe, y, con dos significados, primero que El Templo ya no es sagrado, el Templo de Dios, es el Hombre que pende desnudo de una Cruz, pero también que nada impide a los hombres, acercarse a Dios, Jesús ha roto el velo que lo impedía

En Isaías 25, 7-8

25:7 Él arrancará sobre esta montaña el velo que cubre a todos los pueblos, el paño tendido sobre todas las naciones.
25:8 Destruirá la Muerte para siempre;  Señor enjugará las lágrimas de todos los rostros,  y borrará sobre toda la tierra
el oprobio de su pueblo, porque lo ha dicho él, el Señor.

Lo que impedía a los hombres ir a Dios, de lo que era símbolo, el Velo del Templo

Exodo 34/ 29-33

La gloria del Señor se refleja en la cara de Moisés
34:29 Luego, bajó Moisés del monte Sinaí y, cuando bajó del monte con las dos tablas del Testimonio en su mano, no sabía que la piel de su rostro se había vuelto radiante,  por haber hablado con él.
34:30 Aarón y todos los israelitas miraron a Moisés, y al ver que la piel de su rostro irradiaba, temían acercarse a él.
34:31 Moisés los llamó. Aarón y todos los jefes de la comunidad se volvieron
a él y Moisés habló con ellos.


34:32 Se acercaron a continuación todos los israelitas y él les conminó cuanto Yahveh le había dicho en el monte Sinaí. 

34:33 Cuando Moisés acabó de hablar con ellos, se puso un velo sobre el rostro. 
Moisés, vela su rostro al Pueblo, es demasiado brillante, para que pueda verlo, porque ha estado en contacto con Dios, pero ahora Gracias a Jesús, cualquiera puede acercarse a Dios, ya no hay velos que lo impidan

Lo recuerda San Pablo

2 Corintios 3-7-16
3:7 Ahora bien, si el ministerio que lleva a la muerte —grabado sobre piedras— fue inaugurado con tanta gloria que los israelitas no podían fijar sus ojos en el rostro de Moisés, por el resplandor —aunque pasajero— de ese rostro,  

3:8 ¡cuánto más glorioso será el ministerio del Espíritu!
3:9 Y si el ministerio que llevaba a la condenación fue tan glorioso, ¡cuál no será la gloria del ministerio que conduce a la justicia!
3:10 En realidad, aquello que fue glorioso bajo cierto aspecto ya no lo es más en comparación con esta gloria extraordinaria.
3:11 Porque si lo que era transitorio se ha manifestado con tanta gloria, ¡cuánto más glorioso será lo que es permanente!

3:12 Animados con esta esperanza, nos comportamos con absoluta franqueza, 3:13 y no como Moisés, que se cubría el rostro con un velo  para impedir que los israelitas vieran el fin de un esplendor pasajero. 

3:14 Pero se les oscureció el entendimiento, y ese mismo velo permanece hasta el día de hoy en la lectura del Antiguo Testamento, porque es Cristo el que lo hace desaparecer.


3:15 Sí, hasta el día de hoy aquel velo les cubre la inteligencia siempre que leen a Moisés.
3:16 Pero al que se convierte al Señor, se le cae el velo


Para mí lo  que significa, sin agotar claro esta ningún otro significado es que, “la Salvación  llega a todos por Jesús”















Dios ve el dolor


Dios ve el dolor, que hay en el mundo, y, nos manda a nosotros a combatirlo, como mando a Moisés

Nosotros somos los ojos, las manos, los pies de Dios

Lo mismo que Dios vio el sufrimiento de los judíos, nuestros hermanos, en Egipto, ve el sufrimiento de tantos inocentes

E interviene por medio de nosotros, a los que nos va pedir cuenta

Ve los muertos por hambre, pese  haber alimentos para todos,  y, observa los que tiran alimentos, para subir precios, los que gastan en cosas superfluas, como averiguar, los años de la tierra

Ve los muertos por las guerras, los refugiados, y, exiliados muertos de frío, y, en el mar

Ve, los asesinados por su Fe

Los muertos por la pena de muerte

Las victimas niños inocentes asesinados por medio del aborto, con el silencio de uno, y, complicidad de los políticos

Ve niños abusados

Viejos, y, enfermos asesinados por la eutanasia

Mujeres, y, hombres maltratados

Dios sufre en ellos, porque en ellos sufre Jesús que es un ser humano

Y, como a Moisés nos manda a luchar contra esto

Cada uno, como pueda y sepa, la oración si, pero Dios quiere más

La denuncia, cada uno, al nivel que pueda, la intervención directa el que pueda

Y, no basta dar de comer al hambriento, con donaciones a Caritas, banco de alimentos, y, luego apoyar el aborto criminal

A Dios no le vale

Como a Moisés, nos puede parecer difícil, y decir, “por qué me voy meter en estos líos”

Pero Dios nos recuerda, que Él es Yahvé, y, por lo tanto, es “El Que Es”, “El que está siempre a nuestro lado”


viernes, 5 de agosto de 2016

La Señal





La señal de que uno, ha sido liberado por Dios, de que Dios lo ha sacado de sus esclavitudes, y, no ha sido uno mismo él que se ha sacado de unas, para meterse en otras peores

Es que el liberado, lo mismo que Moisés, lleva a Dios consigo, y, se ve en su rostro, no porque le brille la cara, lo que le brilla es el alma

Es una persona que transmite paz, que siempre aconseja bien, que ayuda, que pide ayuda, que perdona, que pide perdón

Que jamás traiciona su conciencia, ni aunque le vaya la vida

Que pone a Dios en el centro de todo

En suma que ha dado muerte, o, destruido los ídolos que tenía


miércoles, 3 de agosto de 2016

La Palabra de Jesús limpia






La Palabra de Jesús limpia, basto una palabra de sus labios para que la lepra, desapareciese de aquel hombre, su palabra es Omnipotente, porque es la Palabra de Dios, por eso recrea al hombre

La Palabra de Jesús, purifica mejor que el crisol, su Palabra nos limpia, nos limpia, porque él ora por nosotros, pide seamos perdonados

Nos limpia porque él mismo nos perdona

Y, en la penitencia, el sacerdote otro pecador miserable, igual que el penitente, sólo presta a Jesús su voz

Por eso, el sacerdote dice, “Te absuelvo en el nombre de de…”
Y, no queda ahí, cuando leemos la Biblia, cuando oramos con ella,, no se nos perdonan los pecados, pero si se nos muestra la voluntad de Dios, lo que estamos haciendo mal, y, se nos indica el camino del perdón; por eso en ese sentido, también podemos decir, que la Palabra de Jesús limpia





martes, 2 de agosto de 2016

De noche aún mejor



De “noche” se puede ir a Jesús, es casi el mejor momento

Es decir cuando el mundo se hunde ante uno

Cuando nadie te comprende

Cuando los amigos te han dejado solo


Cuando Dios se ve, se siente tan lejano, aunque la fe, te diga que esta en ti


Cuando los que tenían que dar buen ejemplo no lo dan

Cuando la conciencia te condena

Cuando solo ves negrura

Es el mejor momento, de ir a Jesús

Él entiende esos momentos, los pasó en la Cruz, por mí, por ti, por todos

lunes, 1 de agosto de 2016

Dios esta siempre de nuestro lado



Dios está siempre a nuestro lado, como nos recuerda y decimos en el salmo 23

El salmista, lo dice bien claro, aunque pase por un valle tenebroso no temo mal alguno, porque tú, vas conmigo

El valle tenebroso, son esos momentos en la vida, en que todo, parece hundirse, en que no se ve salida, puede ser psicológico, o, real, motivos de todo tipo, pero el panorama se ve negro

El ateo, el no creyente, si no siente una mano amiga, por medio de la cual le toca Dios, aunque no lo sepa, puede acabar en el suicidio

El creyente, si en vez de Dios, se ha hecho un dios, también

Pero quien se apoya en Dios, el Dios Uno, y, Trino, no le desaparece el Valle Tenebroso, no hay milagrería, pasa por él, por el valle sufriendo, y, sabe que los que le apoyan, son instrumentos de Dios,  sabe que en ese valle, el Padre, el Hijo, el Espíritu van con él;  y, que no le dejan de su mano, que el Hijo, sufre con él,  sabe que ese valle pasará, ignora, si lo acabará de pasar en esta tierra, o, en la Nueva, pero sí que lo pasara, porque sabe también, como dice otro Salmo

Que si el afligido invoca al Señor, Él lo auxilia, y, lo libra de sus angustias, y, si no lo invoca también