viernes, 3 de mayo de 2019

Dios dispone todo para nuestro bien


Rm  8, 28-39

En estos versículos, Pablo o, mejor dicho el Espíritu Santo por medio de Pablo, nos habla, nos muestra el verdadero Dios, el Dios Amor

Lo primero que leemos es
Sabemos, además, que Dios dispone todas las cosas para el bien de los que lo aman, de aquellos que él llamó según su designio.”

Y, a quienes ama, a todos, Dios no está desentendido del mundo. Aun cuando pudiera a veces parecerlo, él va guiando y, orientando todo a nuestro sumo Bien. Que es nuestra vida con Él, si repasamos la historia vemos que de las cosas peores han salido grandes bienes

Sigue Pablo

Diciéndonos que Dios quiere que seamos como su Hijo Jesús, que lo reflejemos

A eso nos destinó, predestino, y, entramos todos. A los que predestino, los justifico, nadie se hace justo, se santifica así mismo, pues Dios no, nos debe, la justificación es siempre absolutamente obra de Dios, y, a los que justifico glorificó

Naturalmente, uno puede salirse del Camino, de la lista de los predestinados, Dios respeta la libertad, sino lo suyo no sería Amor, y, si ese rechazo nos coge con puerta cerrada como a las vírgenes pendejas, pues la culpa será nuestra

Dice Pablo
¿Qué diremos después de todo esto? Si Dios está con nosotros, ¿quién estará contra nosotros? ”

Pues nadie, qué me vengan a mí, con mensajitos apocalípticos, que de algo me tengo que reír

“El que no escatimó a su propio Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros, ¿no nos concederá con él toda clase de favores?”

Dios para quien todo es presente, sabía el trato que íbamos dar a su Hijo, y, con todo lo envío, por eso, si nos dará por él todo lo que pidamos, pero no olvidemos que la petición tiene que ser, como pide Jesús, como pidió en Getsemaní

¿Quién podrá acusar a los elegidos de Dios? Dios es el que justifica. 

Nadie si no han rechazado la elección, no justifica el mundo, ni la conciencia, sino Dios

¿Quién se atreverá a condenarlos? ¿Será acaso Jesucristo, el que murió, más aún, el que resucitó, y está a la derecha de Dios e intercede por nosotros?

No, si lo confesamos con la vida, no, sí lo negamos ya nos hemos puesto fuera, con todo, Él sigue insistiendo hasta que la puerta se cierra

Quién podrá entonces separarnos del amor de Cristo? ¿Las tribulaciones, las angustias, la persecución, el hambre, la desnudez, los peligros, la espada?

Nada nos puede sacar La Fe, ni la Esperanza, ni el Amor, nada podremos pasar noches oscuras, pero Él está ahí a nuestro lado, nuestra libertad está protegida, ahí tenemos tantos ejemplos hoy en día, los mártires, las madres solteras, los que cuidan enfermos y no les proponen la muerte, los que malviven pero no se meten en negocios turbios. El político que se da de baja, porque no traiciona su conciencia por un voto


Como dice la Escritura: Por tu causa somos entregados continuamente a la muerte; se nos considera como a ovejas destinadas al matadero

Hoy se sigue cumpliendo, y, donde no se nos mata, que en muchos sitios se nos margina socialmente, se nos mira como locos, y, hasta como malas personas por algunos. Todo por pensar como Dios no como el mundo

Pero en todo esto obtenemos una amplia victoria, gracias a aquel que nos amó

Cuando  el mundo, la sociedad, nuestra naturaleza herida, no consiguen salirse con la suya, y, hacemos lo que Dios quiere, hemos vencido con Jesús, como Jesús, por no tirarse de La Cruz, ni desde el alto del monte

Porque tengo la certeza de que ni la muerte ni la vida, ni los ángeles ni los principados, ni lo presente ni lo futuro, ni los poderes espirituales,
ni lo alto ni lo profundo, ni ninguna otra criatura podrá separarnos jamás del amor de Dios, manifestado en Cristo Jesús, nuestro Señor.

Nada nos puede separar del Amor de Dios, ni nuestro pecado, pues si lo confesamos, y, pedimos perdón sincero Él nos perdona

Pero hay algo, que Pablo, no cita aquí, y, que si nos puede separar del Amor de Dios, y, es nuestra propia voluntad, nosotros mismos, el idolátranos

Por eso, hemos de tener cuidado con ese enemigo, con él que convivimos