Jesús es el juez
Lo ha dicho bien claro; “El Padre
ha entregado, al Hijo todo el poder de juzgar”
Pero este juicio, no es como los
de la tierra, es un juicio salvador, un juicio en el cual, el juez es a la vez,
abogado, y, además hermano del que juzga, y su Creador,
humanamente sería ilegal
Tampoco podemos pensar que es
algo, que va pasar, al final de la vida, ahí será la “última sentencia”; en
realidad la sentencia la dará cada uno
Pero el juicio empieza aquí, el
Asesor es el Espíritu Santo, por medio de la conciencia
La Luz de Jesús, que es Él mismo,
nos ilumina para que veamos, lo que hemos de hacer, y lo que hemos hecho
mal, pero una vez reconocido nuestro
pecado, y, confesado, y no me refiero al sacramento que es sólo para católicos
y otros cristianos, en lugar de ser rechazados, el pecador arrepentido es
admitido, Jesús el Juez paga el mismo, su deuda, ya la pago en la Cruz, y de
nuevo le da, nos da fuerzas para seguir adelante, no hay machacamiento, si alguien lo tiene, es
un problema mental, lo perdonado,
perdonado esta, llegará un día el último en que ya no habrá un ahora voy
ser bueno, porque ya estaremos frente a la Puerta, ahí con lo que en ese
momento tengamos en el corazón, responderemos, “quiero entrar, Señor”, y
escucharemos al Juez diciendo, “Ven siervo bueno, y fiel…”; pero también cabe
la horrible posibilidad de que nuestro corazón diga; “ Quién eres Tú Jesús, no
te conozco, nunca te he obedecido”; entonces el Juez no podrá permitir que nos
abran la Puerta, y, quedaremos fuera, eso es el Infierno, al que iremos por
burros, no por la voluntad del Juez