lunes, 11 de febrero de 2019

Torrentes en la estepa


Torrentes en la estepa
Isaías XXXV, 6, 10

Entonces saltará el cojo como ciervo, y la lengua del mudo lanzará gritos de júbilo. Pues serán alumbradas en el desierto aguas, y torrentes en la estepa,

No hay que tomarlo al pie de la letra, es más milagro, más importante es el milagro del Amor de Dios,  él que era incapaz de correr a hacer el bien, él que no confesaba a Dios, no proclamaba su Palabra, pues  estaba seco, y, por eso uno era cojo, otro mudo, Gracias al Agua del Espíritu Santo, que broto, que brota del Costado abierto de Jesús, él que antes no lo hacía ahora corre presuroso a obrar el bien, el que no confesaba a Dios ni proclamaba su Palabra, ahora la grita, es lo que hizo Pedro y los otros 10 en Pentecostés, lo que hizo Zacarías al preguntarle el nombre de su hijo

Pero ni la estema ni el desierto producen agua, por ellos mismos,  nadie se convierte solo, nadie se pone en Camino a Dios si Dios no lo lleva, es Dios quien hace brotar el agua en el desierto

se trocará la tierra abrasada en estanque, y el país árido en manantial de aguas. En la guarida donde moran los chacales verdeará la caña y el papiro.

El Amor de Dios hará que él que tenía el corazón seco quemado por el pecado, por la falta de fe, y, era incapaz del bien, se sienta impelido a ello, el que robaba por ejemplo ya no roba sino que comparte lo que tiene

Habrá allí una senda y un camino, vía sacra se la llamará; no pasará el impuro por ella, ni los necios por ella vagarán


Esa senda es el mismo Jesús, que nos revelo que  Él es el Camino,  por eso es vía sacra,  cierto no pasaran por ella impuros, porque  Dios en Cristo su Hijo nos ha purificado a todos, quien va por ella es puro, quien no va se hace él mismo impuro, pero poderoso es Dios para purificarlo de nuevo. Si se deja, los necios no vagan por ella, porque el necio es quien confía en si no en Dios, quien pone por delante el criterio del mundo no a Dios, quien no confía en la Palabra de Dios, estos se auto proclaman sabios y van por las sendas del mundo, hasta que Dios cure su necedad


No habrá león en ella, ni por ella subirá bestia salvaje, no se  encontrará en ella; los rescatados la recorrerán

Una forma de decir que nadie hará daño ni practicara la violencia los que van por el Camino son los redimidos los rescatados



Los redimidos de Yahveh volverán, entrarán en Sión entre aclamaciones, y habrá alegría eterna sobre sus cabezas. ¡Regocijo y alegría les acompañarán! ¡Adiós, penar y suspiros!

Se está hablando de la entrada de los redimidos en el Reino, la Sion en la que entran es la Jerusalén Celeste, es lo que confirma el Apocalipsis  no hay llanto, pues Dios los ha consolado