domingo, 15 de mayo de 2022

Ninguna mentira lleva a la verdad


Ninguna mentira lleva a la verdad.  
Jamás la mentira conduce a la verdad, menos a La Verdad, el usar mitos leyendas, presentandolos como dogmas, como verdades de fe, el poner en primer lugar, “visiones privadas”; en las que el Mensaje no es una clase de historia, sino otro, y, ponerlos por encima de La Iglesia, La Biblia
El contar acciones de santos que ni han existido, o de los que hay duda, o que si existieron, pero atribuirles dones o carismas que no tuvieron, milagros que Dios no hizo por su medio, callando lo que de verdad hay que enseñar, o hablando de milagros como si fueran los autores no los medios
Eso jamás lleva a la verdad, a La Verdad, lleva a una fe anémica, infantil, que no se traduce en vida.