jueves, 2 de junio de 2022

La fe en la vida eterna


La fe en la vida eterna personal y la justicia
Hay muchas formas de creer en la vida tras la muerte, solo una es cristiana
Una es la creencia en la reencarnación, el alma va de turismo de cuerpo en cuerpo  en sucesivas vidas, en las que se va purificando, este tipo de creencia, no lleva a la justicia, si uno lo está pasando mal, pues seguro que es porque fue malo en su vida anterior, así que sufra, y, la siguiente vida, todo le irá de perlas
Otra es la creencia en que lo que sobrevive es el alma descarnada, eso lleva a despreciar el cuerpo
Y, esta la fe cristiana que me dice, y, me da de muestra y qué muestra a Jesús, que a la muerte le sigue la Resurrección, con él cuerpo que tuviere, el físico mío, no, sino con la configuración que  tenga con Cristo en el momento de la última llamada
San Pablo dice a unos de sus cristianos, que no va parar hasta que vea a Cristo, formado en ellos, y, en otro texto habla de alcanzar la estatura de Cristo
Esto quiere decir ser otros cristo, eso precisamente significa la palabra cristiano, todo eso  ayudados por la gracia lo vamos consiguiendo, mejor dicho lo va haciendo Dios, cuando confesamos a Jesús como Señor con la vida, cuando decimos que No, destruímos esa imagen de Jesús en nosotros
Sí en el momento de la muerte, en nuestra entrada en la eternidad nada hay en nosotros que sea imagen de Jesús, si no tenemos su forma, seremos como niños que nacen muertos, no entraremos en el Cielo, por culpa nuestra habremos elegido, la muerte eterna, que es en realidad muerte en vida, desear la muerte que no vendrá nunca y vivir odiando y odiandose
Pero si hemos dicho que Sí, puede por ejemplo los mártires; los niños, muchos santos que vivieron una entrega total que nuestra configuración sea plena, damos el peso adecuado, nacemos para el Cielo
Y, lo que imagino será lo más común, estamos bien configurados, pero no alcanzamos la altura ni el peso de Jesús, hay resabios de viejas negaciones. Entonces no, nos queda otra que ir “ a la incubadora” al Purgatorio, allí completaremos lo que nos falta para ser imagen perfecta de Cristo y poder entrar en el Cielo
Al morir quedan de nosotros restos, que precisamente se llaman así restos humanos, un resto es lo que sobra, tambièn cuando nace un niño, quedan restos de su vida fetal que nada le valen en la vida  fuera del útero
Dios resucita nuestro cuerpo, es decir todo lo rescatable de nuestra identidad personal y física, Velázques si está en el Cielo,  o cuando entré si está en el purgatorio, seguirá pintando, es una forma de hablar
tú seguirás siendo tú, y, yo seguiré siendo yo, pero sin los pegotes que nos echamos encima, tendremos cuerpo, cuerpo glorioso imagen del cuerpo glorioso de Jesús, que tendrá por base nuestro cuerpo mortal, del que quedaran restos, que son eso, restos, enterraran nuestro cadáver, porque nosotros estaremos ya vivos para siempre, si hemos practicado la justicia, como confesión de fe-
La tercera es la de pensar que todo acaba con la muerte, uno puede pensarlo y obrar bien, pero también es posible que ante situaciones tanto de peligro para su vida, como de poder obtener beneficios piense, sí lo que voy conseguir es morir y se acabó todo, pues aprovecho la ocasión