sábado, 13 de enero de 2024

Para que se vea los buenos que somos

 

A veces para que se vea lo buenos que somos para ayudar a uno, dañamos a más de uno
No digo que lo hagamos siempre, ni a proposito, pero hay veces que el buenismo, el puto buenismo nos puede
Y, para hacer bien, para no hacer daño, porque todo el mundo se equívoca, dañamos a más de uno
Van unos ejemplos semi ficticios
Doña Leandra compra en la carnicería la vaca blanca, esta carnicería está al lado, de la del toro rojo,  la vaca rubia, el toro enamorado etc
A Doña Leandra le dan un día carne que no es la que pidió, otro día, le roban en el peso, le meten grasa por carne etc, ella se enfada, le recrimina en privado y sigue comprando, pero como sigue el abuso, deja de comprar, o lo hace menos veces
luego con sus amigas y en la peluquería comenta, lo que le pasó y cuando le preguntan en cuál carnicería, suelta la tontería, de se dice el pecado no el pecador
Con lo que consigue que sus amigas no compren en ninguna de las carnicerías por si acaso, para no dañar a la vaca blanca,  las dañó a todas
Lo prudente ya que primero había hablado con los culpables en privado, era dar nombre y señales.

Otra un hombre acusado de pederastia o violación sale de la carcel tras cumplir condena, todos sabemos que esas personas no suelen cambiar, D. Luis sabe que esa persona es el nuevo vecino, o el nuevo maestro, en el barrio o en la escuela hay mujeres, o niños o jóvenes que pueden ser objeto de sus apetencias, en un principio piensa alertar a la comunidad. 
Pero luego piensa que todo el mundo tiene derecho a rehacer su vida, y es cierto, pero todo inocente tiene derecho a que no estropeen la suya, y así por su buenismo deja que depredador sexual campe a sus anchas

Hay que ser buenos, buenistas nunca