jueves, 4 de enero de 2024

A los hombres y mujeres


A los hombres y mujeres que tienen la osadía y desvergüenza de preguntar a Dios. Dónde estás no ves el hambre, y el dolor qué hay.
Dios les responde: “Eso digo yo, hijo, hija mía, dónde estás que te cree para aliviar el hambre y el dolor de tus hermanos”
Hay personas que mientras saborean una costosa comida en un buen restaurante, o toman un caro aperitivo en una terraza, tras descender de autos o motos de marca, vistiendo ropas caras, personas que derrochan dinero en frivolidades. Que expulsan con asco, con un gesto de mano a los mendigos
Y que tiene la osadía de decir.
“A mí la verdad, me cuesta cada vez más creer en Dios, por qué digo yo, como Dios sí existe permite que haya tanta hambre en el mundo, niños casi desnudos, la verdad si existe dónde esta”
A esas personas les responde Dios, con una pregunta parecida. “Eso digo Yo, hija o hijo mío, dónde estás que no te ocupas de tus hermanos, que los bienes que te entregué para que fueses un buen administrador, y los hicieses llegar a tus hermanos, los acaparás para tí solo, eres un ladrón, y un asesino hijo mío, Yo me ocupó de  los hambrientos y desnudos para eso te cree a tí”
Pero claro como al tiempo están hablando, u oyendo música en sus caros teléfonos los pobres ricos no pueden oír a Dios.