jueves, 10 de marzo de 2022

No habla del fin del mundo


No habla del fin del mundo físico
Relectura de Marcos 13, 24, 32
A lo largo de mucho tiempo, se ha hecho una lectura fundamentalista, y, literalista de este texto, haciéndole decir lo que no dice, todavía muchos siguen con lo mismo
Es bueno ver el sillón bíblico en Youtube, del domingo 33 del Tiempo ordinario. Bueno y todos los sillones bíblicos.
Naturalmente que el texto es actual, es lo que tiene La Biblia, que es un libro vivo, pero no, porque anuncie fines de nada, que no, nos importan, y de los que ya Jesús nos dice, conteniendo la risa, “que Papa Dios, ni a él le dijo nada”
No me voy a detener en todo el texto, puse mi comentario en el sillón sobre un aspecto, y, ahi está, con la respuesta del Lcdo Abel Della Costa, el mejor biblista que conozco, amigo y profesor de Biblia.
Hoy me quedó con estas frases
El sol se oscurecerá
La luna no dará su brillo
Entonces verán al Hijo del Hombre venir con gran poder y majestad y reunirá a las gentes de los 4 vientos
Nos ponemos a pensar en situaciones cósmicas; que son imposibles, si Dios puede hacer lo que quiera, pero Dios no va contra lo que Él mismo hizo, Jesús habla a gentes que tienen un conocimiento todavía muy pequeño de cosmogonía, y, no habla para dar clases de astronomía, sino de Evangelio
El sol se oscurecerá, el sol es el encargado de alumbrar, es el astro rey, dejemos a las gentes del tiempo de la vida terrena de Jesús, y, vamos con la nuestra
El sol son los que tienen el deber de buscar el bien, de enseñarlo, de practicarlo, son los científicos que en lugar de buscar medicinas que curen, buscan como hacer monstruosidades, como fabricar venenos, como matar, son los dirigentes religiosos más aún los cristianos, que se casan con el mundo, y, al mal llaman bien, y, al bien llaman, mal, o para que suene mejor, “fanatismo, intolerancia” estos que tenían que ser sol, dejan de iluminar, dejan al mundo, a las gentes, en tinieblas, sin saber que hacer
La luna que no da su resplandor, como sabemos; no sé si lo sabían los paisanos de Jesús, nosotros sí, la luna dá la luz que recibe del sol, pero si el sol está oscurecido, la luna no puede dar brillo, son por tanto, los que por culpa de lo anterior no viven el bien, y no lo transmiten al mundo
Las estrellas caeran del Cielo, las estrellas son “los soles de la noche”, son las que iluminan al caminante, al navegante, esas estrellas somos todos los cristianos, pero en especial los religiosos y sacerdotes, puestos para iluminar a los hombres no sólo a los cristianos, en su caminar y navegar hacia La Jerusalén celeste, pero algunas de esas estrellas se han caído, y, con ello han llevado las tinieblas a muchos, son los pederastas, los rebeldes a Pedro, los que preparan en Alemania un Sinodo que de Sinodo no tiene nada, los que justifican el aborto, la eutanasia, la pena de muerte, los que  blasfeman contra María, son estrellas que se han caído del Cielo que han dejado de iluminar
Pero Jesús anuncia, que reunirá a las gentes de los 4 Vientos, es decir de toda la tierra, traducido, que él sigue buscando a todos, para darles su Salvación, también a los astros caídos, que Poderoso es para ponerlos de nuevo en su lugar
Y, las gentes están angustiadas, lo estamos todos ante el avance del Mal, pero Jesús nos recuerda que Él viene a nosotros, viene en La Escritura, viene en el hermano, es decir en cualquiera, viene en Pedro, en La Iglesia que está con Pedro, viene en La Eucaristía, en realidad nunca se fue, es el Dios con nosotros, el Enmanuel, él hombre que está a la Derecha de Dios, y, Dios no tiene derecha ni izquierda es infinito, y, está en todo lugar
El Evangelio entonces nos hace volver a la primera lectura la de Daniel, y, aquí el profeta nos recuerda que el Bien está ahi,  están los que enseñan el bien, la justicia, lo enseñan con su vida, y, con su palabra, estos brillan por toda la eternidad, nos iluminan, algunos hace ya tiempo que partieron, pero nos siguen iluminando con sus escritos, son los que la Iglesia ha llamado doctores, otros aún viven, e iluminan sin saberlo, en realidad son como lunas, que dejan pasar la luz del sol, La Luz del Sol de verdad de Jesús
Podemos adelantarnos y leer más a Daniel, y, nos descubrirá que el Hijo del Hombre, para nosotros Jesús es él que tiene el dominio de todo, el Mal es decir el diablo no tiene el dominio de nada. 
No tengamos miedo, pase lo que pasé, como decía Teresa de Avila
“Nada te turbe nada te espante
Quien a Dios tiene nada le falta
Solo Dios basta
Eleva el pensamiento al Cielo sube
por nada te acongojes nada te turbe
A Jesucristo sigue con pecho grande
y, venga lo que venga 
nada te espante
¿Ves la gloria del mundo es gloria vana?
Nada tiene de estable
todo se pasa
Quien a Dios tiene nada le falta