sábado, 30 de abril de 2022

Tenemos el deber de transformar el mundo


Tenemos el deber de transformar el mundo. Pero no de transformarlo físicamente, que sí es hacerlo hermoso, con bellos edificios pues está muy bien, como la alta tecnología, hasta la robótica, si no se nos va el tarro, y, pretendemos equipararlo con la creación, ni siquiera de una cucaracha, menos con el ser humano
Pero si tenemos el deber de transformar el mundo, cuidándolo, y, llevándolo a plenitud, Dios nos asocia a su obra creadora y redentora
Tenemos que sacar el mal del mundo, en todas sus manifestaciones, y, eso empieza por sacarlo de nosotros, por formarnos para no confundir el mal, con lo que no lo es, pero también para no confundir el mal con el bien
Estar unidos a Jesús, en su Iglesia, no apoyar de ningún modo a los que promueven el mal, pero si orar por ellos, porque Dios los ama, y, quiere su conversión, y, la nuestra
Y dejarnos guíar por el Espíritu Santo, que nos irá llevando como llevo a los primeros cristianos,