martes, 5 de abril de 2022

Aceptaciones tontas y cargar con la cruz


Aceptaciones tontas y cargar con la cruz.
En viejos y no tan viejos devocionales, en “escritos piadosos”, aparecían a veces frases, como esta
“Señor yo acepto la muerte que me quieras envíar con todas sus angustias y dolores”
Pues bien, esta es una aceptaciòn tonta
Recuerdo que siendo yo una adolescente, por cierto “muy piadosa y sabia”, sí tan piadosa que rezaba si tenía examenes, iba a misa si tenía examenes próximos o si llovía, habló del domingo, y, pensaba que en el Purgatorio, daban purgas a los que estaban allí.
Pues bien en esa etapa de mi vida, le decía yo a mi tía Flora que le parecía aceptar la muerte
La respuesta fue sabia como siempre
“La muerte nena, va venir cuando Dhaya hayá dispuesto, nadie te va venir preguntar, qué tipo de muerte quieres, deja esa tontería y mejor pide a La Virgen de Montserrat que te cuide y te guíe”
Y, es así, uno puede y debé aceptar aquello que por su propia mano, puede evitar, por ejemplo el quedarte con las cosas al compartirlas, el perdonar en lugar de vengarte, pero la muerte no, ahi no pintamos, solo queda vivir bien, para morir bien que no sería morir sino vivir para siempre ya de verdad
La otra tontería era la de tomar o cargar la cruz, mal entendida, porque claro que hay que tomar La Cruz, pero esa Cruz es la que es causada por mi condición de cristiano y ser humano débil, y, como en lo anterior es algo, que yo puedo rechazar
Pero se hizo de cualquier cosa una cruz, del dolor de rodillas, de no tener capacidad para la música, eso no tiene nada que ver con la cruz, lo que no significa que no se pueda asumir y unir al Sacrificio de Jesús, pero no es cruz, primero porque como en el caso de la muerte, no lo puedo evitar, segundo porque no lo tengo o lo sufró por ser cristiana
Aceptar persecuciones, desprecios, burlas, marginaciones por vivir el Evangelio, tener que dejar que Dios cambie tu modo de Apostolado, que personas que creías de Dios, y, lo sigues creyendo cambién tu modo de hacer en el servicio a Dios, que te limiten tu Misa tradicional, o de cualquier otro rito, y, aunque no te guste lo aceptas, y, obedeces
Él que se te vete, acallé, o hasta expulse de un supuesto grupo de Iglesia o parroquia, porque te ven muy adelantado o muy atrasado. Y, seguir tratando y orando por y con esas personas, y, aceptar tu puesto, sin irte a otro lado
Aceptar cuando no puedes o no se puede ir a la iglesia, adorar a Dios Uno y Trino, en el Templo de tu corazón.
Eso y mucho más si es aceptar y llevar La Cruz que implica ser cristiano
Lo otro no tiene nada que ver.