viernes, 20 de abril de 2018

Importa donde se siembra






Importa donde se siembra, siempre se salva algo, aunque no lo vea el sembrador

Cuando un agricultor va sembrar no plantar, sembrar lo que se conocía antes como siembra de voleo, la semilla como dice Jesús, cae en muchos sitios, pero incluso la que cae en las piedras no se pierde del todo, si alimenta un avecilla, ya ha servido para mucho

Del mismo modo, el apostolado, el comunicar el Evangelio en primer lugar, con la vida, luego con la palabra, tampoco se pierde, aunque se lo parezca al sembrador humano, aunque caiga en terreno pedregoso, ya Dios se encargará de que la semilla, llegue un día a dar fruto

Y, cuando uno es la tierra pasa lo mismo
Lo sepamos  o no, nuestra fe, nuestra vivencia procede de semillas que otros sembraron, mejor dicho que Dios sembró por ellos, y, aunque  en ese momento fuésemos tierra pedregosa, la semilla ha dormido hasta que Dios la hizo germinar

Y, si éramos como la tierra del camino, mucho entusiasmo pero nada más es posible, que hasta lo habláramos a otro mejor tierra, en la que prendió, incluso sin saberlo nosotros, y, ahora vuelve a nosotros, porque la única semilla que se pierde, es la que no se planta

La única palabra del evangelio, que no evangeliza, que no da fruto, es la que no se dice, o la que se niega con la vida