martes, 19 de septiembre de 2023

Yo mismo las reuniré


Yo mismo las reuniré. Ezequiel 34, 11, 16
Dios habla a su Pueblo por medio de su profeta, ha visto su sufrimiento como están dispersos en las naciones, y promete rescatarlas y ser él su Pastor
Pero el Mensaje de La Palabra no acaba ahí, La Escritura es Palabra viva, o sería un viejo libro de historia, así que del viejo Israel el salto al Nuevo Israel, que nace del Viejo, y, hunde sus raíces en él.
También el Nuevo Israel, La Iglesia se disperso, por los pecados de sus hijos, se dividieron los que confiesan a Cristo, surgieron una multitud de Iglesias, Comunidades, aunque Jesús sólo fundo Una, y, eso todos los cristianos lo sabemos y lo confesamos, como sabemos que todos tenemos parte y culpa de la separación, y, todos a la vez somos inocentes de la misma
Jesús nos quiere unidos quiere que seamos Uno, como Él, el Padre, y, la Ruhaj divina son Uno, el Único Dios, cuando eso suceda el mundo creerá, y aquí El Espíritu Santo, nos da ya la promesa de que Dios nos reunirá, en su Iglesia, Él es el Pastor
Y de nuevo un salto, porque aquí Dios nos habla a cada uno, me habla a mí, te habla a tí, habla al que no quiere oír
Dios habla a todos los que a veces dudamos, a los que dicen que han perdido la Fe, a los que se han alejado, y a los que creemos estar en el redil, pero sólo Dios lo sabe
Y se dirige en primer lugar a las ovejas que se dispersaron el día de la bruma y la niebla, no veían el camino y se perdieron, Dios habla a aquellos que por el mal comportamiento de los que debían  ser ejemplo, han perdido la Fe,  a aquellos a los que el dolor, el recuerdo de sus culpas les oscurece la visión del Dios Amor, a ellos los va buscar, los esta ya buscando, es Dios en último termino quien nos guía y nos pastorea.
Dios promete cuidar a todas y cada una de las ovejas, pero habla de exterminar a la gorda.
Por qué y la respuesta esta en que esta gorda,  es decir mientras había ovejitas enfermas,  cojitas que no llegaban al pasto, paridas que precisaban pastar más para tener leche para sus crías,  las gordas no han pensado más que en ellas, y se han cebado.
Y, por eso no tienen cabida, en el Rebaño, Dios no quiere egoístas, no quiere que cada uno piense sólo en sí mismo, quiere que compartamos que pensemos en los otros que ayudemos, que no engordemos a costa del prójimo-
Puede parecer que las ovejas gordas no tengan remedio, pero lo tienen, adelgazar es decir, deshacerse de lo que tienen de más y un poco hasta de lo propio. 
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Y, no siempre se refiere al dinero. Que es lo de menos valor.