lunes, 30 de enero de 2017

Para conocer La Verdad






Para conocer la verdad, hay que querer
No para decir la verdad, que también, si, no para conocer, “La Verdad”, así con mayúscula, esa verdad que es Jesús,  hay que querer
Porque no se trata sólo del estudio, necesario, ni del estudio de la Biblia, más necesario aún
Es preciso tratarla, es precisa la oración personal, de Tú, a tú, dejarse interpelar por Él, oírlo
Es preciso dejar que penetre su Palabra en nosotros que penetre en mí, e ilumine las zonas oscuras, que me ponga frente a mí misma, y, comparé  “mi verdad”, que es “mi mentira” si no coincide con la suya con Él
Y, eso algo libre nadie, me puede obligar, pero tampoco es algo, que pueda hacer sola, lo necesito a Él

Él quiere, sólo falta que quiera yo