sábado, 1 de febrero de 2014

Jesús y el César

Jesús y el César 
Unos herodianos, le preguntaron a Jesús, si era licito pagar el tributo al César, al emperador romano.

Jesús miro, la moneda, y, dijo: “hipócritas. ¿Por qué me tentáis, de quien es esta inscripción, y. esta efigie?

Le dijeron, del César

Pues dad, a César: lo que es del César, y, a Dios; lo que es de Dios

Hasta ahí, el relato evangélico, según el cual por lo visto, sería pecado, no pagar los impuestos, vamos; " defraudar a Hacienda"

No voy hablar de impuestos, por supuesto para mí, el no pagar impuestos, es un delito; delito que por supuesto, un cristiano no debe cometer, no porque sea pecado, el pecado dice en relación con Dios, y, nada más lejos de Dios, que los gobernantes, y, los gobiernos, todos, pero el cristiano, es un hombre que vive en la sociedad, y, debe cumplir con ella, y, porque además el no hacerlo; podría perjudicar; su anuncio del Evangelio

Podría tal vez hacerse excepciones en el caso de impuestos injustos, pero esto es en la práctica imposible.

Así que a pagar.

Pero como decía no va de impuestos, ni creo que la respuesta de Jesús fuese sólo por ahí.


Y, para ello, no queda más remedio que meternos dentro del texto, y, con mucho disimulo acercarnos a la moneda, y, leer su inscripción

" Caesar Tiberius, divino imperatur", (perdón por asesinar el latín)

Es decir, "Tibero César, dios emperador"


Entonces lo que Jesús dice, "esta moneda, este trozo de bronce, es suyo, tiene hasta su foto; mira que majo, con su naricita de romano; es suya, hasta tiene su nombre, pues nada; dársela

Es decir a los gobernantes, pegadles impuestos, darles vuestro dinero, no vuestra conciencia, ni vuestra vida, ni vuestra familia, ellos os dan cosas materiales, haced lo mismo, respetadlo, como lo que son, no más

Pero, Dios, sólo es mi Padre, y, sólo Dios puede ser llamado Dios

Es decir, no le reconozcáis categoría divina, a ninguna autoridad humana, porque no la tienen.

Y, como no la tienen, no pueden disponer, aunque lo hagan de lo que sólo pertenece a Dios, el derecho de darle culto, o, de no dárselo, porque Dios no se impone a nadie, el derecho de fundar una familia, el derecho de decidir quien puede vivir, o, morir, y, quien, y, cuando se puede matar, o, quien es humano, y, quien no, aborto, eutanasia, etc….

Cumplir todas las leyes civiles, y, penales que no vayan contra la ley natural, la ley de Dios, vuestra conciencia, si lo legal es lícito y moral adelante, si no, fuera, aunque cueste la vida; pues de lo contrario, le estamos dando al poder temporal lo que sólo es de Dios.

De Dios es todo, también los malos políticos que son el 99%; de ellos sólo lo que les damos, y, lo que nos quitan, o, nos exigen, seamos buenos ciudadanos, pero sin dejar de ser buenos cristianos, y, si hay que elegir, Dios primero