jueves, 21 de enero de 2021

Espíritu viene en ayuda de nuestra debilidad. Cuarto día del Octavario


El Espíritu nos ayuda en nuestra debilidad. Cuarto día del Octavario

La Palabra de Dios, Romanos 8, 26, 27, nos lo recuerda
“No sabemos pedir lo que conviene, pero El Espíritu Santo, viene en ayuda de nuestra debilidad, con gemidos inefables” 
No sabemos orar por La Unidad, caemos en la soberbia, de vernos  mejores que el hermano
Pensamos que es algo que depende de nuestras fuerzas, y, que es inútil orar
Que nuestras Iglesias tienen problemas mayores que nuestra desuníón
El Espíritu Santo, nos hace sentir el dolor de la división, nos da fuerza para orar con Jesús, pidiendo al Padre que nos una a todos los que creemos en su Hijo, En su Cuerpo que es La Iglesia.

“ Él que escruta los corazones, conoce las aspiraciones del Espíritu y que su intercesión a favor de los santos es según Dios”

Dios acoge nuestra plegaria, hecha con Jesús, inspirada por el Espiritu Santo, porque Él quiere que seamos Uno, como ellos son Uno, El Único Dios, y, por eso como a niños pequeños, El Espíritu lleva nuestra oración. Para que seamos Uno

Sigamos orando, en unión de Jesús, al Padre, alentados por El Espíritu Santo.

Pedimos la intercesión de
De Santa María, Madre de Jesús, Madre de La Iglesia, Madre de La Unidad
Del Patriarca Abraham nuestro Padre en la Fe
De San Jerónimo, el Padre de La Iglesia que nos recuerda que desconocer La Escritura es desconocer a Jesús, y, La Biblia nos une a los cristianos
De San Pablo y su discípulo Timoteo, que vivieron ya los primeros conflictos entre cristianos
De San Juan de Calabría, que fomento las relaciones  entre los cristianos
y de San Juan Pablo II, el Papa puso el ecumenismo como una prioridad