Septiembre mes de la Biblia día 26⁰
Ya hemos llegado al día 26⁰ de nuestro mes bíblico, aunque biblicos lo son todos los días
He elegido para empezar la 1ª lectura tomada del libro del El Eclesiastés.
Disfruta mientras eres muchacho y pásalo bien en la juventud; déjate llevar del corazón y de lo que te recrea la vista; pero sábete que Dios te llevará a juicio para dar cuenta de todo. Rechaza las penas del corazón y rehúye los dolores del cuerpo: adolescencia y juventud son efímeras. Acuérdate de tu Creador en tus años mozos, antes de que lleguen los días aciagos y te alcancen los años en que digas: «No les saco gusto»; antes de que se oscurezcan el sol, la luz, la luna y las estrellas, y tras la lluvia vuelva el nublado. Ese día temblarán los guardianes de la casa, y los valientes se encorvarán; las que muelen serán pocas y se pararán; los que miran por las ventanas se ofuscarán; las puertas de la calle se cerrarán y el ruido del molino será solo un eco; se debilitará el canto de los pájaros, las canciones se irán apagando; darán miedo las alturas y en las calles rondarán los terrores; cuando florezca el almendro y se arrastre la langosta y sea ineficaz la alcaparra; porque el hombre va a la morada de su eternidad y el cortejo fúnebre recorre las calles. Antes de que se rompa el hilo de plata y se destroce la copa de oro, y se quiebre el cántaro en la fuente y se raje la polea del pozo, y el polvo vuelva a la tierra que fue, y el espíritu vuelva al Dios que lo dio. Vanidad de vanidades, dice Qohélet, vanidad de vanidades, todo es vanidad. 11,9_12,8.
"Hay que disfrutar de la vida, y, hacer el bien siempre, porque llegará el día, en que tendremos que dar cuenta ante Dios, habrá terminado el tiempo y empezado La Eternidad"
Por su parte nuestro amigo Lucas nos sigue mostrando las dificultades y problemas que soportan Pablo y Silas por llevar el Evangelio de Jesús.
En Anfipolis y Apolonia de Tesalónica. Siguen con su costumbre de entrar en las sinagogas y allí con la Escritura en la mano mostrarles que Jesús es el Mesías, y también a los proselitos de La Puerta. Son muchas las conversiones logradas tanto entre los judíos, como entre los proselitos de la Puerta. Pero algunos judíos que no habían creído; promovieron una persecución contra Pablo y Silas y los sacaron de la ciudad. Así Silas y Pablo, llegaron a Berea, donde en su Sinagoga, acercaron a muchos al Evangelio tanto judíos como proselitos, y hasta muchas mujeres y hombres abrazabab la Fe
Aquí seguramente se esté refiriendo a conversiones desde el puro paganismo
Sin embargo para mí lo destacable es que habla de mujeres, y lo hace separadas de los hombres, reconociéndoles la misma posición y categoría, que a los varones
No solo en Israel si no en "todo el mundo", ya que se trataba de leyes civiles no religiosas
La mujer sólo era dueña de su vida, si era soltera mayor libre, con independencia y económica, o divorciada en la misma situación, o viuda
Ya que en los demás casos dependía de los varones de su familia.
Desde el principio de La Iglesia, las mujeres entraron en La Iglesia, pero lo hacían como en el caso de los niños y los esclavos, con los hombres con los que se consideraban vinculados. Pablo, Silas y sus compañeros salvando la excepción de Lidia en Tiatira, no iban a convertir a llevar el Evangelio a mujeres.
Pero en Berea nos dice que muchas mujeres solas porque si, sin relación con los hombres, aceptaron el Evangelio, y ésto significa muchas cosas
1ª que pese a la costumbre judía, Pablo y Silas las evangelizaron, se dirigieron a ellas, y las aceptaron en La Iglesia
2⁰ Se demuestra que Pablo no era machista
3⁰ A lo largo de las Cartas de Pablo, vemos lo importante que fueron las mujeres en su apostolado
4⁰ Que en los primeros siglos las mujeres éramos más importantes en La Iglesia, que lo seríamos en los siglos posteriores, y no estoy pensando en sacerdocios que nos basta el sacerdocio común. Ni en el diaconado tal y como ahora se vive en La Iglesia, porque de otro modo si había diaconisas en La Iglesia
Como decía el Papa Francisco, La Iglesia es femenina, a las mujeres nos toca seguir orando, para que El Espíritu de su Esposo le muestre su misión con las mujeres, sin excepciones. Que también somos Iglesia.
Este episodio de Hechos, lo podemos leer
en Hechos17,1-15