Septiembre mes de la Biblia día 20⁰
Ya estamos en el vigésimo día de este mes dedicado a La Escritura
Como hoy "Tobías y su familia descansan"
Me quedo con La primera lectura de la Misa de hoy.
' El profeta Isaías invita a todos y cada uno a buscar a Dios, a dejar de hacer el mal, y empezar a hacer el bien, a volverse a Dios que es rico en perdón y no rechaza a nadie; porque no es como nosotros.
Y, esto se ve en la vida de muchos santos canonizados.
Sin embargo no somos nosotros los que buscamos a Dios, es él quien nos busca día y, noche. Si, él no, nos buscará, nosotros nunca podríamos hacerlo esta lectura de Isaías está en Isaías 55,6-9
Jesús nos cuenta un relato sobre un hacendado que sale a buscar jornaleros.
Me olvidó del patrón y me quedo con los jornaleros. Estos señores si no trabajan no comían, ni ellos ni su familia y, sin comer no se puede vivir.
El primer jornalero contratado y que va trabajar hasta la puesta del sol. Acepta cobrar un denario, que era el salario legal.
Pero es que no va recibir sólo el denario, al trabajador del campo se le daba la comida y la bebida, porque si no, no podía trabajar y de esa comida, podía tomar algo para sus hijos por ejemplo, cuando le pagué el patrón no le descuenta lo que comió
Me voy con el último jornalero, a él, el señor de la finca sólo les dice que le dará lo justo
Y, si también les dará algo que comer, pero no tanto como sus 2 compañeros contratados antes, y como viene con hambre de estar en la plaza no va ahorrar nada de comida para los suyos
Y, llega el patrón y da 1 denario a cada uno.
Un denario era lo legal, y, era lo acordado
Y, además no es solo el denario es el denario y la comida, para que pudieran trabajar
El último también ha tenido comida pero mucha menos; el patrón le paga un denario, pero eso nada afecta a los otros 2, cobran lo que acordaron, el dueño de la finca puede hacer con lo suyo, lo que le pete, como si, quiere adoptarlo y nombrarlo, heredero universal
La verdad es que si no fuera por el patrón que los contrato habrían muerto de hambre
Dios nos llama a la vida en el vientre de nuestra madre, la vida es nuestra primera llamada
Después cada vida es una historia, Dios sale a buscar jornaleros, a todas las horas, unos hemos sido contratados desde el principio, y pese a lo mucho o poco que hemos haraganeado, se nos ha alimentado, se nos han dado las gracias y los medios necesarios para "trabajar", en la finca de Dios que es el mundo.
Otros han sido llamados más tarde porque sus "oídos", les impedían oír, pero se ponen a trabajar muchas veces con más ahínco, pero están más débiles, vienen con anemia espiritual
Al final Dios da el mismo pago a todos
Porque ese Denario es el mismo
Claro que no a todos va llegar igual. Aunque a todos llene, y ninguno lo merezca
Porque si Dios no hubiera venido en nuestra ayuda seríamos como Sodoma, me quedo corta, compañeros de demonios seríamos
Y, si no, nos hubiera llamado a la vida en nuestra madre ni existiríamos.
Así que démosle gracias, y, alegrémonos por los que son "contratados a la última hora.
Que esto no va de jornaleros si no de un Dios que quiere que todos los seres humanos disfruten del Cielo que es Él mismo. Lectura de Evangelio Mateo 20,1-16