viernes, 11 de septiembre de 2026

El leproso Santos y personas corrientes del Nuevo Testamento

 El leproso 

Santos y personas corrientes del Nuevo Testamento

El Ev. de Mateo cuenta de un leproso que se arrodilla, ante Jesús. Y, confiesa.

"Señor, si quieres puedes limpiarme"

Jesús extendió la mano, le tocó y, dijo. " Quiero se limpio", y, se fue la lepra.

Siempre se suele ver este texto "analizando", el comportamiento de Jesús

Pero yo quiero verlo desde el leproso

La lepra era una enfermedad que terminaba por mutilar el cuerpo, si no mataba antes.

Los sacerdotes eran los que dictaminaban sí una llaga podía o no ser lepra

Para ello se excluía al posible leproso de la comunidad por un corto periodo de tiempo, tras el cual, o bien se le integraba, en la comunidad, tras ofrecer un sacrificio de Purificación. 

O se le expulsaba definitivamente. El leproso no podía acercarse a los núcleos habitados, si por algún motivo tenía que hacer lo. Debían ir tocando una campanilla, y,. gritando, impuro, impuro

Sí por casualidad rozaban a alguien, este tenía que quemar su ropa, bañarse, poner ropa nueva y ofrecer un sacrificio en su Templo, para purificarse.

Por todo ello todo el mundo sí veía un leproso de lejos se alejaba más.

La lepra era una enfermedad incurable. Por eso nadie una vez que la enfermedad era confirmada y expulsado definitivamente pedía ni esperaba ser curado.

El leproso del Evangelio, conoce su situación, sabe que lo que seguramente hará el rabí Jesús, es correr en sentido contrario.

Así que si tuviera un poco de sentido común, se quedaría en su campamento

En lugar de eso, se aproxima a Jesús.

Y, de rodillas,le dice 

"Señor, si quieres puedes limpiarme"

No, le grita diciendo, ruega a Dios por mi 

Lo llama, Señor(Adonai), y, le dice 

"Sí quieres es decir reconoce que aquel rabí, tiene poder sobre la vida y la muerte, reconoce que Jesús es Dios 

Pero hay más, no le pide que lo cure, claro que quiere curarse, pero se pone en sus manos. Reconoce que puede hacer lo, si no lo hace es que esa es su Voluntad, él queda a su Voluntad

Es la oración de la confianza, ponerse y, poner a los demás ante Jesús. Reconociendo que si quiere puede hacer lo.

Y, Jesús que no le importaban las leyes sobre la impureza legal, le tocó, y, le dijo

" Quiero se limpio y lo dejo la lepra"

Jesús siempre nos toca de muchas formas

El leproso se atrevió a confiar, se atrevió a romper normas injustas y salir del campamento de los leprosos y, el hijo de La Virgen lo curo.