Septiembre mes de la Biblia, día 23
Ya estamos en la jornada vigésimo 3ª de este mes dedicado a la Sagrada Escritura.
Empiezo con la 1ª lectura de la Misa del día de hoy, fiesta de San Pío de Pietrelcina.
La lectura lo mismo que ayer es del libro de los Proverbios
Prov. 30, 5-9
Las palabras de Dios son de fiar, él es escudo para los que esperan en él.
No añadas nada a sus palabras, te replicará y quedarás por mentiroso.
“No podemos hacer decir a la Biblia lo que no dice, ni manipularla, para que diga lo que no dice, cosa que hacemos sí leemos un texto fuera de contexto, sin tener en cuenta, que Libro es, a quien o quienes se dirigió primero, si es de Un Testamento o Alianza, o de Otro, esto lo hace mucho las sectas, pero no son los únicos”
Dos cosas te he pedido, no me las niegues antes de morir: aleja de mí falsedad y mentira; no me des riqueza ni pobreza, concédeme mi ración de pan; no sea que me sacie y reniegue de ti, diciendo: «¿Quién es el Señor?»; no sea que robe por necesidad y ofenda el nombre de mi Dios.
“Esta es una pequeña, y hermosa oración, pero que para nosotros los cristianos, ya ha crecido. Porque para un cristiano, el pan ya no es “mi pan”, es “nuestro pan”
Por otro lado, el profeta Isaias, alienta en primer lugar al Pueblo de Israel, para que confíe en Yhv, y no en las potencias, los países poderosos que lo rodean. Les recuerda que no les va salvar, Egipto ni Asur, los Pueblos poderosos llegaran a su fin.
Isaías pensaba en Israel, en los judíos de su época, pero Dios por Isaías que es solo su “Altavoz”, habla a todos, habla en 1º lugar a La Iglesia, para que no pacte con el mundo, no haga amaños con Los grandes de la tierra, no solo Naciones, si no organismos, como p.e. La ONU, y, nos habla también a cada uno, no podemos poner a nada, ni nadie por delante de Dios, aquí entra la oración personal.
Hay un versículo en este capítulo de Isaías que aparece, referido a Asur, es decir Asiria, el versículo dice. "Espada que no es de hombre lo devorará",y, pensando un poquito, las espadas no devoran, matan, hieren. Así que aquí a fuerza le tiene que estar llamando, “espada” a otra cosa. Y esa cosa, es La Palabra de Dios, La Biblia, y, la Tradición divino apostólica, La Palabra de Dios es espada de doble filo, que penetra hasta el fondo del alma. Hebreos 4, 12, Apoc. 1, 16, y, 9,15
Ahora falta ver qué nos querrá decir al hablar de que “lo va devorar”, bien devorar es sinónimo de comer, cuando yo como una tortilla de patata con cebolla, acompañada de pimientos de padrón ultra picantes, pasan del plato a mi estomago. Cuando el pobre lobito feroz se comió a la abuelita de caperucita, la abuelita paso a la barriga del lobo, por eso, cuando llega Caperucita, encuentra al lobo, en lugar de la abuelita.
Pues aquí pasa algo parecido, La Palabra de Dios, la Voz del profeta, va penetrar en Asur, va ir sacando, arrancando todo el mal, destruyendo sus ídolos, haciendo que se duela Asur, de no haber adorado al Señor. Y, Asur dejará de ser una nación idolatra, para ser un Pueblo que busca a Dios. Sí se deja devorar por La Espada de Dios, que es su Palabra
Y, lo que vale, para Asur, vale para todos.
Por cierto, no hay que ser doctor en Sagrada Escritura, basta con no ser gilipollas, para ver que cuando Isaías, habla de la destrucción de los ídolos, dado que está hablando a la gente de su época, no se refiere a la estatua del almirante Nelson, ni la del señor alcalde, de un alcalde que tenga una estatua, ni a la foto que uno tenga en casa, ni a las muñecas de sus hijos, nietos o sobrinos, ni mucho menos a las figuras que con mayor o menor acierto, representan a los hermanos que viven y reinan con Cristo en el Cielo, es decir en Dios.
Empezando por La Hermana y Madre Santa María, y, recordar a dichos gilipollas, si alguno lee, que un ídolo se puede hacer de cualquier cosa, también de La Biblia, del Dios Verdadero, no es preciso que se haga una imagen física. Pero bueno, lo que quiero recalcar es que Isaias en este texto, habla de los “falsos dioses de los pueblos que rodeaban a Israel, y a los que los reyes de Israel y Judá eran muy inclinados a dar culto.
Esto se puede leer, en Isaías 32
Por otro lado, el amigo y evangelista Juan, nos cuenta que Jesús se marcha hacia Galilea, es un texto muy breve. Jn 4, 1-3