domingo, 1 de marzo de 2026

María acogiendo al Verbo

 María acogiendo al Verbo, transmitiendo le, la vida humana es ejemplo para todos en especial para las mujeres.

María de Nazaret. Acogió libremente el Mensaje del Arcangel Gabriel. Sin pedir consejo, sin entenderlo completamente era una muchachita judía, ella no conocía La Trinidad

Supo que Gabriel le hablaba de la concepción del Mesías, dejando en suspenso el modo ordinario de concebir, modo sagrado pues lo inventó el mismo Dios. Lo de Jesús es la excepción que confirma la regla 

María sabe lo peligroso que es aparecer encinta, cuando no convive aún con su esposo, y, este puede jurar que no no tuvo nada que ver

María sabe que el castigo es la muerte 

Pero confía en Yhv, si la idea es suya y lo es, no la va dejar sola 

María no le dice a Gabriel que espere, mientras ella va preguntar pareceres, pedir consejo y hasta permiso a sus padres, a su rabino, a José.

Tampoco pregunta qué beneficios va recibir ella, no pregunta qué le dará Dios a cambio, como le pagará el favor que le hace 

Abraham un día preguntó al Señor, que le daría por su obediencia

María no

Un día Pedro en nombre de los 12, preguntó a Jesús que les iba dar por seguir lo.

Todos de forma indirecta o directa lo hemos dicho alguna vez 

María no. Ella sabe que es propiedad de Dios, y, se pone a su disposición sin pedir nada, porque un esclavo no tenía derechos

Y, así acoge al Verbo en sus entrañas. Le transmite la vida humana, la naturaleza humana

Por eso es modelo perfecto para todos y de un modo especial para las mujeres que se encuentran con un embarazo no deseado, pero cuya criatura es creación de Dios. Que les pide, lo acojan y lo den a luz, convirtiéndose en cierto modo en “madres del hijo de Dios”

Pues si Jesús dice que lo hecho a otro es hecho a él mismo. Cuando una madre acepta no abortar al hijo que viene mal, o que viene en momento de dolor o pobreza, o es fruto de una violación. Lo sepa o no, está aceptando parir a Jesús 

Y, fuera de las madres, cuando aceptamos la Voluntad de Dios, cuando le dejamos que nos cambie la vida 

Nos hacemos madres y hermanos de Cristo