jueves, 26 de enero de 2023

Porque un Octavario


Porqué la oración conjunta por La Unidad de los cristianos es un Octavario.
Porque dura 8 días
Como todos sabemos, del 18 al 25 de enero, aunque en otras latitudes es en otros meses, pero siempre son 8 días, donde los cristianos,  de cualquier nombre, católico, reformado, anglicano, ortodoxo...
Se reúnen oran juntos al Padre, por Jesús, y con  Jesús, pidiendo el don de la Unidad.
“ Que seamos Uno, a imagen de la Trinidad”
El ecumenismo, el hecho de buscar lo que nos uné, y conocer lo que nos separa, de orar al Padre unos por otros, nació en la Iglesia episcopaliana, una rama de la Anglicana fuera de Inglaterra, en 1910, creó soy mala con las fechas en Edimburgo, por dos pastores misioneros que se encontraban con el problema de que los misionados, no les hacían caso, porque según La Iglesia de la que iba el misionero, así les hablaban, entonces más o menos les dijeron. 
“Ponganse de acuerdo en lo que hay que creer y luego vengan a hablarnos”
Spencer Jones y su amigo Paul Watson, iniciaron la oración por La Unidad, así como un  estudio más profundo de La Escritura, en su totalidad,es decir La Biblia católica
Pronto su iniciativa salto a la Iglesia Católica, aunque fue evolucionando con el tiempo, tal como la conocemos hoy es de 1968
Tanto Spencer Jones, como Paul Watson, entraron en la plena Comunión de La Iglesia Católica. La que es Cuerpo y Esposa de Cristo, están en proceso de beatificación

Pero por qúe un Octavario, y no un septenario, novenario, trío, decenario...
Nada pasa porque sí
Yo pienso que es un Octavario, porque el Octavario tiene 8 días,acaba en el día 8º
Y el día Octavo es el Domingo
El Domingo es el primer día de la Semana cristiana, o puede ser visto también como el 8º día, ya que sigue al Séptimo que es el Sábado, el Sabat santo de nuestros hermanos judíos
En el día Séptimo, los judíos, descansan honrando y glorificando a Dios por su creación, Dios “descansó el día Séptimo”
“Seis días, trabajarás y harás tus obras, pero el Séptimo es día Santo, consagrado a Yhv tu Dios, no harás en él ningún trabajo...”EX, Dt, Lv

“Acuérdate del Sábado para santificarlo” Lv
Pero en el Domingo, Dios renovó la Creación, levanto a su Hijo del sepulcro, nos aceptó como hijos, en el Domingo La Ruhah divina el Espíritu de Dios, vino a renovar toda la Creación
El Domingo pues es superior al Sábado, el 1º u Octavo día, es superior al Séptimo

Y el Domingo, el Octavo día es el día de La Gloria, así lo proclamamos en La Liturgia.
Lo hace el sacerdote en nombre de todos
“Hasta que llegué el día, el Domingo perpetuo, en que La Humanidad entera, entrará en tu Descanso”

Es decir, cuando todos estemos con Dios la Creación, la  Nueva Creación habrá llegado a su plenitud, todo será realmente Nuevo, y ese es el Octavo día. Y al mismo tiempo como entraremos por la Misericordía de Dios en su Descanso, y Dios la Biblia no miente, descanso el Séptimo día. Será también el Sábado o Sabat eterno, los dos días, plenamente unidos, en un solo Día, el Octavo, el Primero, el Domingo.
Y, bien, qué tiene eso qué ver, con que los días de Oración por La Unidad, sean 8
Pues para mí, algo muy importante él recordar varias cosas
Primera que él primer interesado en que seamos Uno es Jesús, que ora al Padre por nosotros, con nosotros y desde nosotros
Segunda. Que la Unidad no puede ser hecha artificialmente, sino que tiene que venir como Don del Padre, tiene que venir de Dios del Cielo, cuando Dios quiera, y como quiera
Tercero. Que tenemos que pedirla, trabajar por ella, como las mujeres que  no resucitaron a Jesús, pero al ir al sepulcro, pudieron comunicar la Noticia.
Y ahora
Rezar por La Unidad es cosa de todos los días, o de alguno a la semana.


Jesús el primer ecumenista


Jesús el primer ecumenista.
Ayer concluía Semana de La Unidad, estos días, me cansé de leer eso sí, solo por arriba, “estupídeces de algunos que piensan que son católicos” por inscripción lo son, nada más, su rechazo al ecumenismo, declara que no lo son.
Esas personas hasta se apoyaban en obispos excomulgados como Lefreve, o ponían frases sacadas de contexto, cuando no inventadas por ellos o por otros
El caso es que sí eres cristiano católico, tienes que ser ecuménico, a tí que lees no sé, pero a mí lo que haya dicho Santa Gertrudis de la Santa Ermita, o San Ponciano de la gloriosa Sacristía, me importa un bledo, a mí solo me importa lo que dice Jesús, si Jesús, en su Palabra, en su vida, y en su Iglesia
No voy a citar a los Papas para defender el Ecumenismo, y decir que es algo inherente al ser cristiano, y en especial católico, porque ahi están sus documentos, sus Encíclicas en la web del Vaticano
No. Yo voy directa al origen a Jesús
Jesús fue el primer ecumenista
En Israel en tiempos de Jesús, además de los judíos creyentes divididos en dos bandos, saduceos que era la clase sacerdotal, y los fariseos
Estaban en la región de Samaría, los samaritanos odiados por los judíos, los samaritanos eran como “una herejía” del judaísmo, tenían un Pentateuco, o Tora, a la que faltaban algunos textos, esperaban al Mesías como todos los judíos, pero un poco a su estilo, y en vez de dar culto a Dios en Jerusalén, lo hacían en el Templo construído por ellos en el monte de Gerazaín.
Eran los herejes, no creo que ningún judío les llamasé “hermanos separados”

Pues bien, Jesús puso a uno de ellos de ejemplo, la parabola del Buen Samaritano; podía haber puesto otro personaje, no puso intencionadamente al samaritano, y cuando el rabino que había suscitado el tema; a la pregunta de Jesús, de quién de aquellos tres, sacerdote judío, levita judío, y samaritano, había sido prójimo del herido, y el rabino solo pudo responder
“Me imagino que él que tuvo misericordia del”
Jesús le dijo “Pues ve y haz tú lo mismo”
Has vito hacer el bien a un samaritano, a uno que consideras “hereje” pues imitalo
En otra ocasión Juan y Jacobo el Mayor le llegaron muy contentos esperando que los invitase a unas cañas con tortilla de calabacín. Porque los dos angelitos le habían prohibido a unos que no eran del grupo de  Jesús, del grupo que formaban ellos con él, que actuasen en nombre de Jesús.
Jesús los reprendió y les dijo. “Quien hace milagros en mi nombre, no hablará mal de mí”

En otra ocasión dijo
“Tengo otras ovejas que no están en este aprisco y es preciso que yo las traiga, y escucharán mi voz, y habrá un solo Rebaño y un solo Pastor”

En  un viaje atravesó Samaría, y tuvo el descaro de pedir agua a una hereje samaritana, de hablar con ella de teología, de declararle de que a Dios se le adoraba en el corazón, sin  negar que La Verdad plena estaba en el judaísmo,no en Samaría, a recordarle que la Salvación venía por los judíos, no  nego su Religión, pero no insultó ni despreció, charlo con ella. Y le reveló que era el Mesías. Cap. 4 del Evangelio según San Juan. Lectura recomendada,para leer y releer varias veces

Y ahora la joya de la corona, antes de su martirio Redentor, según el capítulo 17 del Ev. Según San Juan.

Oró al Padre de esta forma
“Ha llegado la Hora, Padre Santo, glorifica a tu Hijo...
He guardado en tu Nombre, a los hombres que me has dado...que sean Uno Padre, como Tú y Yo somos Uno, que ellos sean en nosotros, para que el mundo crea que Tú me has envíado.
Ellos Padre, han creído que salí de Tí, No te pido Padre que los saques del mundo, sino que los santifiques en La Verdad, Tu Palabra es La Verdad
…
Pero no te ruego solo por ellos, sino por cuantos lleguén a creer en Mí, por su palabra, que sean Uno Padre como Tú y, yo somos Uno, a fin de que el mundo crea, que Tú me has envíado”

El texto es resumido, pero literal. Y en Juan 17 lo pueden leer entero
Y, sí ahora podía citar textos de Pontífices, gestos de ecumenicos de Pontífices, Podía citar a San Pablo, que además es de La Escritura, a San Agustín
Pero con el Hermano mayor y Señor me llega, yo le sigo a Él, las estupideces dichas por otros, incluso canonizados me importan un bledo, empezando porque seguramente no lo hicieran, siguiendo porque no todo en los santos es santo.

miércoles, 25 de enero de 2023

Cierre del Octavario


Octavo día del Octavario, y cierre del mismo

Reflexión propuesta para este año
TEXTO BÍBLICO PARA EL 2023

Isaías 1,12-18

Cuando entráis en mi presencia y penetráis por mis atrios, ¿quién os exige esas cosas? No traigáis más ofrendas injustas, el humo de su cremación me resulta insoportable. Novilunio, sábado, asamblea… no soporto reuniones de malvados. Odio novilunios y fiestas, me resultan ya insoportables, intento en vano aguantarlos. Cuando tendéis las manos suplicantes, aparto mi vista de vosotros; por más que aumentéis las oraciones, no pienso darles oído; vuestras manos están llenas de sangre. Lavaos, purificaos; apartad de mi vista todas vuestras fechorías; dejad ya de hacer el mal. Aprended a hacer el bien, tomad decisiones justas, restableced al oprimido, haced justicia al huérfano, defended la causa de la viuda. 
Venid y discutamos esto, dice el Señor. Aunque sean vuestros pecados tan rojos como la grana, blanquearán como la nieve; aunque sean como la púrpura, como lana quedarán. 
Haz el bien; busca la justicia
(cf. Isaías 1,17)
Introducción 
Isaías, contemporáneo a Amós, Miqueas y Oseas, vivió y profetizó en Judea durante el siglo VIII a.C., que fue el final de un período de florecimiento económico y de estabilidad política tanto para Israel como para Judea, ante la debilidad de las dos "superpotencias" de la época, Egipto y Asiria. Sin embargo, también fue un período en el que la injusticia, la inequidad y las desigualdades eran rampantes en ambos reinos. 
Este período también vio prosperar la religión como un ritual y una expresión formal de la creencia en Dios, expresada en las ofrendas y sacrificios del Templo. Esta religión formal y ritual era presidida por los sacerdotes, que también eran los beneficiarios de la generosidad de los ricos y poderosos. Debido a la proximidad física y la interrelación entre el palacio real y el Templo, el poder y la influencia quedaron casi por completo en manos del rey y los sacerdotes, ninguno de los cuales, durante este período, defendió a aquellos que estaban soportando la opresión y la inequidad. En la cosmovisión de este tiempo (algo que se repite a lo largo de la historia), los ricos y quienes hacían numerosas ofrendas se consideraban como buenos y bendecidos por Dios, mientras que los pobres, que no podían hacer muchas ofrendas, eran vistos como gente malvada y maldecida por Dios. Los pobres era frecuentemente denigrados por su incapacidad económica para participar plenamente en la liturgia del Templo. 
Isaías profetizó en este contexto, tratando de despertar la conciencia del pueblo de Judea ante esta situación. En lugar de encumbrar la religiosidad contemporánea como una bendición, Isaías la consideró como una herida abierta y un sacrilegio ante el Todopoderoso. La injusticia y la desigualdad condujeron a la fragmentación y la desunión. Sus profecías denunciaron las estructuras políticas, sociales y religiosas y la hipocresía de los sacrificios ofrecidos al tiempo que se oprimía a los pobres. Habló con vigor contra los líderes corruptos y a favor de los desfavorecidos, poniendo solo en Dios la fuente del derecho y la justicia. 
El grupo de trabajo designado por el Consejo de Iglesias de Minnesota eligió un versículo del primer capítulo del profeta Isaías como el texto central de la Semana de Oración: “aprended a hacer el bien, tomad decisiones justas, restableced al oprimido, haced justicia al huérfano, defended la causa de la viuda” (1,17). 
Isaías enseñó que Dios demanda de todos nosotros derecho y justicia en todo momento y en todos los ámbitos de la vida. En nuestro mundo se encuentran también hoy muchos de los desafíos de la división que Isaías denunció en su predicación. La justicia, el derecho y la unidad emanan del profundo amor de Dios por cada uno de nosotros, y expresan quién es Dios y cómo espera que nos relacionemos entre nosotros. El mandamiento de Dios de crear una nueva humanidad “de toda nación, raza, pueblo y lengua” (Ap 7,9) nos impele a la paz y la unidad que Dios desea para su creación. 
El lenguaje del profeta con respecto a la religiosidad de la época es implacable: “No traigáis más ofrendas injustas, el humo de su cremación me resulta insoportable... Cuando tendéis las manos suplicantes, aparto mi vista de vosotros” (vv. 13,15). Una vez que ha pronunciado estas duras condenas, diagnosticando estos abusos, Isaías ofrece el remedio para estas iniquidades. Él instruye 4 al pueblo de Dios diciendo: “Lavaos, purificaos; apartad de mi vista todas vuestras fechorías; dejad ya de hacer el mal” (v. 16). 
Hoy en día, la separación y la opresión continúan manifestándose cuando a determinados grupos o clases se le otorgan privilegios por encima de los demás. El pecado del racismo es evidente en cualquier creencia o práctica que distinga o eleve a una “aza”1 sobre otra. Cuando va acompañado o sostenido por desequilibrios en el poder, el prejuicio racial se extiende más allá de las relaciones individuales hacia las estructuras mismas de la sociedad, lo que conlleva la perpetuación sistémica del racismo. Su existencia ha beneficiado injustamente a algunos, incluidas las iglesias, y ha oprimido y excluido a otros, simplemente por el color de su piel y o por prejuicios culturales vinculados a la percepción de la “raza”. 
Al igual que estas personas religiosas a quienes los profetas bíblicos denuncian con tanta vehemencia, hay cristianos que han apoyado o continúan apoyando y perpetuando los prejuicios, la opresión y la división. La historia muestra que, en lugar de reconocer la dignidad de cada ser humano creado a imagen y semejanza de Dios, los cristianos se han involucrado con demasiada frecuencia en estructuras de pecado como la esclavitud, la colonización, la segregación y el apartheid, que han despojado a otros de su dignidad por motivos espurios de raza. Tampoco dentro de las iglesias, los cristianos han sido capaces de reconocer la dignidad de cada bautizado y han menospreciado a sus hermanos y hermanas en Cristo en función de una supuesta diferencia racial. 
El Rvdo. Dr. Martin Luther King Jr. dijo de forma memorable: “Es una de las tragedias de nuestra nación, una de las tragedias vergonzosas, que las 11 en punto de la mañana de los domingos sea una de las horas más segregadas, si no la hora más segregada en la América cristiana”. Esta afirmación muestra la convergencia entre la desunión de los cristianos y la desunión de la humanidad. Toda división tiene su raíz en el pecado, es decir, en actitudes y acciones que van en contra de la unidad que Dios desea para su creación. Trágicamente, el racismo es parte del pecado que ha dividido a los cristianos, y ha hecho que tengan que rezar separados y en distintos edificios, hasta el punto de la división entre las comunidades cristianas en determinados casos. 
Desafortunadamente, las cosas no han cambiado mucho respecto al momento en que Martin Luther King pronunciara esta frase. La franja horaria de las 11:00 de la mañana, que es la más común para la liturgia del domingo, por lo general, sigue sin manifestar la unidad cristiana, sino más bien la división, por principios raciales, sociales y denominacionales. Como profetizó Isaías, esta hipocresía de las personas de fe ofende a Dios: “por más que aumentéis las oraciones, no pienso darles oído; vuestras manos están llenas de sangre” (v. 15). 
Aprended a hacer el bien 
En el pasaje de las Escrituras elegido para la Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos de 2023, el profeta Isaías nos enseña cómo debemos curar estos males. 
Aprender a actuar con justicia exige una autorreflexión. La Semana de Oración es el momento perfecto para que los cristianos reconozcan que las divisiones entre nuestras iglesias y confesiones no pueden separarse de las divisiones de la familia humana. Orar juntos por la unidad de los cristianos nos permite reflexionar sobre lo que nos une y comprometernos a afrontar la opresión y la división que se da en la humanidad. 

Sólo hay una raza, la raza humana. Sin embargo, debemos reconocer que el mito de la raza ha sido el causante del racismo. La raza no es biológica; es una construcción social que separa a la humanidad según rasgos físicos. Es importante reconocer que, si bien el término puede no se usa en todo el mundo, se ha utilizado como una herramienta para dividir y oprimir efectivamente a los grupos humanos. El profeta Miqueas señala que Dios ha establecido qué es el bien y especifica lo que quiere de nosotros: “respetar el derecho, practicar con amor la misericordia y caminar humildemente con tu Dios” (Miqueas 6,8). Actuar con justicia implica el respeto hacia todas las personas. La justicia requiere un trato verdaderamente equitativo para abordar las desventajas históricas basadas en el concepto de “raza”, género, religión y condición socioeconómica. Caminar humildemente con Dios obliga al arrepentimiento, a la reparación y, finalmente, a la reconciliación. Dios espera de nosotros la unidad en una responsabilidad compartida en equidad en favor de todos los hijos de Dios. La unidad de los cristianos debe ser signo y anticipo de la reconciliación de toda la creación. Sin embargo, la división entre los cristianos debilita la fuerza del signo, reforzando la división en lugar de sanar las rupturas del mundo, que es la misión de la Iglesia. 
Buscad la justicia 
Isaías aconseja a Judea que busque la justicia (v. 17), que supone el reconocimiento de la existencia de la injusticia y de la opresión en su sociedad. Él implora al pueblo de Judá que revoque este status quo. Buscar justicia requiere que nos enfrentemos a aquellos que infligen el mal a los demás. No es una tarea fácil y a veces conducirá al conflicto, pero Jesús nos asegura que defender la justicia frente a la opresión conduce al reino de los cielos. “Felices los que sufren persecución por cumplir la voluntad de Dios, porque suyo es el reino de los cielos” (Mateo 5,10). Las iglesias deben reconocer cómo en muchas partes del mundo se han ajustado a las normas sociales y han guardado silencio o se han prestado a una complicidad activa con la injusticia racial. El prejuicio racial ha sido una de las causas de la división de los cristianos que ha desgarrado el Cuerpo de Cristo. Las ideologías tóxicas, como la supremacía de los blancos o la doctrina del descubrimiento, han causado mucho daño, particularmente en América del Norte y en las tierras colonizadas en todo el mundo por las potencias europeas blancas a lo largo de los siglos. Como cristianos debemos estar dispuestos a romper con estos sistemas de opresión y a abogar por la justicia. 
El año en el que el grupo de los redactores de Minnesota estaba preparando los textos para la Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos estuvo marcado por el mal y la opresión en sus muchas formas en todo el mundo. La pandemia de Covid-19 ha incrementado este sufrimiento en muchas regiones, especialmente en el hemisferio Sur, donde muchos han experimentado la carencia incluso de lo básico para subsistir, o no se ha dado la asistencia elemental. El autor del libro del Eclesiastés parecía estar hablando de la experiencia actual: “Volví a considerar todas las opresiones que se comenten bajo el sol. Ahí está el llanto de los oprimidos, ¡y no encuentran consuelo! La fuerza en manos de sus opresores, ¡y no encuentran consuelo!” (Ecl. 4,1). 
La opresión es perjudicial para toda la raza humana. No puede haber unidad sin justicia. Al orar por la unidad de los cristianos, debemos reconocer la opresión de nuestra generación actual y estar dispuestos al arrepentimiento por nuestros pecados. Podemos hacer nuestro el mandato de Isaías: “lavaos, purificaos” (v. 16) porque “vuestras manos están llenas de sangre” (v. 15) 

Restableced al oprimido 

La Biblia nos dice que no se puede separar nuestra relación con Cristo de nuestra actitud hacia todo el pueblo de Dios, particularmente “del más pequeño de mis hermanos” (Mt 25,40). Nuestro compromiso mutuo requiere que nos involucremos en mishpat, la palabra hebrea para referirse a la justicia restaurativa, abogando por aquellos cuyas voces no han sido escuchadas, desmantelando estructuras que crean y favorecen la injusticia, y construyendo otras que promuevan y garanticen que todos reciban un trato justo y se respeten sus derechos. Esta tarea, más allá de nuestros amigos, familiares y congregaciones, debe extenderse a toda la humanidad. Los cristianos están llamados a salir y escuchar los gritos de todos los que sufren, para comprender mejor y responder a sus historias de sufrimiento y sus situaciones traumáticas. El Rvdo. Dr. Martin Luther King Jr. a menudo decía que “un motín es el lenguaje de los no escuchados”. Cuando surgen protestas y disturbios civiles, frecuentemente es porque las voces de los manifestantes no han sido escuchadas. Si las iglesias unen sus voces a las de los oprimidos, su grito por la justicia y la liberación se amplificará. Servimos y amamos a Dios y a nuestro prójimo sirviéndonos y amándonos unos a otros en unidad. 
La Doctrina del Descubrimiento, resultó de una Bula Papal emitida por el Papa Alejandro VI (4 de mayo de 1493), y fue omnipresente en todo el mundo beneficiando a las iglesias en todos los sentidos con respecto a los descendientes de los pueblos indígenas y esclavizados. Justificó la toma de las tierras de los pueblos indígenas basándose en que las potencias colonizadoras “descubrieron” estas tierras. 

Haced justicia al huérfano, defended la causa de la viuda 
Las viudas y los huérfanos ocupan un lugar especial en la Biblia hebrea, junto a los extranjeros, pues representan a los miembros más vulnerables de la sociedad. En el contexto de la prosperidad económica de la Judea de la época de Isaías, la situación de los huérfanos y las viudas era desesperada, ya que se les privaba de la protección y del derecho a poseer tierras y, por lo tanto, de la capacidad de mantenerse a sí mismos. El profeta llamó a la comunidad, que se regocijaba en su prosperidad, a no descuidar la defensa y la manutención de los más pobres y vulnerables. Esta llamada profética resuena en nuestro tiempo, y nos llama a preguntarnos: ¿quiénes son las personas más vulnerables de nuestra sociedad? 
¿De quiénes son las voces que no se escuchan en nuestras comunidades? ¿Quién no está representado en la mesa? ¿Por qué? ¿Qué iglesias y comunidades faltan en nuestros diálogos, nuestra acción común y nuestra oración por la unidad de los cristianos? Al orar juntos durante esta Semana de Oración, ¿qué estamos dispuestos a hacer con respecto a estas voces ausentes? 
Conclusión 
Isaías desafió al pueblo de Dios en su tiempo a aprender a hacer el bien juntos; para buscar juntos la justicia, para rescatar juntos a los oprimidos, para defender juntos al huérfano y a la viuda. El desafío del profeta se aplica igualmente a nosotros hoy. ¿Cómo podemos vivir nuestra unidad como cristianos afrontando los males e injusticias de nuestro tiempo? ¿Cómo podemos entablar un diálogo, aumentar la sensibilidad, la comprensión y el entendimiento recíproco de la propia experiencia vital? 
Estas oraciones y encuentros del corazón tienen el poder de transformarnos, individual y colectivamente. Estemos abiertos a la presencia de Dios en todos estos encuentros en los que se obrará nuestra transformación, para desmantelar los sistemas de opresión y sanar los pecados del racismo. Juntos, trabajemos en la lucha por la justicia en nuestra sociedad. Todos pertenecemos a Cristo.  

Lectura
En el último día se nos propone esta lectura de Lucas
Lc 18, 1,8

En esta parábola que no se cierra a una sola lectura, podemos ver varias cosas
Primero el juez injusto, acaba atendiendo a la viuda para evitarse, problemas, Dios también escuchará nuestras voces por La Unidad, las peticiones por La Justicia, los gritos de todas las víctimas
Pero Dios no es injusto, ni hay nadie sobre él, nos escucha porque nos ama, nos escucha por Jesús.

Y, hay otra lectura para mí la viuda representa también a Dios, que por medio de los profetas de todos los tiempos, nos llama a buscar y orar por La Unidad, y comprometernos en la búsqueda de la Justicia
Es preciso que aunque sea por evitar las consecuencias de nuestra injusticia y nuestras divisiones acojamos el Grito de Dios en sus profetas.


Por eso le pedimos que Perdone nuestras culpas, nuestros pecados contra La Unidad, y que nos una a todos en La Única Iglesia de su Hijo, la que nació de su Costado herido, la que es su Cuerpo y Esposa, para que seamos Uno, como Ellos el Padre, el Hijo Jesús, parido por María Virgen, y la Ruhaj divina El Espíritu Santo, son el Único Dios, a fin de que el mundo crea que Jesús vino al mundo, y reciba la Salvación.
María Virgen paridora del Verbo, Madre y Hermana acompáñanos en el Camino de La Unidad, como acompañaste a los discípulos de tu Hijo, cuando esperaban el Don de lo alto, que el Viento del Espíritu aletee sobre todos los cristianos, y nos lleve a la plena Unidad
Hermano Pablo VI, que abrazaste al hermano Athenagoras, sabiendo que abrazabas a Cristo. Acompáñanos en el Camino de la Unidad
Hermano Juan Pablo II, que luchaste por buscar la Unidad de todos los cristianos. Acompáñanos en el Camino de La Unidad
Hermana María Gabriela Saghedu, que ofreciste tu vida por los hermanos no católicos pero si cristianos acompáñanos en el Camino de La Unidad
Hermanos de todas las Iglesias que vertisteis vuestra Sangre como testimonio de La Fe en el Resucitado. Acompañadnos en el Camino de La Unidad
Hermano Luther Küng, mártir por defender la dignidad de todo ser humano.Tú que soñaste con un mundo mejor donde todos seamos hermanos. Acompáñanos en el Camino de La Unidad
Hermano Benedicto XVI que supiste confirmar a la Iglesia en su vocación ecuménica. Acompáñanos en el Camino de La Unidad


martes, 24 de enero de 2023

No mantener la injusticia. Séptimo día del Octavario


Llegamos al 7º día del Octavario, siguiendo con la Reflexión para este año

Isaías 1,12-18

Cuando entráis en mi presencia y penetráis por mis atrios, ¿quién os exige esas cosas? No traigáis más ofrendas injustas, el humo de su cremación me resulta insoportable. Novilunio, sábado, asamblea… no soporto reuniones de malvados. Odio novilunios y fiestas, me resultan ya insoportables, intento en vano aguantarlos. Cuando tendéis las manos suplicantes, aparto mi vista de vosotros; por más que aumentéis las oraciones, no pienso darles oído; vuestras manos están llenas de sangre. Lavaos, purificaos; apartad de mi vista todas vuestras fechorías; dejad ya de hacer el mal. Aprended a hacer el bien, tomad decisiones justas, restableced al oprimido, haced justicia al huérfano, defended la causa de la viuda. 
Venid y discutamos esto, dice el Señor. Aunque sean vuestros pecados tan rojos como la grana, blanquearán como la nieve; aunque sean como la púrpura, como lana quedarán. 
Haz el bien; busca la justicia
(cf. Isaías 1,17)
…
En el pasaje de las Escrituras elegido para la Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos de 2023, el profeta Isaías nos enseña cómo debemos curar estos males. 
Mi reflexión personal
Y es fácil con Jesús, reconocer lo que hemos hecho mal, pedir perdó y hacer el bien, hacer lo que Dios quiere no los gobiernos, no los organismos internacionales, hay que obedecer a Dios antes que a los hombres, decir no a leyes y situaciones injustas, como las que rechazan inmigrantes o facilitan el crimen del aborto o la eutanasia...
El lema que se nos propone para este día
Lo que ahora es no tiene porque seguir siendo así
A veces para justificarnos, para justificar  nuestra injusticia, o callar ante los que detentan el poder. 
Decimos siempre fue así
Pero  no, no siempre fue así, en el Principio todo era Bueno y Santo, ni las fieras mataban, hay que lanzar la mirada al Génesis y luego al Apocalipsis, para ver como Dios vuelve todo a su Primera Verdad, y lo vuelve mejorado, como el Mal es destruído
Pero Dios lo quiere hacer con nosotros, por eso desde ahora luchemos contra la injusticia, y practiquemos la Justicia, él que mentía que diga y defienda la verdad, él que robaba que trabaje y comparta, él que mataba y defendía la muerte, que cure
Él opresor que sirva, él belicista que abrace y bese.
Rompamos con todo lo que va contra el Amor de Dios en el hermano
Por eso le pedimos que Perdone nuestras culpas, nuestros pecados contra La Unidad, y que nos una a todos en La Única Iglesia de su Hijo, la que nació de su Costado herido, la que es su Cuerpo y Esposa, para que seamos Uno, como Ellos el Padre, el Hijo Jesús, parido por María Virgen, y la Ruhaj divina El Espíritu Santo, son el Único Dios, a fin de que el mundo crea que Jesús vino al mundo, y reciba la Salvación.
María Virgen paridora del Verbo, Madre y Hermana acompáñanos en el Camino de La Unidad, como acompañaste a los discípulos de tu Hijo, cuando esperaban el Don de lo alto, que el Viento del Espíritu aletee sobre todos los cristianos, y nos lleve a la plena Unidad
Hermano Pablo VI, que abrazaste al hermano Athenagoras, sabiendo que abrazabas a Cristo. Acompáñanos en el Camino de la Unidad
Hermano Juan Pablo II, que luchaste por buscar la Unidad de todos los cristianos. Acompáñanos en el Camino de La Unidad
Hermana María Gabriela Saghedu, que ofreciste tu vida por los hermanos no católicos pero si cristianos acompáñanos en el Camino de La Unidad
Hermanos de todas las Iglesias que vertisteis vuestra Sangre como testimonio de La Fe en el Resucitado. Acompañadnos en el Camino de La Unidad
Hermano Luther Küng, mártir por defender la dignidad de todo ser humano.Tú que soñaste con un mundo mejor donde todos seamos hermanos. Acompáñanos en el Camino de La Unidad
Hermano Benedicto XVI que supiste confirmar a la Iglesia en su vocación ecuménica. Acompáñanos en el Camino de La Unidad


lunes, 23 de enero de 2023

Dios Pastor de su pueblo. Sexto día Octavario


Llegamos al Sexto día del Octavario por La Unidad
Siguiendo con la Reflexión propuesta para este año
Isaías 1,12-18

Cuando entráis en mi presencia y penetráis por mis atrios, ¿quién os exige esas cosas? No traigáis más ofrendas injustas, el humo de su cremación me resulta insoportable. Novilunio, sábado, asamblea… no soporto reuniones de malvados. Odio novilunios y fiestas, me resultan ya insoportables, intento en vano aguantarlos. Cuando tendéis las manos suplicantes, aparto mi vista de vosotros; por más que aumentéis las oraciones, no pienso darles oído; vuestras manos están llenas de sangre. Lavaos, purificaos; apartad de mi vista todas vuestras fechorías; dejad ya de hacer el mal. Aprended a hacer el bien, tomad decisiones justas, restableced al oprimido, haced justicia al huérfano, defended la causa de la viuda. 
Venid y discutamos esto, dice el Señor. Aunque sean vuestros pecados tan rojos como la grana, blanquearán como la nieve; aunque sean como la púrpura, como lana quedarán. 
Haz el bien; busca la justicia
(cf. Isaías 1,17)
Introducción
…
Isaías desafió al pueblo de Dios en su tiempo a aprender a hacer el bien juntos; para buscar juntos la justicia, para rescatar juntos a los oprimidos, para defender juntos al huérfano y a la viuda. El desafío del profeta se aplica igualmente a nosotros hoy. ¿Cómo podemos vivir nuestra unidad como cristianos afrontando los males e injusticias de nuestro tiempo? ¿Cómo podemos entablar un diálogo, aumentar la sensibilidad, la comprensión y el entendimiento recíproco de la propia experiencia vital? 

Mi Reflexión
De acuerdo en este caso, los cristianos sin importar el nombre, católico, reformado, anglicano, ortodoxo... Hemos de luchar juntos contra la injusticia, y por los derechos humanos conculcados y hasta negados en nombre de leyes impías.

Se nos propone como primera lectura
EZ 34, 15,20

Dios se presenta como el Pastor de su pueblo, que cuida de sus ovejas más débiles, y enfermas que no deja que nadie las dañe, que las conoce una a una, y no consiente se manche su pasto ni se turbie el agua que bebén.
Es decir quiere que los pastores los lideres de su Pueblo no le mientan  no inventén ni oculten doctrinas no engañen no llamén al mal bien, y al bien mal
Hoy por desgracia abundan los malos pastores, pastores que justifican el rechazo al inmigrante sin papele, que callán o justifican el aborto, la eutanasia, pastores que rechazan  la busqueda de La Unidad entre los cristianos, pastores en mi caso hablo de sacerdotes, religiosos y teológos que niegan verdades cristianas.
Pero contra esos pastores Dios previene, también nos dice que exterminará a la gorda, es decir a la oveja o cordero que se aproveche de sus hermanos.
Pero ya sabemos como extermina nuestro Dios, sacando a la oveja la grosura del pecado, y, dejándola como una oveja nueva
Aunque no seamos sacerdotes, diáconos, popes, pastores. Todos los cristianos de algún modo somos pastores, unos de otros, pues seamos conforme el corazón de Dios.
Por eso le pedimos que Perdone nuestras culpas, nuestros pecados contra La Unidad, y que nos una a todos en La Única Iglesia de su Hijo, la que nació de su Costado herido, la que es su Cuerpo y Esposa, para que seamos Uno, como Ellos el Padre, el Hijo Jesús, parido por María Virgen, y la Ruhaj divina El Espíritu Santo, son el Único Dios, a fin de que el mundo crea que Jesús vino al mundo, y reciba la Salvación.

María Virgen paridora del Verbo, Madre y Hermana acompáñanos en el Camino de La Unidad, como acompañaste a los discípulos de tu Hijo, cuando esperaban el Don de lo alto, que el Viento del Espíritu aletee sobre todos los cristianos, y nos lleve a la plena Unidad
Hermano Pablo VI, que abrazaste al hermano Athenagoras, sabiendo que abrazabas a Cristo. Acompáñanos en el Camino de la Unidad
Hermano Juan Pablo II, que luchaste por buscar la Unidad de todos los cristianos. Acompáñanos en el Camino de La Unidad
Hermana María Gabriela Saghedu, que ofreciste tu vida por los hermanos no católicos pero si cristianos acompáñanos en el Camino de La Unidad
Hermanos de todas las Iglesias que vertisteis vuestra Sangre como testimonio de La Fe en el Resucitado. Acompañadnos en el Camino de La Unidad
Hermano Luther Küng, mártir por defender la dignidad de todo ser humano.Tú que soñaste con un mundo mejor donde todos seamos hermanos. Acompáñanos en el Camino de La Unidad
Hermano Benedicto XVI que supiste confirmar a la Iglesia en su vocación ecuménica. Acompáñanos en el Camino de La Unidad



domingo, 22 de enero de 2023

En tierra extraña . Quinto día del Octavario


Llegamos al quinto día del Octavario
Siguiendo con la Reflexión para este año
Isaías 1,12-18

Cuando entráis en mi presencia y penetráis por mis atrios, ¿quién os exige esas cosas? No traigáis más ofrendas injustas, el humo de su cremación me resulta insoportable. Novilunio, sábado, asamblea… no soporto reuniones de malvados. Odio novilunios y fiestas, me resultan ya insoportables, intento en vano aguantarlos. Cuando tendéis las manos suplicantes, aparto mi vista de vosotros; por más que aumentéis las oraciones, no pienso darles oído; vuestras manos están llenas de sangre. Lavaos, purificaos; apartad de mi vista todas vuestras fechorías; dejad ya de hacer el mal. Aprended a hacer el bien, tomad decisiones justas, restableced al oprimido, haced justicia al huérfano, defended la causa de la viuda. 
Venid y discutamos esto, dice el Señor. Aunque sean vuestros pecados tan rojos como la grana, blanquearán como la nieve; aunque sean como la púrpura, como lana quedarán. 
Haz el bien; busca la justicia
(cf. Isaías 1,17)
…
La Biblia nos dice que no se puede separar nuestra relación con Cristo de nuestra actitud hacia todo el pueblo de Dios, particularmente “del más pequeño de mis hermanos” (Mt 25,40). Nuestro compromiso mutuo requiere que nos involucremos en mishpat, la palabra hebrea para referirse a la justicia restaurativa, abogando por aquellos cuyas voces no han sido escuchadas, desmantelando estructuras que crean y favorecen la injusticia, y construyendo otras que promuevan y garanticen que todos reciban un trato justo y se respeten sus derechos. Esta tarea, más allá de nuestros amigos, familiares y congregaciones, debe extenderse a toda la humanidad. Los cristianos están llamados a salir y escuchar los gritos de todos los que sufren, para comprender mejor y responder a sus historias de sufrimiento y sus situaciones traumáticas. El Rvdo. Dr. Martin Luther King Jr. a menudo decía que “un motín es el lenguaje de los no escuchados”. Cuando surgen protestas y disturbios civiles, frecuentemente es porque las voces de los manifestantes no han sido escuchadas. Si las iglesias unen sus voces a las de los oprimidos, su grito por la justicia y la liberación se amplificará. Servimos y amamos a Dios y a nuestro prójimo sirviéndonos y amándonos unos a otros en unidad.

Mi reflexión. De acuerdo,pero recordando que el ser humano empieza a serlo cuando es concebido. Defendiendo a todos, empezando por los niños por nacer.

El lema para este día es
Cantos de Sión en tierra extraña
Esto  nos puede o debería llevar a pensar en dos cosas
Primero en todos los exiliados
Y segundo en que los cristianos somos habitantes en tierra extraña, pues debido al pecado de  nuestras divisiones el mundo no conoce a Jesús, y no sabe que vino a salvarlo, y salvarnos.


Por eso le pedimos que Perdone nuestras culpas, nuestros pecados contra La Unidad, y que nos una a todos en La Única Iglesia de su Hijo, la que nació de su Costado herido, la que es su Cuerpo y Esposa, para que seamos Uno, como Ellos el Padre, el Hijo Jesús, parido por María Virgen, y la Ruhaj divina El Espíritu Santo, son el Único Dios, a fin de que el mundo crea que Jesús vino al mundo, y reciba la Salvación.

María Virgen paridora del Verbo, Madre y Hermana acompáñanos en el Camino de La Unidad, como acompañaste a los discípulos de tu Hijo, cuando esperaban el Don de lo alto, que el Viento del Espíritu aletee sobre todos los cristianos, y nos lleve a la plena Unidad

Hermano Pablo VI, que abrazaste al hermano Athenagoras, sabiendo que abrazabas a Cristo. Acompáñanos en el Camino de la Unidad
Hermano Juan Pablo II, que luchaste por buscar la Unidad de todos los cristianos. Acompáñanos en el Camino de La Unidad
Hermana María Gabriela Saghedu, que ofreciste tu vida por los hermanos no católicos pero si cristianos acompáñanos en el Camino de La Unidad
Hermanos de todas las Iglesias que vertisteis vuestra Sangre como testimonio de La Fe en el Resucitado. Acompañadnos en el Camino de La Unidad
Hermano Luther Küng, mártir por defender la dignidad de todo ser humano.Tú que soñaste con un mundo mejor donde todos seamos hermanos. Acompáñanos en el Camino de La Unidad
Hermano Benedicto XVI que supiste confirmar a la Iglesia en su vocación ecuménica. Acompáñanos en el Camino de La Unidad
Hermano Antonio Roura. Mi viejo párroco al que debo el amor a la Biblia y al ecumenismo. Acompáñanos en el Camino de La Unidad

Domingo de La Palabra de Dios


Domingo de La Palabra de Dios, Domingo de La Biblia
 Como una semilla, palabra débil  Palabra Fuerte y Poderosa.
Hoy se celebra el Domingo de La Palabra de Dios, de la Biblia, en realidad todos los domingos, mejor aún todos los días, son el día de La Palabra de Dios de La Biblia, sobre todo debería serlo para los cristianos.
Hay una profunda relación entre La Palabra de Dios escrita, y la Encarnación del Verbo o Palabra de Dios.
Relación Palabra y Encarnación
En contra de lo que algunos pudieran pensar, en contra de los fundamentalistas y literalistas de cualquier signo, Dios no habla con sus Palabra, con Palabra tajante y divina, nos aplastaría, no podríamos con ello, Dios acomoda su Palabra a los medios débiles por los que se comunica, habla con palabras de hombres pobres, de hombres “ignorantes”, y va dejando que su Palabra vaya creciendo, del mismo modo, que cuando Su Hijo, su Verbo se haga hombre, empezará siendo un cigoto en una Mujer, luego nacerá y será un bebé y un niño dependiente, y toda su vida, un hombre débil, aunque en ese hombre débil, se oculté anonadada, la grandeza del Creador
Palabra que crece. Creó que fue San Jerónimo, no sé si él u otro Padre o Doctor él que dijo. “Que la Biblia, crece con nosotros”, y eso es verdad, aunque sus textos lógicamente siguen igual, los cristianos de hoy percibimos más verdades que los que la escribieron, sobre todo cuando la recibimos y acogemos dentro de La Iglesia, no necesariamente de la iglesia
Palabra viva. Es Palabra viva, siempre se está realizando, leyéndonos como decía otro Padre, Doctor o simple santo,siempre va más allá, ésto se ve claro en los profetas, cuando el profeta habla, se refiere a hechos cercanos a lo que interesaba a la gente que lo escuchaba, pero Dios que lo estaba usando piensa de otro modo, y hablaba de su Hijo, de la Iglesia de su Hijo, de  nosotros, las profecías se siguen cumpliendo, p.e. Isaías hablo de los gentiles del otro lado del mar, que verían La Luz del Señor, es la primera lectura de hoy, pues bien no pensemos ni en Judea, ni en Galilea, pensemos en nosotros los gentiles, los que no éramos pueblo, los que adorabamos ídolos, que vivíamos al otro lado del mar, y a los que los Apostóles de Jesús trajeron su Mensaje, al traerlo a sus hermanos judíos, y luego vé más allá, porque ya unidos al Pueblo de Dios por el bautismo, lo llevamos a los pueblos amerindios que daban culto a demonios en ritos que hasta el canibalismo incluían. Todo eso ya lo anunció Dios por su profeta, pero el profeta  no lo sabía, Dios da un paso más
La Biblia es más que un libro.
Y,no porque sean 72, o 66 según a qué Iglesia pertenezcas, es más que un libro, porque es Dios abajándose a hablarte, también por los exegetas de ahora
Sí eres cristiano y en lugar de La Biblia prefieres a María  Valvorta, las revelaciones a Santa Piadosita del templo bendito, o San Periquin de los altos Cerros, pues amigo, creeme tienes un grave problema, desconocer La Biblia es desconocer a Jesús, y la Biblia entera no se entiende el Antiguo sin el Nuevo, ni al revés, salvo que quieras del Nuevo hacer una colección de cuentitos
Creeme entiendo entonces que a veces digas tonterías, sí no estudias ni oras ni lees la Biblia
Amar y leer la Biblia; pero entender que la Biblia no fue escrita para resolvernos problemas, para eso Dios a algunos les dio, nos dio cabeza, es posible que el 99% de las veces los textos no te digan nada, tranquilo aunque no lo sepas, habrá quedado plantado
No intentes es un error, ponerte a estudiar tu solo La Palabra, busca un buen grupo de estudio, en Internet los hay muy buenos, y en You tube también se encuentran  varios, yo te cito algunos
El sillón bíblico, cristonautas los capítulos viejos, algún sitio más que no recuerdo el nombre
Para estudio, Los agustinos recoletos de Zaragoza, con ellos empecé mi estudio en serio
Evangelización activa del Padre Caro
Y, mi joya de la corona, los cursos impartidos por spotify o en diferido, por mi amigo y profesor incluso sin conocernos, el fundador del Testigo fiel. Ldo D. Abel Della Costa, ahora estamos con Hechos de los Apostóles, yo además estoy también con Hebreos. Y los que quieran probar tienen del mismo profesor, cursos gratuitos, sobre los profetas, el Apocalipsis, como leer la Biblia y alguno más. Muy fácil entran  en You tube, y ponen, en el buscador sillón bíblico y lo que les interese, o entran  
“ eltestigofiel.org” y se enteran
Estamos celebrando el Octavario por La Unidad, y la Biblia es una de las cosas que nos unen
Amar, y conocer La Biblia.Pero adorar solo a La Palabra que parió María
La razón  del título la Biblia es como una semilla de un árbol es muy chiquita, pero algunas son secoias, o dragos. La Palabra de Dios en la Biblia, es palabra débil, humana, Pero esconde La Palabra fuerte y poderosa de Dios, del Dios que crea con su Palabra, con su Verbo.
Animate lee la Biblia.