Reflexión domingo 28 T.O.
En la 1ª lectura proclamada. Dios anuncia un Banquete al que son invitados todos los pueblos, porque Dios quiere La Salvación de todos. El Apocalipsis nos descubrirá que ese Banquete, es la Fiesta eterna de las Bodas del Cordero con la Iglesia.
Iglesia que es su Cuerpo y su Esposa, y, lo mismo que en el viejo Adam, Jesús es el Nuevo Adam, nace de su costado abierto. Pero la humanidad tiene ante sus ojos, una cortina que le impide ver y, acercarse a Dios, entrar en su Presencia, gracias al Sacrificio de Amor de Jesús ese "Velo", se rasga, por eso los Evangelistas al hablar nos de la Pasión de Jesús, nos dicen que se rasgo el Velo del Templo. Pero el Templo en el que piensan es Jesús
Sin embargo todavía hay Hombres, para los que todavía Dios mantiene " El Velo".
El Salmo 23, pone en labios del salmista
" Aunque camine por cañadas oscuras, nada temo porque Tú vas conmigo"
Las cañadas oscuras son esos momentos de la vida, en que no entendemos lo que nos pasa todo lo vemos oscuro, sufrimos en apariencia Dios no, nos oye, pero sabemos que está a nuestro lado, pues sin Él no podríamos invocar lo, y si caemos nos levantamos, mejor dicho nos levanta, por eso en nuestro corazón está encendida la Esperanza, y, no tenemos miedo ni " A la muerte mala, ni al Infierno"
En su Carta a los Filipenses, Pablo nos dice que en Aquel que lo sostiene está listo para cualquier situación. Quien lo sostiene, quien nos sostiene es Cristo.
En el Evangelio, Mateo nos cuenta una Parábola de Jesús, la misma con algunos cambios la cuenta Lucas
Me quedo en el hombre echado fuera por no llevar el traje de gala
Y, hay varias cosas a tener en cuenta, es la boda del príncipe, del heredero del reino, no se puede ir de cualquier modo, si uno no tiene ropa para ir a una boda, o un sitio donde se exige etiqueta, si quiere ir, la compra la busca, la pide prestada...
Además de todos es el único que no lo lleva, y que ni se molesta en disculparse. No, él calladito el príncipe le importa un bledo
En el Apocalipsis Juan ve un grupo inmenso de personas, con túnicas blancas de lino. Estás túnicas son el Vestido de fiesta, a Juan el Ángel le dice quienes son
"Son los que han lavado y blanqueado sus túnicas en la Sangre del Cordero y ahora lo siguen a todas partes..."
Es decir se habían quedado sin el vestido de boda, lo habían manchado roto, pero no se quedaron callados, imploraron La Misericordia, aceptaron a Jesús como su Salvador, y, fueron lavados en su Sangre, su vestido de boda fue renovado.
Porque lo peor no es el pecado es el empeño en no abandonar lo.
Las lecturas fueron
Isaías 25,6-10a
Salmo 22/23
Filipenses 4,12-14,19-20
Mateo 22, 1-14