martes, 17 de diciembre de 2019

Que cuando vengas, estemos despiertos”


“Que cuando vengas, estemos despiertos”
Jesús nos avisa de que va venir, cuando menos lo esperemos, de improviso, y, que ay de nosotros si nos halla durmiendo

En realidad Jesús está viniendo continuamente, pero habla de su Venida definitiva, donde nos encontraremos con Él sin disfraces, y, no puede hallarnos dormidos

Qué es estar dormido
Es tener la fe de los cinco años, no en su pureza, sino en su infantilismo
Es pensar que podemos estar a bien con el mundo, y, con Jesús
Es pensar que con nuestra almita todo arreglado
Es no formar ni hacer crecer nuestra fe
Es no orar, si acaso un avemaría mal rezada, y, eso si hay algo que pedir
Es no sentir como propio el dolor ajeno
Y, pensar que somos buenos cristianos porque llevamos una cruz al cuello
Es no hacer nada, para que el mundo cambie
Es dejar que Jesús siga su agonía solo, en las mujeres y hombres maltratados
En los niños abortados, violados, abusados, muertos de hambre, despreciados, corrompidos
En los exiliados muertos en el Océano…
Mientras que nosotros como los discípulos en el huerto, roncamos soñando que esos no son nuestros problemas.




En oración con Maria, esperaron al Espíritu Santo

En oración con Maria, esperaron al Espíritu Santo
El Libro de Los Hechos, que es un libro bíblico, nos cuenta que los discípulos de Jesús, esperaron, El Don de lo alto, ese Don es el Espíritu Santo, y, lo esperaron orando, orando juntos, y, orando con María
Es decir María como miembro de La Iglesia naciente, oraba con la misma, por la venida del Don de lo alto, que la iba hacer Madre de aquella Iglesia, en realidad ya lo era, al ser Madre de su Cabeza, María no es una más, por eso pese a que es mujer se da su nombre, lo que no sucede con las demás mujeres

Por eso los cristianos católicos no prescindimos de María, ni los Ortodoxos.
Porque nuestra fe si es verdaderamente bíblica

Dios se manifiesta perdonando


Dios se manifiesta perdonando
“Dice un Salmo de La Biblia, “De Ti procede el perdón, y, así infundes respeto”
Es decir Dios, se muestra como Dios, al perdonar, porque nos muestra que nos conoce, y, nos ama, y, eso es propio del
Cuando somos conscientes de su perdón, y, no pensamos que fue el señor cura, entonces caemos en la cuenta de su Amor, pues nos creó sabiendo cómo somos, y, no, nos destruye al pecar, nos busca para perdonarnos, en su Hijo, hace suyo nuestro pecado, y, nos da su Gracia
Y, entonces nos sentimos unos miserables, pero amados, y, tomamos temor que no es miedo, a volver a ofenderle, y, sabemos que lo haremos, pero no, nos desespera, pedimos su gracia para serle fieles
Le tememos pero no de miedo, tememos herirle, porque es Amor, y, el Amor siente.




Dios nos enseña el Camino

Dios nos enseña el Camino
El Camino para el Encuentro definitivo con Él, y, lo hace por regla general por medios ordinarios, es decir las experiencias místicas, milagros extraordinarios, no suelen ser su actuar corriente

Nos lo enseña por nuestros padres, maestros, educadores, catequistas, La Iglesia

Más personalmente por nuestra conciencia, que todo lo anterior va formando

Por La Biblia tanto su estudio, como su relación Orante, y, como pues sería incompleta, con La Tradición divino apostólica, y, también con La Tradición
Si nosotros accedemos a ellos

Por el ejemplo de las otras personas, de los santos de la puerta de al lado, y, de “los diablillos de la puerta de al lado”

Por la creación

Pero lo que no hace Dios es forzarnos, a seguir su Camino
Nos lo muestra, nos guía por Él, si salimos fuera, nos ayuda a volver a entrar

Pero a la fuerza jamás.

Hoy día ya no basta con confesar la fe es necesario vivirla y manifestar la en la vida. Ignacio de Antioquía.

Hoy día ya no basta con confesar la fe es necesario vivirla y manifestar la en la vida. Ignacio de Antioquía.

En la época de San Ignacio de Antioquía, uno de los Padres de La Iglesia; no llegaba con confesarse cristiano entre los cristianos. Era preciso vivir como tal, lo que suponía, no vivir como el resto como los paganos

No hacer lo que ellos hacían
Así por ejemplo el cristiano debía compartir mesa, pero no cama, lo contrario que el pagano

El pagano mataba aunque no todos a los hijos no deseados mediante el infanticidio de los recién nacidos, y, del aborto

El cristiano acogía a todos sus hijos

Los ejemplos podrían ser múltiples

Por todo ello, los cristianos empezando por Ignacio acabaron mártires

Hoy, casi 20 siglos más tarde, sigue igual, y, también hoy hay mártires de sangre en Asia, África, América, incruentos pero no por ello menos mártires en la podrida Europa

Claro que también se puede escoger ser como los cristianos de la época de Ignacio que vivían como paganos

¿Habría que ver como los va ahora?



domingo, 15 de diciembre de 2019

El deseo de hacer grandes cosas


El deseo de hacer grandes cosas, a veces no viene de Dios, sino del diablo que nos tienta con hipotéticas grandes acciones, para que no hagamos las pequeñas que son nuestro deber.

Me gusta esta frase anónima, cuyo sentido comparto, porque lo que importa es el día a día, grande o pequeño no importa si es con Dios y por Dios.


viernes, 13 de diciembre de 2019

Dios nos vistió vestiduras de salvación

Dios nos vistió vestiduras de salvación
Cumplió con largueza lo que  nos había prometido por boca de Isaías, “Os vestiré vestiduras de salvación”

Dios nos puso el manto real, ese manto es La Sangre que Jesús derramó por cada uno, y, es la que nos lava, la que saca de nosotros arranca de nosotros nuestros pecados; si lo aceptamos y dejamos hacer a Dios, aceptar es aceptar a Jesús por Salvador, y, aceptar a Jesús por Salvador, es aceptarlo por Señor, aceptarlo por Señor, es saber que está vivo, no es alguien del pasado, sino un contemporáneo

Eso implica hablar con Él, oración no sólo rezo, conocer y, preguntarle que quiere de mí, hoy, oración bíblica, sometimiento al Papa, y, obispos en comunión con él con el Papa.
Sacramentos, como cristiana católica, los 7 la penitencia entre ellos pero no como un voy y le cuento, sino un recomienzo de nuevo, un me presento como enferma, que quiere ser curada

Y, hacer lo que Jesús quiere, no la sociedad, no tal partido, ni siquiera lo que a mi humanamente me apetezca. Eso es aceptar a Jesús. Y, es por eso que Dios nos viste el manto real de su Hijo
Las vestiduras de salvación.