sábado, 15 de junio de 2019

María la mujer pascual

María  la mujer pascual

Es la mujer de La Pascua, prefigurada ya en el Génesis, pues a Ella se refiere la profecía

“Yo pongo enemistad perpetua entre ti, y, la Mujer entre su linaje y el tuyo, este te aplastara la cabeza, mientras tú atacas su talón Gn 2”

Solo ella está en enemistad perpetua con el Enemigo
Solo su Linaje, Cristo, aplasta la Cabeza de la serpiente
Solo al talón de Cristo que es La Iglesia, nosotros ataca la serpiente infernal

María la joven de Isaías

El profeta Isaías en el cap. 7, 14 de su “proto evangelio” o profecía, dice, dirigiéndose a Ajaz, “Dios mismo os dará la señal, la virgen encinta da á luz, y lo llama Emmanuel, Dios con nosotros”

Sin negar que el profeta se basase en el nacimiento de su hijo, hay cosas que no cuadran

Primero que una joven casada tenga un niño, no es señal de nada, es un  hecho natural, segundo llamar al niño, “Dios con nosotros”, que recuerda el “Yo soy” o Yo estoy”, es pasarse un poco

Aunque la palabra usada no fuese explícitamente virgen, sino jovencita, y, se usará como equivalente. Por ello sólo se cumple en María de Nazaret

Ella es La joven y virgen que concibe al Emanuel al Dios con nosotros, Dios encarnado, y esa, si es señal de Dios

María la  madre de Miqueas

“Y, tu Belen de Efrata, no eres la menor entre las  tribus de Israel, pues de ti, saldrá el caudillo, que apacentará a mi pueblo Israel, cuyos orígenes son de antiguo, de días de muy probada  antigüedad, por eso, los entrego hasta el tiempo, en que la que tiene que parir, parirá, y, el resto de sus hermanos, tornará al Señor su Dios”

Qué caudillo sale de Belén, David, pero decirlo cuando ya hacía tiempo de ello, no tiene sentido, además David reina no apacienta a Israel, y, sus orígenes son antiguos como los de cualquier judío, más bien de forma velada la profecía habla de eternidad
A, quién entrega, a Israel no, es su Pueblo, nos entrega nos deja ir por libre, a los gentiles, pero no para siempre, hasta el tiempo, “en que la que tiene que parir, parirá”, es decir hay una Mujer en la mente de Dios, destinada a parir a ese Caudillo, a ese Jefe, que nacerá en Belén, o que saldrá de Belén, y, por él, el resto de sus hermanos,  resto algo que esta fuera, es decir nosotros los gentiles, volveríamos al Señor nuestro Dios, y, eso se cumple en Jesús, al que Santa María parió en Belén

María la puerta de Ezequiel

Dice Ezequiel, “Esta es la puerta por la que ha pasado Yhv, permanecerá cerrada, pues ha salido por ella el Señor Dios, y, nadie pasará por ella”

Esta puerta es la virgen María, que sigue virgen tras su Santo Parto, pero además habla de que nadie pasará por ella, es decir alude a su virginidad perpetua

Maria la hija de Sión

“Alegrate hija de Sión, que el Señor habitará en medio de Ti” Sof. Aunque referido a la ciudad de Jerusalén a nadie le cuadran mejor que a María, porque Jesús habito en su útero 9 meses, en medio de su cuerpo

María la llena de Gracia

En el idioma, o idiomas de la Biblia, las palabras tienen un significado más profundo que en nuestras lenguas modernas, son como la definición de la naturaleza de la persona

Así cuando Gabriel saluda a María, diciéndole, “Alégrate, llena de Gracia…” no se está refiriendo, ni echándole un piropo, sino diciéndole a María que su ser, su persona, está enteramente lleno del Favor del Señor, esta poseída por Dios, está llena colmada de Gracia, de Juan, el precursor, el ángel dijo a Zacarías, que sería lleno del Espíritu Santo, pero a María, no le dice que será llena, sino que la saluda como la que rebosa bendición, este es uno de los textos que los teólogos usaron, y, la Iglesia acepto para formular el dogma de La Inmaculada, que no tiene nada que ver con la concepción virginal de Jesús

Porque  María pudo concebir a Jesús en un matrimonio normal, y, ser igualmente Inmaculada, o concebirlo de modo virginal, y, haber sido Ella concebida con la mancha de origen

En el caso concreto, se dieron las dos cosas, María fue llena de Gracia, de la bendición de Dios desde su concepción, y, por ser Jesús el Verbo de Dios lo concibió, virginalmente

María la mujer con la que Dios esta

Así le dice Gabriel, “Dios está contigo”, y, Dios no esta con María, como con el resto, Dios esta con María, en cuanto que María es criatura, dándole, y, conservándole el ser

Pero Dios esta con María en su núcleo más intimo, lo que los antiguos, llamaban, “corazón”, pues María ha sido santificada, por los méritos del que se va encarnar en Ella, en María viven ya, el Padre, el Hijo, y, El Espíritu Santo, su corazón es el Cielo

Pero esto se dará en todos los justos

En María aún hay algo más

Dios va estar en su matriz, pues se va encarnar en Ella, lo va hacer es cierto El Verbo, pero donde esta una Persona divina, están las otras 2, El Padre seguirá engendrando al Hijo en María, cuando ella este gestando su humanidad, El Espíritu Santo, seguirá ahí siendo el lazo de Amor infinito
Esto no se dio ni se dará nunca en otra Mujer

Y, Dios esta con María, sosteniéndola con su Gracia, para que pueda decir que “Si”, a La Redención, a La Encarnación

María la mujer alegre

Cuando Gabriel de parte de Dios, saluda a María, le dice que se alegre, no que se ría, sino que se alegre, tiene motivos, Dios esta con ella, se trata de una alegría compatible incluso con el dolor, una alegría que es paz interior, pero que sale fuera, es comunicativa

Y, cuando María, va visitar ayudar a su pariente, dice Lucas, que exclama, “Se alegra mi espíritu, en Dios mi Salvador, María es la Mujer alegre

María la mujer servicial

María es la Mujer siempre pendiente de los demás, nada más producirse la Encarnación, va ayudar a su pariente, no va para confirmar nada, un embarazo como el de Isabel, o se acepta desde el principio, o no se va, Ella no va comprobar nada, va servir. En Cana esta pendiente de la falta de vino, y, de que los “servidores de su Hijo”, nosotros hagamos lo que Él dice

María Mujer reflexiva

Desde el primer momento, La Escritura nos la presenta, sensata, reflexiva, al oír a Gabriel, se pregunta, piensa que significará, y, le pregunta, no decidiendo nada, hasta que “Dios se le ha revelado por Gabriel”

Después de la adoración de los pastores y de otros hechos de la infancia,  piensa, reflexiona en su corazón

En Cana, no manda a los criados hasta que habla con Jesús

María Mujer fuerte

No fue fácil la vida de la Nazarena

Nació en un país pobre y ocupado por un imperio idolatra, al que gustaba llenar de crucificados los caminos

Dios la eligió para ser Madre del Mesías por él que tanto había orado de niña, y, de joven, Ella acepto pero eso el embarazo inesperado turbo un tiempo el corazón de su novio

Muy poco  antes de dar á luz tuvo que ir con su ya esposo a otro pueblo a Belén, sin las comodidades de ahora, para que un tal Augusto, pudiese contarlos como si fuesen ovejas o cabras

Allí por ser  tantos tuvo que parir en una cuadra

Pocos meses después o como mucho, un año ó dos, tuvo que escapar con su hijo, del que Gabriel le había dicho que le llamarían, Hijo de Dios y, lo sería, escapar a Egipto, porque un reyezuelo quería matarlo, Dios no hizo nada extraordinario, tuvieron que exiliarse su esposo, su bebé y Ella

Años más tarde, tuvo que volver a su tierra, pero no pudo quedarse en Belén, tuvieron que ir a Nazaret

Y, allí una vida normal, normal, con un niño normal, tan normal que nadie diría el misterio que encerraba

Un día con el niño ya de 12 años, en la peregrinación Pascual, se les queda el muchacho en Jerusalén,  María con su esposo lo busca, y rebusca 3 días, no, porque piense en cruces, no, porque piensa que pudo ser raptado por ismaelitas, porque es mamá y se olvida de quien es Hijo su Hijo, lo encuentra al cabo de 3 días debatiendo en el Templo, lo reprende, y, hasta es posible le diese un tortazo, se lo merecía, el muchacho, no responde pidiendo perdón, sino como un Señor, como El Señor, “ por qué me buscáis, no sabéis que debo ocuparme en las cosas de mi Padre”.

Con todo baja de nuevo a Nazaret con ellos sigue obediente, pero ya nada es igual

Muere el esposo, pasan los años, y, el Hijo un día se marcha anunciar El Reino, se encuentran en una boda, y, Ella pone en marcha “La hora”

Viene la vida pública, y, ve como los líderes de su pueblo rechazan a su Hijo

Al final lo ve negado por uno de sus amigos

Traicionado por otro

Abandonado por todos

Odiado por su pueblo
Condenado a muerte de Cruz como un maldito

Lo ve morir en la cruz entre dos criminales

Y, no se queja no protesta a Dios, no dice esto no se me anunció, se me dijo que sería grande, no Ella es siempre la Esclava del Señor

Resucita el Hijo, asciende a los Cielos, y, Ella se queda con sus amigos, orando porque venga La Promesa de su Hijo

Pero tras Pentecostés las cosas no van mejor son valientes si, pero ahí están los fariseos  y saduceos y, un tal Saulo  persiguiéndolos

Matan al pobre Esteban
Encarcelan a Pedro y Juan
Pocos años más tarde asesinan a Santiago
Y, lo que es peor empiezan las primeras disensiones, los primeros enfrentamientos entre los que dicen creer en su Hijo
Un día Dios la lleva con él, Los Tres la quieren en el Cielo, pero tampoco ahí descansa, su corazón de Madre y de Mujer sigue sufriendo por haberla hecho Dios Madre de todos, y, sigue implorando, como la mujer de Tecoa a David. Sigue orando, y, confiando apoyada siempre en su Hijo


Elección de Jacob

Elección de Jacob

Jacob no era el primogénito de  Isaac,  nació pocos minutos después de su hermano, Esau

Pero Dios tenía otros planes, primero por medio de Rebeca su madre, será Jacob, el bendecido en lugar de su hermano, el hecho primogénito, lo hecho por Rebeca estuvo mal; pero nuestro Dios es un artista,  y, saca el mayo bien del mal

Ahora Jacob tiene que huir, huir de su hermano, va hacia casa de su tío Laban, pero en el camino, tendrá dos experiencias, un sueño  que tomará por una visión divina, una escalera que llega al Cielo, desde la cual, los ángeles de Dios suben y bajan

Consagrará a Dios la piedra que le sirvió de almohada, y, lo llamará Betel, ahora marcha más seguro, sabe que Dios es real

Aún le falta algo más, y, es la lucha con un personaje misterioso, personaje que es el mismo Dios, sólo su Nombre es admirable, esta lucha que representa la de Jacob, la de cada uno, para ser fiel a si mismo, a su conciencia, o, a sus caprichos, en suma servir a Dios, o a sus enemigos,  es el descubrimiento de su vocación,  por eso, le cambia el nombre ya no se llamara Jacob, sino Israel, es otro hombre, ahora su misión  es perpetuar el pueblo del que, él no lo sabe nacerá el Mesías

Un día Jacob se reconciliará con su hermano, y, un día para Dios no hay tiempo, siglos para los hombres, el Verbo de Dios se encarnará se hará carne, en una hija de Jacob, en una descendiente, el Unigénito, el Primogénito de Dios, será un judío más, un israelita más, un hombre más que con su muerte y, resurrección salvará a todos, y. los que éramos hijos de ira, segundones, seremos hechos los primeros, los que de verdad aceptaron al Mesías, hasta que llegue la Parusía, y, por fin,  judíos y gentiles,  el primer Pueblo, y el añadido, seamos todos uno sólo, Unidos en Jesús El descendiente de Jacob, El primogénito, porque Dios todo lo vuelve a su Cauce, y, la primogenitura es del primogénito, y, este es Jesús

Daniel 3: “Bendito seas para siempre, Señor”


Daniel 3: “Bendito seas para siempre, Señor”
En este relato hay un hecho, él que no me había fijado, hasta que hoy, Dios quiso que me fijará, cuando los  3 jóvenes son coaccionados a adorar la estatua, con la amenaza de que ningún Dios, va librarlos, ellos no responden diciendo que Dios si los va librar  no lo sabían, dicen que si quiere hacerlo lo puede hacer, pero que lo que debe saber el rey, es que ellos no van adorar la estatua, no van ser idolatras, no van adorar una obra humana, aunque mueran en el horno por ello, lo mismo los mártires de todos los tiempos, confían en el Poder de Dios, pero saben que este poder no es magia, no se tiene que manifestar como varita de mago, sino cuando la Gloria y el honor de Dios quiera
El mártir el testigo lo hace por Amor a Dios, a su Gloria, sabe que Dios lo librará de las llamas, de la muerte, aunque en apariencia lo vean muerto
Los cristianos debemos creer en los milagros, saber que Dios puede hacerlos, pero que si no los hace, nuestro deber es no adorar a nadie más que a Él, esto es no reconocerlo como Absoluto, como Señor.


viernes, 14 de junio de 2019

Capítulo VI de Marcos

Capítulo  VI de Marcos

 Jesús salió de allí y se dirigió a su pueblo, seguido de sus discípulos.  Cuando llegó el sábado, comenzó a enseñar en la sinagoga, y la multitud que lo escuchaba estaba asombrada y decía: "¿De dónde saca todo esto? ¿Qué sabiduría es esa que le ha sido dada y esos grandes milagros que se realizan por sus manos?

"Son incapaces de preguntarse, si Dios no estará allí en aquel hombre, se quedan en la tierra, les parece imposible, no se abren a la transcendencia. Y, ¿yo me abro?"
 ¿No es acaso el carpintero, el hijo de María, hermano de Santiago,  de José, de Judas y de Simón? ¿Y sus hermanas no viven aquí entre nosotros?".
Y Jesús era para ellos un motivo de tropiezo.
Por eso les dijo: "Un profeta es despreciado solamente en su pueblo,  en su familia y en su casa".
Y no pudo hacer allí ningún milagro, fuera de curar a unos pocos enfermos, imponiéndoles las manos.
Y él se asombraba de su falta de fe.
Tienen una mente tan cerrada que no van a los hechos se quedan en  la familia, es como ellos, por eso Jesús no puede hacer nada, y, es que para que Dios, Jesús pueda actuar, yo tengo que creer en su poder, buscarlo


Jesús recorría las poblaciones de los alrededores, enseñando a la gente.
 Entonces llamó a los Doce y los envió de dos en dos, dándoles poder sobre los espíritus impuros.
Y les ordenó   que no llevaran para el camino más que un bastón; ni pan, ni alforja, ni dinero;
 que fueran calzados con sandalias y que no tuvieran dos túnicas.
 Les dijo: "Permanezcan en la casa donde les den alojamiento hasta el momento de partir.
 Si no los reciben en un lugar y la gente no los escucha, al salir de allí, sacudan hasta el polvo de sus pies, en testimonio contra ellos".
 Entonces fueron a predicar, exhortando a la conversión;
 expulsaron a muchos demonios y curaron a numerosos enfermos, ungiéndolos con óleo.
Los Doce la Iglesia tiene poder sobre el Mal; no buscar ni apoyarse en la riqueza ni el poder eso, simboliza y quiere decir no llevar pan ni dinero, sólo un bastón para apoyarse al caminar. ¿ Cuál es ese bastón,? la Fe de la Iglesia. ¿Me apoyo en él o busco otros apoyos

El rey Herodes oyó hablar de Jesús, porque su fama se había extendido por todas partes. Algunos decían: "Juan el Bautista ha resucitado, y por eso se manifiestan en él poderes milagrosos".
Otros afirmaban: "Es Elías". Y otros: "Es un profeta como los antiguos". 
 Pero Herodes, al oír todo esto, decía: "Este hombre es Juan, a quien yo mandé decapitar y que ha resucitado".
Herodes tiene remordimientos, no arrepentimiento, sabe que Juan era un profeta, por eso ahora confunde a Jesús con él, y tiene miedo, no temor miedo, el miedo a Dios aleja de él
 Herodes, en efecto, había hecho arrestar y encarcelar a Juan  a causa de Herodías, la mujer de su hermano Felipe, con la que se había casado.  Porque Juan decía a Herodes: "No te es lícito tener a la mujer de tu hermano".
 Herodías odiaba a Juan e intentaba matarlo, pero no podía,
 porque Herodes lo respetaba, sabiendo que era un hombre justo y santo, y lo protegía. Cuando lo oía, quedaba perplejo, pero lo escuchaba con gusto.
 Un día se presentó la ocasión favorable. Herodes festejaba su cumpleaños, ofreciendo un banquete a sus dignatarios, a sus oficiales y a los notables de Galilea.
La hija de Herodías salió a bailar, y agradó tanto a Herodes y a sus convidados, que el rey dijo a la joven: "Pídeme lo que quieras y te lo daré".
 Y le aseguró bajo juramento: "Te daré cualquier cosa que me pidas, aunque sea la mitad de mi reino".
 Ella fue a preguntar a su madre: "¿Qué debo pedirle?" "La cabeza de Juan el Bautista", respondió esta.
 La joven volvió rápidamente a donde estaba el rey y le hizo este pedido: "Quiero que me traigas ahora mismo, sobre una bandeja, la cabeza de Juan Bautista".
El rey se entristeció mucho, pero a causa de su juramento, y por los convidados, no quiso contrariarla.
En seguida mandó a un guardia que trajera la cabeza de Juan.
El guardia fue a la cárcel y le cortó la cabeza. Después la trajo sobre una bandeja, la entregó a la joven y esta se la dio a su madre.
 Cuando los discípulos de Juan lo supieron, fueron a recoger el cadáver y lo sepultaron.
Herodes es un cobarde que cede ante su amante, y mata a un inocente, no lo hizo por no cometer perjurio, el 2º precepto le importaba como el 6º al adultero incestuoso. Lo hizo por no perder prestigio, y de paso sacarse, “ al plomo de Juan”, seguro que muchos, dirían que Juan se lo busco, quien mandaba meterse con el rey. Hoy desde luego lo dirían hablarían del derecho de Herodes a hacer lo que su conciencia, le dijese aunque confundan la conciencia con otra cosa
Juan hizo lo que debía fue profeta
Herodes no, fue un asesino
Herodías instigo al crimen, e hizo cómplice a su hija
La hija no debió obedecer a la madre
Pero quedan otros, los invitados. Ninguno protesto, tal vez no hubiese servido de nada, pero ni lo intentaron, y, ahí entro yo, ante la injusticia ante el crimen legal no puedo callarme mirar para otro lado, aunque no me hagan caso, no puedo ser como los invitados a aquel tétrico banquete
 Los Apóstoles se reunieron con Jesús y le contaron todo lo que habían hecho y enseñado.
Él les dijo: "Vengan ustedes solos a un lugar desierto, para descansar un poco". Porque era tanta la gente que iba y venía, que no tenían tiempo ni para comer.
Entonces se fueron solos en la barca a un lugar desierto.
Al verlos partir, muchos los reconocieron, y de todas las ciudades acudieron por tierra a aquel lugar y llegaron antes que ellos.
 Al desembarcar, Jesús vio una gran muchedumbre y se compadeció de ella, porque eran como ovejas sin pastor,  y estuvo enseñándoles largo rato.
 Como se había hecho tarde, sus discípulos se acercaron y le dijeron: "Este es un lugar desierto, y ya es muy tarde.
Despide a la gente, para que vaya a los campos y pueblos cercanos a comprar algo para comer".
 Él respondió: "Denles de comer ustedes mismos". Ellos le dijeron: "Habría que comprar pan por valor de doscientos denarios para dar de comer a todos".
Jesús preguntó: "¿Cuántos panes tienen ustedes? Vayan a ver". Después de averiguarlo, dijeron: "Cinco panes y dos pescados".
 Él les ordenó que hicieran sentar a todos en grupos, sobre la hierba verde,
y la gente se sentó en grupos de cien y de cincuenta.
 Entonces él tomó los cinco panes y los dos pescados, y levantando los ojos al cielo, pronunció la bendición, partió los panes y los fue entregando a sus discípulos para que los distribuyeran. También repartió los dos pescados entre la gente.
Todos comieron hasta saciarse,
 y se recogieron doce canastas llenas de sobras de pan y de restos de pescado.
Los que comieron eran cinco mil hombres.

No es malo querer  descansar huir de la gente pero si esta nos necesita de verdad, se acabó el descanso, no se pueden desperdiciar los dones de Dios. Los 12 cestos representan a Israel 12 tribus y, a la Iglesia que nace y tiene ahí sus raíces con sus 12 Apóstoles, a todos los llena Dios Jesús de sus gracias cinco mil hombres, es decir los bienes son para toda la humanidad

En seguida, Jesús obligó a sus discípulos a que subieran a la barca y lo precedieran en la otra orilla, hacia Betsaida, mientras él despedía a la multitud.
Una vez que los despidió, se retiró a la montaña para orar.
 Al caer la tarde, la barca estaba en medio del mar y él permanecía solo en tierra.
 Al ver que remaban muy penosamente, porque tenían viento en contra, cerca de la madrugada fue hacia ellos caminando sobre el mar, e hizo como si pasara de largo.
 Ellos, al verlo caminar sobre el mar, pensaron que era un fantasma y se pusieron a gritar,
 porque todos lo habían visto y estaban sobresaltados. Pero él les habló en seguida y les dijo: "Tranquilícense, soy yo; no teman".
Luego subió a la barca con ellos y el viento se calmó. Así llegaron al colmo de su estupor,
 porque no habían comprendido el milagro de los panes y su mente estaba enceguecida.

“Cuando todo nos es contrario tú hijo viene en nuestra ayuda, como olvidamos enseguida que nunca nos falló, pensamos que es ilusión y, tratamos de escapar. Por suerte, Él sube a nuestra barca, a la Iglesia, pero también a la de cada uno y calma nuestras tormentas”
Después de atravesar el lago, llegaron a Genesaret y atracaron allí.
 Apenas desembarcaron, la gente reconoció en seguida a Jesús,
y comenzaron a recorrer toda la región para llevar en camilla a los enfermos, hasta el lugar donde sabían que él estaba.
En todas partes donde entraba, pueblos, ciudades y poblados, ponían a los enfermos en las plazas y le rogaban que los dejara tocar tan sólo los flecos de su manto, y los que lo tocaban quedaban curados.



Dios está con nosotros, no tenemos nada que temer, solo no estar nosotros con él

Dios está con nosotros, no tenemos nada que temer, solo no estar nosotros con él

Es más está dentro de nosotros, y, nosotros en Él, en Él vivimos nos movemos existimos; Él nos cuida con Amor infinito, nos sostiene en la existencia, nos recrea a cada instante, sin Él, sin su recreación continua, volveríamos a la nada.

Nada tenemos que temer, pues nada puede separarnos de su Amor infinito

Bueno, si hay una cosa, y, es no estar nosotros con Él, porque debido a nuestro libre albedrío, y, nuestra libertad herida por el pecado, pese a que Dios esta con nosotros, y, en nosotros, podemos nosotros no estar con Dios, mi voluntad puede vagar a sus anchas, alejada, de la Voluntad divina, oponiéndosele, haciendo, y buscando no lo que le agrada al Creador, sino lo que me agrada a mí, o, lo que es peor lo que agrada al mundo, y, al diablo

Y, esto puede darse incluso con una vida de piedad aparente, y, ese estar Dios conmigo, si yo, no estoy con Él, si no rectificase ayudada por su gracia, acabaría en una separación elegida por mí, por toda la eternidad, y, es lo que se llama infierno. Que no podemos imaginar, pero que sabiendo que Dios es el Sumo Bien, es vivir eternamente encadenado al Mal, al Odio, es la mayor desgracia, y, lo que es peor hacer inútil el Sacrificio del Hijo de Dios en La Cruz

Por ello que Dios nos libre de no estar con Él, porque Él si esta con todos y en todos.

En La Biblia siempre aparecen las uvas el vino, tras el sufrimiento,

En La Biblia siempre aparecen las uvas el vino, tras el sufrimiento, Noé, Caleb, Jesús, porque nuestro Dios es un Dios de alegría

Tras el diluvio Noé, hace vino, incluso se le fue la mano
Caleb trae un ramazo de uvas de la recién descubierta, tierra de Cana
Jesús bebe vino, con sus amigos en la Cena Pascual, y, se despide aludiendo al Vino nuevo que tomaran, en el Reino de Dios

El primer milagro de Jesús lo hace con Vino

El vino, está presente en la Biblia, después del sufrimiento, porque el vino es señal de fiesta, de alegría, y, nuestro Dios, es un Dios de alegría, no le gusta ni quiere el sufrimiento, pero a veces como en un parto, por nuestra condición es inevitable. Pero ese sufrimiento está destinado a llevarnos, si sabemos ir de su Mano, de llevarnos a la Felicidad, al Gozo de la Pascua, donde  el agua amarga, la hiel de la vida, será cambiada por el Vino nuevo de la Resurrección


jueves, 13 de junio de 2019

La Palabra de Dios indica al hombre lo que ha de hacer


La Palabra de Dios indica al hombre lo que ha de hacer

No en plan guía, o agenda
No como gurú
No abro al tuntún y lo que salga
No.

Sino que forma la conciencia
Muestra por medio de otros hombres a lo que lleva ser fiel a Dios, y, a lo que lleva ser infiel

Plasma el corazón, y, la conciencia
Pero leída dentro de La Iglesia (Cuerpo místico) no banco de la parroquia

Teniendo en cuenta
A) Los primeros a los que fue dirigida, por eso hace falta el estudio, si no se puede tener Dios suple, pero no ayuda vagos
B) Cómo la vivieron las primeras comunidades cristianas, que explicitaran lo primero, por ejemplo el AT, desde el NT, pero también el NT desde el AT
C) Como la Iglesia la ha recogido, en Oraciones de La Misa, fórmulas de Fe, Concilios, Sínodos, Encíclicas, Bulas, Audiencias Papales, 
D) Qué me dice a mí, en este momento, como me orienta que me pide, como me reprende o anima, teniendo en cuenta, que nunca lo que yo perciba puede ir en contra de lo dicho por La Iglesia, ojo Iglesia no tal o cual cura, o teólogo, Iglesia