lunes, 15 de abril de 2019

La Biblia y Santa María


La Biblia y Santa María

Recorriendo desde el Génesis al Apocalipsis  la Escritura nos encontramos con menciones a la figura de Santa María, sin necesidad de forzar los textos, y, sin excluir otras figuras o mensajes

Empezamos por el Génesis

“Yo pongo enemistad perpetua, entre tú y la mujer, entre su linaje y el suyo, este te aplastará la cabeza, mientras tu atacas su talón”

Antes también en Génesis

“Adam, por qué has comido del árbol que te prohibí, comer; la mujer que me diste por compañera, me dio del y, comí”

En Romanos, Pablo comparará a Cristo con Adam, diciendo  “por un hombre entro el pecado en el mundo, por otro hombre entro la vida…”, pero para que la comparación sea perfecta, hay que contar con La Mujer, Adam introduce la muerte con la ayuda de Eva, Cristo la vida con la ayuda de María

“Hermosa eres amada mía, hermana mía, esposa, huerto cerrado, fuente sellada eres, ven serás coronada” Cantar de los cantares

Que cuadran perfectamente a María es más casi solo a ella

En el libro de Esther, la Reina intercediendo por su pueblo

La mujer de Alcoa, intercediendo por el hijo que le quedo vivo ante David

El Arca de la Alianza, a la que nadie podía acercarse bajo pena de muerte, sólo los levitas, pero no rozarla para ello para poder llevarla, habían hecho unas asas en forma de querubines

El rey David danzará ante el Arca, y, su esposa Micol lo criticará por lo que será castigada con la esterilidad, pues bien Lucas al presentar la Visitación, pone al nasciturus Juan, saltado de alegría es decir bailando, como había hecho David, porque tiene delante el Arca de la Alianza, la verdadera

Ezequiel

Esta puerta estará cerrada y nadie entrara ni saldrá por ella, pues ha pasado por Ella el Señor Dios

Isaías

Una virgen concebirá y parirá un hijo, y, lo llamará Enmanuel, Dios con nosotros

Zacarías

Alégrate hija de Sion, porque tu Señor habita en medio de ti

Hay más pero llegan del Nuevo Testamento

Anunciación  Lucas

Alégrate llena de Gracia, el Señor esta contigo, no temas María has sido hallada en Gracia ante Dios, y, vas a concebir en tu seno, y, dar a luz un hijo, al que pondrás de Nombre Jesús…

Visitación  Lucas

Palabras de Isabel. “Bendita tú entre las mujeres, bendito el fruto de tu vientre, quién soy yo, para que me visite La Madre de mi Señor, pues sólo oír tu saludo, el niño salto de alegría en mi vientre, dichosa tú que has creído, porque lo que te dijo el Señor se cumplirá”

Juan, Bodas de Cana

“dijo la Madre no tienen vino, Jesús le dijo, mujer a que viene eso, no es mi hora, entonces la Madre dijo a los servidores, “haced lo que él os diga”, Jesús entonces mando a los criados que llenarán 6 cantaras de agua, y lo llevaron al jefe de comedor, quien probo el agua convertida en vino…

Juan  crucifixión

“Junto a la Cruz de Jesús estaba su madre, Jesús, al ver a su madre, y, al discípulo al que quería, dijo a su madre, “mujer ahí tienes a tu hijo, luego al discípulo hijo, ahí tienes a tu madre, y, desde aquella hora el discípulo la recibió en su casa”

Lucas libro de los Hechos

“permanecían todos en oración, con algunas mujeres, entre ellas con María la Madre de Jesús y sus hermanos”, sólo nombra a María de las mujeres, están orando por la venida  del Espíritu Santo

Apocalipsis

“Apareció en el Cielo una señal, el Arca de la Alianza, una mujer envuelta en sol, con la luna por pedestal y, una corona de 12 estrellas, estaba encinta y gritaba por los dolores”
Cierto que no es solo figura de María, lo es de la Iglesia judeo cristiana, de la Iglesia en general, de cada cristiano, pero también es figura de María

Y, esto es sólo una pequeña muestra

Ahora, quién tiene razón los católicos que damos culto, del tipo que se daría a una reina, culto de veneración, respeto y cariño especial no de latría no de adoración a Santa María, o los cristianos que lo rechazan, yo veo que la Biblia nos da la razón a los católicos







Orar es escuchar lo que Dios nos quiere decir





Orar es escuchar lo que Dios nos quiere decir


Orar  y, esa es la diferencia que entiendo yo, respecto a rezar, es que sea cual sea el tipo de oración practicado, es estar alerta  a lo que Dios nos quiere decir

Y, no se trata de fenómenos místicos, ni de ninguna otra señal, no, se trata más bien de algo que se presiente en el interior que te llena de paz, incluso cuando ves que te complica la vida,  que está formado por tus palabras, tus recuerdos, Dios se sirve de cualquier cosa, y, actúa siempre por las causas segundas

Un ejemplo uno está orando por la curación de una persona que quiere mucho, y, que está muy grave, de pronto le asalta una idea, no sería mejor pidiese  tuviese una buena salida  de este mundo, solo Dios sabe cómo será su vida, si sigue en este mundo, ya ha vivido lo suficiente es mayor, etc. si Dios quiere dejar que la ciencia lo sane, lo hará pero yo ahora voy, a ponerlo en sus manos.  Ora de otro modo, y, va cuidar al enfermo

O, uno está orando pidiendo poder estudiar  o decir algo a una persona, y, de pronto  ve sus motivos. Y, entiende que no debe hacerlo, o, al contrario, que lo debe hacer

Si en la oración falta eso, es cualquier cosa menos oración, pro si no se tiene si es oración, es decir lo que tengo que estar es abierta a lo que Dios me quiera decir.


domingo, 14 de abril de 2019

Silencio de José de su paternidad


Silencio de José de su paternidad

San José es el hombre del Silencio, pero no porque no, nos hayan llegado palabras suyas, hay más personajes del NT, de los que no tenemos frases,

No José lo es por una condición especial, porque por voluntad divina, y, como aceptación, y, sometimiento a la misma, tuvo que callar hablar sólo con Dios en el silencio de su alma, después si con su Esposa, y, con su Hijo, cuando Jesús en cuanto hombre tuvo uso de razón

José no pudo contar a nadie, que su esposa estaba embarazada, y, el embarazo no tenía origen en él, cualquiera le habría dicho que la denunciara, José tuvo que tomar la decisión de abandonarla, él solo, reflexionando ante Dios, y, sabiendo que al hacerlo tendría que seguir callando que no era el padre

Y, cuando Dios le revela el misterio, José en su silencio tiene algo muy parecido a la actitud de su esposa, cuando el arcángel le anuncia que va ser Madre del Mesías, y, es decir, “Yo soy la esclava del Señor, hágase en mi, según tu palabra”

José no dice nada, pero como cualquier esclavo, cualquier siervo, no cuestiona, no pregunta, como si hace Zacarías, simplemente como buen siervo obedece, y, recibe a su esposa, y, a su Hijo, que va ser también hijo suyo

José oirá llamar a Jesús su Hijo, a sus vecinos, y, no puede decir a nadie, sí lo es, pero lo es más de Dios, una porque es algo que no entiende, y, no se puede explicar lo que no se entiende, otra porque sería una blasfemia para sus vecinos

Y, por eso callará y, circuncidará al niño, y, lo presentará en el Templo pagando, los 5 siclos de plata, es su primer hijo, no es el fruto de su vigor sexual, es mucho más es el fruto de su amor virgen por María, es el fruto de su amor a Dios, de la fuerza de su Fe, que lo llevo a no denunciar a la madre, y, matar madre e hijo

Y, es su hijo, como lo es de Dios, porque no ha nacido de adulterio, ni violación, sino del cuerpo virgen de María, cuerpo que por matrimonio pertenece a José, porque María y José, son un matrimonio, eran un matrimonio, no dos monjes, viviendo juntos, el hecho de que María renuncie al débito conyugal con José, y, José al débito conyugal con María, pues María es el Arca de la Alianza, no anula lo anterior

Y, al ser María, su cuerpo propiedad de José, Jesús que sale del cuerpo de María, que es hecho de María, es propiedad de José es su hijo, hijo de verdad, no procedente de su semilla, pero hijo sí, más hijo que muchos biológicos

Pero de todo esto, de que su hijo es el Mesías, José ha de callar, y, debía de tener tantas ganas de contarlo


Por qué es Maria, Hija de Abraham







Por qué es Maria, Hija de Abraham

María es hija de Abraham por doble motivo, por un lado lo es porque pertenece al pueblo judío, que nace de Abraham, María, como José, como Jesús en cuanto hombre, deben su existencia a la existencia física de Abraham, son judíos

Pero Abraham como nos dice San Pablo no es sólo padre de sus hijos físicos, de los que descienden de ellos, sino de los que siguen sus pasos en la fe, y, aquí María lo es con mayor motivo, más que hija es madre, pues el patriarca siempre estuvo dispuesto a servir a Dios, llego a la locura del sacrificio de Isaac, espero ser padre contra toda esperanza, hasta que hizo la burrada de Ismael, y, sus truquillos y mentiras para salvarse aunque fuera arriesgando a su mujer en Egipto, María  no, la entrega de María su fe es total, nunca busca protegerse, de hacerlo habría dicho no, a la encarnación, pero lógicamente Abraham nació en pecado, María no, por eso la fe de Abraham con sus límites es perfecta, y, Dios por ella lo premia haciéndolo padre de pueblos, padre de Israel, la fe de María es más perfecta Dios la premia, y, en ella nos premia a todos, haciéndola Madre del Mesías, del Esperado, Madre de lo que no esperaba, ni soñaba, Madre de Dios, y, un día Madre del Resucitado, no es por sus méritos, sino por pura Gracia, pero Gracia a la que con su Fe, responden ambos, Abraham y, María, por eso es María, hija de Abraham, y, madre, y, hermana


La llamada a la santidad es para todos







La llamada a la santidad es para todos

Para todos, no sólo para los cristianos, ni los judeo cristianos, para todos, por la sencilla razón de que  la santidad, es pertenecer al enteramente Santo, al único Santo, a Dios

Dios nos hizo una primera llamada que renueva en cada instante hablando a nuestro modo, que es la llamada a la existencia

Teniendo en cuenta que no le somos necesarios, nos llamo a la existencia nos creo, para ser felices, pero sólo podemos ser felices estando con Él, y, en Él para siempre, eternamente, siendo eternamente suyos, gozándonos en Él, conociéndolo, todo lo que un ser finito, puede conocer al ser infinito, y, eso es la santidad, que es un regalo, pero ofrecido a todos, solo tenemos que decir que sí, con la vida, con las palabras también, pero sobre todo con la vida

Y, lo empezamos aquí, con altibajos, al final la decisión será nuestra, pero Dios sin violentar nuestra libertad para ello nos hizo libres, y, no podríamos ser su imagen sin serlo

Hará que digamos sí, pero si nuestra obstinación es en el no, y, optamos por ser réprobos, seremos los únicos responsables

Si, llegamos a lo que Dios quiere, a santos, no será por nuestros méritos, pues el premio es el mismo Dios y eso no lo merece nadie, sino que llegaremos por los méritos de Jesús, sólo los suyos, él si merece, pues como hombre es también hijo natural de Dios

Y, el ateo puede llegar a santo, es decir a vivir en plenitud con Dios, pues si se deja aunque sea sin saberlo llevar por Dios, busca a Dios es decir La Verdad, La Justicia, La Vida, si claro que sí, será de esos que vienen de Occidente y de Oriente y se sientan en la mesa, con Abraham y Jacob

Y, el católico de la cofradía del Cristo de la Buena Muerte, puede acabar como un réprobo, si, si rechaza la salvación que Dios le brinda, no se convierte, desprecia los sacramentos, no observa La Ley de Dios, justifica el aborto, la eutanasia  etc. será de los que dice, el Evangelio, son echados fuera, y, de esto sí, será responsabilidad suya, por idiota

Pero Dios quiere que el ateo y, los católicos, lleguen ambos a la plena santidad, y, por Dios no va quedar

Ahora cada uno elegimos


Enemigos de la santidad

Enemigos de la santidad

La santidad es decir el que lleguemos a ser santos, tiene enemigos

El jansenismo
El pelagianismo, en sus dos ramas

La desesperación
La presunción
La impugnación de la verdad conocida
La envidia o pesar de la gracia ajena
La impenitencia o rechazo de los sacramentos
La obstinación en el mal

El jansenismo, que lleva  a buscar una moral y una santidad imposible humanamente y, hace ver pecado en todo, con ello aleja de la gracia, para un jansenista todo es pecado, puede serlo

Por ello no estudiará teología por si acaso pierde la fe
No tratará con determinadas personas, no sea que lo perviertan
No leerá la Biblia porque su fe puede peligrar, se encerrará en su caparazón, y, como el siervo tonto del Evangelio enterrará su talento en tierra
Hará más caso a visiones, revelaciones que a la Santa Biblia, y, a la Santa Iglesia

Pelagianismo  porque sacará la conclusión de que todo el mundo es bueno, y, entonces no estará vigilante, para que el mal no lo cace, no usará los medios de salvación, no orará más que para pedir sandeces cosas meramente humanas, porque estará seguro de que si no quiere no cae, y, si cae se levanta cuando quiere, y, como eso es falso pues ahí se queda

La desesperación, que lleva a desconfiar de Dios cuando se ha pecado gravemente, transformando el arrepentimiento en remordimiento, y, ese es el fuego del infierno

La presunción,  el pensar que se puede hacer mal impunemente, y, acabar en el Cielo porque sí

La impugnación de la verdad conocida, el criticar, cuestionar  juzgar y revelarse contra lo que sabemos Dios ha revelado, poniendo en duda la Omnipotencia o el Amor de Dios

La envidia o pesar de la gracia ajena
El sentir pesar por la forma en que otros se entregan a Dios de una forma más perfecta y poner obstáculos para que no pueda hacerlo, o desearlo

La impenitencia o rechazo de los sacramentos. Medio ordinario de recibir la Gracia


La obstinación en el mal
El querer seguir en el mal, incluso apoyarlo, querer que el bien se trueque en mal, como hacen por ejemplo los abortistas

Naturalmente si estas cosas no son en plan absoluto, y, sin plena maldad con la ayuda de Dios se pueden vencer

Pero si uno se obstina en ellas no, sería lo que la Biblia llama el pecado contra el Espíritu Santo, y, en  lugar del Espíritu Santo que es Espíritu de Santidad, daríamos cabida al espíritu del mal, nos cerraríamos al perdón y la gracia, no que Dios no quiera perdonarnos, es que si a uno le mandan una carta, y, ni la abre, poco se puede hacer

Pero tranquilos que tenemos más amigos de la santidad

Jesús y sus méritos
La vida de los que ya lo son y, su intercesión con Jesús y por Jesús
La Virgen
El Rosario
La Sagrada Biblia y la Tradición divino Apostólica+
La Iglesia
Los Sacramentos
Los Dones del Espíritu Santo
El Amor que Dios Uno y Trino nos tiene
Los buenos ejemplos
Las oraciones de La Iglesia
San José
Los consejos evangélicos, no, no son solo para religiosos
Los mandamientos
Las Bienaventuranzas

La Eucaristía

Querer serlo, y, saber que solos imposible, con Dios posible

















sábado, 13 de abril de 2019

La Ley de Dios me muestra el camino








La Ley de Dios me muestra el camino

La Ley de Dios me muestra, nos muestra el camino

Por medio del Decálogo entregado a Moisés, inscrito en nuestra conciencia, Dios nos dice lo que tenemos que hacer para ser felices, para agradarle a Él, pero es que Dios es la misma felicidad, y, lo que quiere es la nuestra, los mandamientos no son  ordenes caprichosas de un tirano, son mandatos amorosos de un Padre Madre de Amor infinito.

Todos los seres creados, tienen unas leyes impresas en su naturaleza, y, las observan sin desviarse ni a derecha ni izquierda el ser  humano también lleva esas leyes impresas, pero además de las impresas en su ADN, lleva una Ley superior impresa en su conciencia

Si la observásemos, mirando sólo para este mundo, los psicólogos no tendrían trabajo
Las consultas de psiquiatría y las cárceles estarían vacías

Para ser felices sólo tenemos que cumplir los mandamientos

Pero hay más, en las leyes humanas, si uno se acusa de un delito lo meten en la cárcel

Si uno va a un psicólogo porque tiene conciencia de culpa, por el motivo que sea, el psicólogo,  le ayuda a echar balones fuera, es decir a reconocer que no tuvo culpa, que fueron las circunstancias, vamos que es un pendejo. Con Dios no, al revés, cuando uno reconoce su culpa su pecado y se acusa de ello, Dios le da su perdón, que ya tenia dispuesto, y, uno sabe que obro mal, pero sale con el perdón restablecido, diciendo con David

“había pecado lo reconocí
Y, confesé mi culpa al Señor
Y, tú perdonaste mi culpa y mi pecado”

Vamos que no somos felices porque no queremos