lunes, 2 de diciembre de 2024

Domingo de La Trinidad


Reflexión especial orante. Domingo de La Trinidad

No pensaba poner nada.

Pero en la proclamación de la Palabra en la Misa, “Sentí, vi, escuché, algo nuevo”. No, nada místico, todo normalito

Empiezo

Dt 4,32-34.39-40:

El Señor es el único Dios, allá arriba en el cielo, y aquí abajo en la tierra; no hay otro.

Moisés habló al pueblo diciendo:

«Pregunta a los tiempos antiguos, que te han precedido, desde el día en que Dios creó al hombre sobre la tierra; pregunta desde un extremo al otro del cielo, ¿sucedió jamás algo tan grande como esto o se oyó cosa semejante? ¿Escuchó algún pueblo, como tú has escuchado, la voz de Dios, hablando desde el fuego, y ha sobrevivido? ¿Intentó jamás algún dios venir a escogerse una nación entre las otras mediante pruebas, signos, prodigios y guerra y con mano fuerte y brazo poderoso, con terribles portentos, como todo lo que hizo el Señor, vuestro Dios, con vosotros en Egipto, ante vuestros ojos?

Así pues, reconoce hoy, y medita en tu corazón, que el Señor es el único Dios allá arriba en el cielo y aquí abajo en la tierra; no hay otro. Observa los mandatos y preceptos que yo te prescribo hoy, para que seas feliz, tú y tus hijos, después de ti, y se prolonguen tus días en el suelo que el Señor, tu Dios, te da para siempre»

He escuchado esta lectura, miles de veces, la he leído, estudiado, meditado. Ayer Dios me mostró su grandeza, hasta me trajo a la mente, el estribillo de una canción

“pregúntale a las estrellas...”

Y, es que el autor sagrado el humano, se queda corto, porque yo, nosotros los cristianos tenemos a Dios, a toque de oración, a toque de abrir la Bibia, de entrar en nuestro interior, de comer La Eucaristía

Además lo tenemos en el otro, en cada ser humano, bueno o malo. Nosotros podemos consolar a Dios, darle ánimos, darle de comer. Pues lo hecho al otro es hecho a él a Jesús, y Jesús es La Segunda Persona de La Trinidad.

Llegó el hermoso Salmo

Sal 32,4-5.6.9.18-19.20.22:

Dichoso el pueblo que el Señor

se escogió como heredad.

La palabra del Señor es sincera,
y todas sus acciones son leales;
él ama la justicia y el derecho,
y su misericordia llena la tierra. R.

La palabra del Señor hizo el cielo;
el aliento de su boca, sus ejércitos.
Porque él lo dijo, y existió;
él lo mandó y todo fue creado. R.

Los ojos del Señor están puestos en quien lo teme,
en los que esperan su misericordia,
para librar sus vidas de la muerte
y reanimarlos en tiempo de hambre. R.

Nosotros aguardamos al Señor:
él es nuestro auxilio y escudo.
Que tu misericordia, Señor,

venga sobre nosotros,
como lo esperamos de ti. R.

Qué me decía

Dichoso el pueblo que el Señor se escogió como heredad.

Ese Pueblo Israel no el Estado actual, La Iglesia. No, por favor dejemos el exclusivismos. Ese Pueblo es toda la tierra

La palabra del Señor es sincera, y todas sus acciones son leales; él ama la justicia y el derecho, y su misericordia llena la tierra.

La Palabra de Dios no miente, y no pensemos solo en La Biblia, ama La Justicia y el Derecho que no es la de los Códigos, es la del Corazón, de su Corazón. Su Misericordia llena la tierra, por eso, sigue existiendo

La palabra del Señor hizo el cielo; el aliento de su boca, sus ejércitos.
Porque él lo dijo, y existió; él lo mandó y todo fue creado.

Epa “Los vi a los Tres a la tarea de Gran Artista” Para mí La Palabra se llama Jesús, el Aliento es La Ruhah divina. El Dios Amor

Los ojos del Señor están puestos en quien lo teme, en los que esperan su misericordia, para librar sus vidas de la muerte
y reanimarlos en tiempo de hambre.

No en los que tienen miedo a un ídolo a un dios justiciero, por ello falso, a los que saben, sabemos que nunca nadie podrá pagar tanto Amor, a los que nos sabemos precisados de misericordia en cada instante, y viene a librarnos de La muerte eterna, es decir del Infierno, y reanimarnos en tiempos de hambre no de hambre física, sino cuando nos sentimos sin fuerzas, vacíos por dentro.

Nosotros aguardamos al Señor: él es nuestro auxilio y escudo.
Que tu misericordia, Señor, venga sobre nosotros, como lo esperamos de ti.

Asi terminaban los salmitas, así acaba el Salmo, esa es la proclamación de los creyentes en el Único y Trino

La epistola

Rm 8,14-17:

Habéis recibido un Espíritu de hijos de adopción, en el que clamamos: «¡Abba, Padre!»

Hermanos:
Cuantos se dejan llevar por el Espíritu de Dios, esos son hijos de Dios.
Pues no habéis recibido un espíritu de esclavitud, para recaer en el temor, sino que habéis recibido un Espíritu de hijos de adopción, en el que clamamos: «¡Abba, Padre!».
Ese mismo Espíritu da testimonio a nuestro espíritu de que somos hijos de Dios; y, si hijos, también herederos; herederos de Dios y coherederos con Cristo; de modo que, si sufrimos con él, seremos también glorificados con él.

Sí sufrimos con él. Es decir por lo mismo que él, por ser fieles al Padre. Pero lo grande estaba en lo que olvidamos, Somos por él, y en él, hijos de Dios, todos los cristianos, sea cual sea nuestra Iglesia, sea cual sea nuestro grado de pertenencia sí estamos bautizados en el Nombre de La Trinidad. Somos hijos, llamamos a Dios Padre, eso implica que somos hermanos. Por eso, si insulto a un luterano, a un ortodoxo, llamándole hereje, cismático, insultó a un hermano. Que está en el sitió que Dios quiso para él, por ahora

El plato fuerte de La Palabra

El Evangelio.

Mt 28,16-20:

Bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.

En aquel tiempo, los once discípulos se fueron a Galilea, al monte que Jesús les había indicado.

Al verlo, ellos se postraron, pero algunos dudaron.
Acercándose a ellos, Jesús les dijo:

«Se me ha dado todo poder en el cielo y en la tierra.
Id, pues, y haced discípulos a todos los pueblos, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo; enseñándoles a guardar todo lo que os he mandado.

Y sabed que yo estoy con vosotros todos los días, hasta el final de los tiempos».

Aquí lo que me resaltan son 3 cosas

Jesús tiene poder sobre Cielo y Tierra.

Jesús nos manda enseñar a guardar observar lo que él nos enseñó, y no son formulas dogmáticas, no es Amar al Padre, buscar su Voluntad, aceptarla la del Padre, no la del tirano de turno, menos del tonto de turno, guardarla, vivirla aunque llevé a la Cruz, amar a los demás porque Jesús viene en ellos, perdonarles, acogerles, ayudarles, pedirles perdón y ayuda

De eso precisamente tratará el examen final

Y lo más chuli, que sigue con nosotros. Y no sólo en La Eucaristía

Gracias Trinidad Santísima. Eres el Dios súper guay




.













Reflexión personal Domingo de Pentecostés

 


Reflexión personal Domingo de Pentecostés


Hch 2,1-11: Se llenaron todos de Espíritu Santo y empezaron a hablar.

Al cumplirse el día de Pentecostés, estaban todos juntos en el mismo lugar. De repente, se produjo desde el cielo un estruendo, como de viento que soplaba fuertemente, y llenó toda la casa donde se encontraban sentados. Vieron aparecer unas lenguas, como llamaradas, que se dividían, posándose encima de cada uno de ellos. Se llenaron todos de Espíritu Santo y empezaron a hablar en otras lenguas, según el Espíritu les concedía manifestarse.
Residían entonces en Jerusalén judíos devotos venidos de todos los pueblos que hay bajo el cielo. Al oírse este ruido, acudió la multitud y quedaron desconcertados, porque cada uno los oía hablar en su propia lengua. Estaban todos estupefactos y admirados, diciendo: 
«¿No son galileos todos esos que están hablando? Entonces, ¿cómo es que cada uno de nosotros los oímos hablar en nuestra lengua nativa? 

Entre nosotros hay partos, medos, elamitas y habitantes de Mesopotamia, de Judea y Capadocia, del Ponto y Asia, de Frigia y Panfilia, de Egipto y de la zona de Libia que limita con Cirene; hay ciudadanos romanos forasteros, tanto judíos como prosélitos; también hay cretenses y árabes; y cada uno los oímos hablar de las grandezas de Dios en nuestra propia lengua».


Sal 103,1ab.24ac.29bc-30.31.34:

 Envía tu Espíritu, Señor, y repuebla la faz de la tierra.

Bendice, alma mía, al Señor:
¡Dios mío, qué grande eres! 
Cuántas son tus obras, Señor; 
la tierra está llena de tus criaturas. R.

Les retiras el aliento, y expiran 
y vuelven a ser polvo;
envías tu espíritu, y los creas, 
y repueblas la faz de la tierra. R.

Gloria a Dios para siempre, 
goce el Señor con sus obras; 
que le sea agradable mi poema, 
y yo me alegraré con el Señor. R.


1Co 12,3b-7.12-13: 

Hemos sido bautizados en un mismo Espíritu, para formar un solo cuerpo.

Hermanos: 
Nadie puede decir: «Jesús es Señor», sino por el Espíritu Santo.
Y hay diversidad de carismas, pero un mismo Espíritu; hay diversidad de ministerios, pero un mismo Señor; y hay diversidad de actuaciones, pero un mismo Dios que obra todo en todos. Pero a cada cual se le otorga la manifestación del Espíritu para el bien común.
Pues, lo mismo que el cuerpo es uno y tiene muchos miembros, y todos los miembros del cuerpo, a pesar de ser muchos, son un solo cuerpo, así es también Cristo. 
Pues todos nosotros, judíos y griegos, esclavos y libres, hemos sido bautizados en un mismo Espíritu, para formar un solo cuerpo. Y todos hemos bebido de un solo Espíritu.


Secuencia del Espíritu Santo: (Veni Creator)

Ven, Espíritu divino,
manda tu luz desde el cielo.

Padre amoroso del pobre;
don, en tus dones espléndido;
luz que penetra las almas;
fuente del mayor consuelo.

Ven, dulce huésped del alma,
descanso de nuestro esfuerzo,
tregua en el duro trabajo,
brisa en las horas de fuego,
gozo que enjuga las lágrimas
y reconforta en los duelos. 

Entra hasta el fondo del alma,
divina luz, y enriquécenos.
Mira el vacío del hombre, 
si tú le faltas por dentro;
mira el poder del pecado,
cuando no envías tu aliento.

Riega la tierra en sequía,
sana el corazón enfermo,
lava las manchas, infunde
calor de vida en el hielo, 
doma el espíritu indómito,
guía al que tuerce el sendero. 

Reparte tus siete dones,
según la fe de tus siervos;
por tu bondad y tu gracia,
dale al esfuerzo su mérito;
salva al que busca salvarse
y danos tu gozo eterno.


Jn 20,19-23: 

Como el Padre me ha enviado, así también os envío yo; recibid el Espíritu Santo.

Al anochecer de aquel día, el primero de la semana, estaban los discípulos en una casa, con las puertas cerradas por miedo a los judíos. Y en esto entró Jesús, se puso en medio y les dijo: 

«Paz a vosotros». 

Y, diciendo esto, les enseñó las manos y el costado. Y los discípulos se llenaron de alegría al ver al Señor. Jesús repitió: 

«Paz a vosotros. Como el Padre me ha enviado, así también os envío yo». 

Y, dicho esto, sopló sobre ellos y les dijo: 

«Recibid el Espíritu Santo; a quienes les perdonéis los pecados, les quedan perdonados; a quienes se los retengáis, les quedan retenidos».


Como 2ª lectura y Evangelio también puede utilizarse:


Ga 5,16-25:

El fruto del Espíritu.

Hermanos: 
Caminad según el Espíritu y no realizaréis los deseos de la carne; pues la carne desea contra el espíritu y el espíritu contra la carne; efectivamente, hay entre ellos un antagonismo tal que no hacéis lo que quisierais. Pero si sois conducidos por el Espíritu, no estáis bajo la ley.

Las obras de la carne son conocidas: fornicación, impureza, libertinaje, idolatría, hechicería, enemistades, discordia, envidia, cólera, ambiciones, divisiones, disensiones, rivalidades, borracheras, orgías y cosas por el estilo.

Y os prevengo, como ya os previne, que quienes hacen estas cosas no heredarán el reino de Dios. En cambio, el fruto del Espíritu es: amor, alegría, paz, paciencia, afabilidad, bondad, lealtad, modestia, dominio de sí. Contra estas cosas no hay ley.

Y los que son de Cristo Jesús han crucificado la carne con las pasiones y los deseos. Si vivimos por el Espíritu, marchemos tras el Espíritu.


Jn 15,26-27;16,12-15:

El Espíritu de la verdad, os guiará hasta la verdad plena.

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:

«Cuando venga el Paráclito, que os enviaré desde el Padre, el Espíritu de la verdad, que procede del Padre, él dará testimonio de mí; y también vosotros daréis testimonio, porque desde el principio estáis conmigo.

Muchas cosas me quedan por deciros, pero no podéis cargar con ellas por ahora; cuando venga él, el Espíritu de la verdad, os guiará hasta la verdad plena. Pues no hablará por cuenta propia, sino que hablará de lo que oye y os comunicará lo que está por venir. Él me glorificará, porque recibirá de lo mío y os lo anunciará. Todo lo que tiene el Padre es mío. Por eso os he dicho que recibirá y tomará de lo mío y os lo anunciará»


Reflexión personal.

Es muy grande. Lo resumo en una cosa.

Tengo que dejar que El Viento, me empuje, Que el Fuego me purifiqué, Que Dios me use para “hablar”

Tengo que preguntar a Pedro, como aquellos Tres mil y pico



Reflexión personal Domingo 6º de Pascua

 

Reflexión personal Domingo 6º de Pascua

Hch 10,25-26.34-35.44-48:

El don del Espíritu Santo se ha derramado también sobre los gentiles.

Cuando iba a entrar Pedro, Cornelio le salió al encuentro y, postrándose, le quiso rendir homenaje. Pero Pedro lo levantó, diciéndole:
«Levántate, que soy un hombre como tú».

Pedro tomó la palabra y dijo:

«Ahora comprendo con toda verdad que Dios no hace acepción de personas, sino que acepta al que lo teme y practica la justicia, sea de la nación que sea».

Todavía estaba hablando Pedro, cuando bajó el Espíritu Santo sobre todos los que escuchaban la palabra, y los fieles de la circuncisión que habían venido con Pedro se sorprendieron de que el don del Espíritu Santo se derramara también sobre los gentiles, porque los oían hablar en lenguas extrañas y proclamar la grandeza de Dios.

Entonces Pedro añadió:

«¿Se puede negar el agua del bautismo a los que han recibido el Espíritu Santo igual que nosotros?».
Y mandó bautizarlos en el nombre de Jesucristo.
Entonces le rogaron que se quedara unos días con ellos.

Sal 97,1.2-3ab.3cd-4:

El Señor revela a las naciones su salvación.

Cantad al Señor un cántico nuevo,
porque ha hecho maravillas.
Su diestra le ha dado la victoria,
su santo brazo. R.
El Señor da a conocer su salvación,
revela a las naciones su justicia.
Se acordó de su misericordia y su fidelidad
en favor de la casa de Israel. R.

Los confines de la tierra han contemplado
la salvación de nuestro Dios.
Aclama al Señor, tierra entera;
gritad, vitoread, tocad. R.

1Jn 4,7-10:

Dios es amor.

Queridos hermanos, amémonos unos a otros, ya que el amor es de Dios, y todo el que ama ha nacido de Dios y conoce a Dios. Quien no ama no ha conocido a Dios, porque Dios es amor.
En esto se manifestó el amor que Dios nos tiene: en que Dios envió al mundo a su Unigénito, para que vivamos por medio de él.
En esto consiste el amor: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que él nos amó y nos envió a su Hijo como víctima de propiciación por nuestros pecados.

Aleluya Cf. Jn 14,23:

Aleluya, aleluya, aleluya.

El que me ama guardará mi palabra -dice el Señor-,y mi Padre lo amará, y vendremos a él.

Jn 15,9-17:

Nadie tiene amor más grande que el que da la vida por sus amigos.

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:

«Como el Padre me ha amado, así os he amado yo; permaneced en mi amor.

Si guardáis mis mandamientos, permaneceréis en mi amor; lo mismo que yo he guardado los mandamientos de mi Padre y permanezco en su amor.

Os he hablado de esto para que mi alegría esté en vosotros, y vuestra alegría llegue a plenitud.

Este es mi mandamiento: que os améis unos a otros como yo os he amado.

Nadie tiene amor más grande que el que da la vida por sus amigos.
Vosotros sois mis amigos si hacéis lo que yo os mando.

Ya no os llamo siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su señor: a vosotros os llamo amigos, porque todo lo que he oído a mi Padre os lo he dado a conocer.

No sois vosotros los que me habéis elegido, soy yo quien os he elegido y os he destinado para que vayáis y deis fruto, y vuestro fruto permanezca.

De modo que lo que pidáis al Padre en mi nombre os lo dé. Esto os mando: que os améis unos a otros».

Reflexión personal.

Con el versículo del Salmo.

El Señor revela a las naciones su Salvación.

En La primera lectura, del libro de los Hechos, vemos como en primer lugar, Dios revela a Cornelio, que los gentiles somos amados, salvados, llamados a La Iglesia, y le indica que mande buscar a Pedro, aunque ese pedazo no se lea en esta Misa; Cornelio va buscar a Pedro, no a María, ni a Juan... a Pedro. Primero antes de lo que piense, el obispo, el teólogo. Esta escuchar al Papa. Hoy Francisco

Cornelio no se pasa con el homenaje, pues ve a Cristo en Pedro, es Pedro, quien todavía se mira el ombligo, y piensa “que el ramo de flores es para ella, cuando es para la señorita”

Dios da el Espíritu Santo, a Cornelio y amigos. Confirmándole a Pedro, que la entrada de los gentiles, es voluntad suya. Y, Pedro se rinde, aunque todo el AT le mandase alejarse de los gentiles, aunque el mismo Jesús les hubiera dicho, que no fueran a aldeas de samaritanos, ni gentiles.

Pedro aprende, que Dios se revela a los pueblos. Dios es Dios de Salvación para todos.

La Epístola. La Primera Carta de Juan, nos invita a amarnos, como nacidos de Dios que somos

En el Evangelio según Juan.

Jesús nos recuerda que somos suyos, esto no va de curas, monjas, ni obispos, va de bautizados, somos suyos, porque Él nos eligió. Nos ama, y nos manda amarnos como él nos amó. Vivir y caminar en la observancia de sus Mandatos, es la prueba de Amor. Y, aunque por supuesto no anula el Decálogo, no se refiere a él, sino a la Ley del Amor, que lleva a dar la vida

Ya no se trata de no matar. Si no de no hacerlo, por amor al hermano, a la persona que íbamos matar, y ya no solo porque podíamos ser ella, si no porque matarla a ella es matar a Jesús, y no solo no matarla, defenderla y cuidar su vida

Es La Ley Antigua purificada y Nueva.

Volviendo a la Primera lectura. Aunque Pedro tuvo algunas protestas, nada que ver, con la que le montan al Papa Francisco los católicos cismáticos de ahora. Y tiene la misma autoridad que Pedro. Hablando a lo bruto. Francisco es Pedro

Orando con La Palabra de Dios. Para el Domingo

Jesús Resucitado y Pedro frente a frente

 

Jesús Resucitado y Pedro frente a frente. Camino de Gloria

Por fin están frente a frente. Jesús y Pedro

Pedro él que juró, que sería fiel hasta la muerte

Pedro él que con espada intentó defender a su Maestro

Pedro él que negó ante unos criados

Jesús y Pedro

Jesús ama a Pedro, no ha dejado de quererlo. Le interesa que no se desvíe. Lo necesita.

Y, Jesús empieza por preguntar a Pedro

Simón hijo de Juan, me quieres más que estos. No le pregunta sí lo Ama a él más que a sus compañeros. No, sí no sí lo ama, más que lo aman ellos

En La Cena, antes de la muerte. Pedro había dicho.

“Aunque todos te nieguen, yo no, aunque tenga que morir”

Luego las tres negaciones

Pedro había dejado caer que tal vez, los otros 10 pudieran fallar, pero fallar él, jamás

El caso fue que salvo el adolescente Juan, fallaron todos

Qué va responder Pedro, ahora

Que lo ama menos, que lo ama igual

No, porque él no sabe como lo aman, sus compañeros, él no ve su corazón, ni siquiera ve el suyo. Pero él sabe que quiere a Jesús, cuanto no lo sabe.

Por eso responde

Tú sabes Señor, que te quiero

Jesús le dice

Apacienta mis ovejas.

No le manda ni le regala sus ovejas, le dice que apaciente sus ovejas, las de Jesús. Es decir que guíe, que oriente, que cuide a los cristianos, a los seguidores de Jesús, que son, que somos de Jesús no de Pedro

Y, vuelve Jesús a preguntar

Simón hijo de Juan, me quieres más que estos

Pedro responde lo mismo

Señor, Tú sabes que te quiero

Y, Jesús le responde de nuevo

Apacienta mis corderos

De nuevo pero con un cambio le pregunta

Simón hijo de Juan, me amas más que estos. Amar es sinónimo de querer pero no es lo mismo, querer hace alusión a querer tener poseer, amar es donación, por eso se quiere a las cosas, a los animales, se ama solo a las personas, aunque también se les quiera

Aquí a Pedro le fallan las fuerzas, se llena de tristeza

Responde

Señor, Tú lo sabes todo, sabes que te amó. No puede decir cuanto, ni como pero eso Jesús lo sabe

Jesús responde

Apacienta mis ovejas. Cuando eras joven te vestías e ibas donde querías, cuando seas mayor te vestirán y te llevarán a donde no quieras. Con esto aludía a la muerte con la que iba glorificar a Dios. Después como un Dia en Galilea, en aquella pesca primera. Añadió. “Sígueme”

Pedro vid al Discípulo amado, y preguntó. Qué pasaba con él, pero Jesús fue claro, “Sí Yo quisiera que este permaneciera, hasta mi vuelta, a ti qué, tú Sígueme”

Pedro se interesa por Juan, tendrá que esperarlo. ¿Deberá su seguimiento del Resucitado, depender o esperar por el seguimiento de Juan, ver que le pide El Señor al otro?

Pero Jesús es claro, él no es Juan, el seguimiento es personal, a Pedro no le importa lo que Jesús pida o exija de Juan, no puede excusarse en Juan, para escaquearse. Él tiene una orden clara de Jesús, y del otro se ocupa Jesús.

Yo no puedo basar mi seguimiento de Jesús, de lo que hacen o dejan de hacer otros, ni pretender que otros basen su seguimiento en lo que haga o dejé de hacer yo

Yo sé que Jesús está vivo, sé donde está, y la decisión de seguirle es mía, personal. Como La Ruhah me indique

Por suerte tengo a Pedro hoy Francisco para guiarme. Pero no para seguirlo por mí.

El Seguimiento es Personal.





La falsa humildad

 

La falsa humildad, soberbia disfrazada, de no dejarse servir por el Verbo encarnado, por Dios

Hay una falsa humildad, que en realidad es soberbia disfrazada, que es no dejarse servir, por el Verbo encarnado por Dios

Y tiene muchas manifestaciones

Una es no orar, no pedir a Dios, alegando que uno es indigno, lo que es cierto, pero no es menos que Dios nos ama

Que no lo merece, también es cierto, Dios, nos escucha por Jesús, por él, no por nuestros méritos

Que Dios tiene otras cosas más importantes

La segunda forma, es rechazar los medios de Salvación que Dios nos ofrece por La Iglesia, y las mediaciones como la oración, La Biblia... alegando disculpas tontas

La tercera es estar siempre dispuestos a ayudar al prójimo, sobre todo para repetirlo hasta la saciedad, pero rechazar y no pedir nunca ayuda

Sí cuando ayudamos a otro; ayudamos a Jesús. Cuando pedimos ayuda a otra persona, la estamos pidiendo a Jesús.

La cuarta es negar y no usar los dones recibidos en lugar de agradecerlos a Dios, y ponerlos a su servicio


La Cruz muestra el Poder del Amor de Dios...

 

La Cruz muestra el poder del Amor de Dios, y el poder del Amor del hombre, cuando obedece a Dios.

Un Dios que nos ama tanto, que me ama tanto que se hace carne, para someterse a la muerte de Cruz, para hacerse maldición, pecado por mi, con el fin de rescatarme, para hacerme bendita. Eso solo el Amor infinito de Dios lo puede hacer.

Un Dios que en La Cruz, destruye la muerte, el pecado que me salva, que nos salva a cambio de nada

Un Dios que mata la muerte con su muerte humana en Cruz, que destruye el pecado, con lo que debería ser el pecado imperdonable.

A tanto llega el Amor de Dios

Pero la Cruz muestra también el poder del Amor del hombre, del hombre, pues Jesús es un hombre. Muestra su Poder cuando ese hombre es Levantado, Glorificado, sentado en el Trono de Dios, cuando ese hombre destruye y vence al pecado y a la muerte, cuando en lugar de quedar y ser un maldito, es el Bendito por los siglos de los siglos

Cuando no solo es causa de condenación, de quienes lo condenan injustamente sino su Salvador

Y, todo eso porque ese hombre Jesús ama a Dios, lo ama como Hijo, porque es Hijo también en su Humanidad, lo ama, y como lo ama lo obedece, y como al Padre ama a los Hombres sus hermanos; y por eso da su Vida para salvarnos

Dios y el hombre juntos para siempre. En la carne del hombre Jesús el Hermano mayor, el Dios unigénito, hecho hijo de Mujer.


La Casa no es nuestra

 

La Casa no es nuestra y el amo puede llegar y hallarnos haciendo el mono, roncando, por suerte el Amo es nuestro padre.

Qué puede pasar, por ejemplo imagino que la serie La Promesa fuese real.

Que los marqueses estuviesen de viaje, visitando a Leonor en EE.UU. Han dicho que van estar mucho tiempo, pero no han especificado cuanto, los criados echan sus cálculos, viaje tan largo, por lo menos cerca del año; así que echan el palacio por montera, pero ay cuando se lo están pasando genial, bebiendo el vino y los licores del marqués, sin hacer nada, todo manga por hombro. Llegan los marqueses.

El marques chilla, vocifera, aquello es una cochiquera, y los echa fuera, es más no los echa fuera. Los denuncia han bebido lo que no era para ello, eso equivale a robo, los mete en la cárcel. A los que solo hallo dormidos los despide.

A nosotros nos puede y nos pasa lo mismo; pensamos que La Casa es decir el planeta tierra es nuestro, así que podemos volatizarlo, pensamos que La Casa es decir La Iglesia es nuestra y podemos hacerla trocitos, pensamos que nuestro cuerpo, mi cuerpo es mío, puedo ponerlo en peligro, puedo cargármelo, pensamos que nuestro espíritu, es nuestro mi almita, Y el Amo, nos suena lejos, no solemos hablar con él, sabemos que vendrá pero aún falta

Pero un día llega de improviso. Y que nos dice Jesús, que le hace a los criados vagos, malandrines, ladrones y holgazanes, pues algo parecido a lo que haría el marqués de la promesa.

Claro que, en este caso el Amo es nuestro Padre, Nuestro Hermano Mayor, Nuestro Esposo.

Somos los peques, y, ya se sabe no se puede dejar a los niños solos, unos azotitos, y luego un montón de besos y abrazos

Claro si hemos aceptado ser niños, ser hijos pequeños, porque sí nos mantenemos como Mayores, entonces. Nos habremos merecido, mejor dicho habremos optado voluntariamente por la Expulsión

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