sábado, 23 de noviembre de 2024

Mendigos de Dios

 

El hombre mendigo de Dios

El título es de una reflexión del Papa Francisco. Los seres humanos somos los que lo sabemos, y los que no, dependientes del, en todo. Como decía el P. Vigil, dependemos del hasta para ofenderlo, sí nos dejase volveríamos a la nada

Todo lo que somos viene, procede del, por medio de causas segundas

El salmista se pregunta. Cómo puede pagar a Dios, todo el bien que le ha hecho, y empieza una enumeración, solo puede bendecir.

Cualquier cosa que demos a Dios, Él nos las dio antes, solo podemos saber que somos mendigos, y como los mendigos de antes ante los grandes señores, que ni eran grandes ni señores, seguir pidiendo, implorando su ayuda, agradeciendo, y de eso que él nos da, dárselo a sus hijos menores, a los otros hermanos

Saber que no podremos pagar a Dios, ni Dios lo pretende.

Y también podemos alzar la vista a él, mirarlo en Jesús, y reconocer que somos hijos pequeños, los peques de la familia, que tampoco pueden pagar al padre, pero pueden pedir hasta el pataleo

Y de vez en cuando un besito y te quiero mucho papí

El Hermano mayor, ya da él Las gracias como es debido al Papá.

María y su Hijo Jesús

 

María y Jesús su Hijo

María es no solo la madre de Jesús, sino su compañera, es más me atrevo a decir que su acicate, en su misión redentora

María acepta concebir al Mesías, se convierte en su madre, con él y por él vive el exilio

Pero también la rutina de una vida que es como la de cualquier familia, un niño como todos, hasta que un día en La Pascua, decide quedarse en el Templo, y allí lo encuentra María que lo corrige, por lo que ha hecho

Y escucha la Revelación, “Él está en las cosas de su Padre, Él no es un hijo de Dios, ni siquiera un hijo especial, es “El Hijo”

María no entiende, aquello choca con su fe judía, pero como fiel Esclava se somete, reflexiona ora en su interior, pero no olvida su rol de madre, el Hijo es también su hijo, y es un niño todavía, por eso ella y José vuelven con él a Nazaret donde siguen educándolo

Y, pasan los años

En Cana, María da a Jesús el pistoletazo de salida, para su Ministerio

Y en La Cruz, María acompaña, y ora en silencio. Y acepta “el timo” de Jesús, Juan es decir nosotros a cambio, del, pero ella sabe que él está en sus hermanos

Como Jesús acepta que Dios no haga nada, para impedir la muerte de su Unigénito, y como Dios y con Dios, acepta por hijos a los verdugos y asesinos de su Hijo.

María de Betania y María

 

María de Betania y María

En primer lugar, María de Betania la hermana de Lázaro y Marta, no es María de Magdala, tampoco la pecadora pública, aunque las dos unjan los pies y la cabeza de Jesús, y hasta es posible que la mujer de nombre María que unge los pies del Maestro, sea otra desconocida, pues siendo la hermana de Lázaro en cuyo honor se hace la cena, por estar de nuevo con los suyos, no vendría a nada decir una mujer de nombre María, con decir María la hermana de Lázaro llegaba

Pero en esta reflexión no me interesa ese momento, fuese ella, u otra la que ungió a Jesús

Me interesa el momento en que María de Betania; se sienta a los pies de Jesús, posición discípulo, para escuchar su Palabra, dejando todo en segundo lugar

Aquí María de Betania, se parece a María de Nazareth, la mamá de Jesús, que había hecho de la Escucha interior de La Palabra el motivo de su vida, de hecho la había acogido tanto, que en Ella esa Palabra se había hecho carne

Por acoger La Palabra, María de Nazareth, también lo había pasado todo, a segundo plano

Pero había aprendido también a rumiarla en su interior, a escucharla mientras zurcía el manto de José y de Jesús, porque María de Nazareth sabía que no hay parte mejor que otra, pues en cualquier cosa se da gloria a Dios, y sí no eso simplemente hay que desecharlo

Y, sí María acogió primero La Palabra en su seno materno, la dió a luz, la crío, María de Betania, y nosotros con ella, tenemos que acoger La Palabra de Jesús en el interior, para luego “parir a Jesús al mundo”

De lo contrario, como el mismo Jesús nos dice, será como los niños que juegan en la plaza, o dicho a nuestro estilo, como quien oye llover

Sí la lectura de la Biblia, solo nos da datos para Saber y ganar, no, nos interpela, sí es como leer el Quijote.

Pues necesitamos un reinicio.

María de Magdala y María

 

María de Magdala y María

Hay entre las dos, diferencias y cosas comunes

Diferencias, María de Magdala fue liberada por Jesús de 7 demonios, plenitud del mal, estaba dominada por los 7 pecados capitales, cualquier cosa, desde luego rechazo lo de enfermedad mental, pues en ese caso, pienso Lucas no habría usado el núm. 7

María de Nazareth. La llena de los 7 Dones del Espíritu Santo, La llena de Gracia, la Plena de Dios

Similitud. Las dos aman a Jesús, las dos con amor santo, pero María de Nazaret lo ama, como Madre, y lo ama como hermana, sabe aunque no entiende, pero sabe porque él se lo reveló quien es realmente, pero sí no lo supiese lo amaría igual

María de Nazareth y María de Magdala, están las dos junto a la cruz, viendo morir a Jesús, la primera con Fe y Esperanza, la segunda sin entender, con miedo, pero también con Fe, débil pero Fe

María de Nazaret no va al sepulcro, sabe que el Hijo no está allí

María de Magdala va, y cuando lo encuentra lo quiere acaparar, María de Nazaret sabe que parió a Jesús para todos

Ella lleva a Jesús, no retiene a Jesús

María de Magdala, ruega a María de Nazaret por nosotros.

La pecadora pública y Maria

 

La pecadora pública y María

Qué relación se puede establecer entre estas dos figuras.

Yo de entrada diría que ninguna

La primera la pecadora, dice el texto sagrado que ha pecado mucho

María, La madre de Jesús, es santísima, es la sin pecado

Pero La Escritura hay que leerla despacio, con la lámpara del Espíritu Santo, y de La Iglesia

Y, el texto dice

Que la pecadora pública, que esta ungiendo los pies de Jesús, ama mucho, porque se le ha perdonado mucho, a quien poco se le perdona poco ama, es decir tiene menos que agradecer

Pero claro nadie ama a Jesús más que su Madre, entonces aquí tengo también que poder incluir a María, el problema es, que al ser la sin pecado, nada tuvo que perdonarse le, por parte de Dios

No es que se le perdonará poco, es que no se le perdonó nada, pues no peco

¿Pero es realmente cierto, que no se le perdono nada?

Santa Teresa de Lisieux, que nunca cometió un pecado grave, ni venial deliberado, cuenta que su confesor le dijo que diese gracias a Dios, pues sí no fuese por su Gracia, por su protección sería un “demonio”, y Teresa reflexiona y habla del amor que el buen Dios le tuvo, que en vez de esperar que tropezase y levantarla, le sacó los obstáculos en los que hubiera caído.

Y en el programa “Infinito más uno” de José A. Cotelo, ponía el ejemplo, de lo qué pasaría, si a los ahora santos, en vida, les hubieran sacado la gracia, y la fuerza de Dios, a Cristo que moraba en ellos, y, así los echaran de nuevo al mundo, pues el resultado es que ninguno sería santo

Pues bien, qué hubiera pasado, si Jesús no regalase a su Mamá que aún no lo era, iba ser creada, los méritos de su vida, pasión muerte y Resurrección, para librarla no solo de la culpa de origen, sino para llenarla de Gracia, de su Gracia, y, fortalecerla así contra el pecado, qué hubiera pasado, si María hubiese nacido con la culpa de Adam, que le tocaba pues es de nuestra raza, sí Jesús antes de estar en su útero, no estuviese estado en su corazón, que hubiera pasado, si Dios la dejase a su aire. Pues que habría dicho no, a Gabriel, no sería La Santísima Virgen

Así que como en el caso de Teresa de Lisieux, pero mucho más, María de Nazaret tiene que amar más que nadie, a Jesús, porque fue la más perdonada, se le perdonó incluso el pecado que aún no le había rozado, y que no dejo Dios Uno y Trino que la rozara, y ese Dios Uno y Trino, la sostuvo para serle fiel

Sí Pablo que las pinto calvas, pudo decir

“No soy yo quien vive, es Cristo que vive en mí”

Con más razón La Virgen María, Cristo vivió en ella, sin que ella supiese ni de su existencia, primero en su corazón y en su alma, después hecho carne en su vientre, y en su corazón y en su alma, luego en sus brazos, y siempre en su corazón y en su alma

Porque La Virgen María, no es Santísima por ella misma, no está en el Cielo, ni Dios la adorno de privilegios por ella, como si Dios hiciese un sorteo, y le toco la Rifa, no lo está por Cristo su Hijo, Hermano y Señor, por sus méritos, a los que ella correspondió con su libre obediencia.

Así que María de Nazaret, tiene que amar, y ama más que nadie, más que la pecadora pública, y que todos los redimidos a Jesús, y también porque lo parió.

Santa María ruega por nosotros

miércoles, 20 de noviembre de 2024

Judith y María

 



Judith y María

Judith es la heroína judía, que libera a su pueblo dando muerte a Holofornes

María no mató a nadie, pero ayudo a liberar a su Pueblo, no solo al reducto físico de Israel, sino al Pueblo de Dios que es no solo Israel, sino Israel y la Iglesia que nace de ella, Israel es femenino en hebreo, y a la humanidad entera que está llamada a entrar en La Iglesia triunfante

Holofornes el tirano, al ver la belleza de Judith, pensó que acabaría en sus brazos, y, traicionaría a su Pueblo, pero Judith llena de la Fuerza de Dios, conservó su pureza, lo emborracho, y le corto el pelo bien cortado

Pero Judit no acabó con los enemigos de Israel

El Holofornes que María vence con su Hijo, es más poderoso, y fue vencido herido de muerte de verdad

Dios le oculta sus obras al Malo, así que satán debía de ver con “ojos de bestia del Apocalipsis” aquella niña, aquella joven judía, tan temerosa de Dios, debió de tener siempre en mente, el echarle el lazo

El demonio sabe, que el pecado es no escuchar a Dios, y, por lo tanto no obedecerle; así que se frotaría “las manos”; esperando que llevada por su inocencia virginal, o por su humildad, respondiese a Gabriel que no, pero María se supo ver como esclava, y dejo hacer a Dios, y con eso tomo la Espada y le dió un buen tajo al diablo

Quien seguiría intentándolo, se diría seguro que ahora al tener que huir a Egipto, “rompe con mi Enemigo”, pero María fue fiel a Dios siempre incluyendo La Cruz, y nunca trato de apartar a su Hijo de su misión, y así los dos Jesús y María, le pisotearon hasta machacarse lo el cráneo a la antigua serpiente que como dice La Ruhah divina en el Apocalipsis, se llama diablo y satanás, y con él fueron derrotados sus hijos, el pecado y la muerte mala.

María supera a Judith

Ella libera del verdadero Holofornes


El Verbo y yo

 


El Verbo y, yo

Cuál es mi relación con el Verbo, cuál es tu relación con el Verbo, reflexionar en clave personal, el prólogo de Juan

Porque La Palabra es comunitaria y personal

“Él estaba al principio en Dios, y por él se hizo, el mundo, y sin él no se hizo nada, de cuanto ha sido hecho”

O sea que yo he sido hecha por el Verbo, por lo tanto, solo por eso ya le pertenezco, pero como me voy renovando cada día, y sigo existiendo, eso quiere decir que El Verbo me sigue creando, recreando.

“En él estaba la Vida, y la Vida era la luz de los hombres, la luz luce en las tinieblas, pero las tinieblas no la aceptaron”

Sí soy del Verbo porque me creó, y, él es La Vida, lo que implica también ser el Autor de la misma. Yo tengo que agradecerle el don de la vida, la física y la sobrenatural, y tengo que posicionarme del lado de la vida, yo no puedo apoyar, sino que tengo que rechazar todo lo que daña la vida, lo que la ataca, aborto, eutanasia, drogas, maltrato a seres humanos, trata de personas, prostitución, esclavitud, tiranías, nazismo, comunismo, comunismo chino, experimentos en seres humanos, rechazo a inmigrantes, encarcelamientos injustos, explotación laboral, derroche o desperdicio voluntario de alimentos. Pero no tengo solo que rechazarlo, debo denunciarlo como pueda, no debo apoyar a los que lo hacen, y debo ver sí lo he cometido.

Sin embargo no puedo condenar a sus autores, si a los organismos o ideas que están detrás, no a los que los profesan, porqué ellos también pertenecen al Verbo, a él toca su juicio-

“Vino a los suyos, pero los suyos no lo recibieron”

Yo soy de los suyos, pues me creó, sé además que se hizo carne, se hizo humano, y sé porque lo ha dicho Él, que sigue viniendo a los suyos, viene en La Escritura, viene en La Eucaristía en el Pan y el Vino, viene en el hermano, incluso en el hermano que no sabe que lo es; y viene en La Iglesia

Y, yo tengo que acogerlo ahí, en La Escritura entera, no puedo desdeñar ninguna parte, en La Eucaristía, y, esto es más o menos fácil con su gracia, pero en el hermano, e incluso en el hermano que no sabe que lo es; pues aquí hay de todo, pero si lo rechazo, si rechazo a ese hermano, lo estoy rechazando a él, y esto cuesta

La Iglesia, tal como la describe el catecismo, pues tampoco hay problema, pero es que La Iglesia es como decían San Agustín y Lutero, “Prostituta y Santa”, es La mujer del Apocalipsis, que no representa solo a María La Virgen, en primer lugar representa a La Iglesia, pero es también Jezabel la ramera, porque aunque son malos católicos, los cristianos pederastas siguen siendo católicos, y siguen siendo cristianos esto para siempre, los cristianos pro choice, que son asesinos puesto que defienden el asesinato de no natos inocentes, son malos católicos, pero lo son, y siguen siendo cristianos, y los que han caído en herejía o cisma, siguen aunque separados perteneciendo a la Iglesia, y, sobre todo a Cristo, al Verbo, y, yo tengo que recibir en ellos al Verbo, a Cristo. Cómo, rechazando y condenando lo que hacen, pero amándolos y orando al Verbo, y con el Verbo por ellos, porque en su maldad hay pequeñas semillas de bondad de bien, y ahí está el Verbo, en ellos también viene Jesús el Verbo de Dios, sí los rechazo, sí me alegró o pido su condenación, sí los apoyó o defiendo sus malas acciones, sí niego su existencia, estoy rechazando una parte de La Iglesia, en la cuál viene Jesús

“A cuanto lo reciben les da poder de ser hijos de Dios...La Ley fue dada por Moisés, la gracia y La Verdad, vinieron por Jesucristo, a Dios nadie lo vió jamas, el Hijo Único del Padre, que mora en el seno del Padre, es quien nos lo ha revelado”

y, yo he recibido esa revelación de La Esposa del Verbo, de La Iglesia, pero sé también que El Verbo seguiría oculto, si María la judía María, no hubiera aceptado, que en seno materno, se hiciese debilidad, se hiciese carne

Por eso, el ser del Verbo me exige, amar, venerar, querer, agradecer y acudir a su Madre, a La Virgen María. Que es también su primera criatura, después de su propia humanidad.