martes, 3 de octubre de 2023

Saciados en tiempos de hambre

 

Esperamos ser saciados en tiempos de hambre. De qué hambre
No se refiere al hambre física, aunque no lo excluye, pero esta hablando de un hambre más importante, del hambre de Dios
Ese tiempo de hambre, es cuando queremos seguir a Jesús, ser cristianos de verdad pero nos faltan las fuerzas, nos sentimos bichos raros, pensamos que es mejor ser como todos
No vemos buenos ejemplos, todo nos incita a dejarnos llevar, nosotros queremos hacer lo que Dios quiere, nos atrae el evangelio, pero todo nos  tira en contra
Entonces es el momento de orar con confianza, y Dios vendrá y nos saciará nos dará fuerzas, nos dará su gracia para poder hacer su voluntad, aunque todo el mundo haga lo contrario.

Nuestra seguridad


Nuestra seguridad es la misericordia y el Amor que Dios nos tiene
No podemos estar seguros por nosotros mismos, nacemos enfermos, y el mal nos atrae, aunque deseemos y lo que de verdad nos atraiga sea el bien, pero somos como ciegos
No podemos confiar en los demás que están en la misma situación que nosotros
“No hay justo, ni siquiera uno” dice La Biblia
Sin embargo tenemos que estar felices y seguros, de que salvo que nos dé por decir y mantener nuestro No,, nos espera la Vida y la felicidad eterna
Y, no por nosotros, ni nuestros méritos, cada una de nuestras acciones malas, hechas libremente, con toda la libertad que tenemos como criaturas humanas, nos pone ya fuera de Dios, en enemistad, y no podemos por nosotros reanudarla,, nada que hagamos lo puede hacer
Y, nuestras buenas acciones solo son actos de obediencia debida, nada se nos debe, pero si merecemos ser echados fuera, por desobedecer
Solo nos queda confiar en el Amor y la Misericordia de Dios, que nos quiere con él, que nos da su Gracia para que hagamos su Voluntad, que nos busca para perdonarnos, y nos ayuda a pedirle perdón
Y, porque está seguridad
Pues por varias y sólidas razones
La Primera nos creó a sabiendas, nos conocía cuando nos  tejía en el seno materno, Dios cuando escogió a David, ya había visto su adulterio
Jesús Dios Hijo, cuando escogió a Pedro, ya había visto su apostasía
Segundo El Padre nos envió a su Hijo sabiendo para ser uno de nosotros excepto el pecado, sabiendo que se lo íbamos asesinar, y en lugar de destruirnos, nos adoptó
El Hijo Dios como el Padre, se humilló a lo máximo(kenosis) haciéndose humano, en lo más bajo, igual a nosotros en todo, salvo el pecado pero lo rozó y se echó encima los nuestros, nos hablo del Amor del Padre, y dio su vida por cada uno
La Ruah divina, Dios Espíritu Santo, formó la humanidad del Hijo en la tierra Virgen de La Virgen Madre, sabiendo que esa humanidad la íbamos a clavar en una cruz
Tanto nos amó el Padre que nos regaló a su Hijo
Tanto nos amó el Hijo que se nos regaló
Tanto nos amó el Espíritu Santo, que creó la humanidad del Hijo, para que fuese nuestro Hermano
Habiendo hecho todo esto por todos y cada uno, como va Dios a condenarnos
No, Dios es loco pero de Amor no de camisa
Sí yo acabo en el Infierno, si tú acabas en el Infierno, si hay alguien en el Infierno, será por culpa propia
Temamos pero no tengamos miedo a Dios, pero tengámonos miedo a nosotros mismos, que somos nuestro peor enemigo.

Él nos instruira en sus caminos



Él nos instruirá en sus caminos y marcharemos por sus sendas; porque de Sion saldrá la ley, la palabra del Señor de Jerusalén»I s 2,1-5
Dios por Isaías nos está hablando de su Mesías, de su Hijo Jesús, Jesús vino a enseñarnos el camino al Padre que es el mismo, vino a decirnos porque sendas hemos de marchar, es decir lo que hemos de hacer
Y esa facultad la pasó a los hombres que eligió, la Iglesia de la Mano de Pedro, se pusó en marcha en Jerusalén, el día de Pentecostés
Ahí se nos dijo, y se nos sigue diciendo que sendas hemos de transitar
Ahora Pedro está en Roma, es el Papa que en este día de gracia del año del Señor, de 2 de enero de 2023 se llama Francisco, escucharlo, hacer lo que nos dice, es escuchar a Jesús a quien representa, es ir por la senda recta, escuchar a videntes, visionarios, o San Periquin, o Santa lo que sea, es en lugar de seguir el vuelo y el aleteo de la Divina Paloma, perder el tiempo viendo gorriones en los tejados.

Gracias Señor por las lluvias


Gracias Señor por las lluvias tempranas y tardías de tu Espíritu, que renuevan la faz de la tierra, y, la hacen espiritualmente más fecunda.
Las lluvias tempranas son esas gracias, esas mociones que nos ayudaron a decir, “no al diablo” y sí a Dios
Las que nos ayudaron a aceptar,  y reconocer su voluntad en nuestra vida, y a secundarla
Las que nos hicieron ver, que teníamos que hacer aquello, y no lo otro
Vinieron a nosotros de muchas maneras, y por medios diversos.
Pero están también las lluvias tardías
Las que Dios envía, cuando la tierra de nuestra alma está seca o agrietada
Son las gracias mociones, que nos hacen que vamos por mal camino, que nos llevan a rectificar y decir. “Sí a Dios”
A buscar y descubrir su Voluntad en nuestra vida, y secundarla
Que nos hacen rectificar y dejar aquello que estábamos haciendo y estaba mal, y hacer lo que debemos hacer
Vienen de muchas formas
Y, podemos cerrarnos a ellas, impermeabilizarnos, y entonces seremos tierra seca, agrietada incapaz de dar fruto, tierra que no vale para nada
Todos excepto ya sabemos quienes, necesitamos tanto las tempranas, como las tardías, sobre  todo porque la mayoría solemos dejar pasar las tempranas
Demos gracias a Dios por sus lluvias en nosotros y pidámosle siga lloviendo.

Juan el joven Juan el viejo


Juan un joven, Juan un viejo

Juan es muy joven,  no tiene aún 15 años ayuda a su padre Zebedeo, y a su hermano Jacobo en la pesca, tienen una pequeña flota
Un día él y su hermano, son elegidos por un carpintero, hijo de una hermana de su madre, María, hermana de Salomé. Jesús es ahora un rabino itinerante, y los elige para una misión extraña, ser pescadores de hombres
Juan es inocente, impulsivo, se hace en apariencia el preferido.
Juan su hermano y otros acompañan a Jesús en su misión, lo ven resucitar muertos, hablar con Elías y Moisés, multiplicar panes y peces
Les duele cuando lo rechazan en Samaría, y se les ocurre decir algo lógico, que pida fuego del Cielo, y los destruya. Jesús se tuvo que contener para no darles un puñetazo, a lo mejor se lo dio
Juan en La Cena de la última Pascua, o despedida de Jesús, se ha sentado a su lado, es lo que corresponde al ser el más joven, pero se duerme sobre el pecho de Jesús, aunque Pedro lo despierta para que haga preguntas, sobre el traidor
Juan, con Jesús y los demás que se dispersan salvo él, su hermano Jacobo y Simón Pedro, entran en el huerto de Getsemani, Jesús les abre su corazón se siente desfallecer, tiene un miedo de muerte, va orar al Padre, suda sangre. Ellos tres roncan como angelitos
Jesús es detenido, condenado a morir en La Cruz, todos huyen Juan no puede María lo lleva con ella, en la Cruz Jesús le da a María por Madre.

Juan ya es viejo, muy viejo ha fundado su Comunidad la joánica, ahora habla y escribe, y recuerda una cosa. Dios es Amor, manda siempre amarse
Ha estado en Efeso con María, ahora en Patmos pronto en el Cielo con Jesús, con María, con su hermano...

No acostumbrarnos


Hay cosas a las que nunca deberíamos acostumbrarnos, de mutatios malignus liberanos Domine. Dice Dolores Aleixandre
Yo estoy de acuerdo, no deberíamos acostumbrarnos a que se desprecie a unas personas, por su etnia, clase social, condición social, religión, nacionalidad, cultura
De que unos exploten y abusen  de otros
Del derroche de los bienes que Dios puso para todos
De que haya gobiernos que se crean con derecho sobre la vida humana, no sólo los tiranos, sino los que se atreven a decir, a las madres que pueden matar a sus hijos no natos, o que se puede matar enfermos, o viejos
A que los gobiernos quieren educar a los  hijos que no son suyos
A que haya personas que mueren de hambre, mientras otros lo hacen de colesterol, y empacho
A que se disfrace a veces el ahorro de impuestos de caridad
A que nos interese más en Misa el modelo de la vecina, que el Mensaje de La Palabra.

Sí hay una cosa a la que no deberíamos acostumbrarnos, a decir que somos cristianos, y vivir como malos ateos.

Esteban mártir de la verdad


Esteban mártir de la verdad.
Esteban fue testigo, es decir mártir de La Verdad. Como todos los mártires fue muerto, asesinado por confesar la verdad, y lo fue como Jesús por parte de unos señores que se creían buenos, y en posesión de la misma
Esteban pudo callar, pudo decir que a lo mejor, él estaba equivocado, al fin y al cabo, aquellos señores eran religiosos, no se trataba de paganos, eran en cierto modo sus maestros
Pero Esteban que no había conocido a Jesús, que sabían del por su naciente Iglesia, sabía que no se equivocaba, y, aunque entonces su oficio de “diácono” no fuera dar mensajes, sermones, u homilías, les hizo un repaso por la historia del Pueblo elegido, les hizo ver, como siempre se habían cargado a los profetas
A ellos no les gustaban las verdades; entre ellos a un  adolescente que se ofreció para custodiar la ropa de los asesinos, así se unía al crimen.
Sí en lugar de enervarse, escucharan a Dios que les hablaba en Esteban, habrían visto que les estaba diciendo que Dios nunca les había dejado de amar; aunque siempre se la habían jugado, nunca dejarán de ser su Pueblo
Esteban murió por decir la verdad, pero antes de llegar al Cielo, hizo una petición, le pidió al Señor, que no les tuviese en cuenta, aquel crimen. Dios lo escuchó, por eso hoy tenemos a San Pablo, el adolescente asesino que custodiaba la ropa de los asesinos del joven mártir.