lunes, 29 de noviembre de 2021

Nada sembrado se pierde

 

Nada sembrado se pierde
Nada sembrado se pierde, aunque lo parezca, ni lo que cayó entre piedras. Al quedarnos en la superficie de la parábola del sembrador, podemos auto engañarnos y pensar que a veces se pierde el tiempo, pero no es cierto nada se pierde, la semilla siempre acaba por dar fruto grande o pequeño, sin que el sembrador lo sepa, aunque caiga entre piedras, acabará por germinar, y un pájaro hará con ella su nido, y, alabará a Dios con sus trinos,
Con la confesión de la fe, con la defensa de la Verdad de La Justicia, de la Vida, con dar testimonio de la Fe pasa lo mismo, sí de verdad lo eran no se perderán y, llegaran a quien lo precise, aunque no sea él que tú, yo, o el otro pensaba La única semilla que se pierde es la que no se siembra


Mayor que nuestro pecado


Tú eres mayor que nuestros pecados-
Dios es mayor que nuestros pecados, por horribles que estos sean, nadie puede llenar su bañera con toda el agua del mar, podrá llenarla con agua del mar, pero el mar seguirá igual de lleno. Nuestros pecados no agotan la Misericordia de Dios; Dios nos creo a sabiendas y sin necesidad, claro que no quiere nuestro pecado; pero a nosotros con locura, con locura de Cruz, por eso jamás podemos desconfiar de su perdón, ni desconfiar de la salvación de nadie, Dios hace todo tipo de trampas, para salvar a sus criaturas humanas, todo tipo de trampas, menos atentar contra su libertad.
Porque es cierto que Dios quiere que yo me salve, que nunca me negará su perdón, pero no lo es menos que no hay nadie en el Cielo, que haya entrado a la fuerza, estaría refunfuñando y eso no sería el Cielo

Dios se hizo pequeño


Dios se hizo pequeño.
Dios por nosotros en su Segunda Persona, se rebajo a lo máximo, se hizo niño cigoto, se hizo niño pobre exiliado, se hizo obrero manual en una aldea, se hizo rabino judío itinerante, sin casa propia
Se hizo maldito, muriendo en La Cruz
Se hizo compañero de viaje, quedándose para siempre con nosotros
Por si fuera poca humillación se identificó con los últimos
Por si aún fuera poco, escogió como representante suyo en La Iglesia que Él había fundado, al más pecador de los 12
Y, por sí aún fuera poco, se abajo más, se hizo Pan Y Vino

Dar fruto


Dar fruto
“Lo mismo que el río de Ezequiel daba frutos, porque entraba en contacto, con el agua del santuario, yo, daré frutos, si dejo que tu Espíritu, “El agua de tu 
costado”, me purifique.”
 Y; tú, yo; el otro, sólo daremos fruto grato a Dios, si dejamos que el trato personal con Jesús, nos llené de su Espíritu Santo,  y nos santifique
Y, ya sabemos para entrar en el Corazón de Jesús, sólo hay dos atajos sus padres San José; y Santa María.


domingo, 28 de noviembre de 2021

El profeta como Jesús está en Manos de Dios


El profeta que como Jesús está en Manos de Dios no se deja intimidar ni halagar.
Sí el profeta es un verdadero profeta, no un charlatán, o lo que es peor no se deja intimidar, asustar ni aunque le vaya en ello la vida, tampoco dice lo que no debe decir, para alabar el mal, justificarlo, no el profeta, como  Isaías, Jeremías, Juan Bautista, Jesús, dice lo que Dios le manda, denuncia el mal, muestra el bien, avisa de las consecuencias del mal, no teme a la muerte, aunque le  tenga miedo, no busca tronos ni poder. por eso es tan difícil ser profeta, y, por eso hoy  hay algunos que se dejan halagar por salir en un plató de tv,  o vender un libro, la pena es que a veces son los que más obligación profética tienen.

Jesús permanece para siempre


Jesús permanece para siempre, todo pasa él no
Jesús es el En manu El, el Enmanuel, el Dios con nosotros, y lo es siempre, porque Jesús es "Yo soy"; como Dios Jesús es siempre el mismo, y, como hombre desde su glorificación también, Jesús es uno en dos naturalezas, pero uno. 
Y, Jesús lo dice él mismo, viene a nosotros con el Padre, mora en cada uno, si no los echamos por el pecado, Jesús está en La Escritura desde la que nos habla; está en su Iglesia que es su Esposa y su Cuerpo, está en los otros sobre todo en los que sufren, y, esta como Mediador ante el Padre
Jesús ya no muere, no cambia de modo de pensar y nos ama hasta la locura, por eso podemos estar seguros, sobre todo, cuando las cosas no vayan bien. Tenemos a Jesús con nosotros.

El diablo tienta por la codicia; y el miedo.San Agustín


"El diablo tienta por la codicia, y, el miedo". S. Agustín.
Cuando el diablo tienta a Adan y Eva, estimula su codicia, aunque ellos no la tenían interiormente, si les llamaba desde fuera, por eso la serpiente les pregunta, sí no comen de todos los árboles, y a la respuesta de la mujer; de que Dios les ha dicho que si comen del árbol de la ciencia del bien y del mal, morirán el diablo les dice que muy al contrario, serán como Dios.
Ya está la trampa lista, la tentación servida, la codicia, por qué no ser como Dios no tener su poder, el temor malo, es decir el miedo, qué pasará si desaprovechó esta oportunidad. 
En las tentaciones a Jesús, donde cosechó un rotundo fracaso, lo mismo, la codicia que como en Adan y Eva, Jesús no tenía interiormente, pero la excita desde fuera, convertir piedras en panes, saltar desde un tejado, someterse al Mal, es decir adorar al diablo, dejarse coronar rey,  y a multiplicar alimentos, decir no a la Cruz, bajar o tirarse de la cruz, para ser reconocido como Mesías, librarse de ser rechazado. Jesús como sabemos rechazó la tentación, ni se paró a dialogar en las 3 primeras, en la que le hizo por medio de Pedro lo desenmascaró y lo mandó lejos, en la del reinado, huyó y en la de la cruz, no bajó.
Y, nosotros pues sigue el mismo método, aunque no lo parezca,San Agustín que fue un esclavo del diablo hasta que se dejó liberar por Dios lo sabía bien