viernes, 17 de septiembre de 2021

Desde el principio

 

“Jesús cuando estabas en el Cielo, cuando no eras Jesús, sino sólo el Verbo  ya nos tenías contigo, ahora entiendo, “lo del principio”.
Jesús dice a sus discípulos, y ya sabemos que lo que dice en el Evangelio, nos lo dice a todos, les dice que desde “El principio están con él”
Sí pensamos en los 12 y el grupo de discípulos en la etapa terrena, parece una perogrullada, todos estamos con nuestros amigos físicamente o emocionalmente, desde el día que los conocimos
Pero en La Biblia no se pone nada por poner, ya San Pablo nos dice que todo fue escrito, para enseñanza nuestra, y, a tí, a mí, al otro, si sólo se refiere a los de la etapa pasible de Jesús, pues ni, nos va ni nos viene, y, entonces no tendria que estar y está, porque  se refiere a cada uno, Jesús es hombre, pero es también Dios, y, como Dios que lo tiene todo presente, nos ha tenido consigo a cada uno, y, nos ha amado hasta el extremo de hacerse hombre, él era El Verbo de Dios, y, se hizo criatura sin dejar de ser el Verbo, sin dejar de ser Dios, como canta el himno de la liturgia
“Del Seno de Dios Padre donde vivía
Ved la Palabra(El Verbo) entrando por María, 
en el misterio mismo del pecado”
Por eso nos dice que desde el principio, estamos con Él 
Por eso nos ama, y nos busca

Jesús el Encuentro

 

“Jesús el encuentro contigo, no es completo, hasta que no te encontramos en La Eucaristía”.
A Jesús podemos encontrarlo en muchos sitios, en nosotros mismos. En La Escritura, en La Iglesia, en los hermanos, en cualquier ser humano sufriente, en los niños, en la naturaleza, en la oración.
En todos esos sitios está, y,podemos hallarlo, pero son incompletos es como cuando hablamos con un amigo por teléfono, incluso por video llamado, sabemos que esta ahi, lo escuchamos y nos alegramos de poder charlar con nuestro amigo, pero todo eso se reduce a nada, ante la posibilidad del encuentro con el amigo, de poder abrazarlo, de tenerlo cerca
Con Jesús pasa lo mismo, les pasó a los de Emaús hasta que no lo tenemos en La Eucaristía oculto en el Pan y el Vino, pero Él mismo Jesús que parió María, que murió y resucitó, con su Cuerpo glorioso
Santa Teresa de Avila, cuando escuchaba decir a algunas monjas, y personas que iban a verla, “que pena no haber vivido en la época del Señor, cuando estaba en la tierra, como hombre”, ella sonreía y les decía, “Ah pues es que no saben que sigue en la tierra, ahi lo tienen en todos los Sagrarios”

Dios siempre es fiel


Dios siempre es fiel, aunque seamos infieles. San Pablo lo dice con una frase, "Si le somos infieles el permanece fiel, porque no puede negarse a sí mismo", nuestro Dios, el Dios fiel, el Dios de la Alianza,  "Es él que es", es siempre el mismo, no cambia, los seres humanos cambiamos, Dios no, Dios es Amor desde toda la eternidad, y, por ello es misericordia
Da sus dones sin fecha de caducidad
Nos hizo libres y respeta nuestra libertad, pero hace todas las trampas que puede para que no digamos que No, y, sí lo hemos dicho, tengamos valor para rectificar, Dios ama a todos, y a cada uno, cuando lo ofendemos sigue amándonos, y, quiere nuestro regreso, y, si siendo crucificado de nuevo en la naturaleza humana que asumió, el pecador más depravado, se convirtiese lo haría
Por eso, quien va al Infierno, no  va por un dios que quiera hacerse justicia, al estilo de los dioses paganos, va porque voluntariamente ha rechazado el Amor de Dios, sus llamadas, porque ha optado por el Mal, y, se ha puesto de espaldas a Dios y al hermano, ha cerrado sus ojos al Bien, ha dicho No, a la Voluntad de Dios, que es decir No a Dios, él ha elegido "su lugar", pero si fuese posible, que no lo es, que él que esta en el Infierno se volviese a Dios, sólo para decir le "mirame, Señor, soy un miserable, merezco más que esto", Dios lo tomaría en sus brazos, como una mamá a su bebe, y, el Infierno desaparecería para ese hombre, pero encenegado en el Mal por él que opto voluntariamente, no lo hará, ninguno de los réprobos ni de los demonios, en el Cielo aún serían más desdichados
Dios no los destruye, porque su Amor se lo impide los sigue amando, son sus criaturas a las que conserva él ser, pues nada puede existir sí Dios no lo conserva, existen y, aunque no lo harán, la misma existencia es ya una ocasión para que se vuelvan y pidan misericordia.
Un Padre de La Iglesia Orígenes, creyó que llegaría un día, en que eso se produciría, lo llamó,, "Apocatastasis", sería El Triunfo absoluto del Cordero, pero La Iglesia no ha aceptado esta doctrina, así que los cristianos no podemos admitirla.
Lo que sí hemos de tener siempre en cuenta, que Dios es siempre fiel, y, no desconfiar nunca de su Misericordia, por mucho que hayamos pecado.

lunes, 13 de septiembre de 2021

El hombre amado por Dios


El hombre amado por Dios el Justo, el que llama con derecho a Dios Padre, pues lo es, el Hijo obediente, el Rey a los pies del esclavo, del siervo pecador
Jesús es un ser humano, un hombre, pero este hombre Jesús es Santo,Santísimo por su unión hipostática con el Verbo que hace que sean uno solo; sin que ello signifique como pensaba Eutiques que las naturaleza se mezclan.
Jesús es un hombre Justo en el sentido más amplio de la palabra, es el único que llama a Dios Padre con pleno derecho, pues es también como hombre su hijo natural, no adoptado, sin que ello signifique que no sea criatura, Jesús como hombre es criatura, creado por el Espíritu Santo en Santa María, y, a todo eso se añade que es Hijo obediente, que se humilla, para él  lo que importa es la Voluntad del Padre,  la cumple aunque lo lleve a La Cruz, a este Hijo a este Hombre llamado Jesús, Dios lo ha hecho Rey no sólo de los judíos de toda la creación, todo lo creo para Él, en Él se complace, y, a Él nos manda escuchar.
Sin embargo Jesús, el Hombre Jesús que no ignora quien es, no duda en ponerse de rodillas y lavar los pies de unos hombres pecadores, y, lo hace porque en cada ser humano ve la imagen de su Padre, se pone como esclavo, hacer tarea de esclavos, a servir
Él sabe que aunque muchos no se den cuenta, el primer servidor de todos es Dios, él nos alimenta, hace nacer los frutos...

Fe es acogida


La fe es acogida no conquista.
La Fe no es conquista, porque aunque es un acto libre, nadie llega a la Fe, por iniciativa propia, el ser humano dejado a sus anchas a lo máximo que llega es a intuír que algo más grande que él tiene que existir, y a tenerle miedo.
Para a intuir al Dios vivo y personal al Dios Amor, al Dios de Abraham, nadie
Por eso La Fe es siempre en primer lugar iniciativa y Don de Dios, que llama al hombre, como llamó a Abram a salir de la casa de sus ídolos
Pero no basta la llamada de Dios, no basta que Dios de al hombre la Fe, es preciso que el ser humano, la acoja, y, acoger la Fe es creer, y, creer es como dice Benedicto XVI, responder al Amor de Dios con la Caridad, la caridad no es dar limosna es amar a Dios, a nosotros y al prójimo, y, en ese amor caridad, cumplimos la voluntad de Dios, confesamos a Cristo vivo, y nuestra fe es viva, pues si la fe es un mero conocimiento cultural es muerta y no vale para nada, la fe es pues Don de Dios y acogida nuestra, por eso hemos de cuidarla

Lo trastoca todo

Lo trastoca todo

 Jesús lo trastoco todo, Dios sirviendo al hombre, Dios a los pies del hombre.
Jesús es el mayor revolucionario de la historia, lo es porque le ha dado la vuelta a todo, ha puesto el mundo y el Cielo, patas arriba
Ha unido a judíos y gentiles en su Cuerpo que es La Iglesia, pero esto con ser mucho es muy poco
Ha Hecho que los asesinos del Hijo de Dios que es Él los asesinos somos todos desde Adan, sean no condenados lo que sería justo, sino hechos hijos de Dios en Él
Pero aún hizo más, hizo algo inaudito, impensable, puso a Dios a los pies del ser humano, Dios sirviendo al hombre
Jesús además de ser humano es Dios, es la Segunda Persona de la Trinidad, Dios Hijo, pues bien Dios Hijo, el Hijo de Dios, se puso de rodillas ante unos hombres pecadores, aunque fueran santos era igual la diferencia es infinita, se puso de rodillas para lavarles los pies, y, en ellos nos lavaba a todos, por eso Pedro no quería, sabía que desde aquello no podría excusarse con nadie diciendo que era menos que él, ahora tener poder mandar dirigir empezaba por ponerse de rodillas y lavar los pies, el esclavo servido por el Señor, a ningún revolucionario se le ocurrió tanto
A Jesús nuestro Dios sí

Nada cambia

 Nada cambia 

Nada ha cambiado en apariencia, pero todo es nuevo.
Hay momentos en la historia de la humanidad en que eso se ha cumplido, y se ha cumplido ya para siempre.
La primera tuvo lugar cuando una muchachita judía, prometida a un joven judío, recibió la Embajada de un Arcángel, que le propuso ser Madre del Mesías de Israel, concibiéndolo en su seno maternal, sin acción humana, virginalmente por La Gracia y el Poder del Espíritu Santo, tan pronto aquella jovencita, dijo su Fiat, su hágase, cuando reconoció su ser de Esclava del Señor, y se puso a su entera disposición, El Verbo de Dios, el Hijo de Dios, Dios como el Padre, bajo al utero de aquella muchachita, para empezar a ser también hombre, tras el Fiat de María, Dios Hijo  era también hombre, hijo del hombre, ser humano, Dios se había hecho un paisano, y, lo sigue siendo, en aquel momento nada cambio en apariencia, todo seguía igual, muchos no se enteraron, hoy muchos siguen sin enterarse, otros piensan que sí, pero lo confunden con una caricatura que se han hecho
La Segunda vez fue tras la muerte redentora precisamente de Dios Hijo, y su gloriosa Resurrección,, ese día, fue el fin del mundo, y, el comienzo del Nuevo, aunque el Señor aún no haya querido llevarlo a su plenitud, pero el viejo mundo fue destruido por el Fuego del Amor de Dios, en La Cruz Jesús nos reconcilió con el Padre, nos hizo parte de su Cuerpo, nos reconcilió e unió a judíos y gentiles, nos sumergió con él en la muerte, y, al resucitar nos resucito
Antes de aquello los judíos aunque se llamasen hijos como pueblo eran siervos, los gentiles éramos enemigos, enemigos de Dios destinados a la condenación, después del Sacrificio Redentor  y la Resurrección, somos Hijos de Dios, Miembros del Cuerpo de Cristo, todos cristianos y judíos a los que ya Dios les revelara, cuando quiera, que Jesús es el Mesías, formamos parte, si no hacemos individualmente el imbecil de rechazarlo de los 144.000 y de la muchedumbre inmensa incontable que le fue mostrada a Juan en Patmos
Pero nada de eso lo notan ni lo notaron las ciencias, ni la historia