"Alegría, total en esta tierra jamás"
En esta tierra salvo un alto grado de necedad, nadie puede tener alegría total
Porque hay 2 enemigos que rondan siempre, el pecado, la muerte, y, que no vienen solos, vienen con soledad, enfermedad, traición
Además nadie esta nunca lleno de todo, nuestro corazón al haber sido hecho para Dios, por mucho que tenga, siempre se siente vacío
El creyente, como el ateo, sabe que una enfermedad surgida de golpe, puede llevarse a los que ama, que un día se lo llevará a él, si es ateo, le horrorizará el pensar que todo lo que ha hecho, un día se convierta en nada, porque él será nada, y, aunque le levante monumentos no se enterará, pues no existirá, y, entonces se dirá para que hacer nada, mejor el suicidio. Si es creyente sobre todo abrahamico, (judío, cristiano, islámico), sabe que la vida sigue, pero temerá el rechazar a Dios con su vida, y, hacerse el mismo una eternidad desgraciada
El creyente y el no creyente, saben que pueden enfermar, ver enfermar a los que aman, quedarse sin nada por un reves de fortuna, ser traicionado o traicionar a los amigos, el creyente sabe que todo eso es fruto del pecado, el ateo no, pero sabe que puede pasar, y, que pasa
Y, todo esto hace que aquí, planeta tierra nadie pueda ser feliz, plenamente, salvo si no tiene cerebro-
Un lugar donde expresar mis sentimientos como cristiana, hablar de Dios, y con Dios que es la Palabra,que es Fuego, y,que es agua, desde el corazón, con el propio espíritu. como La Cananea con Jesús. por eso aquí hablo de todo, de Biblia desde mi vivencia soy miembro del movimiento bíblico, de Iglesia, de vida, de cine, de todo lo humano porque todo lo humano es divino, con muchos errores, seguro pero con mucho corazón, te invito a leer un ratido
sábado, 4 de abril de 2020
Dios siempre viene
Siempre viene y actuad en el momento, su momento no el mío
Dios siempre viene en nuestra ayuda, siempre actúa pero en su momento, no en el nuestro, siempre nos da lo que le pedimos salvo que vaya en contra de nuestro bien, pero a su estilo, cuando él quiere
Dios no se pliega a nuestros caprichos, por eso las cadenas de oración son absurdas, pues no se ponen a su disposición, sino que tratan de echarle un pulso, como si los rezadores, supieran más
Una persona ora pidiendo a Dios, lo libre de una tentación persistente, o de volver a caer en una falta concreta, por regla general no hay intervención extraordinaria, pero Dios pondrá ante esa persona medios que lo alejaran de esa tentación, o medios y gracia que le facilitaran no caer en esa falta, porque Dios nunca le va quitar la libertad a nadie
Puede ser un libro, un programa de radio, tv, o hasta una persona amigo, o no, que le pide un favor, y, por hacérselo no puede hacer lo que iba hacer, en su libro "Dios existe, yo lo encontré", André Frossard, cuenta como siendo todavía ateo, yendo hacia un prostíbulo, un mendigo le pidió limosna, le dio el dinero que llevaba, y, ya no pudo ir, una vez convertido, se dio cuenta, que aquel mendigo, había estaba allí por Dios, que Dios se había servido del, para que no pecase.
Y, Giovanni Pappini, en su autobiografía, cuenta que también siendo ateo, yendo con unos amiguetes, se encontraron un mendigo tiritando de frío, y, le ofrecieron una moneda de alto valor, si decía una blasfemia, el mendigo que con aquella moneda, hubiesen podido dormir caliente, y, comer caliente, los miro con pena, y, dijo, "pobres señores, no saben lo que dicen, Dios perdónalos, pobres señores, pretender que yo blasfeme, por una moneda, pobre.."
Y, cuenta que en toda la noche no pudo sacarse de la cabeza, las palabras del mendigo, que fueron el inicio de su conversión
Ante una enfermedad grave, Dios puede permitir que la ciencia cure al enfermo, o, puede curarlo Él en el Cielo, no hay enfermos en el Cielo, Dios sabe cuando ponemos a un enfermo en sus manos, lo que es mejor para él, aunque a todos parezca una tragedia, él sabe si le conviene partir o quedarse, y, así lo dispuso desde la eternidad. Cuando en el Cielo, repasemos con Él el albúm de fotos de lo que pudo ser y no fue, veremos todo el mal, que nos hubiese sucedido, si Dios nos hubiese concedido exactamente lo que le pedíamos, y, que la persona que esta a nuestro lado en el Cielo, y, nosotros mismos estaría, estaríamos en el Infierno.
Por eso hemos de orar y de pedir, pero por Cristo, y, sabiendo que Dios esta con nosotros, y, actúa siempre a favor nuestro, pero a su estilo, cuando quiere, y, como quiere.
Dios siempre viene en nuestra ayuda, siempre actúa pero en su momento, no en el nuestro, siempre nos da lo que le pedimos salvo que vaya en contra de nuestro bien, pero a su estilo, cuando él quiere
Dios no se pliega a nuestros caprichos, por eso las cadenas de oración son absurdas, pues no se ponen a su disposición, sino que tratan de echarle un pulso, como si los rezadores, supieran más
Una persona ora pidiendo a Dios, lo libre de una tentación persistente, o de volver a caer en una falta concreta, por regla general no hay intervención extraordinaria, pero Dios pondrá ante esa persona medios que lo alejaran de esa tentación, o medios y gracia que le facilitaran no caer en esa falta, porque Dios nunca le va quitar la libertad a nadie
Puede ser un libro, un programa de radio, tv, o hasta una persona amigo, o no, que le pide un favor, y, por hacérselo no puede hacer lo que iba hacer, en su libro "Dios existe, yo lo encontré", André Frossard, cuenta como siendo todavía ateo, yendo hacia un prostíbulo, un mendigo le pidió limosna, le dio el dinero que llevaba, y, ya no pudo ir, una vez convertido, se dio cuenta, que aquel mendigo, había estaba allí por Dios, que Dios se había servido del, para que no pecase.
Y, Giovanni Pappini, en su autobiografía, cuenta que también siendo ateo, yendo con unos amiguetes, se encontraron un mendigo tiritando de frío, y, le ofrecieron una moneda de alto valor, si decía una blasfemia, el mendigo que con aquella moneda, hubiesen podido dormir caliente, y, comer caliente, los miro con pena, y, dijo, "pobres señores, no saben lo que dicen, Dios perdónalos, pobres señores, pretender que yo blasfeme, por una moneda, pobre.."
Y, cuenta que en toda la noche no pudo sacarse de la cabeza, las palabras del mendigo, que fueron el inicio de su conversión
Ante una enfermedad grave, Dios puede permitir que la ciencia cure al enfermo, o, puede curarlo Él en el Cielo, no hay enfermos en el Cielo, Dios sabe cuando ponemos a un enfermo en sus manos, lo que es mejor para él, aunque a todos parezca una tragedia, él sabe si le conviene partir o quedarse, y, así lo dispuso desde la eternidad. Cuando en el Cielo, repasemos con Él el albúm de fotos de lo que pudo ser y no fue, veremos todo el mal, que nos hubiese sucedido, si Dios nos hubiese concedido exactamente lo que le pedíamos, y, que la persona que esta a nuestro lado en el Cielo, y, nosotros mismos estaría, estaríamos en el Infierno.
Por eso hemos de orar y de pedir, pero por Cristo, y, sabiendo que Dios esta con nosotros, y, actúa siempre a favor nuestro, pero a su estilo, cuando quiere, y, como quiere.
adultera. Otra lectura
La adultera. Otra lectura
"Trajeron ante Jesús una mujer sorprendida en adulterio... Jn 8"
Esta mujer es La Iglesia esposa de Cristo, sólo una esposa, puede adulterar, el mundo la sociedad es quien la acusa ante su Esposo Cristo, Ella ha adulterado uniéndose a los poderosos del mundo, humillando y abusando de los débiles, poniéndose por encima de su Esposo, ha buscado el abrazo del mundo de la Sociedad, por eso el mundo grita que debe acabar, que ya no tiene sentido, que ha llegado su fin.
La Iglesia ha adulterado, en sus papas, obispos, sacerdotes, fieles.
Pero El Esposo sigue tan enamorado como el primer día, aunque ella, como Israel y Judá allá sido adultera
Por eso se vuelve a quienes la traen acusada, y, les dice, "acabad con Ella, si nunca la perseguisteis a muerte, si nunca la vejasteis, si nunca desoísteis su Voz, acabad con Ella, si ya no recordáis ya la Caridad que tuvo siempre con vosotros.
Y, todos se retiran, quedan La Iglesia y, Jesús solos, Jesús la mira, y, le dice, "Amada mía, no te han condenado, yo tampoco, ve y, guárdate, fiel para mí, Yo te purifico con mi Sangre, para que recobres toda tu Pureza,, y, hoy vuelvo a desposarme contigo, en Santidad y, Justicia, porque mi Amor por Tí es eterno, y, nadie ni nada te destruirá.
La Esposa de Cristo, somos cada uno de los bautizados, que hemos sido hechos parte de su Cuerpo en el Bautismo, nuestro adulterio, es todo pecado, es el vivir como el mundo, la sociedad, es no seguir el Evangelio
También el mundo nos acusa, nos llama hipócritas, dice que hay que perseguirnos, a veces ese acusador es el demonio, disfrazado de nuestra conciencia, que nos dice."Pero como vas a pretender que se te perdone, si hiciste esto o, lo otro, si eres egoísta, lujurioso, rencoroso, si tu vida sexual es hasta contraria a la naturaleza, si has matado, si eres un hipócrita", Lo tuyo son otras religiones, es la New age. etc, deja la Fe
Y, cada uno como pecador se acusa, "No tengo remedio, mejor lo dejo, ya estoy condenada"
Pero Cristo el Esposo tan enamorado como el primer día, se inclina sobre la esposa, sobre el pecador, y, dice a sus acusadores, el demonio y el mundo
Sí nunca la tentasteis, si no la llevasteis a límite, si no la engañasteis, vale destruirla, pero sí no, dejad a mi Esposa en Paz, luego se inclina hacia el pecador, hacia el alma pecadora, hacia La Esposa, y, le dice. "Amada mía, se han ido, no te han condenado, no pueden hacerlo, Yo tampoco, Yo hoy te vuelvo a lavar con mi Sangre, que borra toda mancha, y, me vuelvo a desposar contigo en Gracia, Ve Amada mía, Hermana mía, Esposa y se me fiel, hasta el Encuentro en La Parusía", y, para que el mundo no se enteré, Jesús dice esto al pecador arrepentido y convertido por Él de muchas formas, si es un católico, suele decirlo por medio de uno de sus servidores, un sacerdote, y, con esta formula
"Yo te absuelvo de tus pecados en el Nombre del Padre, + del Hijo + y. del Espíritu Santo, vete en Paz, y, Dios sea contigo". Pero traducido al lenguaje de Cristo, de Dios quiere decir lo anterior
Y, así el pecador se va con el Alma limpia, porque El Esposo la ha purificado.
"Trajeron ante Jesús una mujer sorprendida en adulterio... Jn 8"
Esta mujer es La Iglesia esposa de Cristo, sólo una esposa, puede adulterar, el mundo la sociedad es quien la acusa ante su Esposo Cristo, Ella ha adulterado uniéndose a los poderosos del mundo, humillando y abusando de los débiles, poniéndose por encima de su Esposo, ha buscado el abrazo del mundo de la Sociedad, por eso el mundo grita que debe acabar, que ya no tiene sentido, que ha llegado su fin.
La Iglesia ha adulterado, en sus papas, obispos, sacerdotes, fieles.
Pero El Esposo sigue tan enamorado como el primer día, aunque ella, como Israel y Judá allá sido adultera
Por eso se vuelve a quienes la traen acusada, y, les dice, "acabad con Ella, si nunca la perseguisteis a muerte, si nunca la vejasteis, si nunca desoísteis su Voz, acabad con Ella, si ya no recordáis ya la Caridad que tuvo siempre con vosotros.
Y, todos se retiran, quedan La Iglesia y, Jesús solos, Jesús la mira, y, le dice, "Amada mía, no te han condenado, yo tampoco, ve y, guárdate, fiel para mí, Yo te purifico con mi Sangre, para que recobres toda tu Pureza,, y, hoy vuelvo a desposarme contigo, en Santidad y, Justicia, porque mi Amor por Tí es eterno, y, nadie ni nada te destruirá.
La Esposa de Cristo, somos cada uno de los bautizados, que hemos sido hechos parte de su Cuerpo en el Bautismo, nuestro adulterio, es todo pecado, es el vivir como el mundo, la sociedad, es no seguir el Evangelio
También el mundo nos acusa, nos llama hipócritas, dice que hay que perseguirnos, a veces ese acusador es el demonio, disfrazado de nuestra conciencia, que nos dice."Pero como vas a pretender que se te perdone, si hiciste esto o, lo otro, si eres egoísta, lujurioso, rencoroso, si tu vida sexual es hasta contraria a la naturaleza, si has matado, si eres un hipócrita", Lo tuyo son otras religiones, es la New age. etc, deja la Fe
Y, cada uno como pecador se acusa, "No tengo remedio, mejor lo dejo, ya estoy condenada"
Pero Cristo el Esposo tan enamorado como el primer día, se inclina sobre la esposa, sobre el pecador, y, dice a sus acusadores, el demonio y el mundo
Sí nunca la tentasteis, si no la llevasteis a límite, si no la engañasteis, vale destruirla, pero sí no, dejad a mi Esposa en Paz, luego se inclina hacia el pecador, hacia el alma pecadora, hacia La Esposa, y, le dice. "Amada mía, se han ido, no te han condenado, no pueden hacerlo, Yo tampoco, Yo hoy te vuelvo a lavar con mi Sangre, que borra toda mancha, y, me vuelvo a desposar contigo en Gracia, Ve Amada mía, Hermana mía, Esposa y se me fiel, hasta el Encuentro en La Parusía", y, para que el mundo no se enteré, Jesús dice esto al pecador arrepentido y convertido por Él de muchas formas, si es un católico, suele decirlo por medio de uno de sus servidores, un sacerdote, y, con esta formula
"Yo te absuelvo de tus pecados en el Nombre del Padre, + del Hijo + y. del Espíritu Santo, vete en Paz, y, Dios sea contigo". Pero traducido al lenguaje de Cristo, de Dios quiere decir lo anterior
Y, así el pecador se va con el Alma limpia, porque El Esposo la ha purificado.
jueves, 2 de abril de 2020
La fe es la respuesta del hombre a Dios
La fe es la respuesta del hombre a Dios
El hombre responde a Dios con la fe, fe que recibe del, y, que no consiste en el conocimiento de datos religiosos, por supuesto necesarios, pero la fe, va más allá, es fe en primer lugar compartida con La Iglesia a la que uno pertenece, o la religión recibida, pero que se apoya en el mismo Dios.
Y es una fe que lleva a confiar en Dios la fiducia
es creer a Dios
creer lo que viene o revela Dios, o ha revelado
creer por Dios
Y, eso lleva a confiar en Él como respuesta al actuar de Dios en su vida, el hombre responde con la fe, pero la fe hecha vida, la fe viva, es decir con obras de justicia que confiesan que es creyente, y, en que Dios cree.
Porque el saber unas verdades de fe de carretilla, es como saber la lista de los reyes godos, ni es fe si no hay obras de justicia, y si es fe apesta de lo muerta que esta.
El justo no vacila
El justo no vacila
Sí nos fijamos no dice, "los justos", sino El Justo, Él único Hombre justo, Jesús de Nazaret, porque todos los demás hombres, los más pecadores, los más justos, los que Dios hizo justos, vacilan, no saben que camino tomar, caen muchas veces en la tentación.
Pero El Justo no vacila, Jesús en su vida terrena, tuvo siempre claro, lo que quería Dios, cual era su misión, por eso acepto siempre la Voluntad del Padre, y, dijo que era su alimento.
Y, ante la tentación puso al Padre en primer lugar, buscando su gloria no la del mundo, ni la suya propia de su naturaleza humana, y, cuando vio cerca la muerte tuvo miedo pues es humano, pero no dudas de qué era lo que debía hacer, morir o una vez más huir de las manos de sus perseguidores, por eso acudió a la oración, hablo con su Padre, y, una vez fortalecido y sabiendo que Dios no quería que esta vez se escabullese de sus perseguidores, animo a los suyos, y, salió a encontrarse con los que venían a buscarlo para condenarlo a muerte
Y, ante Caifas no se anduvo con sutilezas, y, lo mismo ante Pilatos, ni oyó en La Cruz las tentaciones que por boca de sus enemigos le lanzaban de que se bajase de La Cruz, Sabía de Quien se había fíado, aunque ahora estuviese un poco escondido.
Por eso, el salmista, dijo "El justo jamás vacila", el salmista pensaba en cualquier hombre justo, y, se equivocaba, El Espíritu Santo, que lo inspiraba y que hablaba por él a todos los tiempos, estaba hablando del judío Jesús de Nazaret, que creería un día en la tierra Virgen, del Seno de una Virgen judía, para unirla para siempre al Verbo de Dios, quien como el Padre también con el Espíritu inspiraba al salmista, pues los 3 son Uno, pero sólo El Verbo en el tiempo, sería El hombre justo, que no vacila.
Sí nos fijamos no dice, "los justos", sino El Justo, Él único Hombre justo, Jesús de Nazaret, porque todos los demás hombres, los más pecadores, los más justos, los que Dios hizo justos, vacilan, no saben que camino tomar, caen muchas veces en la tentación.
Pero El Justo no vacila, Jesús en su vida terrena, tuvo siempre claro, lo que quería Dios, cual era su misión, por eso acepto siempre la Voluntad del Padre, y, dijo que era su alimento.
Y, ante la tentación puso al Padre en primer lugar, buscando su gloria no la del mundo, ni la suya propia de su naturaleza humana, y, cuando vio cerca la muerte tuvo miedo pues es humano, pero no dudas de qué era lo que debía hacer, morir o una vez más huir de las manos de sus perseguidores, por eso acudió a la oración, hablo con su Padre, y, una vez fortalecido y sabiendo que Dios no quería que esta vez se escabullese de sus perseguidores, animo a los suyos, y, salió a encontrarse con los que venían a buscarlo para condenarlo a muerte
Y, ante Caifas no se anduvo con sutilezas, y, lo mismo ante Pilatos, ni oyó en La Cruz las tentaciones que por boca de sus enemigos le lanzaban de que se bajase de La Cruz, Sabía de Quien se había fíado, aunque ahora estuviese un poco escondido.
Por eso, el salmista, dijo "El justo jamás vacila", el salmista pensaba en cualquier hombre justo, y, se equivocaba, El Espíritu Santo, que lo inspiraba y que hablaba por él a todos los tiempos, estaba hablando del judío Jesús de Nazaret, que creería un día en la tierra Virgen, del Seno de una Virgen judía, para unirla para siempre al Verbo de Dios, quien como el Padre también con el Espíritu inspiraba al salmista, pues los 3 son Uno, pero sólo El Verbo en el tiempo, sería El hombre justo, que no vacila.
El Señor es mi Luz y mi salvación
El Señor es mi Luz y mi salvación
El salmista, lo proclama muchas veces lo repite, El Señor es mi Luz, y, mi salvación", ante quién temblar.
Con estas palabras oraron muchos santos, y, sobre todo, José,
María Jesús
y, unidos a ellos todos los cristianos
El Señor el Dios Uno y Trino, es nuestra Luz, y, nuestra Salvación, nada puede hacernos daño, si persistimos en estar a su lado, y, si nos desviamos y, atendemos llamada
ni la muerte, ni los demonios, ni todo el infierno puesto en pie, nada puede hacernos daño, si queremos estar con nuestro Dios, Él ilumina nuestro caminar, Él nos salva cada día.
El salmista, lo proclama muchas veces lo repite, El Señor es mi Luz, y, mi salvación", ante quién temblar.
Con estas palabras oraron muchos santos, y, sobre todo, José,
María Jesús
y, unidos a ellos todos los cristianos
El Señor el Dios Uno y Trino, es nuestra Luz, y, nuestra Salvación, nada puede hacernos daño, si persistimos en estar a su lado, y, si nos desviamos y, atendemos llamada
ni la muerte, ni los demonios, ni todo el infierno puesto en pie, nada puede hacernos daño, si queremos estar con nuestro Dios, Él ilumina nuestro caminar, Él nos salva cada día.
Acoger como Simeón y Ana, ofrecer como María y José
Acoger como Simeón y Ana, ofrecer como María y José
Tenemos que acoger a Jesús como Simeón y Ana, con gratitud a Dios
Con alegría
no acaparándolo somos suyos, no es él nuestro
deseando llegue a todos, dolidos por los que aún no lo han recibido
Y, acoger a Jesús es acoger a su Iglesia, a sus hermanos los hombres, a la naturaleza que fue creada para él, y, por él, es acoger su Palabra
Ofrecer como María y José que ofrecen a Jesús, con ofrenda de pobres porque lo son, sin alharacas
sin creernos mejores, porque en nuestro caso, además es verdad
aprender de estos 4 seres humanos, a acoger y ofrecer
Tenemos que acoger a Jesús como Simeón y Ana, con gratitud a Dios
Con alegría
no acaparándolo somos suyos, no es él nuestro
deseando llegue a todos, dolidos por los que aún no lo han recibido
Y, acoger a Jesús es acoger a su Iglesia, a sus hermanos los hombres, a la naturaleza que fue creada para él, y, por él, es acoger su Palabra
Ofrecer como María y José que ofrecen a Jesús, con ofrenda de pobres porque lo son, sin alharacas
sin creernos mejores, porque en nuestro caso, además es verdad
aprender de estos 4 seres humanos, a acoger y ofrecer
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