Esconder la semilla
Esconder la semilla, que Dios ha sembrado en nosotros, es vivir una fe solo ritualista, pero que rehúye el amor al prójimo, incluso aunque haga lo que llama "caridad", como si la caridad pudiese hacerse, viendo a los otros desde arriba, o desde abajo, nunca al lado
Es dar más importancia al folclore de las fiestas que a la Palabra de Dios
Es no hablar ni escribir jamás de nada relacionado con La Biblia, la teología La Iglesia
Es vivir conforme al mundo, seguir sus criterios
Es orar formando cadenas, para que Dios haga mi voluntad en lugar de buscar yo la suya
Es buscar y hacerme un dios manejable
Es buscar complacer a los amigos de FCB, y a los de verdad pero no al Amigo
Es vivir la fe en solitario y en privado, porque me enseñaron, pasando de lo que dice el Papa.
Eso y mucho más es esconder la semilla de la fe, que como todo acabará pudriéndose y un día, si uno obra así, se levantará ateo, y, no sabrá porque
Un lugar donde expresar mis sentimientos como cristiana, hablar de Dios, y con Dios que es la Palabra,que es Fuego, y,que es agua, desde el corazón, con el propio espíritu. como La Cananea con Jesús. por eso aquí hablo de todo, de Biblia desde mi vivencia soy miembro del movimiento bíblico, de Iglesia, de vida, de cine, de todo lo humano porque todo lo humano es divino, con muchos errores, seguro pero con mucho corazón, te invito a leer un ratido
martes, 17 de marzo de 2020
Jesús vino a levantar lo caído
Jesús vino a levantar lo caído
A veces da iba decir miedo, pero mentiría lo que algunos tienen la poca vergüenza de escribir en las redes sociales, y, el hatajo de imbéciles y no es insulto, que les corea, diciendo, amen.
Recuerdo sobre todo, un caso en él que una descerebrada, en una página pro vida, citaba su estancia en el infierno, del que al final había salido, no voy a entrar a deshacer las estupideces vertidas
lo malo del relato de la falsa historia, no era la torpe descripción del infierno, sino lo que decía sobre Jesús, el Jesús que aparecía allí, de “visita en el infierno”, era un jupiter de 3ª categoría, sin misericordia, sin amor, mientras ella le clamaba clemencia, que le diese otra oportunidad, él le decía que ya le había dado muchas, al final como si fuese un mafioso, le devolvía la vida,, para que volviese a la tierra y lo contase.
Sí lo contase como cuento ya sería grave, darle visos de verdad, lo hace blasfemo y herético y no por los errores que vierte sobre el infierno, que son de bulto, como olvidar que del infierno no se sale
Es por lo que dice de Jesús no manda al Infierno, cada reprobo es un fracaso suyo, que estuvo en la Cruz, por él que ha elegido una eternidad lejos de su vista
nadie, ninguno de los que están en el Infierno, o en Infierno pues es Estado no lugar contemplan al Hijo de Dios, si lo hicieran el Infierno sería el Cielo
Pero lo más grave es que Jesús no manda al Infierno, el Infierno la separación eterna de Dios, la escogemos nosotros con nuestra vida
Jesús nos busca hasta el último instante, cuando ya el encefalograma es plano, después si al “traspasar la puerta”, se abre un puente, que es el mismo, o se abre un abismo, él que eligió vivir sin Dios, es decir en la mentira, el odio, la injusticia, se queda ahi parado, sufre por no estar con Dios, pero lo odia tanto, que siente que sufriría más viendo su gloria, por eso sólo odia, eso es el fuego que lo consume, y, ese odio le impide darse la vuelta, y, ver a su Redentor que lo acogería
Porque Jesús que fue a lo que vino, busca al caído, como lo demuestran la Biblia y la vida de tantos santos y personas
Ya antes de la Encarnación Dios dijo
“Que no quería la muerte del pecador si no su conversión y, su vida”
y, Jesús recordó que hay más alegría en el Cielo por 1 solo pecador convertido, que por 99 justos
y, nos contó la maravillosa historia del Hijo pródigo
Dios, Jesús perdonas una y millón de veces nunca es tarde para recomenzar por grande que sea el daño hecho, el Infierno es siempre elección nuestra, el Cielo recompensa suya, pues nadie lo merece
A veces da iba decir miedo, pero mentiría lo que algunos tienen la poca vergüenza de escribir en las redes sociales, y, el hatajo de imbéciles y no es insulto, que les corea, diciendo, amen.
Recuerdo sobre todo, un caso en él que una descerebrada, en una página pro vida, citaba su estancia en el infierno, del que al final había salido, no voy a entrar a deshacer las estupideces vertidas
lo malo del relato de la falsa historia, no era la torpe descripción del infierno, sino lo que decía sobre Jesús, el Jesús que aparecía allí, de “visita en el infierno”, era un jupiter de 3ª categoría, sin misericordia, sin amor, mientras ella le clamaba clemencia, que le diese otra oportunidad, él le decía que ya le había dado muchas, al final como si fuese un mafioso, le devolvía la vida,, para que volviese a la tierra y lo contase.
Sí lo contase como cuento ya sería grave, darle visos de verdad, lo hace blasfemo y herético y no por los errores que vierte sobre el infierno, que son de bulto, como olvidar que del infierno no se sale
Es por lo que dice de Jesús no manda al Infierno, cada reprobo es un fracaso suyo, que estuvo en la Cruz, por él que ha elegido una eternidad lejos de su vista
nadie, ninguno de los que están en el Infierno, o en Infierno pues es Estado no lugar contemplan al Hijo de Dios, si lo hicieran el Infierno sería el Cielo
Pero lo más grave es que Jesús no manda al Infierno, el Infierno la separación eterna de Dios, la escogemos nosotros con nuestra vida
Jesús nos busca hasta el último instante, cuando ya el encefalograma es plano, después si al “traspasar la puerta”, se abre un puente, que es el mismo, o se abre un abismo, él que eligió vivir sin Dios, es decir en la mentira, el odio, la injusticia, se queda ahi parado, sufre por no estar con Dios, pero lo odia tanto, que siente que sufriría más viendo su gloria, por eso sólo odia, eso es el fuego que lo consume, y, ese odio le impide darse la vuelta, y, ver a su Redentor que lo acogería
Porque Jesús que fue a lo que vino, busca al caído, como lo demuestran la Biblia y la vida de tantos santos y personas
Ya antes de la Encarnación Dios dijo
“Que no quería la muerte del pecador si no su conversión y, su vida”
y, Jesús recordó que hay más alegría en el Cielo por 1 solo pecador convertido, que por 99 justos
y, nos contó la maravillosa historia del Hijo pródigo
Dios, Jesús perdonas una y millón de veces nunca es tarde para recomenzar por grande que sea el daño hecho, el Infierno es siempre elección nuestra, el Cielo recompensa suya, pues nadie lo merece
Mensaje del Papa Cuaresma 2020
Mensaje del Papa Cuaresma 2020
«En nombre de Cristo os pedimos que os reconciliéis con Dios» (2 Co 5,20)
Queridos hermanos y hermanas:
El Señor nos vuelve a conceder este año un tiempo propicio para prepararnos a celebrar con el corazón renovado el gran Misterio de la muerte y resurrección de Jesús, fundamento de la vida cristiana personal y comunitaria.
Debemos volver continuamente a este Misterio, con la mente y con el corazón. De hecho, este Misterio no deja de crecer en nosotros en la medida en que nos dejamos involucrar por su dinamismo espiritual y lo abrazamos, respondiendo de modo libre y generoso.
1. El Misterio pascual, fundamento de la conversión
La alegría del cristiano brota de la escucha y de la aceptación de la Buena Noticia de la muerte y resurrección de Jesús: el kerygma. En este se resume el Misterio de un amor «tan real, tan verdadero, tan concreto, que nos ofrece una relación llena de diálogo sincero y fecundo» (Exhort. ap. Christus vivit, 117).
Quien cree en este anuncio rechaza la mentira de pensar que somos nosotros quienes damos origen a nuestra vida, mientras que en realidad nace del amor de Dios Padre, de su voluntad de dar la vida en abundancia (cf. Jn 10,10).
En cambio, si preferimos escuchar la voz persuasiva del «padre de la mentira» (cf. Jn 8,45) corremos el riesgo de hundirnos en el abismo del sinsentido, experimentando el infierno ya aquí en la tierra, como lamentablemente nos testimonian muchos hechos dramáticos de la experiencia humana personal y colectiva.
Por eso, en esta Cuaresma 2020 quisiera dirigir a todos y cada uno de los cristianos lo que ya escribí a los jóvenes en la Exhortación apostólica Christus vivit: «Mira los brazos abiertos de Cristo crucificado, déjate salvar una y otra vez.
Y cuando te acerques a confesar tus pecados, cree firmemente en su misericordia que te libera de la culpa. Contempla su sangre derramada con tanto cariño y déjate purificar por ella. Así podrás renacer, una y otra vez» (n. 123).
La Pascua de Jesús no es un acontecimiento del pasado: por el poder del Espíritu Santo es siempre actual y nos permite mirar y tocar con fe la carne de Cristo en tantas personas que sufren.
2. Urgencia de conversión
Es saludable contemplar más a fondo el Misterio pascual, por el que hemos recibido la misericordia de Dios. La experiencia de la misericordia, efectivamente, es posible sólo en un «cara a cara» con el Señor crucificado y resucitado «que me amó y se entregó por mí» (Ga 2,20). Un diálogo de corazón a corazón, de amigo a amigo.
Por eso la oración es tan importante en el tiempo cuaresmal. Más que un deber, nos muestra la necesidad de corresponder al amor de Dios, que siempre nos precede y nos sostiene. De hecho, el cristiano reza con la conciencia de ser amado sin merecerlo. La oración puede asumir formas distintas, pero lo que verdaderamente cuenta a los ojos de Dios es que penetre dentro de nosotros, hasta llegar a tocar la dureza de nuestro corazón, para convertirlo cada vez más al Señor y a su voluntad.
Así pues, en este tiempo favorable, dejémonos guiar como Israel en el desierto (cf. Os 2,16), a fin de poder escuchar finalmente la voz de nuestro Esposo, para que resuene en nosotros con mayor profundidad y disponibilidad.
Cuanto más nos dejemos fascinar por su Palabra, más lograremos experimentar su misericordia gratuita hacia nosotros. No dejemos pasar en vano este tiempo de gracia, con la ilusión presuntuosa de que somos nosotros los que decidimos el tiempo y el modo de nuestra conversión a Él.
3. La apasionada voluntad de Dios de dialogar con sus hijos
El hecho de que el Señor nos ofrezca una vez más un tiempo favorable para nuestra conversión nunca debemos darlo por supuesto. Esta nueva oportunidad debería suscitar en nosotros un sentido de reconocimiento y sacudir nuestra modorra.
A pesar de la presencia —a veces dramática— del mal en nuestra vida, al igual que en la vida de la Iglesia y del mundo, este espacio que se nos ofrece para un cambio de rumbo manifiesta la voluntad tenaz de Dios de no interrumpir el diálogo de salvación con nosotros.
En Jesús crucificado, a quien «Dios hizo pecado en favor nuestro» (2 Co 5,21), ha llegado esta voluntad hasta el punto de hacer recaer sobre su Hijo todos nuestros pecados, hasta “poner a Dios contra Dios”, como dijo el papa Benedicto XVI (cf. Enc. Deus caritas est, 12). En efecto, Dios ama también a sus enemigos (cf. Mt 5,43-48).
El diálogo que Dios quiere entablar con todo hombre, mediante el Misterio pascual de su Hijo, no es como el que se atribuye a los atenienses, los cuales «no se ocupaban en otra cosa que en decir o en oír la última novedad» (Hch 17,21).
Este tipo de charlatanería, dictado por una curiosidad vacía y superficial, caracteriza la mundanidad de todos los tiempos, y en nuestros días puede insinuarse también en un uso engañoso de los medios de comunicación.
4. Una riqueza para compartir, no para acumular sólo para sí mismo
Poner el Misterio pascual en el centro de la vida significa sentir compasión por las llagas de Cristo crucificado presentes en las numerosas víctimas inocentes de las guerras, de los abusos contra la vida tanto del no nacido como del anciano, de las múltiples formas de violencia, de los desastres medioambientales, de la distribución injusta de los bienes de la tierra, de la trata de personas en todas sus formas y de la sed desenfrenada de ganancias, que es una forma de idolatría.
Hoy sigue siendo importante recordar a los hombres y mujeres de buena voluntad que deben compartir sus bienes con los más necesitados mediante la limosna, como forma de participación personal en la construcción de un mundo más justo.
Compartir con caridad hace al hombre más humano, mientras que acumular conlleva el riesgo de que se embrutezca, ya que se cierra en su propio egoísmo. Podemos y debemos ir incluso más allá, considerando las dimensiones estructurales de la economía.
Por este motivo, en la Cuaresma de 2020, del 26 al 28 de marzo, he convocado en Asís a los jóvenes economistas, empresarios y change-makers, con el objetivo de contribuir a diseñar una economía más justa e inclusiva que la actual. Como ha repetido muchas veces el magisterio de la Iglesia, la política es una forma eminente de caridad (cf. Pío XI, Discurso a la FUCI, 18 diciembre 1927). También lo será el ocuparse de la economía con este mismo espíritu evangélico, que es el espíritu de las Bienaventuranzas
Invoco la intercesión de la Bienaventurada Virgen María sobre la próxima Cuaresma, para que escuchemos el llamado a dejarnos reconciliar con Dios, fijemos la mirada del corazón en el Misterio pascual y nos convirtamos a un diálogo abierto y sincero con el Señor. De este modo podremos ser lo que Cristo dice de sus discípulos: sal de la tierra y luz del mundo (cf. Mt 5,13-14).
FRANCISCO
Roma, junto a San Juan de Letrán, 7 de octubre de 2019
domingo, 15 de marzo de 2020
Quien no reza a Dios lo hace al diablo. L B
Quien no reza a Dios lo hace al diablo. L B
La frase puede parecer hasta exagerada, pero no lo es, naturalmente no quiere decir que una persona que no reza, sea un sataniza
Pero si no estamos en contacto con Dios por la oración, sino buscamos su ayuda, acabaremos buscando la del mundo y ya sabemos, quien es el príncipe de este mundo
y, así acabaremos hasta obedeciendo al Malign
La frase puede parecer hasta exagerada, pero no lo es, naturalmente no quiere decir que una persona que no reza, sea un sataniza
Pero si no estamos en contacto con Dios por la oración, sino buscamos su ayuda, acabaremos buscando la del mundo y ya sabemos, quien es el príncipe de este mundo
y, así acabaremos hasta obedeciendo al Malign
Los santos no están para conseguir cosas
Los santos no están para conseguir cosas sino para ayudar a ser fieles como lo fueron ellos con la ayuda de Dios.
Hay católicos que tienen a los santos canonizados, por dioses de tercera, por eso acuden a ellos, para pedir cosas, hacer ofrendas para obtener lo pedido, o para agradecer lo conseguido, pasando de Dios y de Cristo el Único Mediador.
Porque una cosa ha de estar clara los Bienaventurados, no son dioses, son hombres y mujeres, hijos de pecadores, pecadores ellos mismos en vida, que por la Misericordia de Dios, y, los meritos de Cristo, han alcanzado la gracia de la fidelidad, y, como consecuencia la entrada en La Vida de Dios.
Naturalmente están unidos a nosotros, pues son con nosotros Iglesia, esto es Cuerpo místico de Cristo, pueden pues, rogar a María la Madre la Co Mediadora, y, a Cristo el Mediador por nosotros, pueden hacerlo a Dios, amparándose en los méritos de Cristo, por ello si podemos acudir a su intercesión, pero esa digamos no es su misión principal en el Cielo, sino ayudarnos con sus oraciones sus ruegos a que seamos fieles, o volvamos a la fidelidad si la hemos dejado, para que con la ayuda de sus ruegos, y, los méritos de Cristo, llegamos a donde ellos han llegado, por Cristo no por ellos.
Hay católicos que tienen a los santos canonizados, por dioses de tercera, por eso acuden a ellos, para pedir cosas, hacer ofrendas para obtener lo pedido, o para agradecer lo conseguido, pasando de Dios y de Cristo el Único Mediador.
Porque una cosa ha de estar clara los Bienaventurados, no son dioses, son hombres y mujeres, hijos de pecadores, pecadores ellos mismos en vida, que por la Misericordia de Dios, y, los meritos de Cristo, han alcanzado la gracia de la fidelidad, y, como consecuencia la entrada en La Vida de Dios.
Naturalmente están unidos a nosotros, pues son con nosotros Iglesia, esto es Cuerpo místico de Cristo, pueden pues, rogar a María la Madre la Co Mediadora, y, a Cristo el Mediador por nosotros, pueden hacerlo a Dios, amparándose en los méritos de Cristo, por ello si podemos acudir a su intercesión, pero esa digamos no es su misión principal en el Cielo, sino ayudarnos con sus oraciones sus ruegos a que seamos fieles, o volvamos a la fidelidad si la hemos dejado, para que con la ayuda de sus ruegos, y, los méritos de Cristo, llegamos a donde ellos han llegado, por Cristo no por ellos.
jueves, 12 de marzo de 2020
Dios me habla hoy me llama hoy
Dios me habla hoy me llama hoy
Dios me habla nos habla hoy nos llama hoy, y es hoy cuando tengo que responder
Me llama y me habla por la conciencia
Por La Iglesia surgida en Pentecostés
Por los pastores puestos al frente de La Iglesia si están en comunión con Pedro el Papa
Por La Escritura recibida de La Iglesia y en La Iglesia
Por la propia vida
por los hombres y mujeres
Por el resto de la creación
Por la historia
Me habla hoy, me llama hoy
Mañana no existe,, lo dudas cuando vayas a dormir dí que al despertarte te digan que día es. y te dirán "hoy es"
Y, llegará un día que ese hoy será eterno será el Cielo
o un pasado sin Dios por propia elección, sera el infierno
No puedo andar buscando lo que Dios me dirá mañana, sino lo que me dice hoy.
Dios me habla nos habla hoy nos llama hoy, y es hoy cuando tengo que responder
Me llama y me habla por la conciencia
Por La Iglesia surgida en Pentecostés
Por los pastores puestos al frente de La Iglesia si están en comunión con Pedro el Papa
Por La Escritura recibida de La Iglesia y en La Iglesia
Por la propia vida
por los hombres y mujeres
Por el resto de la creación
Por la historia
Me habla hoy, me llama hoy
Mañana no existe,, lo dudas cuando vayas a dormir dí que al despertarte te digan que día es. y te dirán "hoy es"
Y, llegará un día que ese hoy será eterno será el Cielo
o un pasado sin Dios por propia elección, sera el infierno
No puedo andar buscando lo que Dios me dirá mañana, sino lo que me dice hoy.
Acoger como Simeón y Ana, ofrecer como María y José
Acoger como Simeón y Ana, ofrecer como María y José
Tenemos que acoger a Jesús como Simeón y Ana, con gratitud a Dios
Con alegría
no acaparándolo somos suyos, no es él nuestro
deseando llegue a todos, dolidos por los que aún no lo han recibido
Y, acoger a Jesús es acoger a su Iglesia, a sus hermanos los hombres, a la naturaleza que fue creada para él, y, por él, es acoger su Palabra
Ofrecer como María y José que ofrecen a Jesús, con ofrenda de pobres porque lo son, sin alharacas
sin creernos mejores, porque en nuestro caso, además es verdad
aprender de estos 4 seres humanos, a acoger y ofrecer
Tenemos que acoger a Jesús como Simeón y Ana, con gratitud a Dios
Con alegría
no acaparándolo somos suyos, no es él nuestro
deseando llegue a todos, dolidos por los que aún no lo han recibido
Y, acoger a Jesús es acoger a su Iglesia, a sus hermanos los hombres, a la naturaleza que fue creada para él, y, por él, es acoger su Palabra
Ofrecer como María y José que ofrecen a Jesús, con ofrenda de pobres porque lo son, sin alharacas
sin creernos mejores, porque en nuestro caso, además es verdad
aprender de estos 4 seres humanos, a acoger y ofrecer
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