domingo, 15 de marzo de 2020

Los santos no están para conseguir cosas

Los santos no están para conseguir cosas sino para ayudar a ser fieles como lo fueron ellos con la ayuda de Dios.

Hay católicos que tienen a los santos canonizados, por dioses de tercera, por eso acuden a ellos, para pedir cosas, hacer ofrendas para obtener lo pedido, o para agradecer lo conseguido, pasando de Dios y de Cristo el Único Mediador.

Porque una cosa ha de estar clara los Bienaventurados, no son dioses, son hombres y mujeres, hijos de pecadores, pecadores ellos mismos en vida, que por la Misericordia de Dios, y, los meritos de Cristo, han alcanzado la gracia de la fidelidad, y, como consecuencia la entrada en La Vida de Dios.

Naturalmente están unidos a nosotros, pues son con nosotros Iglesia, esto es Cuerpo místico de Cristo, pueden pues, rogar a María la Madre la Co Mediadora, y, a Cristo el Mediador por nosotros, pueden hacerlo a Dios, amparándose en los méritos de Cristo, por ello si podemos acudir a su intercesión, pero esa digamos no es su misión principal en el Cielo, sino ayudarnos con sus oraciones sus ruegos a que seamos fieles, o volvamos a la fidelidad si la hemos dejado, para que con la ayuda de sus ruegos, y, los méritos de Cristo, llegamos a donde ellos han llegado, por Cristo no por ellos.


jueves, 12 de marzo de 2020

Dios me habla hoy me llama hoy

 Dios me habla hoy me llama hoy
Dios me habla  nos habla hoy nos llama hoy, y es hoy cuando tengo que responder

Me llama y me habla por la conciencia
Por La Iglesia surgida en Pentecostés
Por los pastores puestos al frente de La Iglesia si están en comunión con Pedro el Papa
Por La Escritura recibida de La Iglesia y en La Iglesia
Por la propia vida
por los hombres y mujeres
Por el resto de la creación
Por la historia

Me habla hoy, me llama hoy

Mañana no existe,, lo dudas cuando vayas a dormir dí que al despertarte te digan que día es. y te dirán "hoy es"

Y, llegará un día que ese hoy será eterno será el Cielo
o un pasado sin Dios por propia elección, sera el infierno

No puedo andar buscando lo que Dios me dirá mañana, sino lo que me dice hoy.


Acoger como Simeón y Ana, ofrecer como María y José

 Acoger como Simeón y Ana, ofrecer como María y José

Tenemos que acoger a Jesús como Simeón y Ana, con gratitud a Dios

Con alegría
no acaparándolo  somos suyos, no es él nuestro

deseando llegue a todos, dolidos por los que aún no lo han recibido

Y, acoger a Jesús es acoger a su Iglesia, a sus hermanos los hombres, a la naturaleza que fue creada para él, y, por él, es acoger su Palabra

Ofrecer como María y José que ofrecen a Jesús, con ofrenda de pobres porque lo son, sin alharacas

sin creernos mejores, porque en nuestro caso, además es verdad

aprender de estos 4 seres humanos, a acoger y ofrecer


martes, 10 de marzo de 2020

Refugiarse en Dios

Refugiarse en Dios

Primero lo que no es

No es no salir del templo
Andar encorvado y con un rosario o vía crucis en la mano todo el día
No es comer estampitas
No es oír 3 misas diarias, ni siquiera una, si es por rutina
No es leer la Biblia como si fuera el Quijote
No es hacer cadenas de oración
No es sumar gente, para conseguir torcer la voluntad de Dios a nuestro capricho

No es ver cine religioso
No es ser de la adoración nocturna ni diurna.

Nada de eso que salvo el andar encorvado, las 3 misas o la misa de rutina, y, las cadenas de oración y el querer torcer la voluntad de Dios, son cosas buenas, no son refugiarse en Dïos

Refugiarse en Dios es lo que hicieron José, María, y el hijo de ambos Jesús, es  oir su voz, y, ponerla en practica sin dilación aunque parezca un absurdo como los camareros de Cana, es poner nuestros problemas en sus manos  no exigiendo solución, sino buscándola nosotros y confiando que Dios esta a nuestro lado, aunque podamos no sentirlo, como aquel hombre que dijo a Jesús, Señor mi hijo esta enfermo

Es darle quejas, quejarnos de su actuar con nosotros, somos hijos tenemos derecho al pataleo, claro que sí, nuestro Dios no es Jupiter que era un dios pendejo  inexistente, es no dejar de creer en él ni en su Amor aunque nos hayan crucificado, y, digan que somos blasfemos

Eso es refugiarse en Dios, lu otro es ser beato


Espíritu Santo nos es enviado gracias al bautismo de sangre de Jesús

Espíritu Santo nos es enviado gracias al bautismo de sangre de Jesús

Necesitamos el Espíritu Santo, sin Él sin su Poder su Gracia, no podemos hacer nada bien, ni decir la verdad ni vivirla, porque como dice Santo Tomás de Aquino, la verdad la diga quien la diga, viene del Espíritu Santo, el gran Desconocido,, que como el Verbo y el Padre estaba y esta en el mundo, o este no existiría, pero su actuar era oculto, sin que apenas se notase, dentro de La Unidad de Dios, y, hasta dejando a veces que otros dioses inexistentes se llevasen lo que sólo era suyo.

Jesús sabía que lo precisábamos, por eso prometió enviarlo, y, lo cumplió, en Pentecostés, y, en cada pequeño Pentecostés, el Espíritu Santo se da en todos los sacramentos si se reciben como Dios manda, no por rito o moda, pero sobre todo se da en 3, que son el bautismo, la confirmación y el orden sacerdotal, esto no quiere decir que no se nos dé en otros momentos, siempre que hacemos algo bueno, que confesamos a Jesús El Espíritu Santo esta actuando, aunque no lo sepamos, aunque no, nos demos cuenta.

Pero su venida a nosotros a Jesús lo costo mucho, le costo toda su sangre, el Espíritu Santo es el fruto del bautismo de sangre de Jesús, por eso nos hace hermanos y hermanos de sangre.


sábado, 7 de marzo de 2020

Ser perseguidos por tu causa

 Ser perseguidos por tu causa

Ser perseguidos por causa de Jesús, de Dios es el destino de todo cristiano, a veces será a muerte, otras a muerte civil, o a simple burla, pero si todos nos aplauden si a todos caemos bien, o estamos ya en el Cielo, o, de cristiano, no tenemos más que el nombre.

Pero ser perseguidos por causa de Dios de Jesús, no por ser tozudos, por querer imponernos, por no respetar a los demás, no esas persecuciones no valen

y, para ello hemos de saber que tipo de cristianos somos,  sí en un insulto a la fe, una burla, un ataque a nuestras creencias cristianas, lo que nos duele es nuestro orgullo herido, sacamos a relucir la tradición cristiana de nuestro continente, o país, no hemos sido perseguidos por su Causa, nos habría dolido igual, si alguien se hubiese burlado de nuestra ropa, nuestros platos.

Pero si nos duele él que nos ha insultado, si tememos por él, si quisiéramos hasta padecer por él  en unión de Cristo para que pueda salvarse, si oramos por él, si estamos dispuestos a perdonarle, si decide pedirnos perdón, si nos duele que no conozca la verdad, y, miramos en nuestro interior para buscar la parte de culpa que tengamos o podamos tener, si buscamos La Gloria de Dios, pero no rebajamos a Dios a dios que si le quitan la peana se cae, entonces sí hemos sido perseguidos por su causa, y eso es ser bienaventurado


Cintura ceñida lámpara encendida

Cintura ceñida lámpara encendida

En la época de Jesús debido al tipo de vestimenta que usaban era preciso que usasen cintos que se sujetasen la ropa, tanto para viajar como para  trabajar, o la ropa andaría revoloteando, también era preciso tener la lámpara encendida para ver, por donde ir, y, lo que se estaba haciendo.

Los cristianos tenemos también que tener la cintura ceñida, es decir tener bien sujeto nuestro vestido, que no es el de tela sea buena o mala, sino él recibido en el bautismo, es decir nuestra incorporación a Cristo, vestido que si no queremos hacer el  ridículo ha de crecer con nosotros, porque un adulto en mantillas de bebé da risa, por eso hemos de actualizar nuestra fe, por la oración, los sacramentos, el estudio sobre de la Biblia, el Catecismo, cuando se pueda de la teología, los documentos de La Iglesia, esa es la cintura ceñida

Pero falta la lámpara encendida, el ver bien, distinguir el mal del bien, y, para eso precisamos la oración el examen de conciencia, y, si somos cristianos católicos el sacramento de la penitencia, así nuestra lámpara estará encendida, y, podremos trabajar por el Reino.