jueves, 5 de diciembre de 2019

Felices los creyentes

Al proclamar a María feliz por haber creído proclama a todos los creyentes

Cuando Isabel proclama a María feliz por haber creído está proclamando felices, bienaventurados a todos los que creen

No en cualquier cosa, no en cualquier dios, sino en el Dios de Israel que siempre cumple lo que promete

No sólo es feliz, bienaventurada María por haber creído a Dios que le hablo por el ángel, sino todo creyente en el Dios de Abraham, de Jesús, que confía en Él en su palabra

Y, no porque en este valle de lágrimas, le vaya ir de perlas, no le fue a Jesús, no le fue a María su madre, si sólo nos quedamos en el primer tomo de la historia, que es este mundo

María de feliz más bien poco, pero si trascendemos al segundo tomo. Al hacer de Dios, a la Resurrección, a la Vida de verdad entonces María es la primera de los bienaventurados, y, cada creyente lo será en la medida en que se halla fiado de Dios

Somos felices por haber creído, si es que de verdad creemos, porque fe y cultura religiosa no son lo mismo.

El mejor vino

Dios por su Hijo hace de simple agua el mejor vino. En Cana, Dios se manifestó como El Dios no sólo del Amor, sino de la alegría, por medio de su Hijo, convirtió el agua sucia, pues era el agua de las abluciones, es decir donde se purificaban, se lavaban, no en agua limpia, sino en el mejor vino

Con ello, el mensaje que nos llega, entre otros es que Dios por Jesús, convierte nuestro pecado en gracia, Dios dirá San Pablo saca bien del mal, incluso del pecado

Como sabemos el vino embriaga, y, si es bueno es de mayor graduación, en el Libro de los Hechos vemos que toman a los Apóstoles por borrachos, ellos estaban ebrios pero del Espíritu Santo
El Espíritu Santo es pues el vino nuevo, que nos  trae Jesús, y, nos lo trae borrando nuestros pecados que son el agua sucia, impura. Este vino que embriaga, pero no hace perder el sentido, El Espíritu Santo, como dice el mayordomo de Cana, no se dio al principio del banquete de bodas, es decir no se dio al Viejo Israel, El Padre lo reservo para el final, para que su Hijo, lo derramase desde La Cruz sobre todos, lo derramase en el Cenáculo exhalando su aliento  de Resucitado, más aún del Viviente
Lo derramase en Pentecostés
Y, lo siga derramando día a día
De todo ello, el Milagro de Cana, en el que María La Mamá, tiene un papel preponderante, como lo tendrá en La Cruz, y, en Pentecostés. Es un signo o parábola en movimiento.



lunes, 2 de diciembre de 2019

Toda vida en especial la humana es Don del Espíritu Santo

Toda vida en especial la humana es Don del Espíritu Santo

“Señor y dador de vida”, confesamos en el Credo
Por ello toda vida, viene es protegida, mantenida en la existencia por el Espíritu Santo

La no humana, la deja a nuestra tutela, no a nuestro abuso, no se pueden maltratar árboles, vegetales, animalitos, sí se puede comer pollo asado…

Pero la vida humana, desde la concepción hasta que ese ser  humano es llamado a su destino definitivo por Dios. Le pertenece sólo a Él, y, da igual si es una buenísima persona, o un criminal. La vida humana que procede del Espíritu Santo, que es cuidada, protegida, y, mantenida por Él, es inviolable, por ello la pena de muerte, la tortura, el acaparamiento de alimentos, los salarios injustos, el homicidio corriente, la eutanasia, el aborto, el genocidio. Son pecados, ofensas que le hieren.

Y, que jamás un cristiano puede justificar.

Jesús habla del Reino.

Jesús habla del Reino.

 “No os toca a vosotros conocer los tiempos que el Padre ha fijado con su autoridad”

Cuando los discípulos todavía con la mentalidad cerrada del viejo judaísmo, le preguntan, si es el momento en que va establecer el Reino

Jesús no les dice, que falta mucho, que va ser pronto, que será cuando pasé esto o lo otro

Jesús les dice, nos dice, porque somos sus discípulos

“No os toca a vosotros conocer los tiempos que el Padre ha fijado con su autoridad”

Podemos decir que nos responde casi groseramente, o, sin el casi, nos responde como nos merecemos

La Venida definitiva del Reino, es asunto del Padre, del Dios Uno y Trino

Lo nuestro, lo de cada cristiano, es preparar el terreno, no poner obstáculos para su venida

Cómo  orando y viviendo el Evangelio.




Es mi cristianismo, mi fe sosa?

¿Es mi cristianismo, mi fe sosa?

Naturalmente no va de examen personal público, va de todos y cada uno de nosotros

A mí, me viene muy bien pararme ante Dios, y, ante mí, misma, para preguntarme, si mí fe es sosa

Por sosa, me refiero a sí los no creyentes, que me ven, se sienten interpelados, o más bien se sienten espantados

Si los no cristianos, los no creyentes, y, los demás sienten al verme que ser cristiana, es como dicen los adolescentes. “chachi pirulí”

O, si soy una más del montón, igualita al buen ateo

O, si empalago, si me ven como algo reaccionario, intolerante, que piensa más en el culto, que en Aquel al que debe dar culto…

Y, entonces espanto a todo el mundo

Y, una comida sosa, no se traga, pero con sal de más tampoco

Jesús quiere que sea sal

Por lo tanto, no me queda otra

Procurar con su ayuda ser sal, pero buena sal.

El Nombre de nuestro Dios es “Libertador”

El Nombre de nuestro Dios es “Libertador”

A Dios le podemos llamar Padre, Hermano, Señor, “Él que es, y esta”…
Pero hay una palabra que lo define también perfectamente, es “Libertador”
Dios es enemigo de la esclavitud, ya en el AT, vemos como a los judíos no les permite tener esclavos como a los demás pueblos, pueden tenerlos, pero con condiciones, y, sabiendo que el único amo, el único Señor, es Él.

A Dios le preocupa más la esclavitud que nos imponemos nosotros entregándonos al Mal, que la esclavitud a la que otro, nos pueda someter

Nadie puede someter el alma, la mente de otro, si ese otro no quiere

Por qué esta contra la esclavitud, saco a Israel de Egipto

Por qué esta contra La Esclavitud, a la que nos sometió el diablo, se hizo hombre, se hizo esclavo, para en La Cruz destruir nuestra esclavitud, y, darnos no ya el contrato de hombres y mujeres libres, sino de hijos de Dios, si queremos

Pues Dios es nuestro Libertador, y, un libertador no quiere sometidos a la fuerza

Por ello todo lo que lleve a liberar al ser humano de cadenas, del tipo que sean, viene de Dios, y, quien lo hace, aunque no lo sepa, está siendo movido por Dios

Por el contrario lo que pone al ser humano cadenas del tipo que sean, no viene de Dios, y, quien lo hace aunque se diga muy piadoso, no está movido por Dios.



domingo, 1 de diciembre de 2019

Como mujer cristiana

Como mujer cristiana

Como mujer cristiana
Sé que no soy superior al hombre
Sé que no soy inferior al hombre
Sé que no soy igual al hombre, si no su complemento
Sé que el hombre es mi complemento
Sin que ello quiera decir que por  estar soltera, sea ser medio mujer, no es sólo en el matrimonio, sino en la sociedad, en La Iglesia, en el mundo, donde los seres humanos hombres y mujeres nos complementamos

Sé que tengo, que tenemos los mismos derechos y deberes que los hombres, derechos que nos da Dios al crearnos en nuestras madres, no “la puta y maldita ONU”

Por ello ningún hombre tiene derecho a privar a otro de la libertad de hablar, decir, pensar, escribir…

Y, una mujer tampoco

Ningún hombre tiene derecho a privar a otro de la vida, sin que sea excusa el tamaño, raza, sexo, tendencia, ideología, nacionalidad, etc. del otro

Por ello ningún hombre tiene derecho, y, si se lo da una ley es ley impía a torturar, exterminar, aplicar la pena de muerte, vender o traficar con seres humanos, practicar abortos, pues el aborto es la muerte de un inocente el útero matero, ni aplicar la eutanasia
El hombre que hace cualquiera de esas cosas es un asesino, un maldito

Por ende la mujer lo mismo
No hay derecho al aborto, no existe el derecho al crimen
Sé que no hay ningún hombre que con sentido biológico, genético pueda decir en la historia que es padre de Dios

Pero una mujer sí
María, una simple mujer. Que no preciso ser feminista para ser libre.