lunes, 11 de noviembre de 2019

Tú, ceniza y polvo, ¿De qué te vanaglorias?

"Tú, ceniza y polvo, ¿De qué te vanaglorias? ¿De la santidad de la vida? Pero es el espíritu el que santifica; no el tuyo, sino el de Dios." San Antonio de Padua

Cuánta razón, tiene este santo y doctor de La Iglesia, y, al que muchos sin mala voluntad han convertido casi en un ídolo, y, le han inventado “milagros”, como el de los pájaros, que es más falso que Júpiter como dios.

San Antonio de Padua, en esta frase o mensaje suyo, cuando era sólo Antonio, nombre que tomo al ingresar en la orden de los franciscanos, nos pone, seguro que primero se la decía a sí mismo. Nos pone en nuestro lugar no tenemos nada de lo que presumir.

Si alguno puede aludir a su santidad de vida, suponiendo que no mienta, el bien que hacemos no procede de nosotros, sólo de Dios, como dice Antonio de Padua. “El Espíritu es quien nos santifica, no nuestro espíritu”
Es bueno a la hora de juzgar y condenar a los demás, y, de canonizar a los amigos también.


El verdadero sacrificio es el de la voluntad

El verdadero sacrificio es el de la voluntad

El verdadero sacrificio es el de la voluntad, es decir lo único Dios nos ha dado en exclusiva, es la voluntad, Dios nunca nos va sacar nuestra voluntad, pues nos respeta, nos hizo libres.
Pero quiere que le brindemos voluntariamente, nuestra voluntad, que nuestra voluntad, se rinda a la suya.
Y, esta entrega de la voluntad, que es lo más costoso es el mayor sacrificio que podemos hacer, cualquier otro, no es más que satisdación del propio ego.

Someter a Dios la voluntad propia, fue lo que hicieron San José, María, y, Jesús, para Jesús en cuanto hombre, su voluntad era hacer lo que su Padre Dios quería

María se presentó como una esclava a la que su Amo no tiene que dar ni rendir explicaciones

Y, José, lo vemos actuar, sin protestas

Someter la voluntad propia a Dios no es decir “toma Señor mi Voluntad”

Es observar guardar los mandamientos, las obras de misericordia, vivir las bienaventuranzas

Es seguir las mociones

Es aceptar lo que Dios permite, no usando medios ilícitos para mejorar una situación

Es saber decirse que NO, cuando el Sí a uno mismo choca con lo que sabemos que Dios quiere

Y, eso a los que nacimos con el pecado original, nos es costoso.



Cada día se nos anuncia que nació el Salvador

Cada día se nos anuncia que nació el Salvador
Si cada día
Cada vez que nace un niño, y, gracias a Dios, nacen todos los días, niño o niña es igual, en ese niño o niña, Jesús vuelve a nacer
Cada vez que una persona, no hace falta ni que sea cristiana, ni creyente deja el camino del mal, y, toma el camino del bien,  ahí en ella ha nacido Jesús

Cuando una persona descubre en su vida a Jesús. Jesús nace en ella
Cada vez que al tomar la Biblia la Palabra de Dios suena en nuestro corazón, ha nacido el Salvador para nosotros
Sería inagotable referirse a todas las situaciones en que Dios nace para cada uno.

Solo hay que tener atentos los sentidos del alma, para que no, nos suceda lo que le paso a los esenios, que se preparaban con ayunos y grandes oraciones y alejados del mundo, para cuando viniese el Mesías, y, ni se enteraron

O, peor aún que nos pase lo que al pobre Herodes, que tuvo miedo y quiso acabar con él

Tenemos que tener cuidado, pues nos va en ello La Vida


sábado, 9 de noviembre de 2019

Jn 8, 11 la adultera desde el punto de vista de ella misma, los acusadores, Jesús, el pueblo.

Jn 8, 11 la adultera desde el punto de vista de ella misma, los acusadores, Jesús, el pueblo.

Desde el punto de vista de ella misma, su caso podría ser muy variado, hasta es posible que fuese una cómplice, para condenar a Jesús ante el pueblo. En ese caso, debió de sentirse una miserable, al ver como Jesús no la condenaba

Pero lo más probable es que fuese una pobre mujer enamorada de un hombre que no era su esposo, los matrimonios eran concertados, y, el amor pues en la mayoría no existía, se sentiría desolada, entristecida, avergonzada, dolida por el abandono de su amante, con miedo y segura de ser condenada por aquel hombre que hablaba y decía tener una relación especial con Dios, esperaría temblando que tomase la primera piedra, luego cuando vio, como hacía huir a sus acusadores, y, escuchaba como era perdonada, sabría que tenía que seguirlo, pero no el grupo sino en su casa educando a sus hijos si los tenía, con su esposo, a lo mejor este la repudio, y, entonces sí, sería una de las seguidoras anónimas

Los acusadores se frotarían las manos, a ver como salía el Carpintero de aquel embrollo, si la condenaba se ponía al pueblo sobre todo a las mujeres en contra, vaya piedad, y, ponerse a las mujeres es ponerse a todo el mundo, si, la absolvía también, pues la Thora era clara. Y, les salió el tiro por la culata, podrían haberla lapidado de no tener culpas, pero no era el caso, también ellos según La Thora, eran dignos de muerte

El Pueblo, estaría expectante, con apuestas casi, deseando sobre todo, las mujeres que la salvase, y, una mujer de entre el pueblo, al ver como la dejaba libre, estallaría en una risa gozosa, precisamente la única persona humana, que si hubiese podido tomar la piedra, la Madre de Jesús

Y, Jesús, Jesús no sabía si reír si llorar, miraba al Cielo a su Padre, él sabía que aquel pecado, todos los pecados, ya pesaba sobre sus hombros, su deber era salvar aquella pobre ovejita, también a los que huyeron en estampida, los salvo de ser asesinos.

martes, 5 de noviembre de 2019

El 4º mandamiento película de Orson Wells,

El 4º mandamiento película

El 4º mandamiento película de Orson Wells, de la década de los 50 del pasado siglo, en blanco y negro, que cuenta la lucha de una ambiciosa familia, por triunfar en la época de la depresión, saltándose todos los códigos morales, sin importarles salvo a uno de sus miembros, romper corazones, llevar a la muerte en soledad

Al final, ellos mismos se buscaran su propia condena la soledad

Aunque por el título pudiera pensarse en conflicto entre hijos y padres, se atiene a la forma  luterana de considerar los mandamientos, para los cuales el 4º es en realidad el 5º para los católicos

Es una película pesada, sinceramente no me gusto, aunque volveré a verla, por si me perdí algo, que ya digo que sí.

Un Dios con D.N.I. Por D. Andrés García Vilariño, sacerdote

Un Dios con D.N.I.   Por  D. Andrés García Vilariño, sacerdote

Dios sin D.N.I.
Cuatro anécdotas sintomáticas
Con frecuencia tengo que responder, a preguntas de los visitantes de La iglesia de Santiago en La Ciudad Vieja, preguntas como la siguiente, cuando alguien se sorprende ante una imagen de La Virgen

¿Cómo se llama esta Virgen?

María, respondo para obligar a pensar a mi interlocutor que se ve así en la necesidad de justificar su pregunta.

Ya, ya, ya sé que es La Virgen María, ¿Pero qué nombre tiene esta imagen?

A partir de aquí la conversación continúa con la aclaración de la diferencia entre la realidad y la imagen.

Segunda anécdota
Frente a la representación de San Miguel, aplastando al demonio, y, batallando con una espada, una persona pregunta
¿Qué santo es, ese?
Es la imagen del Arcángel San Miguel
No, esa no, la del que esta derrumbado, vencido, debajo del
Esa es la imagen del demonio
¡Del demonio! Ay condenado, que padrenuestro me birlo (en gallego me lambeu)
Tercera anécdota
En el despacho de una céntrica parroquia de nuestra ciudad (La Coruña). Una persona le pide al párroco la aplicación de una Misa.
Anóteme una Misa al Santísimo de Lugo
Sorprendido el cura matiza
Al Santísimo Sacramento, querrá decir, imagino, El Santísimo Sacramento es el mismo en todas partes.
Ay no señor, como el Santísimo de Lugo, no le hay en ninguna parte.

Y, cuarta anécdota
En La Iglesia de Santiago, en “La Ciudad Vieja”,  hay una magnifica talla del Apóstol, semeja, ejercer su patronazgo desde el retablo
Pregunta
¿Qué tengo que hacer para darle un abrazo, al Apóstol Santiago?
Y, mi respuesta provocadora
Morir, dejar este mundo, como él
Ante semejante impertinencia, la pregunta se reformulo con más precisión.
¿Entonces no se le puede dar un abrazo, a la imagen del Apóstol?
El DNI de Dios
Las anécdotas todas reales recogidas aquí, dejan entrever una deformación, o deficiencia grave en la experiencia religiosa de muchas personas. Demasiado extendida a mi modo de ver. No es ignorancia, ni incultura en general, pues se da también, pues se da también entre personas que tuvieron la oportunidad de una cultura básica, media, e incluso superior.
Tengo constatado por otra parte el don o la gracia de personas casi analfabetas dotadas de una delicadeza y honda finura en su religiosidad.
La veneración de las imágenes, inculcada, o promovida como estímulo para la experiencia religiosa, sin la correspondiente iniciación a la fe, en lugar de favorecer la relación personal con Dios, y, con sus amigos los santos, distancian, del y de ellos. La oración, la alabanza, la gratitud sentida en el corazón, se reducen a ritos sustitutivos y alienantes. Encender una vela, tocar la imagen, pasarle un paño, visitarla en su capilla.
Entre las imágenes, la más importante y, que más deberíamos revisar, y, respetar es la imagen conceptual de Dios en nuestra mente. Ese concepto también es una imagen sustitutiva. Debemos reconocer que Dios, es Dios, y, no se ajusta reductivamente a lo que pensamos sobre Él.
Dios tiene cara humana, desde la entrada en la historia humana de Jesús de Nazaret. Tiene DNI, y, papeles en regla para emigrar al territorio de nuestro corazón. Un territorio que, para que Dios se acoja en él, necesita ser liberado de los falsos dioses, de nuestras ideas raquíticas, de los intereses materiales, y, de la pereza mental. Necesita un corazón abierto a luz nueva de su amor.  El DNI, de Dios se llama Evangelio
A. G.V
D. Andrés García Vilariño, es párroco de la iglesia de Santiago en La Coruña
Texto publicado en “Pobo de Deus”, en la diócesis de Santiago de Compostela, bajo el recuadro de “O til” el acento
Publicación original en gallego. El 29 de julio de 2018







domingo, 3 de noviembre de 2019

árbol humilde que planta Dios, es Jesús crucificado en el Calvario

El árbol humilde que planta Dios, es Jesús crucificado en el Calvario

En La Biblia se habla de un árbol humilde, en Ezequiel, 17, 24. Dios anuncia por medio del Profeta, que eleva al árbol humilde
Parafraseando a Pablo, se podría decir que acaso Dios se ocupa, de la botánica, no en ese sentido.
El árbol altivo fueron todos los dirigentes judíos, de la época terrena de Jesús, que lo rechazaron, y, los que persiguieron a los cristianos, y, los que hoy rechazan la verdad en cualquiera de sus formas, no solo la religiosa, los que van de ultras, de científicos materialistas, de ultra modernos, los que miran al otro, desde su torre asotanada, aunque la confundan con el Empire State

El árbol humilde, al que Dios elevo hasta su mismo trono, solo es Uno, Jesús el Hijo de María y de Dios, clavado en La Cruz en El Calvario, puesto en lo alto del Monte, como Estandarte, como árbol único en nobleza, Él solo, Él es el árbol humilde que Dios exalta a su derecha, y, por ello solo desde Él podemos ir a Dios.

Solo hay un árbol humilde, Jesús crucificado y resucitado.