sábado, 18 de mayo de 2019

Reconciliarse con el otro




Reconciliarse con el otro

El Evangelio según San Mateo es claro, antes de orar, antes de ir al culto, el evangelio se refiere sin duda a la fiesta judía del Yom Kippur,  pero ahora es para todos, el consejo

Hay que reconciliarse con el otro, con el hermano

Y, lo más difícil no es que diga, que yo tengo que pedir perdón al otro, del daño que le hice, sino, que si, sospecho que el otro, tiene algo en contra mía, vaya a reconciliarme

Y, esto no es fácil, es preciso examinarse con cuidado,  viéndose frente al otro a los otros, y, ver si ahí, se amó al otro, como lo que es un hermano, si lo he tratado como a mí me gusta que me traten, y, ojo, que esto no quiere decir, que si me gusta el café, le haya hecho beber café, aunque el quisiera una manzanilla, sino al contrario, si me he sabido poner en su sitio, y, siguiendo con el ejemplo de la manzanilla, le he dado manzanilla, y, hasta la he tomado yo, para que no se sintiera mal, o, si tuvo que tomar el café.

Si lo he humillado, etc.

Cuando sea posible, la reconciliación con el interesado, cuando no lo sea, al menos hasta que lo sea, con La Iglesia de la que es miembro al menos en potencia

Ni que decir tiene que con rencor ni acercarse y menos a la Mesa del abrazo y el perdón


La noticia más importante del mundo es la resurrección de Jesús




La noticia más importante del mundo es la resurrección de Jesús

La noticia más importante del mundo, es que Jesús, resucito, no que lo recuerden los suyos, uno puede recordar incluso a su perro, o su gato, no que se escriba sobre él, se escribe sobre Julio César, no, que resucito, que Dios su Padre, lo glorifico, a él que había muerto como un maldito, clavado en una Cruz, Dios lo exalto a su Derecha, no lo dejo en el sepulcro

Esa es la noticia más importante, porque  es la que nos da esperanza, pues por Jesús, Dios con nosotros hará lo mismo

Y, eso es lo que hemos de gritar al mundo, gritar con la vida, viviendo unidos a Jesús, siguiéndole, obedeciéndole, se habla con los vivos, se obedece a los vivos, demostrando con la vida, que ha resucitado

El invento de la rueda,  no estuvo mal

La construcción de las pirámides, si un aplauso

El descubrimiento de América  otro aplauso

La llegada, si es que llego del hombre a la luna, bien, bien

La Resurrección del Crucificado, no hay palabras, solo adorar en silencio, al Dios que hace cosas tan grandes


Cómo pagar a Jesús lo que hizo por nosotros




Cómo pagar a Jesús lo que hizo por nosotros

No hay forma, no podemos, nada de lo que hagamos, nada de lo que hacen los mártires, nada iguala ni de lejos, el acto de Amor extremo del Hombre Dios, Amor infinito, en cuanto Dios, Amor inmenso, más que nadie en cuanto Hombre, Él nos amó primero, como dicen El Espíritu Santo, y San Pablo, nos amo, cuando éramos todavía enemigos, nos sigue amando, por mucho que le digamos que No, nos busca, y, es más, sin Él no podemos hacer nada bien, no podemos mantener nuestro Sí, no podemos dirigirnos al Padre,  sin Él no podemos hacer nada,  por ello no le podemos pagar lo que hizo, lo que hace cada día por nosotros, pero como Hermano mayor, nos da una solución, Él se paga a sí mismo por nosotros, pues se ofreció a si mismo, ya que ofreció su Sacrificio su Vida a Dios, y, Él es Dios junto con el Padre, y, el Espíritu Santo, se contenta, con que confesemos que es Nuestro Señor, con el sometimiento libre de nuestra voluntad, y, que le sirvamos en los otros, en los crucificados de hoy




Examinar mi oración en el tiempo




Examinar mi oración en el tiempo

Mi oración ha ido pasando por muchas etapas, creo que todas necesarias, primero la oración infantil e ingenua
Luego la oración interesada de adolescente, que rezaba, y, hacía promesas tontas para aprobar sin estudiar
Después en la primera juventud, mi espíritu sigue siendo joven, la oración  mal entendida, de orar con 20 libros a la vez,  a hora fija, sin que nadie me pudiera apartar de aquella oración,  mal llamada así, orando con la Biblia, a la que forzaba  a decir me casi lo que quería, poniéndome en el lugar de personajes
Con Marili, conocí, la oración litúrgica, y, ahora es una forma de orar, pero no la única
Porque ahora sé que la oración, puede ser de muchas formas, pero que sobre todo es diálogo, que no voy sólo a hablar yo, si no, a escucharle a él, por eso la Biblia, no la fuerzo
Leo 3 veces el texto, una para entender como lo entendían en la comunidad, en la que nació el texto, a esto confieso me ayuda su estudio, pero después del Espíritu Santo, la segunda para verlo como se vive en la Iglesia, la última, en  relación conmigo, ni más de 3 ni menos, hay textos que se apoderan de mí, otros no me dicen nada
Y, de repente un día, se me abren como un libro
Pido a Dios, pero con confianza, porque sé, que si el afligido invoca al Señor, Él lo escucha, lo sé, y, sé que es cierto
Se también, que toda oración debe ser interrumpida, si otro ser humano precisa ayuda, porque Dios la pide, en él
Maria, y, José están en mi oración, como modelos, como intercesores, no mediadores, Mediador, sólo Jesús, y, no llamo a San José Padre, y, Señor, Padre, sí, porque se lo llama Jesús, Señor no, porque reservo el título, a Jesús, a María, Si, Señora, Hermana, Madre, Amiga
De mi vieja etapa conservo una cosa, el dedicar cada semana a Una Persona divina, sabiendo claro que las 3 están juntas
Y, si me preguntan tengo que decir que no sé orar.


Como sirvo a Dios


     Como sirvo a Dios


¿Sirvo a Dios como Señor, o, como para quitarme un peso, pensando que voy ganar?
Servir a Dios, como a Señor, que no como a  tirano, es reconocer que Él es dueño de todo, que dependo de Él, y, no sólo yo, sino todo lo que me rodea, que existo por Él, por su Amor, que me quiso sabiendo como soy; muchos padres si van que su hijo va ser enfermo, lo matan antes de que nazca, son malos padres, Dios no me precisaba, vio que iba ser enferma, pecadora, y, me quiso igual, Él es Él que es, yo la que no soy, sabe lo que me conviene, como el fabricante, sabe lo que necesita su producto, bueno infinitamente más
Por eso, servir a Dios como Señor, es reconocer su dominio con alegría, someterse a Él, libremente porque nos manda por Amor, respeta mi libertad, es hacerlo sabiendo que es mi Padre, como hizo Jesús
Hacerlo porque está mandado, porque no queda otra, no es cumplir la ley, a veces puede ser una hipocresía, hacerlo esperando premio, es necedad pues Dios no, nos debe nada, todo lo que nos da es por Cristo.


Dios torna nuestra flaqueza en fortaleza



Dios torna nuestra flaqueza en fortaleza

San Pablo hablando de una debilidad que le ponía al borde del pecado, y, por la que oro, a Dios, nos cuenta que Dios le revelo, que son su gracia, le bastaba, y, así Pablo, confiesa que cuando se ve, débil es cuando es fuerte

Ahora bien, La Biblia no es un libro de historietas personales, todo lo escrito para nuestra enseñanza fue escrito, y, esto vale para todo, también en este ejemplo, Dios permite nuestra flaqueza, para que con su ayuda nos fortalezcamos en la lucha

Por ejemplo

Sí uno va a la oración, sin ganas, como obligación, y, hasta con sequedad, puede que sienta que ha perdido el tiempo, pero no, al día siguiente, le vendrá seguramente la tentación de no orar limitarse a rezar unas oraciones, o, ni eso. Pero Dios actuando con su gracia, le recordará que debe orar, y, seguramente haga su oración con el mismo resultado, pero ya hay algo que aunque no sepa ha conseguido, ha vencido su acidia, la oración ha sembrado en él, aunque no lo haya notado

Poco a poco, puede que tenga sequedad, pero la oración ya será una necesidad, como respirar, a lo mejor la sequedad la tiene toda la vida, o, no, un día, descubre el Consuelo de Dios, “lo siente”, pero si al otro día no pasa nada no se desanima: es más eso es una prueba de que lo anterior no había sido su mente

Y, lo de la oración vale, para el estudio, la formación, la ayuda a los otros, la lucha contra la lujuria, la pereza, etc.

Reconocer el problema y con Dios hacerle frente, eso es la Fortaleza


Para servir bien al hermano hay que ver a Dios en él

Para servir bien al hermano hay que ver a Dios en él

Hay en primer lugar que verse uno mismo en el otro, esto ya para tratarlo como nos gustaría ser tratados, ver que uno podría estar en su situación, pero no es suficiente

Es necesario ver a Jesús, al Dios encarnado en él, si yo veo en la persona que me atiende en el súper al mismo Jesús, la trataré con otra deferencia otro respeto

Porque no se trata solo de los pobres, de los que sufren a los que a veces  tratamos desde el puesto del que mira a un perrillo

No se trata de todos los seres humanos, y, cuando nos cueste ver a Dios a Jesús en ellos, apartarnos y orar para que pronto la imagen de Jesús en ellos y en nosotros sea visible