jueves, 23 de marzo de 2017

partos de mujeres estériles en la Biblia




En el A.T. se presentan varios casos de mujeres que son madres en contra de lo previsto, de mujeres estériles, que son bendecidas con el don de la maternidad, contra toda esperanza.

La primera de ellas es Sara la esposa de Abraham, y por lo tanto la madre de todos los creyentes, también puede incluirse la otra Sara la mujer de Tobías, quién si bien no es curada de ninguna esterilidad, si es librada del dominio del demonio Asmodeo, que le había impedido con sus anteriores maridos, tener las relaciones normales entre marido y mujer, con la consiguiente esterilidad natural

El N.T. se abre también  con el anuncio de una mujer vieja y estéril que va ser madre la madre de Juan Bautista; es como si Dios estuviese preparando el salto final, para a continuación, presentar la Concepción milagrosa por antonomasia, la Concepción virginal del Verbo en su naturaleza humana, en el Seno virgen de Santa  María.

En los casos anteriores, Dios había demostrado, aunque, Zacarías no se lo debía de tener muy creído, que para Él poco o nada importaba, que la mamá ya hubiese dejado el periodo y estuviese en la menopausia, Él es el Dios de la Vida, y da vida a lo que quiere, y a quien quiere y llama a la existencia lo que no existe, Él tiene poder para hacer que un útero sin capacidad de vida, la dé.

Pues bien, con la misma razón lo tiene, para que una Virgen joven y guapa, dé a luz, sin intervención de semen humano, hijo de Dios, en el más pleno sentido de la palabra.

Esto demuestra que los anteriores casos, los de las mujeres estériles fueron como una gradación por parte del Señor; un irnos acostumbrando.

Sin embargo me atrevo a pensar que hay algo más: no se trata sólo del caso de las mujeres estériles como paso al Parto virginal, tiene también una enseñanza más cercana.

Y es la de que nadie tiene derecho a desesperar con este Dios que tenemos,  que si nuestra alma, está muerta, o la del hermano, o la de aquel otro, no podemos desesperar pues Dios sigue con el mismo poder y puede hacer que del Seno materno, de esa alma muerta por el pecado, por la fuerza de su gracia, nazcan frutos de santidad, si pudo hacerlo y lo hizo, con los úteros físicos más lo hará con las almas de sus hijos.

EL Papa Francisco lo recordaba en cierto modo, al hablar de Micol, aunque ahí iba en el sentido contrario

Pero la respuesta podría ser, “ante Dios nunca es tarde”, para dar fruto

No importa, que seas viejo y estéril, que nunca hayas producido ningún fruto, si le dejas hacer, Dios te hará fértil, producirás buenos frutos, no hablo de hijos físicos, sino de algo más importante; buenas obras que al verlas los hombres, verán a Dios, que es quien las ha hecho, tú  sólo habrá sido el instrumento, esas personas creerán en Dios, y serán hijos de Dios, en cierto modo, “gracias a ti”, pues no, Gracias a Dios por Cristo Jesús

martes, 21 de marzo de 2017

María, Maestra de oración


Maestra de oración

María es maestra, o más bien habría que llamarla catedrática de oración;  puesto que;  como toda mamá judía enseño a rezar a su hijo, a  Jesús.
Pero ahora voy a centrar me en cómo nos enseña sin tan siquiera a orar a nosotros.
Orar es hablar con Dios, hablar y oírle, pues bien, desde la Anunciación, que es el primer encuentro que tenemos con Ella la vemos siempre atenta a lo que Dios le quiere decir;  y para cumplirlo no para taparse los oíos y eso desde, la Anunciación, a la Ascensión de Jesús, con escala en el Calvario
Nos da ejemplo de oración  de alabanza y  gratitud con el Magnificat.
De contemplación dando vueltas en su alma a las cosas que van pasando en su vida, y en la de su Hijo, y de las que no entiende nada.
De petición, pidiendo un bien material pero que Ella  como Mujer sabe que si falta traerá males no materiales, traerá tal vez el desamor.
De oración de petición en comunidad con la Iglesia que iba nacer; para que Dios mandase el Espíritu como había prometido Jesús, y con la misma sencillez con la que siendo niña, oraba en la sinagoga en compañía de sus padres, y, el rabino, para que Adonai, enviase al Mesías, y,  por lo que es posible; que Ella y su Prometido, tuvieron la ocurrencia de “regalar a Adonai su virginidad uno la del otro” de renunciar al santo amor humano en el matrimonio, de aparecer ante el mundo, como estériles, y malditos de Dios en aquella sociedad, sin poder ser padres del Mesías. Para que Yahvé lo enviase cuando quisiera,  pero lo enviase. 
Ya sabemos lo que pasó.
Pues del mismo modo, después de la Ascensión, Maria ora con la Iglesia naciente en unión con Pedro, que Ella sabe es ahora el que hace las veces de su Hijo
Por ello tratar a Maria, es aprender a orar, mejor que con esos cursos en los que te dicen que primero le hables a tu dedo,  y así a cada parte del cuerpo, si para rezar hubiese que hacer semejantes “pendejadas” confieso que no lo haría nunca
Gracias Madre, por enseñarnos a orar.

Algunas mujeres de la Biblia. Dina



Dina

Es otro de los personajes, casi ocultos que pasa como de puntillas, por La Sagrada Escritura, se trata de Dina, la hija de Jacob y Lía, encontramos su historia en el cap. 35 del Génesis
Dina es ejemplo de la mujer, vejada, humillada, pero también de la mujer a la que su familia somete, y no deja vivir su vida
Siquem, hijo de Jamor  un pueblo vecino, se encapricha con Dina, y la viola, nadie puede hacer nada por ella
Más  tarde, Siquem se enamora,  y, quiere tomarla por esposa,  en ningún momento se cuenta con lo que ella quiera,  la familia de Siquem su padre, Jamor, hablará con sus hermanos, y con Jacob
Los hermanos acceden con una condición, que se circunciden como lo están ellos
Hay aquí un atentado a la libertad de conciencia, que todas las religiones han llevado, la persona obligada a aceptar una religión, una Iglesia, que no es la suya, o renunciar al matrimonio
Aquí es todo un pueblo de hombres, él que deberá ser circuncidado, para que el hijo de su jefe, pueda casarse con la mujer, de la que se encapricho
Ellos acceden
Y, mientras se reponen de “operación”; los hermanos de Dina, los asesinan a todos
Un acto vil, canallesco, criminal
Que será otra losa, sobre el corazón de Dina
Pero tampoco aquí podrá hacer nada, no se le permite ni protestar
Lo hace, si su padre Jacob, pero sus hermanos ponen la excusa, de que no podían dejar que su hermana, fuese tratada como una prostituta
Y, por causa de ello, Jacob tuvo que levantar su tienda, ahora eran enemigos de los demás pueblos
Nada más sabemos de Dina, ni como murió, ni si se casó, seguramente, la  presentarían como “viuda”; y la “venderían como esposa de segundo rango, o concubina, al jefe, o a cualquier hombre de otra tribu, y, a lo mejor ahí, ya les daba igual, que estuviese, o dejase de estar circuncidado, pero todo lo que podamos pensar, es pura fantasía
La historia concluye en el versículo, 34, del cap. 34 del Génesis
Dina no figurará en la genealogía del Salvador



lunes, 20 de marzo de 2017

Los otros


¿Quiénes son los otros? Son los que no pertenecen a nuestra Iglesia,  a nuestra Religión, a nuestro grupo de creyentes,  son, eso, “los otros”.

Los que quisiéramos marginar, tener lejos, los que nos increpan con su buena conducta, y eso, no lo podemos permitir; por eso tratamos siempre, o casi siempre, de buscar y rebuscar para ver que les podemos afear, para gritar al mundo, que no obran bien, sólo lo aparentan, les buscamos siempre intenciones torcidas.

O rebuscamos en su pasado o en de los suyos,  nos duele, si nos duele, que hagan el bien,  que busquen la justicia  sin otro motivo que la misma Justicia, que defiendan la vida, que ayuden a los demás que sean honestos, que no juren en falso...

Nos duele incluso, en el caso de los que son cristianos como nosotros, que amen la Escritura,  que tengan un amor sincero a Cristo, que su Fe en lo esencial sea la nuestra,  nos duele, y nos repatea no poder llamarles herejes o cismáticos y vamos siempre a lo negativo que les podamos encontrar

No es que seamos malos, es que somos humanos, lo mismo le pasó, al adolescente Juan: un día se encontró a unos echando demonios en nombre de Jesús y se lo prohibió, luego fue corriendo  a contárselo al Maestro “Maestro hemos visto a unos, que echaban demonios en tu nombre, y se lo hemos prohibido porque no eran de los nuestros”; la respuesta de Jesús fue “no se lo prohibáis, pues quien no esta contra nosotros, esta con nosotros” Mc 9,36ss

Jesús reconoce que no hay plena comunión entre Él y esas personas, pero sabe también Él mejor que nadie, que si echan demonios en su Nombre, es porque creen en Él, porque es Él quien los mueve, por eso, prohíbe que les prohíban,  y el Concilio Vaticano II, nos recordaba que tenemos que colaborar con todos los hombres en la búsqueda de la Justicia

El cristiano, el católico no tiene que preguntarse si aquello está mal porque lo hagan los que no son católicos o cristianos,  sino si está mal porque lleva en si la semilla del mal, porque Dios no lo quiere, y, por ello no dudará en aprender y en imitar  aquellas cosas buenas de los hermanos con los que no esta en plenitud de comunión: el amor a Jesús, sin mediadores,  el amor sincero y puro a Jesús, su Fe en lo esencial de nuestra Fe, la alegría en sus celebraciones,  su amor a la Escritura, son cosas buenas,  y santas  que hemos de aprender de los hermanos no católicos.

Pero es que también debe alegrarnos su cercanía al Papa, aunque no lo consideren aún Vicario de Cristo,   su amor a Maria,  ese redescubrimiento de que Bendito sea Él,  que parió están haciendo muchos de ellos

Porque ni el Papa ni La Virgen nos tocaron en una tómbola.

Y en el caso de los no cristianos y hasta de los no creyentes,   hemos de alegrarnos y apoyarnos cuando movidos por Dios lo sepan o  no pero desde luego no movidos por razones crematísticas, cuando el bien es alto incluso en este caso; luchan por la vida, por la dignidad de la persona, contra la injusticia,  qué importa que no les mueve la  Fe, que incluso desconozca o no hayan descubierto a Dios, si lo han descubierto, pero no lo saben, porque a menudo les han o les hemos presentado un ídolo, pero ¿Quién si no, el que es la Vida, la Justicia,  La Misericordia, El Amor, Él que dijo "lo que hagáis a uno de estos, a mi me lo haceis;" los iba motivar?

Hace años vimos el caso del profesor judío americano que dio la vida por sus alumnos,  no quiero ser mal pensada, pero lo soy, si este señor hubiese sido un profesor católico y, mejor aún si era miembro del movimiento X nos lo  habrían puesto de modelo por activa y por pasiva, en esta o en aquella publicación cristiana,  en aquel periódico católico que se publica en Internet, o en la calle así se silencia,   es que vamos,  hasta sería para protestar, ¿cómo se le ha ocurrido eso? ¡Sólo lo puede hacer un mártir, un santo, pero un judío, eso sí que no!

Sin embargo así fue y eso nos avergüenza, cómo la joven vietnamita, la que vimos casi todos en fotos corriendo desnuda con el cuerpo quemado por el NAPAl,  y que ahora  ya adulta recorre  el mundo para hablar de paz,  de amor de perdón, mientras que en España muchos aún  recuerdan  y se echan en cara, una guerra que ya  huele a podrido  y en la que todos tuvieron que rascar, pero que a los que vinimos detrás no, nos interesa ya  esa batallita,  pues todavía hay muchos que llamándose cristianos, están recordando “que unos paseaban aquí”  y los otros que también se llaman cristianos “recuerdan  también los crímenes de los otros”  y  esta joven que lo ha vivido, que lo sentido en carne propia,  va recorriendo el mundo para hablar de amor, de paz, de perdón,  justo del mensaje de Jesús.

El colmo,  con lo bonito que sería,  oírla hablar de rencor, de venganza, de pedir justicia,  por eso gusto Rigoberta Menchú, que hasta se invento un hermano, pero hablaba de “venganza” aunque le llamase justicia, y, eso, si  nos gusta, porque podemos decir, “que lo entendemos, que es humano, aunque claro el cristianismo lo prohíba.

Como esos ateos, Dios los bendiga, que se oponen al aborto por razones humanitarias

Cuándo, Señor, nos daremos cuenta de que cuando el otro  obra en tu Nombre, cuando echa demonios en tu Nombre, es decir, cuando trae la Paz, el amor, el perdón,  la defensa de la Vida, ya no es el otro, es un hermano, porque tú, aunque Él no lo sepa ya estas obrando en él.


domingo, 19 de marzo de 2017

Lectura orante de la Biblia

No hay regla fija, y se puede hacer por ejemplo leyendo en los Evangelios un misterio del Rosario,  y las citas del A.T que vienen en la misma Biblia.

O leyendo  las lecturas de la misa del domingo

O bien, tomar como en la lectura espiritual, las lecturas del domingo, pero enteras, no para leerlas de golpe,  si no para  hacer una lectura orante, con  pequeños fragmentos, cada día, o cuando nos sea posible.

O buscar   Biblia por ejemplo. Amor,  Fe, y anotar las citas, y luego hacer oración con esas citas

Otras veces, no habremos de acudir a la Biblia, porque oiremos o leeremos la palabra de Dios en el rezo de las horas, los textos bíblicos no dejan de serlo porque su soporte no sea la Biblia.

Otro día los escucharemos en Misa.

También se puede hacer lectura orante, con el Evangelio que hemos oído en Misa el domingo,  durante toda la semana, y con las otras lecturas que el sacerdote haya llevado a su homilía.


El mejor lugar, todos, porque Dios esta en todas partes,  pero procura un sitio tranquilo y en silencio,  una hora fija, así te evitas sobresaltos,  es decir te interrumpirán una vez, pero no todas, busca pues el momento que mejor te va,  si puedes en el templo frente al sagrario,  o en plena naturaleza campo  o mar,  mejor si no en el sitio más tranquilo

Empieza con una pequeña oración, algo así, como "El buenos días", o el "Hola" cuando ves a un amigo,  la oración debe ser un acto de presencia, de reconocimiento de que estas en presencia de Dios, y que vas dispuesto a escucharle, ruega a la Virgen que te ayude con su intercesión y puedes llamar a algún santo más y a tu ángel, y ábrete al Espíritu Santo.

Luego abro mi  Biblia y lee el primer trozo que me he  lo leo despacio,  a veces tomo anotaciones en un bloc,  hago una primera lectura literal, como la recibieron los primeros a los que fue dirigido aquel mensaje, judíos, la Iglesia naciente, no busco lo que me va decir, procuro “escuchar”; si algo no entiendo, lo anoto, luego pregunto, a veces comparo cuando es comparable la situación de aquel momento con la de ahora
Si hay propósitos, si me ha interpelado doy gracias, si no también

Vuelvo abrir y leo de nuevo lo mismo, esta vez como miembro de La Iglesia, no es que antes no lo fuera, pero en la segunda lectura del mismo texto, lo tengo más presente, cómo se está dando esto en La Iglesia ahora
Cómo estoy viviéndolo yo
En qué medida me interpela, en cuanto miembro de La Iglesia

Silencio
Vuelvo abrir y hago la última lectura, esta personal, no en el sentido de ponerme en el sitio de la Samaritana, por ejemplo, porque no lo soy, y” la loca de la casa”  hace de las suyas, y dependiendo de cómo uno tenga el día, pues así, se ve, y eso no vale, a mí no me vale, si no de actualizar La Palabra ahora, como respondo yo a Dios, a Jesús, que me exige, que me pide, en que me reprende, en que me felicita, etc.; que hubiera hecho María, que encarno La Palabra, como acogerla etc.

Si en cada una de las 3 lecturas del mismo texto, me lleva, me trae a la  mente otro, lo leo del mismo modo, si no, no fuerzo

Cuando estudio la Biblia, miro las notas, cuando oro no, dejo que el Espíritu Santo actúe, no me preocupo si no me dice nada, muchas veces es así, y luego viene a la mente, y es que Sopla donde quiere

Sé que es Palabra viva, y por lo tanto no se agota en un significado, ojo, no se agota, pero tampoco se contradice

La leo dentro de La Iglesia, es decir La Barca de Pedro de Francisco

He tenido muchos modos de hacerlo, pero este creo me funciona

Termino como empecé
Con una oración el Padre nuestro, o un Salmo, o el Veni Creator

Y la invocación a San José y Santa María, algún santo más, depende

sábado, 18 de marzo de 2017

Las mujeres de Jesús


De qué voy escribir aquí; pues de las mujeres que de forma más o menos velada, aparecen en la vida de Jesús en los Evangelios

De aquellas de las que se habla muy poco, o casi nada, es decir hoy no voy escribir de la Magdalena, de la pecadora pública, que no es la Magdalena, ni de Marta y María de Betania, ni del Samaritana, las señoras a las que dedico esto, aparecen y desaparecen del Evangelio

de algunas de casi todas no sabemos ni el nombre, de otras ni se las nombra.

Así que empiezo, y puesto que Jesús es el Novio de la Iglesia, la primera es una novia.

La novia de las bodas de Cana, la jovencita a la que seguramente María, la Madre ayudo a vestir su vestido de novia, esta mujer que seguramente fue felicitada por Jesús, y que ha estado a punto de tener su primera discusión matrimonial

por la falta de algo material como el vino

pero que ha tenido la suerte de que otra Mujer

La Madre estuviese allí, y consiguiese que Jesús le regalase el vino nuevo

y vino nuevo suena a Pascua

De esta mujer nada se dice, pero no cabe duda que allí estaba

y que si su corazón no se alegro, pues al no conocer la falta no se había apenado

si que no se vio ensombrecido por el dolor.

La siguiente es la viuda de Naín, tampoco se dice su nombre, no importa, porque es cualquier mujer que pierde un hijo, es más es cualquier mujer que sufre la perdida de un ser querido, y aún es cualquier ser humano que pierde al ser que ama

en ella en esta mujer que queda sola a merced de parientes, imagen también de la marginación

Jesús ve a su Madre, a su Madre también viuda, con un hijo único, y que le será también arrebatado por la muerte; al Hombre Jesús, el corazón se le conmueve y no puede menos que devolver el hijo a la madre, de decir por medio de ese gesto, lo que la Iglesia ha recordado siempre; “la religión verdadera es atender a los huérfanos y a las viudas y no contaminarse con el mundo” Carta de Santiago

“la mujer que alaba a María; por ser la Madre de Jesús” “dichoso el seno que te llevo, y los pechos que mamaste” y, a la cual Jesús que a pillo no le gana nadie, le usa para alabar a su Madre

Por lo mismo que movida por El Espíritu Santo la alabo su prima Isabel, por aceptar y cumplir el mandato del Padre Dios

Juana, la mujer de Cusa, administrador de Herodes (Lucas 9) señora, de la alta sociedad, que sin embargo acompaña a las mujeres que siguen al Nazareno; lo que indica que su marido era un buen hombre

Susana otra de sus compañeras de las que sólo se dicen los nombres, en una ocasión, Jesús, se diferencia de los rabinos de su tiempo, en el admite mujeres en su grupo, aunque formen “caravana” aparte

La hemorroisa, una mujer valiente, tan valiente que no se arredra ante su impureza legal, y tiene el coraje de “robar el milagro” y de confesar su robo, una mujer con fe fuerte, una mujer valiente, que sabe que Jesús no le mancha ninguna impureza, si no que Él convierte la impureza en pureza

La afectada de hernia discal; si la que llevaba doblada 18 años, y a la que Jesús libera en sábado para chinchar, y para demostrar que más que el ser humano, sólo Dios,

Y que es al mismo tiempo, imagen de cualquier ser humano aplastado por el pecado; y al que Jesús arranca y eleva del mismo, pero también de cualquier abatido, aplastado, y un aviso a los cristiano de que eso es lo que tenemos que hacer, “levantar al caído, al que se dobla”

La cananea. La mujer idólatra, pagana, gentil, nuestra antepasada, que descubre a Jesús, que es el Salvador de todos; y, a nosotros, nos enseña el valor de la oración perseverante, y descubrirle su secreto, que ovejas perdidas de Israel es toda la humanidad

La hija de Jairo, la niña de 12 años que se ha muerto, y a la que Jesús hablándole en su lengua nativa, si fuese en Galicia le habría hablado en gallego, la manda, la arranca de la muerte, y con una consigna a los padres, que le den de comer, porque hace falta alimentarse para vivir; y hay que alimentar también el espíritu si no, no es que se muera, es que se “pudre”

La madre de esta niña, que tiene el valor de dejar que su marido meta en casa, aquel desconocido, y así consigue tener de nuevo a su hija

La suegra de Pedro, a la que Jesús libera de lo que le impedía servirle, la fiebre, pero todos, o casi todos tenemos algo que nos impide servir a Jesús, esta señora una vez es liberada de su fiebre se pone a servir a Jesús

La mujer de Pilatos, según la historia Claudia Procula; la gentil, o proselita que va hacer todo lo que pueda; para impedir que Jesús sea condenado a muerte por su esposo, una mujer valiente

Las mujeres que lloran por el camino del Calvario, y a las que Jesús, más que consolar reprende, “no lloréis por mi, llorad por vosotras y vuestros hijos”; y que es un aviso, a que nos dejemos de tanto desagravio, por los pecados ajenos, como si el Hijo no hubiese ya desagraviado por los de todos, que no, nos de pena Dios, que es Dios

si no los pobres que no lo conocen, que lloremos por nosotros por nuestros pecados, que nos arrepintamos y cambiemos de vida, y que ayudemos a cambiar y arrepentirse a los demás.

No esta en la Biblia y su figura no es histórica, pertenece a la tradición así con minúsculas, pero seguro que existió, me refiero a la Verónica, y si no existió, como me dijo un día mi confesor, “hija

que más Verónica quieres que Madre Teresa, limpiando a Cristo, en India, porque lo que hagamos a sus hermanos se lo hacemos a Él mismo”

Ni que decir tiene que madre Teresa, ahora Santa Teresa; vivía en aquel momento, pero cada vez que ayudamos a otro ser humano, somos “la Verónica” Faltan muchas, pero estas a mi me dicen mucho, por eso las comparto.






Las máquinas



Las máquinas


Recuerdo  cuando era una niña oír decir a mi madre y mi abuela, las máquinas van a sustituir al hombre, van a sacar  el pan a los obreros.

Desde luego desde la famosa Singer en el siglo XIX que originó la primera huelga pues  en efecto dejaba sin trabajo a muchas modistas,  ya que la máquina cosía mucho más rápido.

Las máquinas no piden vacaciones,  no enferman, no tienen niños,  no se les muere la suegra, ni el abuelo, no piden permiso para ir al fútbol, cuestan mucho, pero se dirá que rinden más, sin embargo tienen también sus inconvenientes.

No escuchan, si se quedan sin electricidad o sin pilas, no funcionan aunque causen un gran trastorno,  si reciben “mal una orden” la ejecutan mal,  aunque con ello hundan la empresa o se lleven por delante a quien sea, un empleado,  preguntará, y dirá  por que le parece que aquello no debe ser así, aunque luego haga lo que le  manden siempre que no sea una orden inmoral.

Por eso un empresario con sentido, tendrá  máquinas y hombres, y, las máquinas tampoco tienen porque sacarle si no hacer más ligero el trabajo al hombre, puesto que harán falta hombres  para ocuparse de su mantenimiento, de su cuidado así que en vez de quitar trabajo lo estarán dando

En  el hogar las máquinas han sido una ayuda para las mujeres,  el lavar a mano, incluso los que no tenían que ir al río, era duro  y costoso, yo jamás conseguí montar unas claras, con la batidora, sí, de maravilla

Y cuántos talleres de reparación de electrodomésticos hay,  puestos de trabajo que nacieron gracias a las máquinas.


Pues que vivan las máquinas aunque no tengan vida