miércoles, 29 de enero de 2014

Que son las Indulgencias?


Cómo todos sabemos; las indulgencias fueron una de las causas de la ruptura de Lutero, con Roma, no la única, pero si, una de ellas; en realidad Lutero, protestaba contra la simonía, de la que había bastante, aún hay, para quien no lo sepa, la simonía es vender, y, comprar cosas sagradas, no imágenes, ni rosarios, si no las bendiciones

En la época de Lutero, Roma, no era precisamente un ejemplo de lo que ha de ser un cristiano, ni siquiera una persona decente, de vez en cuando, Dios permite, que haya malos pastores; Papas indignos, para que se vea, que es Él, quien lleva la barca de Pedro.

Llevamos muy buena racha, pero no siempre fue así, claro que el tema son las indulgencias, no el Papado

Primero de nada, unas aclaraciones, las indulgencias no son dogma de fe, o, sea, que si uno no cree en ellas, no pasa nada

Segundo. La indulgencia, aunque signifique perdón, no perdona nada, no es la Penitencia, que es un sacramento

Tercero. Aunque hallamos aplicado una indulgencia, por el alma de una persona fallecida, podemos seguir orando por ella, no son un vacía purgatorio, si el purgatorio fuera un sitio, que no lo es, si no un “estado”

Una cosa tenemos que tener clara, sólo hay un Salvador, Jesús de Nazaret, Él sólo, y, Él nos salvo a todos, uno, por uno, pero cada persona como ser libre, puede rechazar esta salvación, y, la rechaza con el pecado grave, si persiste en este rechazo, en el momento de su muerte, pues se encuentra por propia voluntad alejado de Dios, no por voluntad de Dios, que desea la salvación de todos, y, cada uno, si no del imbecil, que elige el infierno

Dios no cesa de buscar a cada uno, por los méritos de Jesús, que media por los pecadores, como dice La Epístola de San Juan, ofrece, las gracias las ayudas, para que cuando hemos pecado gravemente, levemente también, sepamos volver a casa, los que somos católicos, ya sabemos como somos perdonados, siempre que haya arrepentimiento, y, propósito de enmienda; se perdona y, todo vuelve a ser como antes; nosotros confesamos nuestra fe en Jesús como Salvador, y, Señor, cumpliendo su voluntad, la fe, sin obras es una pantomima, cuando estamos en pecado grave, nuestra ruptura es casi total, no total porque se puede restablecer, total sólo es después de la muerte, con el pecado venial, no hay ruptura, pero si debilitamiento, y, salvo Santa María, no hay nadie sin pecados veniales, e imperfecciones, unos más, y, otros menos

Cuando llega el momento de la muerte, si la persona esta libre de todo pecado venial, y, del debilitamiento de la lacra que le dejo el pecado grave ya perdonado, es decir recién bautizados, mártires, y, un número limitado, su sitio, su estado, es el Cielo

Pero en caso contrario, esa persona, al amar a Dios, se siente indigno, y, no quiere gozar de su presencia, hasta verse lo más purificado posible, eso es el purgatorio, por eso, los que están en él, mejor los que viven en esa situación, y, que son santos, pues santo es el que tiene la Gracia santificante, y, ellos la tienen, y, no pueden perderla; sufren al verse lejos de su Amado, pero al mismo tiempo, son los seres más felices de la creación, sólo superados por los que viven en el “ estado” del Cielo

Jesús comenzó a existir como Hombre en el útero de La Virgen María, y, en ese momento, como recordaba el Beato Juan Pablo II, pronto, San Juan Pablo II; se unió en cierta medida a todo hombre; por eso es Nuestro Redentor, asumió nuestras culpas, pues bien en el bautismo, esa unión digamos que se hizo más profunda, tanto que formamos un solo Cuerpo con Él, es el Cuerpo místico, La Iglesia, de este Cuerpo, La Cabeza es Jesús, el Alma el Espíritu Santo, y, cada uno es como una célula, quienes los que formamos parte de La Iglesia que esta en la tierra, no sólo de forma visible, si no también los que forman parte de forma invisible, los que están en el purgatorio, y, los que están en el Cielo. ( cuando escribí este post, Juan Pablo II, sólo había sido proclamado beato)

Como sucede en el cuerpo físico, un miembro ayuda, y, se ocupa de los otros, la cabeza es el centro principal, y, de quien parte todo, pero si te dan un pisotón, es tu boca, quien grita, ay, y, tus manos quien tocan el sitio afectado por el dolor, pues aquí lo mismo, si un miembro sufre, todos sufren, aunque no lo sepan, y, al revés

Por eso, Jesús es el Único Salvador, pero debido a la unión con Él, todos somos corredentores, María la primera, y, no por haber parido a Jesús, si no, por haberlo llevado siempre en su corazón, porque nunca dijo, a Dios que “No”; ni se anduvo con rodeos.

Gracias a esto, nos beneficiamos unos de otros, y, el bien que uno hace, que no olvidemos quien lo hace en último termino es Jesús, que es La Cabeza, beneficia a todos según lo precisen, por ello podemos pedir unos por otros, y, por ello pedimos por los del purgatorio, y, felicitamos a los del Cielo, y, acudimos a su intercesión, que no mediación, no hay que confundir

Esto no son las indulgencias, pero se basan en esto


La Iglesia que somos todos, y, cada uno, pero en su parte Jerárquica, tiene recibido de Jesús el poder de las llaves, y, ahí entran varias cosas una es esta, ruega a Dios, porque el Papa no manda en Dios, que al cristiano que observe ciertos actos de piedad, y, que naturalmente este arrepentido, no tenga culpa grave, le aplique los meritos de Jesús, no sólo de Jesús; si no los que por decirlo de algún modo, los que están en el Cielo, Purgatorio, e Iglesia militante, fueron adquiriendo por su unión con Jesús, y, que en realidad son de Jesús; pues bien esa es la Indulgencia, que si es plenaria, restituye la Gracia primera, y, libera del Purgatorio, y, si no acorta la prueba

Naturalmente, debido a esto mismo, del Cuerpo místico, que es lo que llamamos “Comunión de los santos”; una puede aplicar esa Indulgencia otra persona viva, o, muerta, pero lo dicho, uno, nunca puede saber hasta que punto cumplía las condiciones, ni si era capaz aquel a quien se aplica, sin olvidar que Dios, no tiene porque acomodarse a nuestros deseos, y en su Amor infinito, sólo mira nuestro bien, no sea aunque nos pueda parecer extraño el que ganemos una indulgencia

En misales, y, devocionarios antiguos, se hablaba a veces de 300 años, o, días de indulgencia, ahora se habla de indulgencia parcial

¿De dónde venía lo anterior?

En el Purgatorio, no hay tiempo en el sentido terreno, no es un lugar material, así que no hay 300 años, ni días, a lo que se refería era a la época primitiva del cristianismo, en que las penitencias eran públicas, y, se imponían no por 300 años claro esta, pero sí, un largo tiempo en el cual, la persona estaba excluida de La Mesa Eucarística, y, quien se hallaba así, iba, o enviaba a visitar a un cristiano que iba morir mártir, y, este firmaba una tablilla, rogando al obispo, o sacerdote, que por Amor a Cristo, y, como su última voluntad rebajase la penitencia a, aquel hermano, naturalmente, no se podía desoír a quien iba verter su sangre por el Evangelio, y, se tenía en cuenta

No esta mal ganar indulgencias pero mejor es que procuremos cumplir la Voluntad de Dios, conocerla, acudir a Él con Amor, orar unos por otros, y, cuando tengamos la desgracia voluntaria, pues no se peca por error, si es error no es pecado de caer en pecado grave, acudir al Sacramento de la Penitencia, esa es la mejor indulgencia

Hoy el Beato Juan Pablo II, ya es San JuanPablo II,  para mí, también San Carol Woytila, pues con ese nombre fue bautizado, y, sin ese primer paso, no hubiera sido beatificado, su fiesta fue, el 22 de octubre

San Juan Pablo II ruegue por nosotros















martes, 5 de noviembre de 2013

oración

La oracion

Qué es la oración para nosotros, un rito, algo casi mecánico, que hay que hacer; unas formulas acompañadas, de unas posturas, unas palabras que, decimos para obtener algo, un dirigirnos con palabras, de otros, a Alguien, lejano
O, es un encuentro de Amistad, un estar con El Amigo, y, entonces no importará quien haya dicho primero, esas palabras, importará que en ese momento, sean nuestras.

El viejo catecismo, decía:

Orar; "es hablar con Dios, para alabarle, adorarle, y, pedirle toda clase de bienes."

Que me perdone, mi viejo catecismo, pero mal empezamos, si ya limitamos el tema de la conversación

Orar es si, hablar con Dios, y, para hablar tiene que haber, dos, por lo menos. 

Dios también tiene sus derechos, sí, Él tiene derecho, a que le dejemos hablar, a que nuestra oración, no sea solo un mascullar palabras, sin parar en lo que decimos, sin aquietar el alma para oír su voz, dejarle que nos hable, en ese rato de oración, escucharle, o, por lo menos estar al quite de oírle, cerrando para ello los postigos del alma, para que no entren ruidos de fuera, es decir, nuestros siete bombos desafinados.

Alabarle si, por los que no lo alaban, con los que lo alaban, alabarle, porque todo lo ha hecho bien, alabarle incluso sin palabras admirando su creación, o, haciendo nuestros los salmos, o, los cantos de los santos, pero dejar que, Él interrumpa, esa plegaria, para reprendernos, o acariciarnos. O incluso a las almas elegidas, llevarlos a los senderos de la contemplación

Adorarle, sobre todo uniéndonos al Santo Sacrificio, adorarle en el fondo del corazón, reconociéndole, y, poniéndole en el principio, y, fin de nuestra vida, hacerlo nuestro Absoluto, eso es; adorar el estar de rodillas, o, sentado, es secundario

Pedirle, si como; “el enano cabezón”; pide a su padre, y, que si el padre no le da lo que pide, no se va de casa, a dónde iba ir, pobrecito mío, pedir, pedir la luna, si se nos antoja, que Dios no, nos la dará porque nos ama, pero se nos dará Él

Y, darle a Él también lo que pida, aunque nos cueste, como le cuesta al pequeñín, dar a su padre lo que le pide

Y, a veces en ese momento de conversación, que como es diálogo de dos, puede empezar Él, sin que estuviese en nuestra mente, orar en ese instante

A veces puede que, el alma se quede como seca, que nuestra mente no arranque, que las palabras se nos atraviesen, que tengamos el día nublado, o, demasiado luminoso, tanto que nada podemos hacer, pues entonces hacer, lo que hacen las mamás con sus bebecitos, que se quedan como, “ tontas” mirándolos, y, mirándolos, y. se les ponen unos ojos, que parece que, no hay más nada que su niño, o, como hacen los enamorados, así también podemos quedarnos, en silencio, mirándolo con los ojos del Alma, intentando entrar en su Misterio, dejándonos sobre todo mirar, y, acariciar por Él, no importa que ese rato, siempre nos llenará de Paz; nos de propósitos buenos, o, en apariencia salgamos con sequedad.

Lo que importa, habrá sido el Encuentro con; El Amado.

Pero si entendemos por oración, el que los lunes a las 5 de la tarde, tengo que rezar el salmo 8, o, el jueves a las 6 rezar, mejor dicho decir 40 padrenuestros, sin fijar en lo que digo, y, diciendo a lo mejor. “padre nuestro”, y, rechazando al gitano, o, al inmigrante.

Entonces la oración, será un rito vacío







miércoles, 11 de septiembre de 2013

Siguiendo a Gedeón


Es un personaje que me encanta, lo que no pasa con Jaffet
El libro, de  Los Jueces, de la Biblia, nos cuenta, que su padre, se había hecho un ídolo de Baal, y, alguien  hizo trizas, al pobre, ídolo;  mandaron a Gedeón,  que  lo reparase  se negó, e dejo el trabajito, al mismo,   Baal, si era Dios,  que  se defendiese
Toda una lección para nosotros los católicos.
Debemos defender, nuestro derecho a practicar nuestra fe, a no ser ofendidos en nuestras creencias, pero no caer, en el error de proclamarnos defensores de Dios, Dios, no es un pobrecito que, precise nuestra defensa, aprendamos de Gedeon
Lo segundo, que me gusta de este hombre bíblico
Cuando el ángel de Yahvé; lo que es lo mismo, que decir, El mismo Dios;  lo escoge para una misión, al "amigo Gedeón", no le hace ni pizca de gracia la idea, y, propone varios trucos;  para asegurarse que es una elección divina;  primero, que el rocío no moje, la piel puesta en el campo,  después que se mojase, sólo la piel; cuando quiso  poner, una tercera, no le dejaron.

Para luchar contra los madianitas, se prepara un ejército súper numeroso, aunque insignificante frente a las tropas de Madian, pero Dios no quiere,  y, mediante una simpática prueba, le manda que se quede solo, con los hombres, que beban como los perros en el río, se queda sólo con 300

Y, con 300 hombres, unos cántaros, y, unas mechas, consigue, derrotar al enemigo.
Nosotros, a veces para afrontar nuestras luchas, queremos ir muy pertrechados, una buena preparación intelectual, lo mejor que podamos, una buena preparación espiritual; y, de pronto, una tentación nos deja temblando, con dudas de esa preparación espiritual, que se vuelve sequedad,  lo que intelectualmente también preparamos no sabemos expresarlo, o, se nos olvida, o no vemos el modo, de presentarlo, a veces caemos en el error de preparar nuestra defensa, y, siempre, siempre, o, casi siempre fracasamos,  nuestro enemigo nos derrota, llevábamos preparado un ataque, y, nos atacan por otro lado, sus argumentos vencen a los nuestros

Pero cuando nos dejamos llevar por Yahvé, cuando seguimos el consejo dado por Jesús, de no preparar defensa; (que no quiere decir descuidar la formación, ni menos la oración); vemos que de repente, Dios pone en nuestra boca, o, en nuestra pluma (ordenador), frases palabras que el otro, no puede rebatir, y, que nos sorprenden a nosotros mismos, vencemos a "los madianitas, con  cántaros, y antorchas", vencemos como, Gedeón  con la fuerza del Dios de Israel, de nuestro Padre; el Dios de Israel, el Padre de Jesús

Por qué no, nos defendemos los cristianos?



No, me refiero a las ofensas propias, si no a los que ofenden; nuestras creencias, es obvio que; no lo hacen con intención de ofender; a Dios en,  quién no creen, si; no,  a nosotros.

            Si Bassi, Dan Brown, Pépe Rodríguez; etc, se atreviesen con, el Islam como se atreven, con el cristianismo, hace tiempo, que estarían haciendo compañía, a satanás; sin  embargo, los seguidores de Jesús no pasamos de  unas protestas;  “ muy educadas”; que más, bien parece, que pedimos perdón p or asistir

            Hace un tiempo, cuando lo del libro, y, la peli de marras; yo, me permití insultar a la madre del susodicho sujeto, dos amigos, uno ya fallecido,  me; llamaron la atención;   con todo derecho; a la pobre madre, no tenía que insultarla, si acaso, compadecerla, seguro que es una Santa Mónica, y, ojala, Dan  Brown, fuese otro Agustín, pero creo que antes,  veré nevar en verano

Yo me hago una pregunta, si el sujeto en cuestión, tiene derecho, para ganar unas perras, insultar, y. ofender al Hombre que más quiero, porque no lo voy a tener yo, para  herirlo;  en lo que más quiera, que imagino sea su madre.


Lamentándolo mucho, no me convenció, ni el argumento de; uno de mis amigos,  de que así damos mal ejemplo, y, no mostramos misericordia. 


¿Es que acaso la muestran con  nosotros? Si pudiesen nos despellejarían, una cosa, es ser buenos, y, otra tontos

Ni me convence; el amigo fallecido;  aludiendo a que tal vez sus madres, sean otras Mónicas, más santo es, Jesús

Decía, que sólo me interesa mi salvación, y, es verdad

Y, aquí llego, a. quid de la cuestión, desde que fui obligada, a aceptar a Jesús, como mi Salvador, la primera al ser bautizada, la 2ª en un encuentro Pascual, cuando tuve conciencia, de que era, Él Único Salvador

No, es que yo halla al fin optado por Jesús, no es Jesús quien opto por mí,  me siento atrapada por Él, si de mi dependiese, andaría por otros andurriales, pero no me deja, y, tengo que confesar mi Fe en Él

Y la Fe ¿qué tiene que ver en esto?  Que manda amar a los enemigos

Sí, pero aquí se trata de los enemigos de Jesús, de los Enemigos de Dios, no me cabe, o, mejor no debo hacer una excepción

Y, la respuesta que me da Jesús es no, no puedes, y,  no puedes porque esos infelices, son amados por Dios, y, por Mi, son amados hasta el punto, de que el Padre, espera el momento en que vuelvan a Casa, para hacer fiesta

El hijo pródigo, también se había degradado, cuidaba cerdos, animal impuro, pero el padre se alegro, y, espero su llegada

Nosotros somos los samaritanos de Dios, estos infelices son nuestros ofensores, pero son también los heridos caídos, en el camino de la vida, heridos por las zarpas del pecado, y, del diablo, no podemos calibrar su gravedad, no somos. el Médico Jesús, pero sí, debemos llevarlos, en la Ambulancia de nuestra Oración, a la Clínica del Perdón de Dios, y, rogar a Jesús, pague, La Factura, e invocar el auxilio de su Madre de María, que es también, la Madre de esos infelices

Porque Jesús los ama, y, porque murió por ellos, por eso,  yo tengo que amar, y rezar, y, desear que estos infelices lleguen a ser grandes santos.

Sí, ellos se acaban dejando, Dios puede.

Por Jesús, sólo por Jesús

Por nadie, ni por nada más; y, porque si yo no soy como ellos, a lo mejor, soy peor, sólo Dios lo sabe, sólo Él nos conoce a cada uno, íntimamente, en lo más hondo; no es mérito mío, ni de padres, ni educadores, es sólo Gracia de Dios Padre, y, mérito de Jesús su Hijo; y, ellos, no son menos hijos.

Hijos a la carta


Hace años, cuando un matrimonio; iba tener un hijo, sólo decía que fuera, lo que Dios quisiera, pero que fuese sano, luego si era enfermo, lo querían el doble, salvo excepciones que, siempre hubo.
Luego llego, el señor Felipe González, que al lado de lo que tenemos,  yo, ya lo tengo por “santo”, y, puso entre las causas legalizadoras del aborto,  (porque aunque le llamaron despenalización no fue tal),que si el futuro hijo, iba ser enfermo, se le pudiese adelantar el paraíso.
Así una de las causas de aborto legal, pasaron  a ser, los casos de deficiencias físicas, o, psíquicas, poco importaba que, precisamente ahora, se haya demostrado que un mongólico, un paralítico cerebral, puede llegar a desarrollar una vida completamente normal, que halla ya alguno con su carrera, o, su doctorado acabado.
Lógicamente no todos los padres, no todas las madres que se encontraron en una situación así, optaron por el aborto, no sé que pasara en la mente; de los que sí lo hicieron, si se preguntaran, cuando ven a uno de esos jóvenes, que  son como el hijo, que no quisieron, que ese podría ser el suyo, o, si se preguntarán. ¿Y, si hubiese sido sano?
Ahora se ha ido más lejos, bueno más lejos no, pues en ambos se esta, hablando de asesinato, el Sr. Gala, dice que lo llamamos, “asesinato”: porque somos ignorantes; me callo, lo que le llamo en mente, al Sr. Gala, por respeto a los que leen este blog, y; a mi, al Sr. Gala; pues no.
Los hijos tenidos, para curar a un hermano, hijos que no se quieren, por si mismos, hijos que no son concebidos, en un acto de amor, sino en una probeta.
Hijos que son seleccionados, y, sólo, sólo si son sanos, si van a servir, para curar a su hermano, se les deja llegar a nacer, hijos que si una vez implantados en el útero, se descubre que sufren, una malformación son; “ eliminados”.
Hijos puestos en la categoría de cosas, que una vez nacidos, los amaran pues claro que si, nadie lo duda, pero como le explicaran el día de mañana
“Mira hijo, tú naciste para curar,  a, tu hermano, y, si cuando estabas en mí, se hubiese descubierto, que no servías, porque sufrías una malformación, no hubieses nacido”, y, sigue la elección de hijos a la carta
Para evitar tener un hijo enfermo, no es que se someta, el embrión, a un a riesgo de su vida, a una serie de operaciones, para curar su dolencia futura, no, es que se seleccionan seres humanos, y, los enfermos se eliminan.
Hitler les aplaudiría, no lo dudo
Un hijo, convertido en un producto a la carta
¿Obligará a los hijos así nacidos, también el cuarto mandamiento?
Personalmente, creo que no
Cuando escribí, este post,  que he sacado de otro blog mío, ya clausurado, los que gobernaban, eran Zapatero, y, su cuadrilla, ahora es Rajoy, y, la suya,  todo sigue igual

y, ahora tampoco esta Rajoy, no esta nadie y todo igual

viernes, 16 de agosto de 2013

Obediencia, y, dignidad humana



La persona humana, cualquiera es lo máximo que hay; y, lo es porque es imagen de Dios, aunque ignore que es hijo, el ser imagen ya le da esa dignidad.

Por eso es libre, y, la mayor muestra de la libertad es la obediencia, los animales; y los esclavos, no obedecen

Ejecutan por miedo, en el segundo caso; por conveniencia,  por instinto primario en el primero,  lo que su “dueño” quiere que hagan; pero no hay obediencia, porque no hay facultad de elegir; no hay obediencia porque no pueden ponderar si deben; o, no deben obedecer, no lo hay porque una fuerza mayor les obliga.

No la hay en el caso de los esclavos; porque  en su interior, pueden, rechazar lo que están haciendo.

Y, la obediencia es optar libremente, por someter mi voluntad a la de otro, porque lo juzgo conveniente, o. porque aún sin entender el porque, veo en él una ayuda para mí.

Y, ahora viene la pregunta:

¿A quien hay que obedecer?

La respuesta es simple, sólo a Dios. Sí, sólo a Dios, Dios es el único, que tiene, derecho a exigir nos el sometimiento absoluto de la voluntad, pero a Dios le gusta actuar por intermediarios,  lo hizo al darnos la vida, y, lo hace también al mandarnos.

Así nos ha puesto

La Iglesia (aunque algunos aún no la hayan reconocido) entonces tienen sus “tutores” sus religiones, sus principios

No digo el Evangelio, porque éste fue entregado a la Iglesia.

Sus padres, mientras es menor de edad, e incluso después

Las autoridades civiles, militares

Los médicos, sacerdotes

Los amigos, si los amigos

Los maestros

Los jefes en el trabajo

Cada uno de éstos manda en su ámbito, sin que pueda ni deba entrar en el otro, y siempre que ese mandato, no vaya en primer lugar contra la dignidad de la persona, no atente al principio elemental de la vida, y, la libertad; y, por supuesto no atente contra los preceptos explícitos de Dios.

El jefe en el trabajo, va dar órdenes para que marche bien la empresa, y, si estas ordenes no son inmorales,  van a favor del obrero, porque si la empresa quiebra, mal le va  a él, por eso el empleado responsable las cumple, pero por ejemplo no lo hará, o. no deberá hacerlo con una orden inmoral,  y si se ve forzado, porque si no se queda sin comer, es que en el país que eso tolera, hay esclavitud encubierta.

Lo dicho vale para todos los otros,

Los padres dije durante la minoría de edad, e, incluso después; como la obediencia tiene que ser responsable, salvo una orden  inmoral explicita,  o, salvo una gran madurez, un niño de 14 años,  no tiene todos los elementos necesarios, para saber si es conveniente,  para él como persona hacer lo que le dicen sus padres, por ello tiene la obligación de obedecer;  el hijo mayor de edad, tiene más elementos para estudiar el consejo – mandato de su padre, y, ver si tiene razón, y, siempre en caso de duda, optar por éste.


La Iglesia que no es infalible en sus órdenes, sin embargo si lo es en que jamás como tal,  como jerarquía va mandar nada inmoral.

Y, si un miembro suelto, lo hace pues la regla es la misma.

Porque si son los portavoces de la voluntad de Dios, cuando lo que transmiten no es su voluntad, el desobedecer es un derecho

martes, 25 de junio de 2013

asesinos de Jesús

La muerte de Jesús fue un asesinato, pero.

¿Quiénes fueron los asesinos?

Desde luego; Pilatos, no, este hombre fue un político cobarde, o, sea un político que tuvo miedo no, a perder su cargo, a perder su vida, si dependiese de, él;  Jesús no habría sido condenado a muerte; de  hecho, hizo todo lo que pudo; para salvarlo, todo menos arriesgar su puesto; no hay que olvidar que era un político.


Tampoco lo son los soldados romanos; que lo ajusticiaron; y, que no hacían más que cumplir la ley; ellos  no sabían quien era;  para ellos era uno más de los muchos infelices a los que daban muerte legal, como Gestas, ó, Dimas

Ni fueron sus asesinos los jerosimilitanos, que se hallaban cerca del pretorio, y, que manipulados por los sacerdotes  pidieron su muerte; y, no lo son porque actuaban movidos; por los que tenían  autoridad moral sobre ellos, porque engañados creían pedir justicia; al pedir la  muerte de un blasfemo

Los asesinos reales fueron el sanedrín, y, los sacerdotes, por cierto;  saduceos no fariseos; en concreto Anas, y, su yerno Caifás, fue este  precisamente quien preparó de antemano la muerte de Jesús, con premeditación, y, alevosía. Porque él mismo había dicho
“conviene que muera un hombre, y, no que toda la nación perezca”

Es decir para este individuo, Jesús era un peligro, porque los romanos podrían tomar cartas en el asunto, al bueno de Caifas;  le importaba menos que a mi gato las cotizaciones en bolsa, el hecho de que Jesús fuese, o, se dijese “Hijo del Altísimo”, por una razón de peso, era saduceo, no creía en la inmortalidad, no creía en la Resurrección de los muertos, para él todo acababa aquí, así que eso era algo irrelevante, su rechazo a Jesús era de tipo político, es decir de miedo a lo que Roma pudiese hacer, otra cosa eran los fariseos, pero estos no planearon su muerte, aunque la pidiesen algunos, y, se alegrasen, su asesinato fue planeado por los sacerdotes judíos; Caifas además no se contentó, sólo con preparar un juicio, sino que lo tuvo listo, para que el reo, se viese obligado a contestar, ya que le pregunto bajo juramento directo


“Te conjuro de parte del Dios vivo”

Cierto que Jesús, pudo salirse por “la tangente”; , usar un subterfugio y, sin mentir, responder por ejemplo “claro, Caifás , soy hijo de Dios, y, tú, también todos los judíos somos hijos de Dios, acaso no dice el profeta Isaías “Tú Señor, eres nuestro padre, porque Abraham no, nos conoce, así que claro que soy hijo de Dios” Y, no habría sido condenado a muerte, porque no tenían razón, pero Jesús, no es un hombre cobarde, y respondió con la verdad, “Tú lo has dicho “Yo soy”...” Y, fue por este “Yo soy” (que es el Nombre de Dios, Yahvé) por lo que Caifás hipócritamente lo condeno a muerte.

Cuando Dios, “habla con Moisés” le dice, así dirás a los hijos de Israel “Yo Soy” me envía a vosotros, este es para siempre mi nombre, entre vosotros, “El que es, me envía a vosotros”

Ya  hemos localizados los asesinos de Jesús, los causantes de su muerte física hace  cerca de dos mil años; los asesinos los causantes de su muerte no; porque los causantes de su muerte somos todos nosotros.

Y, hoy Jesús también es asesinado, si hoy, en el 2013

Y, ¿Hoy, quienes son esos asesinos de Jesús?

Porque aunque Jesús, ya no pude morir, si, sigue siendo asesinado, ya que Él mismo dijo; lo que hagáis a uno de mis hermanos  pequeños, me lo hacéis a mi; así que esta muy claro

Todos los que consiente, permiten autoriza, o, realizan abortos, y, los que no hacen nada pudiendo por impedirlo.

Vale lo mismo para los que practican, o, incitan a la eutanasia

Los terroristas.

Los traficantes de armas. Los que para ganar cuatro perras más, trafican con seres humanos, trayéndolos hacinados en pateras

Los traficantes de drogas

Los que para subir los precios de los alimentos; los queman, o, los tiran al mar, causando la muerte por hambre, puesto que no la evitan de millones de seres humanos; y, podría seguir, y. seguir

En suma cualquiera que de algún modo, sea directo, o, indirecto;  cause la muerte de un ser humano inocente, nacido ó no, viejo, o, enfermo, rico, ó, pobre, esta causando la muerte de Jesús es su asesino