El otro es un espejo
Cada ser humano es un espejo en que uno se puede ver
No es que sea verdad que lo que pueda hacer una persona lo puede hacer otra; eso es mentira
Lo que sí es verdad es que yo tengo que amar al otro como me amó a mi misma
Para no caer en el error de pensar, que amar al prójimo es tomar lo por mi clon.
El tomar al otro como un espejo, permite ver como me gustaría ser tratada en su situación. Sabiendo que nunca podrá ser una cosa perfecta
Poniendo un ejemplo.
Si cuando estoy enferma, no me gusta la visita larga, que habla sin parar, que trae unas revistas o libros que no miro ni en la pelu. Y, estoy deseando que la persona en cuestión se largué.
Precisamente por eso sí voy a visitar a una persona enferma a la que le sucede lo contrario que a mí, tengo que procurar tratar la como me gustaría me tratasen a mi, no haciendo al otro, lo que quisiera me hicieran a mi, si no lo que él quiere, porque en su lugar yo quiero hagan conmigo lo que yo quiero.
Pero ver al otro como un espejo. Es verse representado en el que cae, pero también en el que se levanta
En el mundano feliz pero equivocado.
Naturalmente los mejores espejos son los Santos sobre todo los de la Puerta de al lado
Aquello de Jesús que se refleja en ellos, y que es lo único Santo, que tienen los Santos
Por eso el verdadero, perfecto y Único Espejo. Y, los más próximos a él, que son sus padres
María de Nazaret La Santísima Virgen, y, José de Nazaret, también Santo en plenitud y virgen
De ellos aprendió Jesús a ser un buen ser humano.