viernes, 3 de julio de 2026

El otro es un espejo

 El otro es un espejo

Cada ser humano es un espejo en que uno se puede ver

No es que sea verdad que lo que pueda hacer una persona lo puede hacer otra; eso es mentira 

Lo que sí es verdad es que yo tengo que amar al otro como me amó a mi misma

Para no caer en el error de pensar, que amar al prójimo es tomar lo por mi clon.

El tomar al otro como un espejo, permite ver como me gustaría ser tratada en su situación. Sabiendo que nunca podrá ser una cosa perfecta

Poniendo un ejemplo. 

Si cuando estoy enferma, no me gusta la visita larga, que habla sin parar, que trae unas revistas o libros que no miro ni en la pelu. Y, estoy deseando que la persona en cuestión se largué.

Precisamente por eso sí voy a visitar a una persona enferma a la que le sucede lo contrario que a mí, tengo que procurar tratar la como me gustaría me tratasen a mi, no haciendo al otro, lo que quisiera me hicieran a mi, si no lo que él quiere, porque en su lugar yo quiero hagan conmigo lo que yo quiero.

Pero ver al otro como un espejo. Es verse representado en el que cae, pero también en el que se levanta

En el mundano feliz pero equivocado.

Naturalmente los mejores espejos son los Santos sobre todo los de la Puerta de al lado 

Aquello de Jesús que se refleja en ellos, y que es lo único Santo, que tienen los Santos 

Por eso el verdadero, perfecto y Único Espejo. Y, los más próximos a él, que son sus padres 

María de Nazaret La Santísima Virgen, y, José de Nazaret, también Santo en plenitud y virgen 

De ellos aprendió Jesús a ser un buen ser humano.