Las bienaventuranzas son las señales del camino
Son como las indicaciones los postes del camino al Cielo
Nos indican, que con riqueza, afanes de riqueza, poder, dinero, ambición en el corazón, lo vamos a tener difícil para aceptar el Reino de Dios, porque son incompatibles.
Bienaventurados los pobres en el espíritu porque de ellos es el Reno de los Cielos
Que con violencia queriendo imponernos, el Cielo no sería nuestro lugar pues Dios no se impone
Bienaventurados los mansos porque ellos poseerán la tierra
Que si no, nos duelen nuestros pecados, ni los del prójimo, si, nos importa ver el sufrimiento ajeno. Cuando veamos nuestra miseria, no tendremos el consuelo de Dios
Bienaventurados los que lloran, porque ellos serán consolados
Que si, no, nos importan las injusticias, si callamos ante ellas, o denunciamos según nos convenga
No hallaremos justicia
Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, porque ellos quedaran saciados
Si no tenemos misericordia no podemos esperarla
Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzaran la misericordia
Si tenemos en el corazón odio, afán de venganza, lujuria, revanchismo el corazón sucio en una palabra, nuestra porquería nos impedirá ver a Dios
Bienaventurados los limpios de corazón, porque ellos verán a Dios
Si queremos imponer la fuerza, usar la guerra, no tendremos cabida en el cielo
Porque bienaventurados los pacíficos, porque ellos serán llamados hijos de Dios
Si consentimos la injustica, para que no, nos compliquen la vida. Vamos mal
Porque
Bienaventurados los perseguidos por causa de la justicia, porque de ellos es el Reino de los Cielos
Por último
Si nuestro cristianismo es cómodo de aplauso, si encantamos a todos, vamos requetemal
Porque
Bienaventurados series cuando os insulten os excomulguen, y, os injurien por mi causa, dice Jesús, pues así hicieron con los buenos profetas
Ahora sólo nos toca ver si vamos bien o mal..
Si vamos mal es cuestión de pedirle a Él que nos cambie, y, dejarnos cambiar