domingo, 16 de agosto de 2026

El otro es mi carne, el otro soy yo. El Otro eres Tú.

 

El otro es mi carne, el otro soy yo. El Otro eres Tú.

El otro no importa sexo, ni edad, ni orientación sexual ni religión, ni nacionalidad ni antecedentes penales, ni raza

El otro es decir cualquier ser humano es desde su concepción mi carne, es decir es de mi especie, soy yo.

Y, lo es porque a ambos nos late el corazón, tenemos la sangre roja, soñamos, si nuestros riñones no filtran bien la sangre nos intoxicamos

Los dos reímos y lloramos 

Somos capaces agarrados de la Mano del Otro, de ser plenamente humanos, de las mayores grandezas, y, también si soltamos su Mano de ir en caída libre y ser capaces de las mayores burradas 

Por eso tengo que alegrarme de los triunfos y todo lo bueno, bueno de verdad que le pasa al otro.

Y, dolerme de todo lo malo, pero malo de verdad que le pasé. Porque es mi carne

Sí pero no 

La respuesta es más fuerte. Él otro es en realidad el Otro, el Dios Uno y Trino, que en su Segunda Persona asumió nuestra naturaleza humana para siempre.

Al amar al otro al prójimo como a mí misma. Me encuentro conque al hacer lo, estoy amando a Dios y dejándome amar por Él.