El Evangelio es para todos, los católicos no somos privilegiados sino instrumentos de Dios
El Evangelio, no los Evangelios, si no el Evangelio, es decir. La Buena Noticia, de saber que Dios nos ama, a cada uno hasta la locura, de hacerse hombre, y morir en una Cruz, de hacerse maldición para que seamos benditos.
De darnos a su Hijo.
De acompañarnos, levantarnos, abrazarnos, perdonarnos, ayudarnos a perdonar.
Mostrarnos el Camino a Casa.
Eso es para todos los seres humanos
Los católicos no somos los más guapos, no tenemos privilegios, eso creían los judíos, lo siguen creyendo
Pero no es así, cuando Dios da unos carismas, hace una elección es pensando en todos
Los católicos somos, tenemos que serlo; instrumentos libres de Dios, para que su Palabra ilumine al mundo, ser como lámparas reflectoras, como lunas, que llevan la Luz que es Jesús.
No imponiendo nada
Iluminando con la vida
Iluminando con la Palabra a tiempo y destiempo, pero no echando nunca perlas a animalitos, que no les van beneficiar, y nos van a dañar, y no se está llamando animalito a nadie
Dando razón de nuestra esperanza a quien pregunte.
Sin forzar a aceptar, ni juzgar ni condenar
Sembrar, que ya Dios hará crecer, cuando le peté.
También hay que dejarlo ser libre, ser Dios